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Cómo llenar el vacío vital

Cómo llenar el vacío vital

Todas hemos podido sentir en algún momento que hemos tocado fondo, hemos podido incluso fantasear con dejarlo todo y huir. Sentir ese vacío vital nos ayuda a encontrar sentido a nuestra vida, al menos yo lo he experimentado así en alguna ocasión. Nos ayuda a encontrar nuestras pasiones y aquello que nos motiva. Hoy nuestra colaboradora y coach Leonor Cabrera nos habla de ello. ¡No te pierdas este interesante post!

Todos podemos llegar a pensar en algún momento que la vida no tiene sentido. A veces podemos sentir que estamos en una espiral de la que no podemos salir y que tira de nosotros hacia dentro, como si fuera una especie de sumidero del que no se puede escapar, que nos succiona y que nos lleva hacia un lugar oscuro.

Ese lugar oscuro podemos llamarlo vacío vital y el síntoma de que estás ahí puede ser una especie de sensación de muerte interna, como si hubiera algo dentro de nosotros apagado, oscuro, y, por mucho que lo intentamos, ignoramos cuál es la manera de encender la luz y de volver a iluminarnos, a llenarnos.

Ese vacío vital es el punto cero, un espacio muerto que a veces aparece y a veces desaparece. El problema está en esos momentos en los que está demasiado presente, lo copa todo y lo único que podemos sentir es desesperanza, tristeza, ganas de tirar la toalla y pasar días enteros en el sofá sin hacer nada.

El objetivo es no estar quieta

Entonces es posible que tiendas a llenarlo de cualquier manera o que caigas en la desesperanza, en sentir que lo tuyo no tiene solución y que la vida así es una mierda. Mi forma preferida de llenarlo es haciendo. Me da igual el qué. Me dedico a hacer con el único fin de volver a sentirme viva. Para mí el estar parada es el equivalente a estar muerta, a caer en el vacío, entonces me dedico con fruición a hacer o en pensar qué voy a hacer. El objetivo es no estar quieta.

Hay personas que, como yo, lo llenan haciendo, mientras que otras se dedican a comer, a beber o a atiborrarse de dulces para no experimentar ese vacío. Otras lo llenan con la pareja mientras que otras se dedican a acumular conocimientos o a apegarse al placer. Lo importante es no caer en él y evitar mirarlo. La gran paradoja es que el primer paso para salir de ese vacío es atreverse a caer en él.

No sé si recuerdas Alicia en el País de las Maravillas, en concreto el momento en el que Alicia cae por la madriguera del conejo hacia un mundo desconocido. Caer a través de tu vacío vital es lo que puede darte más pistas sobre él, conocerlo, saber cómo es y comprenderlo.

Sólo si te haces amigo de alguien puedes escuchar sus intimidades. Con nuestro vacío vital sucede algo parecido. Sólo si nos hacemos amigos de él y nos atrevemos a mirarlo, podremos escucharlo y saber cómo llenarlo desde dentro, desde nuestro ser.

Porque la solución a ese vacío vital está precisamente ahí, en llenarlo desde dentro, no desde fuera, y no hay mejor manera de llenarlo que dándole un sentido a nuestra vida. Al igual que ha hecho Pablo Ráez. Fíjate, tan sólo con 20 años y cómo le ha dado la vuelta a su enfermedad encomendándose a un propósito mayor, el que todo el mundo done médula. Simplemente podría haberse dejado morir, lamentándose de porqué la vida lo trataba así y le mandaba un cáncer. Sin embargo, le dio un sentido a esa enfermedad, a su vida y a su muerte.

A mí me gusta mucho la visión que el psiquiatra y uno de los padres de la psicología transpersonal Claudio Naranjo tiene sobre el sentido de la vida. Para él, el sentido de la vida tiene que ver con desarrollar el potencial que cada uno de nosotros tenemos dentro.“Somos plantas destinadas a dar frutos“, asegura.

Si nos damos esos frutos, caeremos en una profunda insatisfacción, en ese vacío viscoso del que difícilmente se puede escapar. Para dar esos frutos el primer paso es conocernos a nosotros mismos y reconocer qué nos motiva, qué nos hace vibrar y qué es lo que tenemos para ofrecer al mundo.

