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Diario de un embarazo: comer por dos y otros mitos

Diario de un embarazo: comer por dos y otros mitos

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* Podéis escribirme a laura@clubdemalasmadres.com o seguirme en @malasmadres.

Nunca la palabra “normal” me pareció tan bonita. Y ya era hora de escucharla. En la semana 26, la semana pasada, por fin escuché “todo normal”. Mi reacción fue rara, me quedé impasible por unos momentos, como sin creérmelo. Mirando con escepticismo al mismo doctor que semanas antes me había dejado hecha polvo.
Y luego la gente se extraña de que no me guste estar embarazada. Pues no. A las dimensiones esféricas que me acompañan, el ansiedad por la comida y la pesadez, se une un periplo por ginecólogos y ecógrafos que te ponen el alma en vilo, detectando cosas malignas al bebé que va creciendo en el interior. Y es que todos los análisis me salen mal. A un triple screening con alto riesgo, le siguió una ecografía de las 20 semanas con anomalías, una amniocentesis de urgencia y una espera insufrible. Y hasta la semana pasada no pudimos respirar tranquilos. Sin duda, pasar por estas experiencias te curte en la vida, te dan un bofetón de realidad y te ponen la vida del revés. Ahí es cuando te sensibilizas, cuando te das cuenta de lo que admiras a todas las madres que tienen niños con necesidades especiales. Y ahora es cuando te sientes más afortunada que nunca, eso sí que es que te toque La Lotería. Aunque os diré que el miedo en el cuerpo se te queda y hasta que no nazca y todo vaya bien no me quedaré totalmente tranquila.
A un lado las cosas importantes, las que no lo son tanto también me salen mal. La semana pasada, al día siguiente de que la palabra “normal” retumbara en mi cabeza me dijeron que tenía anemía, infección en la orina, que la primera prueba de la glucosa estaba alterada; eso unido a mi problema de tiroides que parecía controlado. En fin que estoy hecha un “carrito chucherías” como diría mi santa madre. Esto unido a un estreñimiento brutal, a un insomnio provocado por currar hasta tan tarde, hacen que mis defensas estén por los suelos. Y saltó la alarma.
– ¿Te alimentas bien?
– Hombre lo que se dice bien. ¿Qué entiende usted por bien? ¿Comer a deshora, lo primero que pillas o no comer porque llegas tarde y acabar cenando con ansiedad, mal y sin cabeza? Pues sí, esto último sí lo hago muy “bien”.
Mi relación con la comida siempre ha sido un poco tormentosa. Recuerdo a mi hermana siempre a dieta, siempre controlando lo que comía, siempre con culpabilidad. E invitablemente yo he imitado ese patrón de conducata sin querer. Por eso me llamó mucho la atención cuando el viernes la nutricionista que me está ayudando a poner un poco de orden a este caos me dijo: ¿pero por qué eres tan negativa con la comida? “¿Yo?” Y tiene razón, como desde que soy madre no me muevo, me he convertido en la más vaga del lugar, me siento mal si como de más y no suelo osar a comer algo demasiado calórico que se pegue a mi celulitis de por vida.
Estoy en proceso de cuidarme. Ya nos lo decía nuestra colaboradora Olga: “cuídate, no sólo eres mamá” en su precioso post. Y yo tengo que ponerme manos a la obra porque desde que soy madre el poco tiempo que el trabajo me dejaba antes para cuidarme ha desaparecido. ¿Lo conseguiré? Os lo iré contando mes a mes. Porque mi objetivo no es adelgazar, es sentirme bien, dormir bien y que mis análisis vayan a mejor.
Tengo la suerte de que iNutralia me va a echar una mano y una nutricionista me va a guiar. Lo primero que me ayudó a hacer, en la primera sesión, fue aclarar dudas que me preocupaban y desmontar algún que otro mito. Os cuento:
1) Desmontando el mito de comer por dos. Mi madre me lo dice cada día y puede llegar a ser muy cansina. Esto es lo que nos dice Conchi, nuestra nutricionista de iNutralia:

