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Ellas Opinan: #Yotambiénsoyrefugiado

Ellas Opinan: #Yotambiénsoyrefugiado

El éxodo de ciudadanos sirios en busca de la paz, de vivir un nuevo futuro, no es la noticia de la semana, es la noticia de la destrucción de un país que cumple ya 4 años, y que ha hecho que ahora miles de refugiados sirios, migrantes salgan de su país. Y lo hemos visto en las noticias, y las imágenes que se han sucedido a lo largo de estos 7 días se nos han quedado grabadas en la retina, imposible olvidarlas, imposible no sufrir con el dolor de tantas familias, de tanto sufrimiento. La esperanza que nos queda es la solidaridad, la ayuda a estas familias, y en homenaje a todas ellas os dejamos con los testimonios de Esperanza Santos, cooperante internacional, y Soledad, presidenta de ‘Manos Unidas’. Son hija y madre respectivamente, una coopera desde el terreno y otra desde origen. Son un ejemplo a seguir y sus relatos nos han emocionado, mucho y nos dan esperanza a un futuro mejor. Esperamos que vosotras nos deis vuestra opinión al respecto y nos contéis cómo ayudáis. 

Antes de nada, quiero darte las gracias por leer este artículo, creo que es uno de los pasos más importantes para cambiar las cosas, que la gente muestre interés, se informe, discuta e intente hacerse una idea real de lo que está pasando en nuestro mundo, de lo que viven seres humanos como cada uno de nosotros cada día y a los problemas a los que se enfrentan. Creo que ese es el principal motor del cambio. No sé si recuerdas hace unos años, una campaña de una importante ONG que decía “Ser humano salva vidas”. Precisamente apelaba a eso, al ser humano que cada uno tenemos dentro, que se revuelve cuando ve de frente grandes injusticias, que sufre cuando percibe el sufrimiento de otros seres humanos, y que eso le lleva a moverse y a intentar poner lo que esté en su mano para ayudar a que eso cambie.

Yo tengo la suerte de haber vivido de cerca muchas de esas situaciones de injusticia, sufrimiento y “deshumanidad”: Siria, Sudán, República Centroafricana, Niger, Congo, Yemen o Sri Lanka son entre otros los países que me han abierto los ojos, la mente y el corazón.

El principal mensaje que quiero transmitir en este artículo es: “sí, se puede y se debe, debemos hacer algo para cambiar esta situación”. No nos permitamos el lujo de echarnos las manos a la cabeza y excusarnos en la complejidad de la situación. Somos en gran parte responsables de la situación actual y debemos ser responsables también para cambiarla.

Aunque la crisis de refugiados y migrantes que está viviendo Europa es importante, no debemos olvidar que casi el 90% de los refugiados y migrantes son acogidos en países empobrecidos, en total hay 60 millones de personas desplazadas y refugiadas en el mundo. Se denomina desplazados a las personas que se han visto obligados a abandonar sus hogares dentro de su mismo país y refugiados cuando lo hacen fuera de su país. Un ejemplo: en Siria, durante estos 4 años de guerra (que ya son cuatro), 12 millones han tenido que desplazarse de sus hogares, 8 de esos 12 están desplazados dentro del país y 4 lo han abandonado. De esos 4 millones de refugiados hay un millón en Líbano y dos millones en Turquía, y tan sólo 250,000 personas han llegado a Europa.

Doy estos datos para que tengamos un enfoque más realista de la grave situación global y de la “crisis europea”. En lo que va de año, alrededor de medio millón de personas han solicitado asilo a los países europeos; el único intento que ha hecho la Comisión Europea de acuerdo para reubicación y asentamiento de refugiados fue un fracaso y no se llegaron a aprobar ni siquiera las 40.000 plazas para sirios y eritreos llegados a Italia y Grecia. Antes he dicho que se puede cambiar la situación, pero es necesario un poco de voluntad de cambio al menos.

