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Abuela en construcción por Charo Izquierdo

Abuela en construcción por Charo Izquierdo

¿Cuáles serán las sensaciones de una madre cuando le llega el momento de convertirse en abuela? Habrá sentimientos distintos a los que surgen cuando tienes un hijo, eso seguro. Hoy contamos con la visión de Charo Izquierdo, especialista en comunicación y creadora del proyecto ‘Great Moments’ , web donde ofrece planes para abuelas y nietos. Charo nos cuenta su experiencia desde que se enteró que iba a ser abuela, un relato divertido y real de lo que será la futura abuelez. ¡No dejéis de leerlo!

Malasmadres-Charo-Izquierdo

-¿Con quién comes mañana?-, me preguntó mi hija.

-Contigo-, contesté sin imaginar que, al día siguiente, bajo la atenta mirada de un afamado director de cine en mesa contigua, iba a comunicarme que en ocho meses sería abuela.

Y entre lágrimas contenidas, no de disgusto, a pesar del atentado a mi juventud, sino de emoción y alegría, y abrazos continuados hasta el postre, fui desgranando ideas, que si nacería en verano, que qué buen momento, qué mal momento para un tripón desorejado; qué ganas de verle la cara, que no consentiría que me llamara abuela, que lo pasearía como si fuera mío…

– ¿Puedo contarlo?-, pregunté ansiosa.

–  Tendrás que esperar hasta el tercer mes. Controla tu impaciencia.

¿Paciencia? Me sobra. Pero en ese momento hubiera querido subirme a la mesa y gritarle al restaurante: “¡Voy a ser abuela!”. Semanas después, sin rastro de notoriedad fetal, no pude callar la boca tras escuchar a mi hija que tenía “un hambre que devoro”.

– Pero no comas de todo-, solté.

– No, no, ya he empezado con las verduras y nada de frituras, y postres, los justos. Y ni una gota de alcohol- se excusó convincente.

– Hombre, estaría bueno, yo en vuestros embarazos no probaba ni los bombones de licor- insistí.

– Siempre tan exagerada- cortó.

Sí, son consejos, los típicos de madre. Pero ahora, además, acompañados de temores. Porque desde el momento en que supe de mi futura abuelez, una llamada de mi hija significa temor de percance con el futuro bebé. Ya he caído en la trampa del afecto por quien todavía es un poco más que un proyecto, garbancito de 1 centímetro.

Y empiezo, tal vez demasiado pronto, a convertirme en abuela eficaz, advirtiendo que es normal el sueño de los primeros meses. “Luego vendrán otros tres de actividad increíble. Y otros de cansancio, pero por el peso del bebé. Y en la próxima ecografía se oirá el latido del corazón.” Me siento con el derecho de escuchar el latido, con el inconveniente de que el padre del garbanzo es de los que se toman en serio la correlación, y no va a ser tan fácil. Evidentemente me quedo con las ganas, todo lo que veo es cómo la madre del garbanzo se pone de perfil y se toca la tripa en busca de la aún inexistente curva de la felicidad.

Lo que sí han evolucionado son sus tetas. “Enormes”, le digo cuando me obliga a mirarlas. Dios mío la que se me avecina. Será maravilloso el niño. Será preciosa la niña. Sí o sí. Y me corre por todo el cuerpo un escalofrío, prolegómeno de la estupidez en la que voy a bañarme cada día a partir del nacimiento. ¡No hay ni ocho semanas de embarazo y ya he empezado a pensar dónde colocaré la cuna! Y sin embargo me siento orgullosa de aconsejar a mi hija que no preste oídos a opiniones ajenas, que solo cuentan la suya y la del padre de la criatura…, “bueno la mía un poco”, –bromeo-.

Pero, vaya, hay cosas que escuecen. Querría ser yo la que hubiera comprado los primeros dodotis y no el padre del garbanzo. Así que yo no puedo contarlo y ya están acopiando pañales. Claro que nada parecido a que a tu hija la llenen de chocolates. Sí, el mismo. Y no sé si me debato entre dos ideas: hay que guardar la línea, pero qué bien que se cuiden de ella, o si son los celos que me devoran. No es incompatible. ¿Yo también tengo las hormonas alteradas? A calmarse, abuela, que esto no ha hecho más que empezar a latir. Le han hecho más regalos al garbanzo, los primeros. Unos patucos y un babero. A punto he estado de criticarlos, sin verlos, porque no he sido yo la primera en regalar, y eso que ya tengo regalo (una toquilla y un babero), pero no lo he dado.

Nunca me había costado tanto guardar un secreto. Tengo la tentación de contarlo, aunque ahora que voy a ser abuela me doy cuenta de que será poco duro seguir viendo a tu hija como tal, lo que inevitablemente sucederá por los siglos de los siglos, y sentirla madre. Voy a necesitar un reciclado sentimental importante.