No es necesario comer por dos, es cierto que al final del embarazo aumentan las necesidades nutricionales del futuro bebé y por ende hay que nutrirse mejor (no comer más porque necesito más), hay que elegir alimentos de calidad con una buena densidad nutricional, frutas, verduras, pasta y arroz integral (para paliar el dichoso estreñimiento y evitar las típicas hemorroides del embarazo), carnes magras y pescado blanco (sólo una vez a la semana azul), legumbres,… en definitiva una alimentación sana, variada y equilibrada.
2) ¡Dame el doble! Suplementos de yodo y ácido fólico, teniendo hipotiroidismo. Hace como 8 años tuve una crisis muy muy fuerte de hipertiroidismo (es recordarla y se me ponen los vellos de punta, creía que de esa no salía viva). Después, con el tiempo, se convirtió en hipotiroidismo. Y esto hay que controlarlo mucho en el embarazo.

Un hipotiroidismo bien controlado con medicación no debe por qué provocar una necesidad mayor de yodo (que el que ya se tiene) durante el embarazo. Partiendo del hipotiroidismo controlado, hay que tomar la suplementación de yodo y ácido fólico que el ginecólogo haya pautado, unido a una alimentación rica en alimentos con yodo y ácido fólico, como pescados y verduras de hoja verde.
Ante este tipo de patologías se intensifican los controles típicos del embarazo para detectar cualquier posible cambio y actuar en consecuencia modificando el tratamiento. No obstante, como el tiroides a veces va a su rollo… cualquier síntoma fuera de la normalidad debe alertarte para acudir al médico que controle tu medicación.
3) ¡Y ahora también anemia! Cómo combatirla. Me ha salido muy bajo el hierro. Cuando la semana pasada me lo dijeron, me preocupó porque me estoy encontrando más cansada de lo normal, por eso le pregunté a Conchi:

La anemia ferropénica es muy habitual en mujeres, incluso sin estar embarazada, produce cansancio y debilidad. Junto a una buena suplementación de hierro hay alimentos que pueden ayudar a paliarla, como las carnes y los bivalvos, esos bichitos que tienen concha como los mejillones y los berberechos son los que más hierro de fácil absorción tienen. Para aumentar la absorción del hierro siempre hay que combinarlos con alimentos ricos en vitamina C, como el zumo de limón, el pimiento verde, kiwis o naranjas. ¡Marchando unos berberechos con chorrito de limón!
Lo malo de la suplementación en hierro que nos suelen recomendar durante el embarazo, es que suele influir muy mucho en el estreñimiento, dato a tener en cuenta.
4) ¡Soy el muñeco de nieve de estas Navidades! En esto fallo totalmente… Porque no lo hago bien, como ella nos cuenta:

Para empezar NO hay que comer por dos, no quita que algún día se coma algo más de la cuenta o algún que otro plato más graso o azucarado de lo que debería (quién puede renunciar a unos churritos de vez en cuanto), lo importante es que la alimentación diaria sea variada, equilibrada y saludable. Siempre con verduras presentes en comida y cena, y fruta como postre de elección. Como norma general, evitar los precocinados, carnes grasas, exceso de aceite, salsas, productos procesados, … En realidad ya sabemos que no podemos comer diariamente, pero hay que ser consciente que el embarazo no es una excusa para pasarnos, es la razón para cuidarnos (aún más si cabe). Y no se nos puede olvidar que hay que mantenerse activo, moverte, practicar actividad física diaria en la medida de lo posible, a nuestro ritmo pero sin pausa.
5) ¡SOS, atacando la nevera sin compasión! Lo que llevo peor es controlar la “ansieté” que me entra y que me hace abrir el frigorífico y empezar a engullir un poco de esto y un poco de lo otro. Me apunto lo de los pepinillos que nos dice Conchi:

Lo primero y fundamental, intentar estar tranquila y evitar el estrés, pero como eso es complicado demasiado a menudo, si lo que me tira es la comida cuando tengo ansiedad, intenta tener a mano alimentos que sacian y de los que es más difícil arrepentirnos… Si tu estómago te lo permite, puede tomar encurtidos, como pepinillos y cebolletas en vinagre (evita los que llevan azúcar añadido), un cuenquito de aceitunas, zanahoria, fruta, lácteos desnatados, una rebanada de pan de barra con pavo o queso descremado,….
6) Con la lengua fuera. Conchi me preguntaba “¿cuánta agua bebes?”. Y se quedó espantada de lo que bebo últimamente. Me dijo: “tendrás sensación de sed”. ¡Mucha!

