¿Qué quieres encontrar?

9
Adolescentes y Anime: entender el fenómeno Otaku

Adolescentes y Anime: entender el fenómeno Otaku

Naruto, Sailor Moon, Haikyu! o Death Note son algunas de las series famosas de anime japonés que puede que te suenen, o no, familiares. Aunque seguro recuerdes a Marco o a Heidi, que llegaron a España en los años 70 procedentes de Japón y también eran anime aunque entonces no lo llamábamos así. El concepto anime hace referencia a los dibujos de animación de origen japonés.

La mayoría del anime procede de la literatura manga, que son las historietas o novelas gráficas. Los videojuegos se han sumado también a los formatos en los que se consume anime y gracias a la difusión en plataformas (Youtube, Netxflix…) series y juegos son más fáciles de alcanzar.

Internet ha expandido el manga y el anime por todo el mundo, convirtiéndolo en una afición más y en un negocio muy lucrativo en Japón: lo que rodea a la cultura otaku mueve millones en torno a convenciones, vestimenta, disfraces y objetos de colección.

Un Otaku en Japón es un fan de cualquier tema pero en occidente el término se utiliza para los aficionados del manga y el anime y está más asociado al público juvenil.

En España también crece el número de fans y desde hace varios años se escucha con más frecuencia sobre otakus y cultura japonesa.

Pero cuando el fenómeno llega a casa también surgen dudas, inquietudes y preguntas sobre el efecto que el anime puede tener sobre nuestros hijos e hijas.

¿Qué encuentran los adolescentes en el anime?

Las historias de anime están rodeadas de fantasía, surrealismo, amor, sexo, violencia… A veces tienen un lado oscuro pero también transmiten valores como la amistad o la lealtad, venerados por la cultura nipona.

El país del autocontrol nos muestra personajes impulsivos, que transmiten emociones fuertes, historias tristes o imposibles, descubrimientos y desencuentros… La intensidad de sentimientos resuena familiar en los adolescentes.

Y el anime proporciona un espacio donde se da rienda suelta a la desobediencia, la agresividad, la búsqueda de la justicia, también los placeres y las debilidades.

La adolescencia es una edad difícil, un período de la vida donde aún cuerpo y mente no están definidos, donde falta autonomía para organizar la propia existencia y una etapa atormentada por los cambios en el cuerpo -que los preparan para la madurez sexual- o las tormentas de emociones que dirigen el afecto hacia sus iguales y al sexo contrario. También se producen cambios en el desarrollo del razonamiento abstracto que implicaría la posibilidad de representarse una realidad distinta de la que viven y, por lo tanto, criticar y cuestionar lo establecido.

En este momento donde asaltan las dudas y en pleno proceso de búsqueda de identidad la estética otaku ofrece un semblante, una fachada con la que identificarse.

El anime puede proporcionar un lugar en el que diferenciarse, resolver problemas relacionados con el cuerpo, buscar un lugar al que pertenecer y resolver la relación con otros iguales. Todos estos conocidos habituales en el conflicto de un adolescente.

Para algunos esta estética o manera de agruparse será excéntrica, rara o “friki”. Para otros puede ser una vía en la que encontrarse y relacionarse, donde compartan creencias, valores y visiones sobre su propio mundo.

Adolescentes y Anime: entender el fenómeno Otaku

¿Qué efecto puede tener el anime sobre mi hijo/a?

El anime suele desplegar imaginación y creatividad. Pero también muestra en ocasiones historias dramáticas, violentas y personajes sumidos en estados de ánimo deprimidos.

Es evidente que -en general- los contenidos en series, películas y dibujos vienen cada vez más cargadas de violencia. También es claro que el público infantil y juvenil se ve más afectado por determinadas temáticas. Y que el acceso a contenido para adultos es más fácil que en nuestra infancia: a través de plataformas, móviles o tablets que en muchas ocasiones no están supervisadas, no es fácil de controlar (y diría que tampoco deseable).

En lo que también hay consenso es en que no existen respuestas únicas ante un mismo acontecimiento. No todos reaccionamos igual ante una misma película. Y que sólo el hecho de ver contenidos violentos (o inadecuados en función de la edad) no produce comportamientos agresivos o ideas suicidas por sí mismo.

Otra cuestión es que si existe malestar, retraimiento, angustia, confusión o alteraciones en el estado de ánimo de nuestros hijos e hijas ciertos contenidos puedan tener mayor impacto. O dejar mayor huella si se trata de contenidos que no pueden explicar.

Por tanto, más importante que supervisar (que a determinadas edades será una tarea difícil o imposible) podemos acompañar para ofrecer un marco de comprensión. Y dialogar para explicar, reflexionar o cuestionar aquello que ven.

Que puedan distinguir fantasía de realidad. Y que las familias intentemos descubrir qué es aquello que encuentra en su afición, qué le mueve, le inquieta o le preocupa.

En el anime el tiempo transcurre de otra manera, a menor velocidad. Y suelen contar historias más centradas en lo que piensa y siente el personaje.

Puede ser visto como una huída de la realidad. Pero ¿acaso la realidad de un adolescente, revuelta y cambiante, es fácil de abordar?