Creo que es necesario que busquemos una solución digna para todas las personas que están llegando cada día a Europa, creo que Europa tiene potencial para acogerles, creo que debemos ser “humanos” y no permitir que el camino a Europa de esos miles de refugiados sea una pesadilla. Ya se ha comprobado que la política de sellado de fronteras no es la solución y lo único que hace es obligar a la gente a ponerse en manos de contrabandistas y tratar de sobrevivir a un viaje hacinados en condiciones lamentables. Debemos dejar de gastar dinero en vallas, estas políticas restrictivas lo único que hacen es exponer a mayor peligro y sufrimiento a personas que tratan de llevar a sus familias y a ellos mismos a un lugar seguro.

Porque no debemos olvidar ni engañarnos, sólo hay que escuchar los testimonios de las personas que se lanzan a eses viaje, ellos mismo lo repiten una y otra vez: no tienen otra alternativa. Conocen los peligros a los que se enfrentan y la situación que se encontrarán si llegan, pero prefieren arriesgar sus vidas en el intento. No tienen medios para vivir en sus países de origen, están expuestos a bombardeos diarios, a torturas, a violaciones constantes de le Derechos Humanos. ¿Quién se atreve a decirles que no lo intenten? Prefieren arriesgarse en el camino buscando seguridad y libertad antes de quedarse en sus lugares de origen donde la vida no vale la pena.

En mi experiencia como cooperante he visto a personas que venían caminando 7-10 días sin comida para poder vivir en un campo de desplazados en medio del desierto. Sólo buscando su seguridad y la de los suyos. He visto el sufrimiento de familias desplazándose de un lugar a otro de su país, huyendo de ataques constantes y de una guerra que ni entendían, he visto demasiados niños morir de desnutrición o a causa de enfermedades fácilmente prevenibles su tuvieran acceso a medicamentos básicos o una simple vacuna. Personas con nombre y apellido, con sus familias, su pasado y su potencial futuro, tan merecido como el nuestro.

Por favor, abordemos la “crisis europea”, pero no nos olvidemos de los otros 59 millones de desplazados que hay en el mundo. Por favor, si dentro de unas semanas, ya no salen noticias de refugiados y migrantes en la tele, no les olvidemos, siguen estando ahí y seguimos siendo responsables de lo que les pase, esforcémonos en “Ser Humanos” cada día e intentemos analizar cada uno dentro de nuestras posibilidades qué podemos hacer para echar una mano a otros seres humanos que padecen injusticias y sufrimientos extremos. Todos podemos hacer algo, desde cambiar nuestros hábitos de vida, colaborar con organizaciones que trabajan en cooperación, participar en campañas exigiendo a nuestros políticos que dejen de inventar excusas para no afrontar el problema….y por supuesto seguir mostrando interés por lo que les ocurre al resto de individuos que habitan en nuestro planeta.

Muchas gracias a todos y cada uno por vuestra voluntad, entre todos podemos cambiar el mundo, al menos yo así lo entiendo.

Esperanza Santos. Cooperante Internacional.

Hola malasmadres,

Yo soy una malaabuela y de vez en cuando leo lo que publicáis. También soy voluntaria en una ONG, Manos Unidas, y desde ese sitio quiero daros mi opinión sobre lo que está sucediendo estos días. ¿Estos días? No, todos los días desde hace mucho, mucho, quizá demasiado o quizá no. No cabe duda de que una imagen vale más que mil palabras, sobre todo ESA imagen, un chiquitín que podía ser un hijo vuestro o un nieto mío, esos niños a los que queremos tanto, tanto que podemos permitirnos el lujo de decir que somos malas madres y malas abuelas, convencidas como estamos de que no lo somos.