¡Hidrátate! Muy importante es no tener nunca sensación de sed, que es la alerta de nuestro cuerpo cuando ya no puede pasar sin agua. Además, beber el agua que debes te ayuda con el estreñimiento. Y sobre todo, nosotras mismas sabemos que nos sienta mejor y qué peor, unido a las normas básicas de una alimentación equilibrada podemos llevar una dieta saludable durante el embarazo, y en el caso de que ya mi día a día me sobrepase como para andar pensando que hacer de cena… siempre puedes pedir una ayuda a nuestro equipo de nutricionistas.
Estoy súper contenta con haber pedido ayuda (confesarlo es el primer paso ja!). Lo primero que hicieron desde iNutralia fue preguntarme por todo mi historial médico, antes y durante el embarazo. Y luego por mis hábitos alimenticios. Después de contarles mi caos, Conchi, que es la nutricionista que me va a guiar, más maja que nada y #malamadre confesa, me está preparando un plan nutricional, que compartiré con vosotras el próximo mes porque ahora toca cruzar los dedos para que la prueba larga de glucosa que me hice el miércoles salga bien. ¿Hay algo peor que tomarse ese brebaje? ¡Puag!
Además una vez al mes trataremos un tema de nutrición para aprender a cuidarnos un poco más nosotras mismas y también a los #buenoshijos. Ese es otro tema. A veces siento penita por la buenahija y las tristes cenas que le preparo…
Nos gustaría saber qué temas os preocupan sobre la nutrición, ¿de qué queréis que hablemos con iNutralia para que nos ayuden a todas a sentirnos más saludables? ¿Qué temas os interesan? Llega la Navidad y ahora vamos a disfrutar, aunque yo al Suchard ya le he cogido manía por culpa de nuestra Boticaria García.
Mientras llega el próximo post, os recomiendo seguir el blog de iNutralia aquí, con consejos, recetas y mucho más.

Han comentado...

    1. Sí, es que siempre achaco a que no tengo tiempo y cada día voy a peor. Así que toca tomárselo en serio. Ahora mismo voy a ver tu post!
      Mil gracias Anita! Un beso,

  1. Hola a todas. Yo ya estoy en mi semana 38, esperando a que la espera sea corta pero poder disfrutar de los turrones.
    En mi eco de la semana 32 salto la alarma, el bebe es mas pequeño de lo que toca. Que comes? me pregunto la gine.
    Y ahí la revelación, solo comía hidratos y vitaminas, o sea, pasta y verdura, porque este niño me hizo tener repelús por la carne. Por lo tanto me aconsejaron subir las proteínas de mi dieta. En 2 semanas el bebé creció hasta el peso normal!
    Por lo tanto seria muy interesante saber cositas acerca de las proteínas porque se ve que son importantisimas para el desarrollo correcto del bebé en nuestra barriga.
    Y un consejo, ya se que como malamadre confesa que eres el tiempo es lo que menos abunda, peró para evitar ataques de ansiedad comilona, y estreses varios te aconsejaría que encuentres una hora a la semana para hacer yoga.
    Y tranquila a comer también se aprende!
    Besitos y suerte con la prueba de la glucosa!!

    1. mmmmm muy interesante lo que cuentas Mireia. Pues sí, voy a consultarlo.
      La verdad que al final poder es querer y debería plantearme hacer algo de ejercicio o lo que me aconsejas del yoga, a ver si lo consigo y os cuento.
      Mil gracias por tu comentario. Te mando un besazo,

  2. Joe Laura, cuídate, que ahora es lo que toca, lo demás saldrá adelante sí o sí. Y lo que más importa ahora eres tú y esa pequeña hermana sin nombre.
    A mi me pasó como a ti, screening bien, pero luego eco de alta resolución con dos marcadores, amniocentesis de urgencia, tres días de ansiedad y llantos, y por fin todo bien.
    Es difícil, pero afloja un poco la marcha que lo necesitáis las dos. Y vente pronto a tierra santa a que te cuide la abuela!!!
    Un besazo preciosa.

