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Niños que acosan

Niños que acosan

El acoso escolar es, por desgracia, un tema de actualidad. Hoy en el blog trataremos este tema desde otro punto de vista: el del acosador. Maribel Gámez, nuestra psicóloga infantil y colaboradora, analiza por qué un niño llega a acosar a sus iguales. Asimismo, nos cuenta qué es lo que tendría que aprender este niño para tratar con respeto a los que les rodean. ¡No os perdáis este interesante post! Y si quereis tener más información lee este otro post.
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*Puedes seguir a Maribel Gámez en su página web: www.otrapsicologa.com. En ella encontraréis diferentes temas que os pueden ayudar.
Rara es la semana que no vemos en los medios de comunicación un caso de acoso escolar con consecuencias terribles para el niño que lo sufre y su entorno. ¿Qué está pasando? ¿Cómo es posible que niños cometan semejantes actos de maltrato y humillación a sus iguales? Vamos a pensar sobre ello en este post.

¿Qué está pasando?

Para empezar debemos ser conscientes de que la violencia ha existido siempre. Forma parte intrínseca del ser humano, de nosotros mismos. No podemos negar que existen en nuestro interior impulsos agresivos. Todos sentimos esos impulsos en algunos momentos a lo largo de nuestra de nuestra vida.
Tan cierto es que existen como que podemos aprender a canalizarlos de una manera que no se convierta en un problema para los demás, que podamos convivir con esos impulsos sin dañar al otro. Ayudar a los más pequeños a controlar esa violencia que puede aflorar en ellos es tarea de todos, de todas y cada una de las personas importantes que entran en contacto con ellos. Así que, por lo tanto, cuando esa violencia se dispara, sale y afecta a otro, es responsabilidad de todos enmendarlo.
No podemos olvidar que los adultos somos modelos de comportamiento constante para los niños y que aprenden de nosotros aquello que está bien y que está mal, lo que debe ser expresado a los demás y lo que no, lo que esta aceptado en una sociedad para poder convivir y lo que no. Y por lo tanto cuando un niño hace daño a otro en un lugar como el colegio, donde se presupone que los niños deben sentirse seguros y protegidos, cuya misión es que aprendan y disfruten de la socialización con otros, hay que mirar inmediatamente hacia el entorno de ese niño y preguntarse: ¿porque ese niño no sabe convivir con los demás? ¿Qué le falta por aprender?

Mi hijo es el acosador

La noticia de que tu hijo acosa a otros niños es demoledora para cualquier madre y padre. Algunos padres en un primer momento lo niegan, aunque existan evidencias sobradamente claras del hecho, porque no es fácil de digerir. Los que van aceptando que su pequeño ha tenido ese tipo de comportamiento probablemente sentirán un torbellino terrible de emociones como la incredulidad, el enfado, la culpa y muchas más.
¿Cómo es posible que un niño acose a otro en el colegio? Podemos encontrar una explicación de su comportamiento si el niño ha visto conductas violentas, desde verbales a físicas, en su entorno y las esté reproduciendo en el colegio. Cuando hablo de comportamientos violentos no hablo de que el niño juegue a video juegos violentos o vea películas de acción. Los niños de primaria saben diferenciar la realidad de la ficción y distinguen lo que es una película de la vida real.
Un niño puede jugar mucho a videojuegos de contenido violento pero si la educación en su entorno es una educación en valores y comportamiento adecuado ese niño no irá con un mazo intentando agredir a sus compañeros tal y como ve en la televisión. Lo dicho, si su entorno es violento, simplemente puede estar repitiendo lo que ve en casa y su comportamiento no es un misterio. Sin embargo, si esa violencia no existe los padres pueden quedarse estupefactos ante la noticia de que su hijo acosa a otros niños.

¿Qué pasos dar ante semejante noticia?

Ir en persona al colegio y conocer con exactitud que ha ocurrido

Cuanto tiempo lleva la situación de acoso produciéndose, si tu hijo es el principal acosador o son un grupo, que alcance han tenido las agresiones, como está el niño agredido, que medidas han tomado desde el centro… etc. Cuando tenemos toda la información es el momento de:

Hablar con el niño y escuchar muy atentamente que es lo que tiene que decir

proporcionándole espacio para hablar, sin juicios, Es muy importante escucharle para poder entender bien la situación, que explique, según él que ha pasado. Uno de los mayores obstáculos para que se pueda dar esta situación es el enfado y la decepción que sienten los padres hacia su hijo que dificulta mantener la calma en ese momento. Sin embargo es esencial que se haga de la manera más tranquila posible porque si no pueden cerrarse en banda y no querer contar nada y realmente necesitamos saber que le ha motivado a realizar esos actos y si comprende el alcance del daño que ha podido causar. Hay niños que sienten arrepentimiento y en ese momento son conscientes de la gravedad del asunto, otros en cambio no perciben la gravedad de lo que están haciendo y lo ven poco más que como un juego.

Tras escuchar vienen las consecuencias

Sin duda hay que castigar y duramente un comportamiento así que provoca sufrimiento en los demás. Se ha comprobado que una de las características de un castigo eficaz es que esté relacionado con lo que ha hecho, reparar de alguna manera el dolor causado. Muchos colegios optan por expulsar a los niños que cometen estos actos durante algunos días, pero esa medida la toman en muy diversas ocasiones y no suele ser efectiva sobre todo si el niño ve esa medida como unas vacaciones y no como algo desagradable relacionado con la conducta de agresión.
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¿Qué le falta por aprender?

Cuando se han tomado medidas inmediatas se pasa a la siguiente fase que es preguntarnos: ¿qué le falta por aprender a este niño para ser capaz de convivir con los demás, para que nunca más se vuelva a comportar así? A continuación detallo una lista de habilidades, entre otras cosas, que debe aprender un niño para saber respetar a los demás.

  • Empatía, saber ponerse en el lugar de otro niño, de cómo se siente.
  • Tolerancia a la frustración.
  • Respeto hacia la diferencia.
  • Autocontrol emocional.
  • Capacidad para pedir ayuda a los adultos.
  • Habilidades para resolver conflictos al margen de la violencia.
  • Capacidad para identificar emociones negativas y buscar estrategias adaptativas de canalización de esas emociones.
  • Autoestima.

El entorno debe ayudar

Si un niño tiene estas capacidades, que están íntimamente relacionadas, no abusará de sus compañeros. Si un niño acosa es debido a que los adultos responsables, por determinadas circunstancias, no están sabiendo trasmitir y/o enseñar correctamente a ese niño estas habilidades adecuadas para relacionarse con los demás sin dañarlos. Por eso hago hincapié en que los niños que acosan tienen mucho que aprender en cuanto a como tratar a los demás. Para que aprendan todo esto el entorno debe ayudarles proporcionándoles tanto desde casa como en el colegio:

  • Recompensas sociales (alabanzas, ponerle como modelo, felicitarle…etc.)  a las actuaciones de colaboración y cooperación con los demás. Poner el acento en el modelo correcto de como actuar ante los demás
  • Castigos efectivos para las conductas antisociales (insultar, humillar, pegar, etc.)
  • Escucha activa. Si ha ocurrido una situación de acoso hay que escuchar también al niño que ha acosado y preguntarle ¿porque te comportabas así? ¿como te sentías? Intentar entender su conducta y lo que le ha motivado a actuar así
  • Proporcionarle alternativas de respuesta a la violencia de manera pautada y constante realizando un seguimiento de sus progresos para cerciorarse de que las ha aprendido y las pondrá en marcha en otras ocasiones
  • Entrenamiento en habilidades sociales y resolución de conflictos
  • Estrategias globales de prevención contra las manifestaciones de acoso antes de que éstas se produzcan en los centros escolares, es decir programas de sensibilización
  • Buscar la cooperación y complicidad de todas las personas y entornos importantes para el niño para educar en una misma dirección

Relacionarse con los demás desde el respeto

Tenemos que recordar que al fin y al cabo los niños solo nos tienen a nosotros para aprender qué significa vivir y relacionarse con los demás desde el respeto. Descubrir que tu hijo acosa a otros en el colegio es una noticia triste que puede hacer que los padres duden de cómo han educado a su hijo. Aunque sea demoledor que te comuniquen algo así, enseguida hay que ponerse manos a la obra y buscar soluciones que pasan siempre por la colaboración entre colegio y el hogar. Si es necesario hay que buscar ayuda también en un profesional de la psicología para que enseñe al niño a respetar y cuidar del otro, manejando sus propios impulsos. La finalidad es que los padres del niño acosado encuentren ayuda y consejo y vean en qué tienen que poner el acento en la educación de su hijo para poder evitar esa situación en un futuro.

