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Feliz final

Feliz final

Aquí estamos otra vez a unos días de cerrar el año. Y sin querer, miras hacia atrás y haces una revisión rápida:

  • Trabajo, a este apartado lo llamaré “concilia como puedas”.
  • Familia, esos buenosabuelos y buenasabuelas que te salvan de tantas.
  • Buenoshijos y buenashijas, ¿y cuándo han crecido tanto?

Y más cosas, retos, objetivos que te marcaste para alcanzar este año, esos kilos de más que te prometiste que perderías antes del verano y pareja… Pareja.

Y en estos momentos de balance no sabes si el apartado “pareja” te sale positivo o estás en números rojos. ¿Estás o estáis? Ya ni sabes, porque con este ritmo loco que lleváis, no da para más.

Criar: apasionante y agotador

Y sí, llevamos un ritmo loco. Compaginar trabajos de ambos, horarios de los buenoshijas y buenashijas, cubrir necesidades básicas (que haya comida hecha a las horas que toca, que haya champú o detergente, que haya ropa limpia- hay minipunto si además está planchada- y más y más y más), atender las peticiones del cole… Cuando llega la noche, la mayoría de los días, lo que llega al sofá o a la cama son dos piltrafillas (porque por el otro lado también hay lo suyo) que solo quieren poner cerebro plano o directamente dormir.

Criar es apasionante, pero cansado. Agotador incluso. Criar nos junta y nos separa a la vez. Nos une en la tarea común de hacer que ese pequeño ser que ha llegado a nuestras vidas salga adelante, crezca, tenga una educación, supere los catarros y los virus de la guardería… Nos une en esas miradas de orgullo cuando vemos que se supera y logra andar solo, hablar, escribir, leer, montar en bicicleta… Nos une cuando, desde el borde de su cama, lo vemos durmiendo, esa cara angelical que toca nuestras fibras más profundas y sensibles, ese momento en el que olvidamos todas las trastadas que nos ha ido liando a lo largo del día y solo podemos sentir que lo queremos con toda nuestra alma.

Pero también nos aleja. Crea escisiones profundas, tanto más cuanto más separadas estén nuestras ideas en torno a la salud, a la educación, a los métodos de crianza… ¿Biberón o teta? ¿purés o BLW? ¿Guardería de alta tecnología o una pequeña que sea como una extensión de la familia? ¿Cole público, privado o concertado? ¿Bilingüe o no? ¿Religioso o no? Cada tema que aparece entorno a los buenoshijos y las buenashijas tiene el potencial de crear discusiones enconadas, de crear brechas que parecen insalvables. Pero, sobre todo, la crianza nos obliga a establecer un sistema implacable de relevos que reduce a la mínima expresión el tiempo del que podemos disponer como pareja.

¿Feliz final o final feliz?

En estos días me he leído el libro de Isaac Rosa, “Feliz final”. Es un libro bien escrito, de esos en los que te sumerges en la historia y las palabras se convierten en meros instrumentos que te catapultan a la ficción: Una pareja que acaba de separarse va intercambiando mensajes en los que recorren toda su relación. Una novela en la que se describen todas esas cosas del día a día que nos van alejando como pareja, sin querer y sin saberlo siquiera; en la que el autor nos describe porqué a veces se llega a un feliz final, en lugar de llegar al “final feliz” de los cuentos y las novelas románticas. Es una novela agridulce, como no puede ser de otro modo con el tema que trata, pero también que nos da pistas, muchas pistas, sobre algunos puntos peligrosos en toda relación, en la etapa de la crianza.

La pareja: prioridad de alto nivel

La etapa de la crianza es una etapa con los días contados: llegará un día en el que los buenoshijos y buenashijas, esos que han sido el centro de nuestro horario, la razón de nuestras carreras de un lado al otro, el origen de mil y una discusiones, se irán. No os preocupéis, Malasmadres, si todo sucede como suele, primero tendrán que superar la adolescencia y con ella, como decía el gran Capdevila, la idea de que esos pequeños adorables se vayan les parecerá bien… incluso urgente.

Y volveremos de nuevo a ser dos, solo dos, los mismos dos que se embarcaron primigeniamente en la aventura. Y por eso, si para ese momento queréis seguir buscándoos, encontrándoos y reconociéndoos, ahora, mientras los buenoshijos y las buenashijas están aún en casa imponiendo sus horarios y necesidades, debemos convertir la relación de pareja en una de nuestras prioridades de más alto nivel.

Ser capaces de comunicarnos, de cuidarnos, de desearnos, de encontrarnos y tener un tiempo nuestro son pilares de toda relación. Cada una tendrá su forma única e irrepetible de materializarlos, cada pareja tendrá que buscar cuáles son sus formas y sus fórmulas.

cuidar-pareja

Este es mi deseo para todas las Malamadres en el año nuevo que comienza: que seamos capaces de encontrar la forma de cuidar nuestra pareja. Y por eso en estos días en los que pensamos los objetivos del nuevo año, os invito a poner uno que tenga que ver con este asunto: pasar un fin de semana los dos solos, bloquear un par de horas a la semana para poder estar juntos, ir al cine o a cenar una vez ¿a la semana, al mes…? Os invito a pensar y a compartir esos objetivos para el año nuevo.

* Podéis seguirla en @atajou y en la web de Sexorum.

¿Cuáles son los objetivos que os proponéis vosotras con vuestras parejas, Malasmadres?

Han comentado...