¿Cómo te llevas con tu vacío vital? ¿Qué sientes cuando contactas en él? ¿Cómo lo llenas? ¿Sabes ya cuál es el sentido de tu vida? Me gustaría escucharte ahí abajo, en los comentarios.

Han comentado...

  1. Hace unos cuantos meses caí en ese vacío vital que explicas, tan tan profundo que no sabía ni quién era ni que quería. Quise hasta abandonar a mi marido y huir como bien dices. Hasta que un día abrí los ojos y poco a poco he logrado asomar un poco la cabeza. Es duro y difícil pero si quieres puedes y a día de hoy veo la vida de forma muy diferente, la disfruto un poco más y veo que no todo es tan negro como yo creía, hay mil gamas de gris. Gracias por estos pots que no te hacen sentir rara, si no que ves que hay mucha más gente como tú.

  2. A mi vacío vital yo lo llamo bajada a los infiernos. De hecho, estoy intentando salir ahora de un infierno. Supongo que la falta de tiempo, el que se me solape la vida laboral con la familiar, el que no sea capaz de desconectar ni los 5 minutos para ducharme… (básicamente porque alguien siempre abre la puerta…..), en fin, lo que tenemos todas, que estamos siempre a la carrera, que en el rato que están dormidos a la siesta, si me siento en el sillón, parece que estoy haciendo algo mal, que se me olvida preparar la ropa, o hacer la comida, o preparar las meriendas, o poner una lavadora….
    Parece que ese rato, si me siento y cierro los ojos para intentar volver a conectar, intentar meditar, o hacer nada, o hacer algo, lo que fuera que hacía para mí antes de que estuvieran los niños, estoy haciendo mal.
    Ahora, en mis intentos de salir del infierno interior que tengo en estos momentos, tengo muchas caídas. Al principio me enfadaba, la ira, por eso lo llamo infierno, porque siento ira, pero me di cuenta de que tenía que aceptar las caídas, como tú dices, ahora, aunque caigo, no me enfado tanto (a veces, que una es malamadre hasta en sus infiernos interiores), solamente analizo, y me digo, qué es lo que quiero hacer, ¿quiero leer?, lee, ¿quiero cerrar los ojos y respirar despacio? Hazlo. Aunque sólo sean 5 minutos, o 3,5 minutos, por eso de que alguien abra la puerta, o se escuche un grito tipo Nicole Kidman en “Los Otros” pero con voz de niño.

    1. Has explicado lo que nos pasa a muchas madres a la perfección. Sobre todo la parte de cuando te sientas en el sofá (rara vez ocurre eso) y no puedes desconectar. Te sientes mal y parece q algo te empuja a levantarte para hacer alguna cosa pendiente.

  3. Creo que soy de esas personas que tienden a llenar ese vacío vital haciendo cosas pero también creo que hay momentos en los que necesito sentir ese vacío, quizá porque yo también estuve muy enferma y sentí la muerte muy cerca y descubri qué cosas me agarraban a la vida y me importaban realmente

  4. Gracias por este post. Por dar las claves para verlo de otra manera. Un saludo a todas

  5. Hola,

    Mi vacío vital lo he vivido hace tres meses, cuando tuve la sensación de que las semanas pasan, vuelan y vivo como un robot, a las carreras, de casa al trabajo y viceversa. Cuando me doy cuenta es la hora de baños y cenas y no he hecho nada productivo… ¿como he salido? me he reservado cada día media horita para mi, para hacer yoga que es lo que me motiva (la buenahija lo hace conmigo), me relaja, me pongo mi música inspiradora y ala, al lío.

  6. Gracias por este post! Me ha llegado muy cerca. Muchas gracias.
    Yo he tenido varias caídas al vacío. En mi caso, yo le sentía como un ascensor que se quedaba sin frenos y caía. En cada visita, he tenido la suerte de contar con ayuda y que el ascensor pare. En la que estoy ahora, he decidido bajarme del ascensor y pasarme a las escaleras. Como algunas compañeras han señalado, las responsabilidades del cuidado, del trabajo (empleo y resto de tareas que no son empleo) han hecho que me olvidara de mí y, me sentía ahogada y, a la vez, enfadada con todo. Yo también empece con la reserva de media hora, en mi caso, para correr ( ahora entiende que lo elegí porque necesitaba escapar y yo ya me iba entrenando) y, ahora, estoy en un proceso de preguntarme qué quiero hacer y cómo lo voy a hacer. Y, planificarme, me está costando mucho pero, me permite ser consciente de los resultados y, eso, ayuda a tomar aire y seguir.

  7. Bueno, este tema creo que pasamos todos y todas, parece que muchas veces los acontecimientos y lo que pasa a nuestro alrededor nos envuelve en esta espiral bajista o especie de depresión, normalmente nos pasa con los peques, perdemos ese tiempo que nos dedicabamos o esa intimidad, vamos esa zona de confor, pero son ellos mismos la razón de seguir y hacerlo por ellos y por nosotros, y empezar de nuevo otro ciclo positivo que nos haga ver lo mejor y conseguir hacer el bien y esos ansiados momentos de felicidad. Me he puesto filosofica..jaja… yo creo que son etapas que se acumula mucho esfuerzo y estress físico y mental y hay que buscar válvulas de escape y algo que nos ofrezca otra vez ese entusiasmo y energía por vivir…

    Bueno ahora que viene el buen tiempo, salir más pueder ser beneficioso….

    Besos!

    Anabel

      1. Buenas tardes, me ha gustado todo lo que he leído, me sentía extraña y aquí puedo sentirme muy bien , muchas gracias.
        Yo toqué fondo y dejé de fumar a mis 47 años,empecé a cuidarme, y padecí una crisis de pánico, y ansiedad cuando decidí enfrentarme a mis miedos.
        Ahora soy inmensamente más feliz.
        Y continuó en busca de mi yo …feliz pero con esfuerzo es gratificante. A las 8:00 mi caminata y siempre durante el día conociendo lo que me hace estar a gusto. Ha sido muy duro y me he encontrado muy sola.
        Muchas gracias por escucharme y por vuestras palabras a las que recurro en estos momentos.

  8. Yo, desde que nació el bh hace tres años, tengo muchas épocas de ese vacío, y creo que siempre vuelven porque no consigo “hacerme su amiga y que me cuente sus intimidades”, no consigo encontrar, en medio de esta vida de locos, lo que me llena de verdad. O sí lo encuentro (viajar, por ejemplo), pero las circunstancias no me lo permiten por diversos motivos. En cualquier caso, también hay épocas magníficas, así que a esas me aferro. Y un libro precioso que os recomiendo a todas y que nos explica precisamente lo mismo que dice Leonor es el siguiente: http://www.annallenas.com/ilustracion-editorial/vacio.html#.WLknXhQXjLY

  9. Gracias por este post.me alegra saber q no soy la unica q se siente asi.me gustaria leer mas acerca de lo que dices de conocerte mas al caer en ese vacio vital.Puedes recomendarme algun libro.gracias

  10. Supongo que hay grandes vacíos y mini vacíos que se suceden de vez en cuando y que suelen ser los más habituales. El problema está cuando, estando atrapadas cual hámster en una rueda que no para de girar, añadimos a nuestros agobios el ni siquiera ser capaces de sacar tiempo para nosotras mismas. Eso hunde todavía más.
    Yo llevaba mucho tiempo diciendo a todo el mundo que lo que yo necesitaba era un retiro espiritual (me imaginaba pasar un fin de semana entero en el campo sin que nada ni nadie me reclamara hacer algo a todas horas, tan solo descansando y reflexionando – ¡qué paz!-), y, aunque puede que esto no sea posible para todas en la vida que llevamos, sí creo que puede ayudarnos hacer meditación, o simplemente pasar 20 minutos en silencio.
    ¡20 minutos! ¡Qué locura, ¿de dónde los saco?! Ninguna tenemos tiempo para esto, pero realmente sí tenemos, la cuestión es que lo llenamos con otras cosas que nos parecen más prioritarias, así que lo que nos falta es cambiar las prioridades y dedicar 20 minutos a nosotras mismas. Parece una tontería, pero realmente ayuda a poner todo en perspectiva.
    ¡Mucho ánimo a todas! Somos capaces de lo que nos propongamos.