“Nadie puede entender perfectamente a otra persona, ya es bastante difícil entenderse a uno mismo, tal vez por eso la vida es tan interesante. (Ryoji Kaji – personaje de “Neon Genesis Evangelion”).

Han comentado...

  1. Muy interesante, no somos mucho de anime, pero si quiere decir que alguna vez que hemos visto alguna serie o película para pequeños nos ha gustado mucho, al principio me parecía un poco fríos los personajes, pero si es verdad conforme los vas conociendo transmiten muchos valores.

    En nuestras manos está como padres que vean cosas de valor y enseñanza para que en la pubertad la afronten de la mejor manera, ya que como bien dices es una etapa difícil para todos.

    Besos!

    Anabel

  2. Hola buenas tardes yo veo anime y leo mangas .Ami me criaron desde la infancia con series preciosas que me motivaron me llenaron de creatividad ne enseñaron como es el mundo y un monton de cosas mas.Hoy en dia no es como antes no hay buenas series en tv y ya ni vale la pena verla.Otro punto es que los niños usan demasiado las redes.Hoy te escribo porque al ver tu conentario he notado que le dejas a tu hijo usar por ej pones youtube .Yo te invitaria a ponerle buenas series de animacion como la aldea del arce las clasicas y que disfruteis juntos el anime como dices no es el problema y de hecho no tiene nada de malo solo tiene diversos generos como con las peliculas reales.Por ello si quieres que te recomiende alguna para que veais en familia puedes decirme.

  3. Tengo 43 años y dos buenos hijos de 7 y 5 años. Me encanta el ánime y los comics japoneses desde que era pequeña, cuando sólo habia una película en el videoclub del barrio de este tipo, cuando empezamos a ver en telemadrid Bola de Dragon, y luego algunas mas en telecinco,… Siempre he tenido que dar explicaciones de porque me gustaban, a amig@s o a sus padres,…- no te pega, con lo centrada que tu eres…. nunca lo habría imaginado… -al principio me molestaba, no me gustaba las miradas que me lanzaban, o los comentarios…pero con los años comprendí que el problema es el mismo que pasa tantas veces con tantas cosas : el desconocimiento. Todavia hoy censuran Bola de dragón constantemente asociaciones de padres que luego van a ver al cine las pelis de superheroes americanos en los que la violencia es explicita y constante y el argumento absurdo, casi siempre… Los valores de la cultura japonesa estan reflejados en su literatura de la misma manera que lo está en el resto de sus expresiones culturales. Goku es tranquilo, divertido, justo, tenaz, siempre cuida de sus amigos y de los desconocidos tambien, le encanta comer, no juzga a los demas, siempre perdona hasta a sus enemigos mas feroces y esta dispuesto a dar su vida por el planeta tierra, las veces que haga falta, y esto sólo lo sabe la gente que ha visto la serie desde el principio hasta el fin (actualmente bola de dragon Super). Estos valores se repiten en infinidad de series con un sentido del humor genial. Mi colección de comic es uno de mis tesoros mas preciados, que ahora comparto con el buen hijo mayor al que le empezó a interesar la lectura con ellos, esta aprendiendo los numeros en japonés, dibuja con un estilo muy manga, y los tres cantamos a grito pelado los opening que mas nos gustan.
    ” Me mostraste que el poder no es nada, si no es guiado por el amor” -Piccolo a Gohan

    1. Muchas gracias por compartir tu experiencia con el anime, debemos visibilizar y educar en estos temas, desde el respeto y guiarlos desde el amor.

  4. Totalmente de acuerdo con el comentario anterior, hay que ejercer de padres o madres y marcar los límites, de manera cariñosa claro pero hay que ponerlos.

    1. Gracias Silvia, esta claro que el público infantil y juvenil se ve más afectado en cuanto a determinados mensajes y hay que guiarles con respeto y cariño.

  5. Buenos días,

    El problema no reside en el animé en si. Reside en que los padres tenemos la potestad y obligación de educar a nuestros hijos, y cada vez más te encuentras con padres que han renunciado a ello y dejan todo contenido de las redes y plataformas en manos de los niños. No es cuestión de ponerle puertas a un campo y prohibirles internet, porque es intentar evitar lo inevitable. Solo es cuestión de educar, pero a conciencia. A mi hijo le dejamos ver youtube libremente pero controlamos lo que mira. Tiene 7 años y por suerte (o por desgracia) nos comenta que algunos de sus amigos tienen pesadillas por haber visto “el juego del Calamar”. Por suerte, porque nos ayuda a mantener nuestro discurso de que hay contenido que si bien puede ver….no es bueno para su edad, y puede causarle daño. De momento respeta nuestra palabra, y esperemos que lo siga haciendo.
    Con el Manga/anime pasa lo mismo. Hay contenido adulto en donde te puedes encontrar historias conductas suicidas (más preocupante que el contenido sexual), y contenido más light como pudiera ser Doraemon.

    Saludos!

    Thomas

    1. Claro Thomas, es evidente que los contenidos vienen cada vez más cargadas de violencia y deben de estar bajo una supervisión parental. Muchas gracias por compartir tu opinión con nosotras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *