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Ellas opinan: una extraña dentro de mí

Ellas opinan: una extraña dentro de mí

El sueño de ser madre y un tratamiento de reproducción asistida, un duro proceso es la historia de hoy. Laura Torreblanca, psicóloga que entre otras cosas presta apoyo a familias inmersas en este tratamiento, nos acerca su experiencia, sus sentimientos y todo lo que ha vivido en su deseo por convertirse en madre. ¡Os dejamos con ella!

*Podéis seguirla en facebook y en su BLOG.

El silencio es eterno cuando tú no te escuchas, hasta que una noche me pregunté…

  • ¿Quiero ser mamá?
  • ¿Cómo dices?
  • Lo que oyes – contesté, mirándome enfrente del espejo con expresión desafiante. Qué quiero tener un bebe.

Al decir esto, sentí un escalofrío a la vez de terror y excitación.

Los años de búsqueda están siendo un vaivén de emociones, muchas preguntas, muchos miedos, muchos llantos y muchas braguitas nuevas de muñequitos. Siempre pensé que me quedaría a la primera, pues soy joven y estoy sana, no había nada de lo que preocuparse, muy temprano saldría ese positivo…

Pero los meses pasaban y empecé a angustiarme, no entendía porque no llegaba ese positivo y me cuestionaba sí algo estábamos haciendo mal, qué pasaba…

Un año de búsqueda

Llego el año y seguíamos en el empeño pero nada, no llegaba. Por tanto, empecé a sentirme muy triste y empecé a pensar que quizás existía algún problema: físico, biológico, psicológico, etc. Seguidamente, decidí pedir ayuda y se lo comenté a mi ginecóloga y me dijo que no entendía de mi situación si todo estaba correcto y no lo conseguía, debían derivarnos a Reproducción Asistida.

Recuerdo ese día que salí de consulta con esas palabras: “Reproducción Asistida” muy triste, vacía, sola, me sentí menos mujer, me sentí incompleta y aún no sabía nada… No podía parar de llorar.

Después de cientos de visitas médicas: ginecólogos, hematólogos y endocrinos he dejado de echarme la culpa, pues toda nuestra historia está grabada en nuestro cuerpo y mi cuerpo habla…

Durante mucho tiempo he pensado y a veces sigo pensando que soy un mal útero, un mal cuerpo para concebir, para crear vida, después de tantas betaesperas negativas y un casi conseguido (embarazo bioquímico). Cuando sucede la primera beta negativa, piensas que no habrá otra y que cada vez este camino será más fácil, pero te das cuentas que eres una principianta e ingenua y que no tienes ni idea de lo largo que será tu camino y ni siquiera si serás capaz de conseguirlo… Tener hijos es hacer magia y tú no sabes.

Un tratamiento que te ata y nadie te comprende

Dejas de ser libre, el tratamiento te ata y nadie te comprende, dejas de ver y te conviertes en otra. Sencillamente nadie te entiende, ni los médicos, ni tu pareja, ni tus amigas que ya van por su segundo hijo y tú empezaste antes que ellas en la búsqueda del primero… No sabes hacer magia.

A veces, ves niños y es irremediable no llorar, no sentirte peor aún de lo que ya te sientes, piensas que nunca conseguirás ser una de ellas… Tan fabulosas y fuertes como te lo vendieron desde pequeñas, hasta que te das cuenta que esa no es tu batalla, la tuya es otra completamente diferente, alcanzar lo que quieres y, eso únicamente lo conseguirás con pinchazos, quirófanos, abrirte en el potro infinidad de veces y muchas lágrimas de tristeza y dos rayas que te llenaran de felicidad y más miedo que jamás hayas podido sentir.

El miedo, no se quita porque no es una simple mancha que podamos borrar, hay que trabajarlo y sentirlo para llevarlo a nuestro terreno. Nueves meses de miedo, pero es natural sufrir por ser mujer, así pues tú siempre puedes… Pues imagino que valdrá la pena y nunca volveré a ser la persona que fui antes de este proceso tan duro y que me está enseñando tanto y me aleja tanto de la sociedad.

Odio tener esperanza porque para mí significa esperar y en esta lucha lo peor que puedes hacer es esperar, pues pronto te acercarás a los 35 temidos años para la tonta fertilidad. Fertilidad, caprichosa, que ofrece a veces a quienes menos se merecen y no ofrece alivio a aquellos que necesitan un descanso en este proceso: emocional, ayuda económica y dolor que tú sola deberás encarar, reconocerlo y sufrirlo para evitarlo porque el proceso sólo te aprieta más y más, porque cada vez te dicen que estás más cerca, la naturaleza no es tan sabia. Por otra parte, en el ámbito laboral, te etiquetan y te obligan a contar tus intimidades, no entienden tantas salidas al médico a la semana, ¿qué te pasa?, está claro que la mujer que concibe un embarazo de forma natural si puede salir a sus respectivas visitas médicas, pero tú no tienes derecho porque te sales de la norma social y eres una dramática, caprichosa, que se debe alejar de su proyecto de ser madre para no perder su trabajo y quitarse la etiqueta de dar pena. El deseo de ser madre no es una obsesión, es una preocupación tan grande que te araña el alma.

Me siento sola

Me duele cada día que pasa lo que estoy viviendo y a pesar de la careta que me pongo para engañarme a mí misma, me siento sola y separada del resto, nadie enseñó a las niñas que quizás no pudieran tener hijos al igual que no esperaran a su príncipe azul.

Es muy fácil opinar en este tema, pero mi bebé está encima de una montaña y yo no paro de tener obstáculos para llegar hacia a él y la sociedad no nos escucha. Aguanta Laura, quédate tranquila y busca tu sueño hasta que te cueste respirar y pelea por hacer magia, porque cada resta puede llegar a ser una suma.

No seas tonta Laura y no esperes a que la magia te invada, sino explícale tú a la magia que tú también sonríes y que simplemente a veces las cosas parecen que llegan a destiempo, pero sí que suceden.

Sólo tú y yo sabremos como lo viviremos… Algo tan grande que nunca seremos 2 sino 1+1.

Sigo buscándote mi amor y escalando nuestra montaña. No sé si pronto o tarde, pensaremos que tú y yo podremos con todo.

Mientras nadie podrá confortar mi dolor, nadie podrá hacer que desaparezca esta aflicción. Pero ojalá la sociedad cambie y pueda estar más a nuestra disposición, las normas sociales deberían estar escritas por un niño con autismo o cualquier tipo de necesidad especial, ¿quién se atreve a definir lo que es normal?

Y vosotras Malasmadres, ¿os habéis sentido identificada con Laura? Podéis dejarle un mensaje aquí en los comentarios.

Antes de irnos…

Cuéntanos tu historia

Si como Laura tienes alguna historia que contarnos o te apetece participar de esta sección, no dejes de escribirnos a hola@clubdemalasmadres.com

¡Te esperamos!

23 Comentarios
  • SuperPilu

    14 Mayo, 2017 a 9:26 am Responder

    No desistas Laura, eres la única que puede decidir si continúas o tiras la toalla, solo tú puedes llevar tu camino con la actitud adecuada. Suena a coaching barato, pero así conseguí yo mi familia, no cayendo, con el ánimo arriba y con mucho humor… Te deseo mucha suerte , toda… Si necesitas algo, aquí me tienes. Besos?

  • Jaione Tavares

    14 Mayo, 2017 a 11:38 am Responder

    “Odio tener esperanza porque para mí significa esperar y en esta lucha lo peor que puedes hacer es esperar”… ¡Cuantos días me he sentido así!
    Al leer tu texto me he sentido muy identificada. Yo tengo 39 años y la verdad es que cuando empecé el tratamiento no pensé que podía ser tan duro. Aún no he conseguido subir la montaña, a veces creo que ya no puedo más y por un momento se me pasa por la cabeza rendirme, pero al día siguiente saco fuerzas de dónde sea para seguir luchando entre lágrimas, cambios de humor, inyecciónes, hormonas y esperanza…