  11. Que bueno recordarnos que cuando llego a tener esa sensación, sepa cómo afrontarla. Soy un poco poco tú Leonor, me dedico a hacer cosas y a ocupar el tiempo haciendo cosas con y para los demás.
    Muchas gracias

  12. Millones de gracias por este post…por qué nos pasará esto??a nuestras parejas no les pasa, solo yo me veo en estas épocas de vacío vital…y es cierto que haciendo, se pasa. Yo tengo también esa sensación como de culpabilidad si hago algo estrictamente para mi, aunque sea leer!!pero también he llegado a la conclusión de que sñdedicarme pequeños ratos para mi es clave para superarlo y lo que dice la coach: no estar quieta. Gracias otra vez.

  13. HOLA,
    Creo que el mío lo estoy viviendo en este momento, me mata la monotonía, el hacer siempre lo mismo, estar hatada a un trabajo que no me satisface porque es siempre lo mismo (la monotonía otra vez) y saber que no puedes cambiarlo porque no esta la cosa para tal. El ver como tu hijo crece y querer tener otro hijo que todos deseamos y no llega nunca. Seguir engordando y no ver un remedio aunque lo conoces pero no tienes fuerzas para ponerlo en marcha porque sabes que será largo. En fin, quizás el año no empezó de la mejor manera, un esguince no te ayuda mucho a ponerte a caminar y salir y que te de el sol, y te vas hundiendo mas y mas y al final se convierte en una espiral. Al menos ya va llegando el buen tiempo que alegra un poco mas la vida, al menos a mi. Después de leer este articulo, me he dado cuenta que no es algo que solo me pase a mi, y que puedo conseguir cambiar este estado y quiero hacerlo.
    Gracias

  14. Enhorabuena por este post! No hay nada mejor que saber que no estas sola. Gracias por poner un poquito de luz!

  15. Muy buen post. Muchas gracias Leonor.
    En mi caso el vacío sucedió hace unos dos años y se prolongó durante muchos meses. La causa fundamental era el agotamiento: trabajo, casa, buenahija, marido autónomo en hostelería,… No tenía tiempo de nada, me iba a la cama agotada, lo pagaba con mi niña (la gritaba y, a veces, le caían castigos o azotes más por mi frustración que por otra cosa…). No veía salida. De hecho, he llegado a desear caer enferma para poder descansar. Sé que suena extraño pero pensaba…si me pongo mala: una gripe, una ciática,…podría estar unos días en casa, descansando. Y ¿sabéis qué? a pesar de todo no caí enferma, mi cuerpo aguantó y logré salir del bache.
    Lo que más ayudó fue un cambio de horario en el trabajo (de salir a las 19 horas pasé a salir a las 17.30) y que mi marido consiguió organizarse para que yo tuviera algo de tiempo libre. He retomado mis clases de inglés, voy a clases de patinaje con mi hija e incluso algunos días consigo ir a pilates (sacrificando el tiempo de la comida pero merece la pena).
    Estoy convencida de que se puede salir pero necesitamos ayuda, a veces profesional pero sobre todo de nuestro entorno, y soy consciente de que muchas de nosotras no la tenemos.

  16. Ayer recibí la tercera sesión de quimio, que es lo que me hace sentir enferma, no poder moverme de la cama, ver como el mundo sigue, aunque con su monotonía y rutina, y ahora muchas veces pienso y grito ¡bendita rutina!. Saco fuerzas para levantarme, y que mis hijos me vean activa antes de ir al cole, algunos días voy a buscarlos y ver sus caras, es lo que me da fuerzas para seguir. Intento ayudar como puedo a un marido, a veces superado por la situación y lo que peor llevo es no ser autónoma.
    Es ahora cuando pienso en toda la energía malgastada meses antes, años antes, pensando que estaba agotada, que no podía con todo, que no tenía tiempo para mí, que sólo quería dormir, porque era cuando no pensaba, o no era consciente de estar haciéndolo. Ahora solo quiero estar bien, y sentarme por las noches en el sofá, intentar ver algo en la tele, y quedarme dormida por el cansacio.