El método Kiva

Tenemos que ser conscientes de que el tema del acoso en la escuela requiere un planteamiento global de todas las personas implicadas para que funcione. Un ejemplo de esa coordinación necesaria es el método Kiva, puesto en marcha en Finlandia. Parece que siempre que hay que buscar ejemplos positivos en el ámbito educativo hay que mirar al país nórdico. Este método busca la implicación de todos y por supuesto trabaja con los niños acosadores para buscar un cambio claro y permanente en su forma de pensar y en su manera de tratar al otro. Y eso lo consiguen con educación, enseñándoles habilidades. Si estáis interesados en el método podéis echarle un vistazo aquí.
¿Y vosotras malasmadres habéis pasado por esta horrible experiencia? Contadnos abajo en los comentarios.
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Han comentado...

  1. Buenos días Maribel, un artículo muy interesante y de rabiosa actualidad, la verdad es que a nadie le gusta que se sus peques estén envueltos en un acoso, ya sea en un roll u otro. Yo personalmente creo que muchos valores no se inculcan a los peques en casa por falta de tiempo, situaciones familiares delicadas, etc… son tiempos convulsos, pero no esto no justifica esta falta de educación, ya que nuestros peques son el futuro.
    Gracias por los consejos son muy útiles. Gracias, besos!

    1. Tienes toda la razón, nuestros peques son el futuro. Hay que sacar tiempo de donde sea para inculcarles buenos valores y aprendizajes útiles para la convivencia.
      Muchas gracias por tu comentario
      Un abrazo!

  2. Buenos días Maribel, un artículo muy interesante y de rabiosa actualidad, la verdad es que a nadie le gusta que se sus peques estén envueltos en un acoso, ya sea en un roll u otro. Yo personalmente creo que muchos valores no se inculcan a los peques en casa por falta de tiempo, situaciones familiares delicadas, etc… son tiempos convulsos, pero no esto no justifica esta falta de educación, ya que nuestros peques son el futuro.
    Gracias por los consejos son muy útiles. Gracias, besos!

    1. Tienes toda la razón, nuestros peques son el futuro. Hay que sacar tiempo de donde sea para inculcarles buenos valores y aprendizajes útiles para la convivencia.
      Muchas gracias por tu comentario
      Un abrazo!

  3. A ver. Todo muy interesante y mucha razón hay en que la violencia comienza por casa. Pero, el tema de “castigar duramente” me parece que es contrario a lo que se predica en esta entrada. Una cosa son las consecuencias lógicas y otra los “castigos”. Un castigo siempre es una forma de violencia que tiene mi objetivo inhibir una conducta pero no la erradica ni la elimina y por eso no entiendo que tratemos de acabar con el acoso que es una forma de violencia con otro acto de violencia. No me cuadra. Igual con los premios y alabanzas que además se ha comprobado que no educa y si tiene consecuencias a largo y mediano plazo. Si El Niño hace las cosas por miedo a ser castigado o solo por esperar recibir un premio entonces no hará las cosas porque realmente entienda que están bien o mal sino por la recompensa o el castigo que recibirá. Yo me pregunto, si justamente el tema de los castigos es lo que a la larga está potenciando los casos de acoso escolar… eso del “cachete a tiempo” que se defiende bajo el argumento de “es por su bien”… qué bien podemos hacerle a un niño al que agredimos física o psicológicamente con castigos y amenazas para “educarle” cuando lo que aprenderá es que la forma de afrontar los conflictos es de manera agresiva? No redundará esto en problemas más adelante para diferenciar lo que es aceptable o no para relacionarse con los demás?

    1. No estoy de acuerdo en que entiendas el castigo como una forma de violencia…dejarlo sin parque,sin consolas,sin tele…no son formas de violencia…si tu hijo rompe la tele puedes explicarle que eso esta mal..que las cosas cuestan dinero…etc pero si esas explicaciones no se acompañan de un castigo o.consecuencia logica como tu lo llamas no creo que valga de mucho..