  • Anya

    14 Mayo, 2017 a 12:15 pm Responder

    Un beso grande Laura y mucho animo

  • Laura

    14 Mayo, 2017 a 1:38 pm Responder

    Ni amigas, ni familia, ni compañeras. Nadie lo entiende como tú lo vives, nadie sabe por lo que pasas. Lo importante es plantearse si realmente necesitas el apoyo y palabras de los demás. Yo no, yo decidí no contarlo y llevé mi proceso en silencio, sólo mi marido y yo, reducí así mi malestar al 90%, super liberada de no dar explicaciones a nadie. Si lloraba lo hacía con mi marido y él sin decirme nada o cuatro palabritas de ánimo ya me eran suficiente.
    La experiencia la vives tú y para que se entienda sólo se tiene que pasar por ella, los consejos sobran y molestan (almenos fue en mi caso).
    Durante el proceso tenía algo muy claro, podía ser que me quedara embarazada o no, es decir 50% sí y 50% no, tenía las mismas posibilidades, así que nunca me puse muy positiva ni muy negativa. Nunca me dije “lo conseguirás” ni nunca me dije “no lo conseguirás”, sólo decidí intentar, estar, hacer y siempre intentar, intentar e intentar para conseguirlo. Tuve momentos de lloro, de recaída por tanto proceso pesado pero me lo permití para no torturarme. Lo tenía claro, podía soltar la toalla pero nunca tirarla.
    ¡¡Animos en tu proceso!!

  • Silvia

    14 Mayo, 2017 a 1:54 pm Responder

    Mucho ánimo Laura y que llegue pronto la magia.
    Sois unas/os valientes ,todas las mamás y papasq pasáis por esta aventura con un camino tan dificil!

  • Lia Jones

    14 Mayo, 2017 a 4:28 pm Responder

    Montaña… Rusa. En esas estamos, esperando a que mañana nos llamen y nos digan si nuestro embrión sigue adelante o se paró para siempre.
    Yo ya soy madre, una vez pude hacer magia, xq sí, después de todo lo que llevamos pasado para tener el segundo hemos llegado a la conclusión de que el primero fue cosa de magia, de hecho, nuestro LittleJones es mágico. Ahora tiene 4 años, empezamos a buscar el segundo al año y medio y aún no lo hemos encontrado.
    Durante estos más de dos años, cada regla ha sido un llanto, cada retraso una esperanza vacía y empiezan los problemas… Tiroides alta, y piensas q será x eso, pero la novelas y sigue sin llegar. Prolactina alta y otra vez a empezar… relaciones guiadas incluidas. Has sido madre una vez, imposible que no conocías el segundo.En estas andamos hasta que un ginecólogo me dijo que ya, que había w hacer una salpingografia. Y ahí estaban, mis trompas bloqueadas, las dos. El FIV el único camino. Pero no iba a ser fácil, ovario poliquístico, no se puede dar la medicación tradicional, había q controlar al extremo Cada ovario, cada hormona. Y comenzamos el camino… pinchazos,ansiedades, más pinchazos más ansiedad y llega el día de la punción, de 8 óvulos solo 2 maduros. De los dos óvulos solo 1 ha sobrevivido. Mañana me dicen, nos dicen, si es viable o hasta aquí llegó mi sueño de tener otro hijo y sentir la magia en de nuevo.
    Cuando tienes un hijo, los comentarios son atroces ” por lo menos tienes uno” y sí, tengo uno, pero eso no mitiga la pena de no poder ser madre otra vez.
    Ánimo en con tu montaña. Yo mañana me rendiré ante la mía (o me tocará esperar dos meses de ansiedad hasta poder transferir)

  • Remagar

    14 Mayo, 2017 a 4:38 pm Responder

    Mucho animo Laura!!!
    Me encuentro en la misma situacion que tu y me siento tal y como lo describes, me siento super identificada con cada una de las palabras que has escrito, pero sabes que, que pese a los problemas que tenemos para conseguir que nuestro sueño se haga realidad estoy segurisima que mas tarde o mas temprano llegara el dia eb que podamls alcanzar esa cima.
    A por ello!!!!!
    Muchos besos y un abrazote super grande!!

  • Mami mellis

    14 Mayo, 2017 a 4:51 pm Responder

    No sabes cómo me ha removido por dentro tu historia, Laura. Porque hace 9, 8 7 , 6 años, yo sentía todas esas cosas. Es una mochila de dolor que siempre llevas contigo, sin unas gafas que cambian tu firma de ver el mundo.
    Pero escúchame, Laura, lo vas a conseguir y una vez que lo hagas mirarás había atrás y pensarás que todo ha merecido TANTO la pena…
    Fuerza, Laura. Gracias por compartir. Ojalá te la mucha gente y empiecen a entendernos.