Se me saltan las lágrimas. Porque garbanzo ha sufrido un upgrading. Es por lo menos una judía, pero con piernas y manos y le están creciendo los dedos. Cuánto puede caber en dos centímetros y medio. Y tengo su primera fotografía, que me ha entregado la madre del garbanzo como me entregaba sus cartas de amor cuando nos enfadábamos, bien doblada en dos y con un corazón en la “portada”: Para mamá.

Y vuelvo a llorar. Qué pava.

Garbanzo o judía, en las ecos ya se oyen los latidos, con golpes como de herradura de caballo. Y ha empezado a moverse, al parecer mucho, y se le ha visto de frente y no se le ha visto nada raro…, así que para mí que será una niña. Sé que mi vida va a cambiar, pero también sé que los abuelos son como padres, pero con menos castigos y más chuches. Sé que me van a cambiar las prioridades. Me estoy planteando trabajo, vacaciones, todo ya en función de un garbanzo que está ahí mojándose en el líquido de su mamá que es mi hija y alimentándose de ella. Puede parecer obvio y cursi, pero no me importa decir que vivir el milagro de la vida de nuevo me proporciona una bombona de oxígeno, una sensación de que vivir es maravilloso.

He estado pensando que cuando nazca tengo que ser la abuela que siempre he pensado que sería, igual que la tía que soy, de esas que se tiran al suelo. Tendré que fortalecer las lumbares y poner dura la espalda para cogerle en brazos durante horas, darle el biberón, andar agachada a su altura, correr… Nunca pensé que iría al gimnasio pensando en un nieto que aún no ha nacido. Muchas emociones. Y encima todo el mundo se empeña en que si voy a una ecografía, que iré, voy a llorar. Qué pesados. Si yo ya lloro cada vez que verbalizo que seré abuela (que conste que lloré en la ecografía a la que fui). Miro a la tripita de mi hija, que aunque ella diga que no, empieza a abultarse, y siento la felicidad de que ahí dentro hay un ser que tiene algo que ver conmigo y que dentro de unos meses estará en mis brazos, Y solamente el hecho de escribirlo me hace sentir un nudo en la garganta.

Impresionante. Ya quiero al garbanzo, sin verla. Y la madre del garbanzo se encarga de llamarle lentejita, una legumbre que debe de medir ya como quince o dieciséis centímetros… Ah, y empieza a moverse fuertemente en la tripa de su madre y dicen que se hace pis ahí dentro. ¡Es niña! Empiezo a comunicar la noticia. De hecho, casi lo primero que digo cuando me encuentro con una persona conocida es que voy a ser abuela. Y lo digo con orgullo, con mucho orgullo y cada vez con más alegría. Eso me refuerza en mi idea de que hay que reivindicar el papel de abuela, el de abuela joven, enrollada y actual, lo que podríamos llamar una abuela de nueva generación. Y esa soy yo.

Y vosotras malasmadres, ¿cómo habéis vivido esta experiencia con vuestra madres? Y las abuelas, ¿qué sensaciones habéis tenido? Os esperamos en los comentarios.

‘GREAT MOMENTS’, planes para súper abuelas y nietos

Si queréis conocer los mejores planes para realizar con vuestros nietos no os podéis perder ‘Great Moments’, una web dedicada a daros consejos para disfrutar de grandes aventuras con los más pequeños. Con el propósito de ofrecerles los mejores planes para que se diviertan con sus nietos y para que ellas sientan reconocido ese papel tan fundamental que tienen en la familia y en la sociedad. Las abuelas de hoy son mujeres conectadas, jóvenes y grandes cuidadoras.

En Great Moments están dispuestos a cuidarlas a ellas. Y lo hacemos a través de una web y una newsletter semanal de suscripción gratuita, así como a través de nuestra página en Facebook.

Malasmadres-GreatMoments

Antes de irnos…

SE BUSCA la última ponente para el eventazo del año. ¿Eres madre 3.0? ¿Tu proyecto nació en RRSS? Queremos que nos cuentes cómo se hizo realidad tu sueño… Si quieres postularte o nominar a alguien, menciónala en los comentarios en INSTAGRAM aquí. La que reciba más apoyo será la elegida. YEAHHHH! El año pasado fue María de @ouiouidetalles #lapartyiscoming #malasmadresYD (Podéis postularos, votar o nominar hasta el próximo viernes 27 a las 00:00 horas).

Han comentado...

  1. Abuela en construcción… espero. Porque lo veo verrrrde verrrrde el tema. Abuela primeriza que fantasea que que da bracitos, biberón,juegos, comprando cositas… Sólo imaginando SU intimidad con la nieta. Nada de imaginar como será ayudando como madre de su hija en el posparto, colaborando para que la mami y la nueva familia sostenga a SU bebé, echando una mano con casa-comidas-lavadoras…

  2. Buenos días, en mi caso yo soy la hija mayor y fui la primera que estrenó maternidad, mi madre en aquel entonces trabajaba, con lo que disfrutó a mis dos hijos a tiempo parcial, a las 8 de la mañana cuando yo me tenía que ir a trabajar y ella se encargaba de levantarlos darles el desayuno y llevarles a la guarde o cole, o cuando se los dejaba algún día del fin de semana. Ahora que se jubiló hace dos años, si que está disfrutando de mi sobrina que en unos días cumplirá 1 añito, y yo también la disfruto y me he sentido muy identificada con el post, porque no soy abuela, pero soy la supertía, y he podido sentir la ilusión que tenía mi madre en mis embarazos, porque yo he tenido la misma sensación con mi hermana, recuerdo la emoción el día que nos dio la noticia del positivo, cada vez que me preguntaba cualquier duda que le asaltaba en el embarazo, el parto, el primer baño de mi sobrina tuve el privilegio de hacerlo yo porque a sus padres les daba miedo, poder ayudarla en la lactancia etc…, es como volver a ser madre pero desde la distancia, sabiendo que tu sitio está en la retaguardia y que estás ahí para lo que necesiten, pero lo más importante y lo que mas me enorgullece cada día es ver lo feliz que vive mi madre la crianza de su nieta pequeña.

    Feliz fin de semana!!!!!

  3. Me ha encantado ver “el otro lado”!!! Mis padres han sido abuelos muy jóvenes (50 y 51) y lo están disfrutando a tope. Su nieto es su prioridad y cambian los planes para pasar más tiempo con el. No les importa nada pasarse horas y horas tirados en el suelo del parque jugando con los cochecitos o en la orilla del río tirando piedras… es un gusto verles disfrutar! Y a mí me recuerda lo bien que lo pasábamos con mis abuelos y lo importante que es esa unión…

  4. Mi hija tiene 16 años, y sería horrible que se quedase embarazada tan pronto, pero lo sería por ella, lo sentiría por ella muchisimo, porque yo en el fondo y aunque no lo confiese… me haría tan feliz un bebé en casa!!

  5. Bueno, la verdad es que leo con mucha emoción el artículo, no por mi, si no por lo que sintió mi madre cuando le comuniqué mi embarazo, después de 4 años de tratamientos e interrogantes sobre mi capacidad biológica de ser madre, y además porque hacía muy poco nos habían comunicado un terrible diagnóstico de cáncer de ovario de ella …. Sé que estas sensaciones, y lo que vino después, la dieron fuerza para luchar casi 5 años contra el cáncer. Así que seguro que cuando yo sea abuela, me acordaré mucho de todo esto, pero a mi aún me queda mucho, mi niña no tiene ni 4 años ….

  6. En mi familia, por orden natural, el próximo bebe que nazca será una nieto/a mía. Cuando fuí consciente de esto me entró un poco de pánico, y a la vez satisfaccíon. Humildad fuera, ójala yo hubiera tenido una abuela como soy yo ahora!! jejeje.
    Qué os parece #malasabuelas??

  7. Que bonito¡ tengo 2 hijas y 1 hijo, y ya mayorcitos, con lo que me gustan los bebes lo próximo ser abuela…si señora, ganisimas que tengo…
    Te leo y veo a mi madre sentada a mi lado en la sala donde me hicieron la transferencia de embriones, ella estaba allí, conmigo, y ahí ha estado siempre y seguirá estando por que solo me saca 18 años y espero ser una abuela joven como ella y estar bien implicada en todo (ya llego tarde, pero bueno…)
    Me ha encantado tu visión de la “abuelidad”, creo que yo seré como tu.
    Gracias

  8. He sido abuela hace poco y os digo que, después de la experiencia de ser madre, está la de ser abuela! No tengo a mi nieto tan cerca como quisiera, pero skype, whatsapp, teléfono y las visitas que regularmente nos hacemos me permiten verle crecer y despertar a la vida! No me imaginé que fuera una experiencia tan bonita!