      1. Creo que has explicado fenomenal Laura, lo que yo iba a responder a Patty. Los castigos y refuerzos son los procesos por los cuales nuestro comportamiento se perfila y gracias a ellos sí son adecuados, nos ayudan a vivir en sociedad con otros. Y un niño necesita que le enseñen cómo vivir con los demás con mucho amor y claro diálogo cuando toque pero por supuesto con premios y castigos que es también como aprendermos los adultos y vivimos el día a día. Por supuesto los castigos deben ser pocos, útiles , eficaces y con sentido y eso no es fácil de hacer. Evidentemente quedan excluidos como castigos los físicos y los que produzcan cualquier tipo de daño psicológico en el pequeño. Tú misma pones muy buenos ejemplos de castigos. Gracias por tu comentario

    2. Yo tampoco estoy de acuerdo. Un castigo no significa utilizar violencia ni física ni psíquica. Es un tipo de refuerzo, pienso. Igual que una felicitación puede ser un refuerzo positivo, que alguien se enfade contigo porque le has gritado o insultado, puede ser otro tipo de refuerzo (negativo), un “castigo” por haberte comportado de una forma incorrecta con esa persona. Yo, al menos, lo veo así. Pienso que los actos han de acarrear consecuencias, y un castigo es la consecuencia de algo mal hecho.
      Me parece muy interesante el artículo, y aunque sea una pregunta un poco tonta, me gustaría poder ver algún ejemplo de castigo en un caso como éste.
      Gracias, saludos.

      1. Me alegra que te haya gustado el artículo Nuria y tú pregunta no es para nada una pregunta tonta. Un buen castigo para este niño podría ser algo que estuviera relacionada con estar en contacto con gente que sufre, como realizar alguna acción comunitaria o voluntariado con personas en riesgo de exclusión para fomentar la empatía y todas las habilidades que expongo en el artículo que son necesarias para tratar bien a los demás. Por supuesto esto sería complementario al trabajo que se haría con él desde el colegio y desde casa.
        Un abrazo

  4. Me ha gustado mucho el artículo.
    En España existe la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE). Os facilito el enlace a su página web: http://aepae.es/
    Un saludo.

  5. Me ha gustado mucho el artículo.
    En España existe la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE). Os facilito el enlace a su página web: http://aepae.es/
    Un saludo.

  6. Me ha gustado mucho el enfoque del artículo, dirigido a los padres del niño que acosa. Soy profesora de secundaria y, aunque no sea esto lo que dicen los medios, mi experiencia en casos de acoso ha sido que el centro se ha puesto de parte del acosado, con firmeza, y ha tenido que enfrentarse a los padres de los responsables. Los padres siempre se indignan, ponen en duda la acusación y llegan a amenazarnos. Porque se habla mucho del acoso pero nadie piensa que su hijo pueda ser culpable. Y esta es una de las claves del asunto, en mi opinión.

    1. Hola Mariola, efectivamente existen muchos colegios que hacen muy buen trabajo protegiendo al niño acosado y tomando medidas con él/los que acosan. Sin embargo los padres, como es natural, no reciben bien la noticia de que su hijo ha podido agredir o insultar a otro niño. Al fin y al cabo la responsabilidad la tienen los padres y eso no es fácil de asumir. No teneis una tarea fácil los profesores pero si tremendamente valiosa en muchos sentidos. Sin vuestro buen hacer muchos casos de acoso no se podrían resolver. Mil gracias por tu comentario.
      Un abrazo

  7. Me ha gustado mucho el enfoque del artículo, dirigido a los padres del niño que acosa. Soy profesora de secundaria y, aunque no sea esto lo que dicen los medios, mi experiencia en casos de acoso ha sido que el centro se ha puesto de parte del acosado, con firmeza, y ha tenido que enfrentarse a los padres de los responsables. Los padres siempre se indignan, ponen en duda la acusación y llegan a amenazarnos. Porque se habla mucho del acoso pero nadie piensa que su hijo pueda ser culpable. Y esta es una de las claves del asunto, en mi opinión.