  1. Lunes sin tele y sin internet. Cuando se acuestan los niños dejamos moviles, apagamos la tele, hacemos la cena algo mas currada que el resto de dias y hablamos. Es genial. Puede ser lunes o cualquiera, pero uno de lunes a jueves

    1. Hola Elena, como planteas hay cosas que añaden ruido en ese entre tu y yo que es la relación de pareja. La tecnología puede ser uno de esos elementos de distorsión que emborronan la posibilidad de encontrarse, y por suerte los teléfonos, tablet, internet…tienen modo of, no como los buenos hijos!!!
      Gracias por compartir!!!

  2. Es todo tan fácil y como lo complicamos. En mi caso mi hija de 29 años no sale de mi casa, interfiere en nuestra relación, mi marido tiene un TLP y le da igual. El no reconoce ni quiere acudir al médico y ella tampoco hace nada. Yo no puedo hablar con el, se enfada por todo, estoy pensando divorciarme con 55 años y sin empleo. Vale la pena aguantar tanto desprecio e ignorancia? Todo tiene un precio y yo lo estoy pagando demasiado caro. La familia es muy importante, pero yo también lo soy. Gracias, mis felicitaciones. Un abrazo !

    1. Hola M. José, sin duda una realidad compleja y delicada la que compartes, estar en pareja tendría que ver más con los deseos que con los deberes, aunque hay veces que queriendo estar en pareja vivimos insatisfacciones, siendo difícil plantear escenarios de más disfrute. Por otro lado, como comentas a veces los hijos crecen pero seguimos sin encontrar ese espacio. Un abrazo y mucho ánimo!!

  3. Nosotros aun estamos buscando la forma de convivir con estos cientos de roles que nos toca interpretar con un buenhijo en nuestras vidas, han habido momentos duros y menos duros pero sabemos la importancia de sacar
    una hora para conversar antes de dormir, porque aun nos es dificil salir en pareja, pero este nuevo año lo lograremos!!

    1. Hola Priscilla, al leerte pensaba en todo lo que cambia cuando nos convertimos en madres y madres, como no iba a cambiar nuestra vida en pareja y sexualidad!!! A veces unas vías se cierran o no son posibles o permanecen en stand by como ese salir en pareja que comentas, pero también puede que se abran otras vías, que haya algo de ese otro que ahora además es padre que nos erotice, algo que descubrimos gracias a la paternidad. Un abrazo

  4. Hola, nosotros hay vamos, supongo que como tantas otras parejas, con épocas mejores ,con épocas algo peores o muy malas. Sabemos que nos queremos mucho, pero el Buenhijo y la Buenahija, muchas veces ponen a prueba no solo nuestra paciencia (que es infinita), si no nuestra relación, por que bien es cierto que es muy difícil coincidir en todo lo relacionado con ellos, ambos nos hemos criado en ambientes muy diferentes y nos cuesta llegar a un entendimiento, aunque al final llegamos. Todo reside en el amor y en esos pequeños momentos que sacamos para disfrutar de una peli, un paseo o una comida en el chino antes de que los niños salgan del cole. Un saludo para todas y todos y feliz navidad!!!

    Vane.

    1. Hola Vane, gracias por compartir!!! Una pareja se hace de dos que son dos y no uno, y claro eso significa que tienen maneras dispares en muchas cosas, como no las iban a tener en cuestiones de crianza!! Cuando llegan los hijos aparece un “común” inmenso sobre el que conversar, discrepar, acordar….Lo lógico es que lleguen también más discrepancias, que no desencuentros. Rescatar disfrutes compartidos, lo que se desea, lo que gusta, lo que complace , como los ejemplitos que comentas es una gran estrategia. Felicidades!!!

  5. Que buen post!! Gracias por escribirlo!! A nosotros nos cuesta la vida: somos super diferentes, trabajamos en hosteleria con horarios de locos y encima mi buenahija es de las que no duerme casi. Casi ninguna noche dormimos juntos y no tenemos tiempo de nada: conclusion que estamos todo el dia discutiendo debido al cansancio. Creo que en nuestro caso viajar siempre ha sido nuestro punto en comun asi que con toda la pena del mundo por dejar a mi enana y con la culpa que como no, eso conlleva, creo que una o dos veces al año necesitamos un fin de semana para nosotros. Por suerte tengo unos buenosabuelos geniales que viven cerca. En mi caso lo necesitamos, me siento mal por dejar a mi hija pero creo que tener unos padres unidos es lo mejor para ella y cada pareja tiene que buscar como hacerlo.

  6. Hola Raquel!! Ay el sueño, el cansancio… desde ahí todo es más complicado aunque algún día dormirán del tirón ( este puede ser un mantra a repetir en momentos de flaqueza). Muchas veces nos invade una sensación de cruzarnos para intercambiar niños, mensajes y tareas cortas y lo de compartir o encontrarnos más allá de la cianza parece ciencia ficción. Cada pareja tiene que tomar contacto con aquello que le facilita encontrar esas complicidades , espacios de intimidad… y movilizar los recursos que lo hagan posible. Así que si es viajar, pues a por ello. y qué decir…la culpa parece ser compañera de viaje de madres, y como pesa cargarla!!!
    Un abrazo y suerte

  7. Buenos días, ¿Y qué hacemos cuando él sólo piensa en tener la misma vida sexual que antes de ser padre y tú vas por la vida agotada y no tienes tantas ganas? Yo asumo que es algo pasajero y que cuando el bebé que no ha cumplido todavía 2 años sea más mayor, tendremos más tiempo para nosotros… pero él pretende que el sexo siga igual y se siente desgraciado y yo poco valorada / querida y presionada ¿de verdad la mayoría de las parejas que tienen hijos no ven afectado su ritmo de encuentros sexuales? No me lo puedo creer… Esto nos está llevando a un distanciamiento horrible que no sé cómo va a terminar. Gracias por tu tiempo !

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