  9. Hace poco me he unido a la web y aprovecho para daros mi enhorabuena…el post me ha encantado y como hija, aunque no fui la primera en dar nietos a mi madre, estoy convencida que los sentimientos de mi madre fueron muy similares…pero este post está escrito desde el punto de vista de la madre de la HIJA…pero me pregunto… se vive de la misma manera cuando resulta que es la madre del HIJO??, porque creo q nuestra reaccion no es la misma cuando la persona que habla del garbancito es tu madre o tu “suegra”…

    1. Tienes toda la razón, no se que será cuando yo sea abuela, ya que tengo dos hijos varones con lo que imagino que mis nueras tirarán más de sus madres, en fin, verlas venir.-

      1. Lo normal es que tiren más de sus madres, opino, para eso son sus madres. Aunque depende de la madre que tengas, también. Conozco a algunas madres-abuelas que “pasan” de todo, en el estricto sentido de la palabra.
        Mi madre murió siendo yo una adolescente, con lo cual, no he tenido la experiencia de que mi hijo (todavía bebé), tenga una abuela. Y lo digo porque mi suegra, lejos de ser una ayuda, solo ha sido un constante dolor de cabeza, tratando de imponer sus criterios a todo el mundo, ridiculizando todo aquello que no le gusta y no ejerciendo como abuela. Apenas le ve tres veces al año, aunque casi lo prefiero dada la nefasta influencia que ejerce sobre mi familia.
        En fin, echo de menos una abuela para mi hijo, alguien que ejerza de abuela, sin malmeter, sin tratar de convertirse en tu madre y que no quiera organizarte la vida.

  10. me encantó el post!! me emocioné tanto que llamé de inmediato a mi mamá!! y lo primero que hizo fue contarme que está lavando la ropita que le ha comprado a mi pequeña, su primera nieta, que lleva 28 semanas de embarazo!!
    Respecto a mi suegra, la madre de mi marido, a pesar de que no siempre hemos sido taaan afines…. quiero de corazón darle una oportunidad de ser una buenaabuela presente…hasta ahora ha sido bastante agradable y no ha hecho nada molesto….. y si es que se pone un poco pesada con los consejos, pienso que debería respirar profundo y pensar que es bienvenida la ayuda de donde provenga, y ya está….le contaré si me resulta.

  11. Precioso post, felicitaciones a Charo por ser así!! En mi caso fue un poco difierente, mi madre fue abuela a los 43 y actualmente es la que cría a mi sobrina, a parte de que trabaja. Se emocionó muchísimo con mi primer embarazo y hasta lloró cuando supo que era niña. La consiente y mima como nunca hizo con mi sobrina y se que mi hermana ve la diferencia. Con mi suegra fue precioso, madre de hijo único y con solo sobrinos varones alrededor fue como si la regalará lo más maravilloso del mundo (que lo es). Así que mi buenahija reina en casa de sus abuelas como soberana absoluta, cosa que acabará ahora con la llegada de su hermano, a ver que tal esos celos!

  12. Seran las hormonas del septimo mes de embarazo, pero se me han saltado las lagrimas con este post.
    Viviendo en mi Truman particular, a 3h de Tierrasanta, lo q mas duele es q los buenosabuelos no puedan disfrutar del buenhijo 1 (y del q está por llegar) tanto como yo disfruté de los mios.
    Afortunadamente, se plantan en Truman sin problema cada vez q los necesitamos! Y nosotros en Tierrasanta cada vez q podemos.

  13. Me ha encantado este post tan bonito y sincero, de corazón.
    Nuestra hija tiene mucha suerte con mi madre y mi suegra, son las superabuelas!

  14. Esto siempre es muy bonito cuando la “súper abuela” entienda que no es su hijo, y quiero lo crían son sus padres. Porque en mi experiencia cada vez tengo más imposición por parte de mi “supersuegra”, que como es abuela ya sabe lo que es criar a un hijo. Y no quiero o queremos que lo abuelos lo eduquen, pero que por lo menos respeten lo que los padres eligen, y gracias a la conciliación que existe en este país, al final tienes que pagar a alguien para que cuide al buen hijo y respete a los padres. Que por abuelas metomentodo hay relaciones que se acaban.

  15. YO SOY ABUELA Y ME VEO Y SOBRE TODO ME SIENTO MUY JOVEN, INCLUSO MUCHA GENTE NO ME CREE CUANDO LE DIGO QUE TENGO NO UN NIETO SINO DOS. CUANDO ME LO DIJERON NISIQUIERA ENTENDI EL MENSAJE CUANDO ME ENTREGARON UN BIBERON, NO ESTABA PREPARADA, NO QUIERO QUE ME DIGAN ABUELA, LE ENSENE A ALEX QUE ME DIJERA TATA…ESO SI DEBO DECIR ES LO MAS MARAVILLOSO QUE ME HA PASADO, QUIERO ESTAR CON EL TODO EL TIEMPO AUNQUE NO SE PUEDE, PORQUE TRABAJO, SALGO DE RUMBA , ETC, ETC, PERO ES MARAVILLOSO SER ABUELA, ES MUY DISTINTO A MIS ABUELAS, NADA QUE VER, SOMOS OTRA GENERACION, ES MAS DEBERIAN CAMBIARNOS EL NOMBRE !!!

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