    1. Hola Mariola, efectivamente existen muchos colegios que hacen muy buen trabajo protegiendo al niño acosado y tomando medidas con él/los que acosan. Sin embargo los padres, como es natural, no reciben bien la noticia de que su hijo ha podido agredir o insultar a otro niño. Al fin y al cabo la responsabilidad la tienen los padres y eso no es fácil de asumir. No teneis una tarea fácil los profesores pero si tremendamente valiosa en muchos sentidos. Sin vuestro buen hacer muchos casos de acoso no se podrían resolver. Mil gracias por tu comentario.
      Un abrazo

  8. Buenos dias, muy interesante articulo, pero lanzo una pregunta, que pasa cuando el propio colegio ‘tapa’, defiende al acosador? Os pongo un ejemplo real, en la clase de mi hijo hay un crio que ha pasado por una situacion familiar chunga, y que el colegio lo ampara bajo el lema de ‘altas capacidades’ el niño pega,insulta, ataca e increpa incluso a profesores, hablo de un niño de primaria, y cuando vas al colegio para poner en conocimiento los insultos y patadas y demases, te dicen que es que tu hijo es un llorica….como te comes eso? Y que te diga tu hijo ‘mama, porque a los que somos buenos nos tratan mal y a los malos bien?’

    1. Hola Alicia, es una muy buena pregunta la que haces. Aunque en muchos colegios la intervención en este tipo de problemas es impecable, desgraciadamente en otros colegios ocurren este tipo de reacciones por parte de los profesores donde tapan o minimizan el problema. Mi punto de vista es que, tras insistir durante un tiempo sobre el problema a los tutore, si se ve que no hay reacción por parte del profesorado intentaría tomar contacto con instancias superiores que tengan más responsabilidad: jefe de estudios, director, etc. Si tampoco hay reacción hay otros mecanismos y otras instancias donde se puede ir a reclamar como a la Comunidad de Madrid ( creo que tienen una sección especial para este tipo de casos) y al defensor del menor. Incluso he conocido casos de padres y madres que denuncian al propio colegio debido a, según ellos, la pasividad que muestran ante el problema. Son medidas extraordinarias pero si uno no obtiene respuesta por vias ordinarias, creo que hay que plantearse esas posibilidades. Al fin y al cabo nuestro objetivo es que un niño no sufra y eso es muy importante.
      Espero haberte ayudado con tu pregunta
      Un abrazo.

  9. Buenos dias, muy interesante articulo, pero lanzo una pregunta, que pasa cuando el propio colegio ‘tapa’, defiende al acosador? Os pongo un ejemplo real, en la clase de mi hijo hay un crio que ha pasado por una situacion familiar chunga, y que el colegio lo ampara bajo el lema de ‘altas capacidades’ el niño pega,insulta, ataca e increpa incluso a profesores, hablo de un niño de primaria, y cuando vas al colegio para poner en conocimiento los insultos y patadas y demases, te dicen que es que tu hijo es un llorica….como te comes eso? Y que te diga tu hijo ‘mama, porque a los que somos buenos nos tratan mal y a los malos bien?’

    1. Hola Alicia, es una muy buena pregunta la que haces. Aunque en muchos colegios la intervención en este tipo de problemas es impecable, desgraciadamente en otros colegios ocurren este tipo de reacciones por parte de los profesores donde tapan o minimizan el problema. Mi punto de vista es que, tras insistir durante un tiempo sobre el problema a los tutore, si se ve que no hay reacción por parte del profesorado intentaría tomar contacto con instancias superiores que tengan más responsabilidad: jefe de estudios, director, etc. Si tampoco hay reacción hay otros mecanismos y otras instancias donde se puede ir a reclamar como a la Comunidad de Madrid ( creo que tienen una sección especial para este tipo de casos) y al defensor del menor. Incluso he conocido casos de padres y madres que denuncian al propio colegio debido a, según ellos, la pasividad que muestran ante el problema. Son medidas extraordinarias pero si uno no obtiene respuesta por vias ordinarias, creo que hay que plantearse esas posibilidades. Al fin y al cabo nuestro objetivo es que un niño no sufra y eso es muy importante.
      Espero haberte ayudado con tu pregunta
      Un abrazo.

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