    1. ¡Ayyyy María! A mí el screening me salió mal las dos veces. En fin, una angustia, ya lo sabes.
      Pero bueno, ahora hay que cuidarse para que todo vaya bien y este finde ya he empezado, desconectando a tope con mi sister por aquí.
      Y mañana llegan refuerzos de #tierrasanta ;).
      Mil gracias!!!!! Un besazo enorme,
      🙂

  3. Vaya, es que con tanta prueba mal para no estar preocupada, agobiada y hasta con ansiedad.
    Embarazada de Saioa me dijeron que lo más importante era mucha proteina, que es lo que más necesita el bebé, sin olvidar que los hidratos son nuestra gasolina.
    Yo también tengo anemia, pero alguna vez he tenido en mi vida normal de no embarazada, a mi al contrario las pastillas de hierro me dan cagalera ajaja, y es un horror, porque encima el hierro ya sabes como es… jajaja
    Un besazo y ánimo guapa, a ver si nos vemos la semana que viene por Alhajadú.

  4. Ay no tenía ni idea D: Como tú dices, hasta que no tienes al bicho en brazos no respiras hondo, y la verdad es que a mí aunque me dijeron lo de normal luego siguieron contándome mierditas que un día, por arte de magia desaparecieron. Los médicos son lo peor 😀
    Cuídate, guapa! Y no curres tanto!!
    Besos a porrillo

    1. Uffff te ponen en lo peor la verdad y te da un canguelo… Yo he estado con pruebas e historias hasta la semana pasada. Así que ahora toca parar y cuidarme un poquito!
      Un besazo enorme guapísima!!!!
      🙂

  5. Mi relacion con la comida y el peso siempre ha sido tortuosa…Tanto que cuando me quede embarazada decidi ir a terapia, no solo nutricionista, si no complementada con terapia psicologica para deshacer todos los malos habitos y malos pensamientos que los acompañaban y la verdad que, a toro pasado, es una de las mejores decisiones de mi vida. No solo no cogi mucho peso en el embarazo sino que la recuperacion posparto ha sido muy satisfactoria, no solo estoy en un peso saludable, si no q todo lo que aprendi se ha convertido en rutina. Te animo a seguir adelante y seguro seguro que es una de las mejores inversiones de tu vida. Animo!!

  6. ¡¡¡¡A cuidarse!!! No es consejo, es una obligación.
    En cuanto a nutrición, me gustarían menús aptos para los buenoshijos y a la vez saludables para sus malasmadres. No estoy capacitada para cocinar distintos platos para niños y mayores.

  7. La relación con la comida siempre es complicada pero no deja de ser unos quilos de más una temporada.Yo como de todo y ese es mi problema q suben los quilos rápido. Del primero pille 18, tenía mucha ansiedad y estrés y a pesar de la culpa de comer me dejaba llevar. Conseguí bajarlos con algo de sacrificio y de este sin ansiedad los quilos suben igual. Intento comer bastante mas sano a pesar de que la báscula no lo demuestre.El problema es el ejercicio que me encuentro fatal de energías y no doy (cada embarazo me ha dado por algo distinto). Los problemas de tiroides te entiendo perfectamente si no llega con los follones del embarazo aun lo complicamos más; años con hiper lo controle, tras el primer embarazo se descontroló con la lactancia y otra vez controlado y ahora tengo hipo asi q a luchar con un problema más.Mucho Ánimo que es fundamental mente positiva!

  8. Hola. Yo estoy en mi semana 22, es mi segundo embarazo. El día 9 me hicieron la eco de las 20 semanas y me dijeron la esperada frase de “todo normal” . Además me enteré que era niña (tengo un niño de casi 3 años). Hasta esa eco había estado en reposo, visitando urgencias cada dos por tres porque sangraba. Siempre me decían que el bebé estaba bien que debía guardar reposo y nada de esfuerzo. Me dijeron que la placenta estaba un poco baja. Ya en esta eco de las 20 semanas me dijeron q la placenta había vuelto a su sitio.
    Mi primer embarazo fue estupendo, sin apenas sintomas, llena de energía, pero el parto larguísimo de más de 12 horas . Parto de riñones doloroso donde no funcionó ni epidural ni demás drogas que me dieron. Quedé echa polvo en el posparto con anemia, puntos que me dolían horrores… a ver si por lo menos este segundo va mejor en ese aspecto. Porque parir duele y mucho.

    1. ¡Venga Sofía! Después de los sustos que nos han dado en el embarazo, el parto nos tiene que ir perfecto.
      Mucho ánimo y nos vamos contando! Gracias por pasarte 😉

  9. Lo q peor llevé fue el estreñimiento al ppio. El tiroides (multiplicando la medicación x dos, madre si chupa la buenahija), controlado.
    Pero la sensación de pesadez e hinchazón y la consiguiente hemorroide con el estreñimiento, un horror hasta q descubrí mi rutina desde la semana 12.
    Liquo un kiwi (xq lo odiooooo) y le añado una cucharada de miel de azahar (o cualquiera q me guste). Y tomo todas las mañanas o bien con yogourt o bien con el licuado de kiwi: una cucharada de levadura de cerveza, germen de trigo, salvado de avena, semillas de lino marrón y semilla de sésamo. Y mano de santo. Se acabaron los problemas de estreñimiento y hemorroides…

  10. Yo admiro a la gente q tiene buena relación con la comida. La mía siempre ha sido nefasta.
    Pues cuídate mucho, y ya ves, ahora vas a aprender a hacerlo muy bien!!
    En el embarazo engordé más de 20 kilos, y todavía me queda mucho por perder.
    Me gustaría saber si hay alguna dieta compatible con la lactancia.
    Gracias!!!!
    Un saludo!

  11. Ufff a mí me ha salido mal el screening tambien,1/90 fíjate…al final amnio y la frase “todo normal” que es música celestial,es una niña,estoy ya de 36+4 y te confieso que hasta que no la vea no me voy a quedar tranquila,para mas inri,viene de nalgas y es fácil que termine en cesárea porque está enorme y no me apetece despues de lo que he pasado que me hagan la maniobra esa de girarla ellos manualmente que seguro que duele lo que no está escrito y ademas es peligroso….por pedir pediría que no me volviese a pasar nunca más lo del screening..pero eso es mucho pedir yo creo,seguro que me pasa como a tí jajajajajaj UN BESAZO Y ÁNIMO que en nada termina el embarazo y verás a la peque de la casa….os dejo mi reflexión sobre el tema SI EXISTE EL INFIERNO,SEGURO QUE ES UN EMBARAZO ETERNO CON SUS MIEDOS,PRUEBAS Y PARANOIAS

  12. Anda! Mira yo también soy hipotiroidea (autoinmune) y me lo detectaron en mi primer embarazo.. y en el segundo estuve mega controlada.
    Debería comer mejor. Soy un desastre!
    Me alegro mucho de que ya esté todo normal. El final será mejor y más si te vas a cuidar tan bien!
    Besos
    Paula

  13. Ánimo cielo!!! sé lo que es tener un relación de amor-odio con la comida, con 18 años además sufrí bulimia… lo superé con 20 años y reconozco que hay veces que me cuesta comer sano pero lo que hago es comer dulce (sandwich de nocilla, p ej.) en la merienda y así ceno poquito porque llego con menos hambre y sin necesidad de asaltar la nevera… Desde hace años, mantengo el peso y en los dos últimos embarazos engordé 9 kilos y a la semana estoy ya como antes… Tómatelo con calma y lo primero, la salud del bebé y la tuya. un besin

  14. Mucho ánimo!! El cuidarse bien con la comida se nota muchísimo, en bienestar, energía, no sólo estéticamente. Y con respecto al estreñimiento, que en mi embarazo y posparto fue terrible, y hasta las narices de arroz integral y pasta integral que no me gustaban nada y además me revolvían el estómago, ciruelas en ayunas remojadas en agua puaaaaaaaj descubrí que con un buen tazón de allbran y mucho agua ahhh y manzanas con piel, mano de santo. No es que sean una delicia pero me olvidé de todo lo demás. Y con respecto al hierro cuídate mucho, yo iba con anemia porque no puedo tomar suplementos de hierro ni ciertos alimentos que lo contienen y en el parto tuve una grave hemorragia y me acabaron poniendo dos bolsas de sangre… Besitoooooos y ya queda menos 🙂

  15. Yo tengo una relación con la comida de amor profundo. Mi cuerpo es agradecido en los embarazos y de momento no he hecho dieta alguna y nunca puse más de 15 kilos. No es poco pero para lo que como, créeme que sí lo es

    1. Y en este embarazo llevo ya hipotiroidismo y anemia y estreñimiento por el hierro!! Luego me recupero y me toca dieta con la endocrina y a perder kilos, es un horror porque soy muy golosa chocolatera y me encanta el pan pero no podría acumular los kilos en mi cuerpo porque no me cabrían en el cuerpo jajajajaja. Ánimo!!!

  16. Yo también estoy tomando hierro desde el cuarto mes, me salió también muy bajo en la analítica, así que chute de pastilla. Lo que pasa que me sentaba fatal en el estçomago, y todavía me sentía más hinchada y !se lo comenté al médico y me dijo que eso eran chorradas mias y que estaba obsesionada. Así que me puse a buscar por mi cuenta y me compré hierro de herboristería, y oye mano de santo, me desapareció la hinchazón, la pesadez, el estreñimiento,… así que lo recomiendo.
    Como anécdota contar que el otro día que estaba en la pescadería del Mercadona me dijo una señora si esperaba para reyes, y yo le dije que no que todavía me quedaban 3 meses, a lo que ella me contestó “no me lo puedo creer con lo gorda que estás y te quedan aún tres meses”, así que no tuve otra cosa que hacer que dedicarle una de mis falsas sonrisas maldiciéndola entre dientes y pensando “por lo menos yo estoy gorda porque estoy embarazada, pero y ¿¿usted se ha mirado en el espejo??”¿por que la gente tiene que ser tan impertinente?
    Felices fiestas!!!

  17. Ufff, me alegro de lo “normal”. Yo esa parte no la he tenido, pero la otra, toda.
    Hipotiroidismo que me diagnosticaron en el primer embarazo y que desde entonces me acompaña (eutirox 125 diario), anemia ferropénica que no ha desaparecido en todo el embarazo (80mg de hierro cada día), tensión por los suelos (4-9) y, para finalizar, las terribles hemorroides.
    Por desgracia estos consejos tuyos llegan tarde, aunque he de reconocer que la mayoría los conocía y si no los he puesto en práctica es porque en este embarazo he estado bastante más relajada en cuanto a cuidados que en el primero, y ya me estoy arrepintiendo, ahora me tocará “ponerme al día” después del parto, así que seguiré muy pendiente de los consejos de iNutralia.
    Cuídate guapa, y come mucha, mucha, mucha fibra, bebe muchísima agua y anda un poquito, te lo dice una que ha sufrido durante una semana el terrible anillo de fuego que no me dejaba ni andar.
    Besazos y Feliz Navidad.

  18. Vaya susto pobre 🙁 yo no sé por qué cada vez hay más falsas alarmas, conozco varios casos cercanos y luego todo normal, entre ellos me incluyo, a mí me dieron un susto, me hicieron una resonancia por si acaso y luego todo perfecto, pero el sofocón no te lo quita nadie. De todas formas para mí eso de me embarazo, pasan 9 meses y tras 3 ecos y un par de análisis rutinarios tengo un lechón, es de ciencia ficción. Yo después de 4 embarazos meteóricos, otro que me costó un año, muuuchas pruebas, 2 histeroscopias, 3 abortos seguidos, 3 legrados.. un problema inmunológico detectado, un tratamiento experimental (con el que nació mi paleontólogo), un aborto posterior… y un curso de adopción para buscar el hermanito (opción desestimada porque nos ponemos en 6 años) no descarto otra tandita de análisis, experimentos, pruebas y sustos varios para buscar otro hijo. Conclusión: siempre compensa y es lo mejor que hay, total, la preocupación ya nos va a acompañar siempre 🙂 Ánimo que seguro que todo está perfecto, y si te cuidas así de bien, eso que os lleváis la nueva nsn y tú y eso que agradecerás después. Besitos.

  19. Yo siempre he querido ayudar a la buenabuela a baja de peso, sé q su idea de “dieta” es comer nada más de una ensalada de manzana y cafe con leche y eso ha servido para q no pueda bajar ni un gramo desde q cumplió los 60, ahora tiene 68, pero ella es muy activa y se frustra por no poder lucir un poco más delgada, tal vez tienen algún consejito para ella; se los agradeceré. Felicidades por el blog.

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