  17. Gracias Leonor. Yo me encuentro en ese vacio y en una infelicidad continua. Tengo un bh de 2 años con una discapacidad espero que leve o transitoria pero aun no se sabe. Una bh de 5 meses. 2 trabajos. Mi pareja en paro. Y unos problemas de pareja enormes: la realidad es más bien que ya no somos pareja. Yo tampoco paro de hacer cosas e intento estar bien pero no lo consigo. La pena, sobre todo por el bh1 es tan profunda que no me deja disfrutar de nada más. Espero encontrar la manera. Besos a,tod@s

  18. Yo me encuentro en este vacío por momentos. Trabajo a media jornada (3 mañanas) y el resto cuido de los niños, la casa… pero no fue por elección, me tocó así. Llevo desde septiembre intentando rellenar las dos mañanas libres con alguna actividad para mí pero siempre pasan delante otras cosas, sobretodo relacionadas con el cuidado del hogar y la família (niños, abuelos…), luego los regalos de Navidad y organización del viaje para ver a la família…. El último tiempo he tenido una época de trabajo más intenso y me he visto obligada a dejar al pequeño algunas tardes en la guarde, y me ha sentado fenomenal activarme un poco mentalmente. También me ha implicado mucho enfado con mi pareja, para que parara un poco para poder yo andar más libre los días que tengo que trabajar más (sinó me pasaba que se me comía todo el tiempo para trabajar en casa el adecentarla mínimamente para poder sentarme en el ordenador)… y decir muchos nos a convenciones sociales. Pero andamos mucho mejor. Pasado este boom de trabajo aspiro a encontrar un punto medio, seguir teniendo tiempo para los niños, pero dedicarme un poco más de tiempo para mí, para hacer algo que me satisfazca y no sentirme parada en lo profesional. Si no acabo haciendo extras para todos (niños, marido, abuelos…) menos para mí y luego me enfado con todo el mundo. Así que, aunque vaya agotada, a veces me compensa descansar algo menos y hacer algo para mí. Eso sí, yo no me siento nada mal sentándome en el sofá 😉 Que después de un año de no dormir ni una noche entera ya me lo merezco, luego estoy de mucho mejor humor con todos!

  19. Leonor, muchísimas gracias por tu post, es lo que te puedo decir. Menos mal que lo he leído, porque llevo ya demasiados meses experimentando ese vacío interior que tan bien describes. Tengo ganas de llorar cada poco, no encuentro sentido a mi existencia, salvo cuando estoy con mi hijo y hago las cosas lo mejor que puedo con el fin de que sea feliz, de alimentarle de la major forma posible, de educarle, de jugar…pero al mismo tiempo no puedo evitar que el día a día me sobrepase, que tras pasarme el día trabajando, vea que siempre quedan cosas por hacer en la casa, que tengo mil gestiones por hacer, que no encuentro tiempo para nada en mi, no ya ir a la peluquería, pintarme las uñas, depilarme…si no para siemplemente PARAR y RESPIRAR.

    A veces siento literalmente que me agobio y sufro de ansiedad, todo síntomas de lo mismo. Reconozco la contradicción: adoro a mi hijo, me siento afortunada de ser madre…pero la ansiedad me viene eso mismo, mis emociones contradictorias, porque al mismo tiempo entre trabajo, casa, obligaciones de papeleos y gestiones cotidianas, no tengo ni un minuto para dedicarme a mi, y eso me está pasando factura. Necesito estar todos los días al menos un rato SOLA, sin nadie, para regargar pilas, oxigenarme, estar bien…y eso desde hace 3 años no está siendo possible.

    Pedí ayuda a mi chico, y ahora poco a poco ha entendido que necesito de vez en cuando estar aunque sea media hora sola al día para recargarme y oxigenarme….ser madre es duro, durísimo, más de lo que te pueden contar. Y lo duro, al menos bajo mi punto de vista, es sobre todo el hecho de ahogarte en la contradicción de querer a alguien con locura, tu hijo, pero necesitar tiempo que no tienes para cuidar de tí.

    Gracias por tus palabras, porque son de alivio.

  20. Identificada totalmente con ese vacío interno que afecta a todos los que te rodean de manera negativa lo que te vuelve y te hace hundirte más … se que estoy ahí y que debería hacer algo … ese “haciendo” … pero si no soy capaz … cómo sigo?

  21. Estoy en ese vacio vital y como dices intento que cada dia no sea monótono…pero siento que algo no va bien con mis hijos ya adultos …sufri un accidente de trafico hace una semana y no quería llamar a nadie….extraño no?

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