  • Aurora

    14 Mayo, 2017 a 9:03 pm Responder

    He estado ahí. 7 inseminaciones artificiales y 3 in vitro. Todo fallido. Al final mi hija llegó. La soledad de estas situaciones es horrible. Los comentarios tipo “tienes que relajarte”, los problemas en el trabajo, las preguntas indiscretas, la incomprensión… ánimo Laura, ojalá llegues a la cima de tu montaña.

  • Isa gonzalez

    14 Mayo, 2017 a 9:53 pm Responder

    La fertilidad para algunas como nosotras es una carrera de obstaculos y no sabes porque algunas llegan a la meta y otras tropiezan y caemos una y otra vez. Yo me he sentido muchas veces como tu sola e incomprendida y aguantando los embarazos de las demas familia amigas etc. No podia ni alegrarme por ellas. Sentia un rencor y odiaba este sentimiento tan negativo. Pero un dia despues de tres abortos y dos.fiv llego.mi.momento y ahora tengo un bebe de 10 meses. Lucha todo.lo.que las fuerzas te.permitan, busca ayuda, haz deporte porque cuando.lo.consigas se te.olvidaran los.malos.momentos y habra merecido.la.pena

  • Anuski

    15 Mayo, 2017 a 1:03 am Responder

    Mi aventura comenzó hará en junio 7 años, trompas obstruídas, hipotiroidismo, ovaros poliquísticos… todo en contra. Varios tratamientos, positivos que acababan en lágrimas y pérdida de esperanza con cada aborto, todo tipo de pruebas para buscar el por qué de los mismos, medicación de todo tipo para probar, por si acaso… Los primeros intentos compartidos, después en silencio evitando tener que dar explicaciones. Semanas en reposo que no llevaban a nada bueno, meses en reposo en la soledad de un piso vacío hasta la noche, lágrimas y más lágrimas pero sin tirar nunca la toalla. Casi 7 años después, objetivo conseguido, somos papás de un príncipe de 4 meses tras pasar 3 meses en reposo en casa y otros tantos en el hospital.
    Ten seguro que tenéis la capacidad de levantaros cada vez que caigáis. Nada evitará la rabia de las que se quedan a la primera con o sin tratamiento, ni la sensación de no poder mirar a un bebé sin llorar, pero lo conseguiréis y entonces será el mirar a vuestro bebé lo que seguirá provocando lágrimas, pero por fin, serán de alegría.
    Nunca te des por vencida, el ánimo arriba y la cabeza bien alta porque pronto serás una mamá estupenda.
    Si te puedo ayudar en algo ya sabes.
    Un besazo enorme y todo el ánimo del mundo

  • Ele

    15 Mayo, 2017 a 4:08 pm Responder

    Vas a estar bien. Eso es lo único que me consuela. Al final, pase lo que pase, vas a estar bien. Solo nosotros sabemos lo que es pasar por este infierno, y nada alivia la pena.
    Da igual las veces que te preguntes que por que yo, las veces que esperes tener suerte… no te puedo decir mas, despues de tanto llorar, al final, estaremos bien

  • Ana

    16 Mayo, 2017 a 12:17 pm Responder

    Uff… No he podido parar de llorar mientras leía… No me podido sentir más identificada de lo q me he sentido… Cada palabra y sentimiento…
    Tengo 30 años, hace casi 1 me operaron por quisters en los ovarios,(hacia un año y medio que buscábamos un bebé)… de ahí en un mes, me ingresan de urgencia con infección en trompa y ovario derecho, a los dos meses, segunda operación con una endometriosis grado III afectando ovario derecho, las dos trompas y saco duglas, me tuvieron que cortar un trozo de intestino, limpiar el ovario afectado y sacar trompas y apéndice…
    Mi cabeza no era capaz de aceptar lo que estaba pasando… En cuestión de 4 meses me habían puesto patas arriba mi vida… La propia vida…
    Después de dos meses d recuperación empecé con en tratamiento de la primer FIV, 5 ovulos, 3 maduros, 2 embriones…
    (La endometriosis entre otras cosas, a destrozado mi reserva ovarica dejándola muy bajita y eso repercute a la hora de producir ovulos…)
    De los 2 embriones finalmente el día de la transferencia uno no había seguido, así q pusimos a un campeón “A”… Pero no hubo suerte…
    Recuerdo todo el proceso con mucha ansiedad, inchazon, llanto… Pero la beta espera se me hizo eterna…
    Tengo q reconocer que queríamos estar tan positivos con mi marido q en ningún momento quisimos pensar (aunque supiéramos) en un No… Así q cuando llegó la mala noticia fue durísima…
    He estado lamentándome mucho tiempo por lo q me ha pasado, por la endometriosis y todo lo q destruyo en mi… Porque te hace sentir menos mujer, xq deseas con toda tu alma ser mamá y esa montaña se hace dura y larga y desesperante… Pero un día desperté y dije basta! No me lamento más… Es lo que me ha tocado, pues bien, hay q lidiar con ello tirar pa’ alante y luchar por cumplir nuestro sueño!
    Ahora estoy a punto para hacer una prueba para obtener más información y pronto volver a empezar con un nuevo tratamiento… Aunque es duro lo espero con ganas xq sin el, sin pasar por ese proceso, mi amor esta aún mucho más lejos de mi…
    Hay que luchar chicas, hay q entender y aceptar, aunque duela tanto q se te desgarre el alma… Yo no soy la misma de antes… Hay un antes y un después en mi… Pero si algo aprendí es a sacar fuerzas de donde no las hay, a tener FE y aunque a veces se nos venga en contra… Esperanza también…
    La esperanza es lo último que se pierde…♥️

  • Susana

    16 Mayo, 2017 a 12:33 pm Responder

    Cada una de tus líneas, es un recuerdo, una palabra de aliento y/o desaliento escuchada, una cara, una situación …. al final del viaje llega, y llega con doble felicidad, valorando, saboreando, sonriendo y devolviéndote con creces todas las lágrimas de tristeza, convertidas en lágrimas de felicidad …
    Después de 4 años, he conseguido sonreir pensando en aquellos días, gracias a mis amigas … En la intimidad, nos llamamos la panda del tubo … Somos 4, y las 4 hemos pasado por ello, casi sin poder consolarnos, porque cuando una estaba mal … las otras estaban peor … Pero hoy les tenemos con nosotros: 3 princesas guerreras, y 1 principe azul un poco desteñido.
    Mucho ánimo … Mil gracias por poner palabras a esta realidad, que se da cada vez más

    • FeyMa

      17 Mayo, 2017 a 10:56 am Responder

      “La panda del tubo”, me encanta el nombre de vuestro grupo, Susana. Esa es la clave para todo en la vida, tomarse las cosas con humor, por muy cuesta arriba que se presenten.

  • BEATRIZ

    16 Mayo, 2017 a 1:01 pm Responder

    Mucho ánimo de verdad, yo hace dos años y medio que está mi buenahija-terremoto con nosotros.
    Me siento muy identificada contigo, solo que yo me salvé por la campana, ya que faltaba 1 mes para empezar el tratamiento y me quedé , siento que ha sido una niña milagro, no lo tuve nada fácil para quedarme embarazada, el trabajo del buen padre no nos facilitaba las cosas (trabajo por turnos, y de noche), grandes ausencia y por parte de él no quiero que suene a reproche, totalmente en contra de métodos de reproducción asistida que me costaron muchas lágrimas para convencerle para que fuéramos a consulta para ver si también él estaba bien, porque siempre se señala a la mujer, pero ellos también tienen que hacerse pruebas, todo tiene que ser chequeado.
    No sé porqué pero esta semana me ha dado por pensar en el calvario que pasé, me han venido muchos sentimiento y que casualidad hoy abro el correo y me encuentro este post.
    Llegarás a la montaña, no tengas prisa y que nadie te fomente esta prisa.
    Cuando quieras desahogarte aquí estaré.
    Un abrazo.
    Beatriz.

  • Lourdes

    17 Mayo, 2017 a 10:23 am Responder

    Hola Laura. Me siento identificada con todas y cada una de tus palabras y lágrimas. La soledad es la principal compañera, hay poca ayuda para nosotras a todos los niveles.
    Pero me gustaría decirte, recordarte, que las mujeres que buscamos ser madres a través de la reproducción asisitida somos muy valientes y fuertes!. En mi caso, me vi “obligada” a ello, mi cuerpo tampoco hizo el milagro como el de una mujer “normal”. Pero elegí esa opción y mi pareja también. Eso ya es un gran paso…
    Me gustaría decirte también que la protagonista, indiscutible, ,eres tú, y te lo tienes que permitir y te tienes que sentir cómo tal. Y por otro lado, que confíes en el profesional que guíe tu proceso de reproducción. A mi me costó, tuve que pasar por varias clínicas / ginecólogos, pero una vez que lo conocí sabía que de su lado no me movía, independientemente de que en lo alto de la montaña estuviera o no mi deseada maternidad. Escuché muchas cosas que no quería, tuvimos que tomar en pareja decisiones importantes y difíciles, pero entraba y salía de la clínica con la tranquilidad suficiente de tener un buen asesoramiento médico y siempre me dio el apoyo necesario para ir gestionando cada etapa. Teniendo siempre en cuenta la carga emocional que llevamos encima. Para mí eso fue muy importante.
    Laura, fuerza!!!. Muchos besos de esos que lo curan todo. Y por supuesto, aquí estoy si quieres algo…

  • FeyMa

    17 Mayo, 2017 a 10:51 am Responder

    Mucho ánimo Laura. Sólo puedo decirte eso porque el resto ha de salir de ti y tu pareja, además de que os pongáis en manos expertas, ya que en este campo, como en todos, hay mucho “intruso-sacacuartos-engaña-futuros-papás”. Por si te sirve de ayuda, en nuestro caso el punto de partida fue: tranquilidad, lo voy a intentar, si sale bien fenomenal, alcanzamos nuestro objetivo, si no, no pasa nada, también una pareja es una familia. Siempre positivos y la palabra esperanza, en la primera acepción del diccionario de la RAE: “Estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea”, es decir, CREER EN ELLO, por muchos desconsuelos que vengan. Yo pasé con creces los temidos 35 años (¡¡¡¡a las mamás primerizas que tienen esa edad o la sobrepasan la jerga médica las denomina “primíparas preañosas”!!!!) y el mejor regalos son nuestros dos terremotos de cinco años y medio. Las malasmadres que pasamos por este proceso somos mucho más fuertes que el resto, te lo aseguro. Espero que el compartir tu experiencia te sirva de terapia. Un abrazo.

  • Paula

    17 Mayo, 2017 a 8:39 pm Responder

    Nosotros también vivimos varios tratamientos. El tercero salió bien. Pero lo que tenía claro , antes de salir el último, es que no quería pasar por muchos más. Cierto es que el entorno no ayuda a sobrellevar los tratamientos, ni el trabajo, ni la familia, etc.Pero una cosa tenía clara, no me iba a pasar el tiempo , mi tiempo, dejándome la vida en ello, quería vivir, necesitaba sentir. Los tratamientos desgastan muchísimo. Mucho ánimo y sobre todo y ante todo, que no nos quiten las ganas de vivir. Un beso muy grande.

  • ENRIQUETA iglesias vazquez

    17 Mayo, 2017 a 10:25 pm Responder

    Yo soy madre de tus hijos. Me costó 7 tratamientos y fui a 3 clínicas diferentes y cada una es un mundo. La primera niña la tuve al segundo intento y no puedo decir nada malo de la clínica. Los mellizos me costaron 5 tratamientos en 2 clínicas, en la primera bastante regular tirando a mal y bajo mi punto de vista, poco honestos, se empeñaban en decirnos que había que usar semen de donante (aquí hicimos 4 q pagaba el seguro). Y cuando decidimos pagarlo nosotros, nos cambiamos de centro. Y a la primera me quede de mellizos y dos embriones más crionizados. Y eso sin hablar de cómo te hacen sentir.
    Yo no soy muy exquisita, pero en una nos trataban más bien como ganado y en la primera y ultima clínica un poco más como personas. Si el tratamiento os sale de vuestros bolsillos, mirar bien donde lo hacéis.
    Espero que consigáis lo que queréis pero sin olvidar que una no es menos mujer por no poder tener hijos, es más los hombres tampoco son más hombres por tener una legión de hijos.????