¿Esto tiene solución? Por supuesto que la tiene

¿Tiene una única solución? No, es mucho más complejo de lo que nos gustaría, por eso hay que pensar bien y oír muchas opiniones, informarnos de muchas personas, de muchas instituciones que trabajamos para cambiar las cosas. Esa impresión tan brutal tenemos que conseguir que no se nos olvide, aunque la dulcifiquemos, que cuando les demos un beso a nuestros niños pensemos en esos otros niños, en esas otras madres, padres, abuelos, que les metamos en nuestras vidas .

¿Por qué hay que meterlos en nuestras vidas? En Manos Unidas creemos que si cada uno no modificamos nuestro estilo de vida, nuestra manera de consumir y con ello animamos a más gente a que lo haga, lo que también haría que nuestros políticos e instituciones pensarán de otra manera, no conseguiremos cambiar las causas de que haya guerras, casi siempre tienen un origen económico o un afán de poder de diferentes organismos: multinacionales, gobiernos, sociedades y por supuesto que sin generalizar, hay de todo, es otra cosa importante, que no nos dejemos llevar por tópicos.

¿Creéis que una utopía? Efectivamente lo es, ya sabéis que una utopía es aquello que te hace ponerte en pie y luchar por alcanzarla aunque nunca se termine de conseguirlo, todos los pasos que se dan para ello harán que menos niños salgan en los telediarios.

Soledad Suárez. Presidenta Manos Unidas.

Ayudar se puede hacer de múltiples maneras como nos explican AQUÍ. Todo suma.

 

Han comentado...

  1. Buenas noches a todas las malasmadres mi nombre es Nur soy malamadre desde hace 2años, y siempre os leo y comparto con vosotras nuestro mundo de madres, soy de origen sirio nacida y criada en España que siento mi país por supuesto, pero toda mi familia vive en Siria todos los veranos volviamos este bello país desde hace 4 años llevamos gritando que un dictador bombardeaba a su pueblo por estar en el poder continuamente, ya van 4 años de historias rotas tengo familia que salieron y otros muchos continuan sin luz, ni agua, tengo primos pequeños, embarazada me comunicaron que mi primo y tia los habia matado un francotirador del gobierno, iban a buscar agua… lloraba y me contenía por mi bebé, cuando nacío pensé que se acabaría hoy en día me pregunto si mi hija Irá algún día a Aleppo y le contare las historias que mi padre me contó a mí, Aroa espero llevarte algún día ♥ Por eso Laura @malamadrejefa como educadora social, mediadora y madre del mundo sirio-español te ofrezco mi ayuda en lo que necesitéis. Un saludo a todas

  2. Sin duda podemos aportar nuestro granito de arena. Hoy más que nunca me doy cuenta de la nimiedad de nuestros “problemas” diarios. Gracias por abrirnos un poco más los ojos.

  3. Es muy duro que las conciencias europeas solo se despierten con fotos como las del pequeño Aylan. Ojalá vuestro testimonio ayude a removernos mucho más.
    Gracias por vuestro trabajo.

  4. Felicidades por trabajar así. Por concienciar y ojalá, en algún momento, las ONG dejen de existir, eso significará que el ser humano ha dejado de ser despiadado y cruel

  5. Gran artículo.
    Yo hace más de 2 años que soy socía de ACNUR y desde mayo aumente mi cuota mensual. La verdad que soy gracias de haber tomado esa decisión. El momento en el que dejemos de llamarlos refugiados y comencemos a llamarles personas… algo estará cambiado.

  6. Hace años que soy socia de Acnur y de MSF, pero siempre tengo la impresión de que hay tanta injusticia en el mundo que no se da a basto.
    Hace falta muchos más testimonios como el vuestro y que a los políticos y los mega-ricos se les deshiele el corazón.

  7. Espe, me ha encantado, se me saltan las lágrimas…no creo que sea por la dieta de cortisona que llevo esta semana…es que hay tanto sufrimiento en el mundo…Te mando un beso enorme y te mantengo al tanto para que nuestra amiga germana se quede tranquila.

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