  • ENRIQUETA iglesias vazquez

    17 Mayo, 2017 a 10:28 pm Responder

    Yo soy madre de tres hijos. Me costó 7 tratamientos y fui a 3 clínicas diferentes y cada una es un mundo. La primera niña la tuve al segundo intento y no puedo decir nada malo de la clínica. Los mellizos me costaron 5 tratamientos en 2 clínicas, en la primera bastante regular tirando a mal y bajo mi punto de vista, poco honestos, se empeñaban en decirnos que había que usar semen de donante (aquí hicimos 4 q pagaba el seguro). Y cuando decidimos pagarlo nosotros, nos cambiamos de centro. Y a la primera me quede de mellizos y dos embriones más crionizados. Y eso sin hablar de cómo te hacen sentir.
    Yo no soy muy exquisita, pero en una nos trataban más bien como ganado y en la primera y ultima clínica un poco más como personas. Si el tratamiento os sale de vuestros bolsillos, mirar bien donde lo hacéis.
    Espero que consigáis lo que queréis pero sin olvidar que una no es menos mujer por no poder tener hijos, es más los hombres tampoco son más hombres por tener una legión de hijos.????

  • madre de ranita

    18 Mayo, 2017 a 2:50 pm Responder

    Laura, como me has recordado a mí!! estuve cinco años por esa montaña buscando a mi bebe y no conseguía llegar a por el…..
    miles de pinchazos, lloros, fracasos , ilusiones, decepciones, esperas, rezos, obsesiones y un largo etc …. a los cinco años no podía más, mi cabeza iba a estallar y no conseguía sonreir, yo era otra persona o ni eso , ya no era ni persona…
    decidimos mi marido y yo descansar de una vez y disfrutar la vida como viniera, sin esa presión que nos estaba matando…
    mi marido me hizo comenzar con un proyecto nuevo aparte de mi trabajo, algo que me gustaba mucho para que mi mente estuviera ocupada… a los tres meses de comenzar con este proyecto, cual fue mi sorpresa cuando para reyes, esos tres personajes tan mágicos, de forma natural … me trajeron esas dos rayas que tanto había ansiado… hoy mi hija , con tres años y medio, es el universo de mi vida !!!
    cada cosa viene cuando tiene que venir, mi marido dice que vino en ese momento porque tenía que ser ella , como es, si hubiera venido en otro momento sería otra persona diferente…

    mucho ánimo!!

  • Elena

    19 Mayo, 2017 a 12:08 pm Responder

    Bienvenida compañera! 3 años en la búsqueda para buenhijo1, incluyendo casi uno para convencer al buenpadre para ir al médico. En nuestro caso la cuestión era que sus espermatozoides eran pocos y lentos, que a mí personalmente me daba igual, pero sí me molesta que la gente siempre nos atribuya la incapacidad de quedarnos embarazadas a nosotras, a las mujeres. Me siento afortunada porque en mi caso con la segunda inseminación conseguí el embarazo, pero hasta llegar ahí fueron muchos meses de llorar, de sufrir, de sentirme mal, y sola, porque aunque tu pareja esté contigo, nadie puede entender lo que pasa por tu cabeza y por tu corazón, salvo otra mujer que esté pasando por lo mismo. A mí me vino genial encontrar un foro por internet con mujeres en la misma situación.
    Todo ese proceso lo viví además, rodeada de mujeres embarazadas, incluso algunas sin querer, lo que te hace pensar “qué injusto es esto”. Y soportando las preguntas indiscretas como “¿no te animas?” o incluso “¿qué pasa, que no sabéis hacer niños?”… La gente debería guardarse la lengua a veces no voy a decir donde por no ser grosera… Cómo se atreven a meterse en algo tan personal? No se imaginan el daño que pueden hacer con esas preguntas cuando estás pasando por este proceso. A una señora una vez le contesté que no podíamos tener hijos, se quedó super cortada. Ahora debe estar flipando cuando me ve con los dos buenoshijos, je, je…, sí, porque hay un buenhijo2, también por inseminación, también al segundo intento
    Yo nunca pregunto a nadie si va a tener hijos, si quiere un segundo hijo, si va a ir a por la niña, a por el niño… bastante tengo con mi vida, no quiero meterme en la de nadie, y además sin saber las circunstancias personales de cada uno
    En fin, que ánimo y para adelante!

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