Side Area

Adolescencia y sexualidad

Adolescencia y sexualidad

Si me pongo a pensar en mis desafíos como malamadre aún son nimios en comparación con los retos que llegaran. Por ahora aguantar las rabietas, las peleas que ya tienen las buenahijas y las noches sin dormir del tirón me parecen situaciones de lo más complicadas. Pero si escucho a las malasmadres veteranas que ya han pasado por la adolescencia vilusmbro un horizonte lleno de novedades como por ejemplo la adolescencia y hablar de sexo a las buenashijas. ¡Eso sí que es un gran desafío! Hoy Arancha nos aconseja cómo conducir correctamente por esta escarpada carretera.

Malasmadres_sexologa* Podéis seguirla en @atajou y en la web de Sexorum.

Hoy tu buenhijo mayor ha venido a casa con su mejor amigo. Llevan un par de horas en su cuarto, estudiando. Decides acercarte para decirles que es la hora de merendar y por la puerta entreabierta oyes esto:

– Pero, ¿que todavía no lo has hecho? Colega, espabila. ¿No querrás ser el último pringado?
– Es que Susana no quiere.
– Pues convéncela.
– Ya no sé qué decirle.

Te has quedado convertida en estatua de sal en la puerta, los ojos como platos, la mano a punto de tocar la puerta. El corazón te va a mil. Sólo puedes pensar: “¡13 años! ¡Tiene 13 años! ¿No debería hablar con él?”.

– Al final os vais a llevar un cate los dos en el trabajo de conocimiento del medio por su culpa.
– Si ya, si ya…

Notas como tu capacidad pulmonar ha aumentado un par de litros con las dos últimas frases, tus músculos responden y por fin entras en la habitación: “Ya está la merienda, chicos.”

¿Cuál es nuestro objetivo?

Si queremos hablar con nuestr@s hij@s adolescentes de sexualidad, antes debemos pensar qué queremos conseguir. No es lo mismo que nuestro objetivo sea evitar embarazos no deseados e infecciones de transmisión genital que querer transmitirles nuestros valores o querer ayudarles a que se conozcan y se acepten tal y como son para que vivan su sexualidad de manera satisfactoria (para él/ella y también para nosotras) o cualquier otro que podamos pensar.

Según el objetivo que nos pongamos, deberemos hacer unas cosas u otras: En el primer caso, tal vez sea suficiente con proporcionarles información sobre anticonceptivos y sobre las maneras y medios de contagio de esas enfermedades. En el segundo, deberemos buscar qué valores rigen nuestra vida y queremos que inculcarles. En el tercero, deberemos aprender un poco más qué es esto de la sexualidad (o mejor dicho de las sexualidades).

Y es que cada chico, cada chica, es especial, no hay dos iguales porque hay un quillón de maneras de ser niño y de ser niña, igual que hay un quillón de maneras de ser hombre y de ser mujer, todas válidas y valiosas. La sexualidad, como alguna vez he comentado, es la manera en que cada uno se vive a sí mismo como el hombre o la mujer que es, por eso es mejor no hablar de sexualidad, sino de sexualidades.

Obviamente, en la etapa de la pubertad y la adolescencia, los cambios están a la orden del día y cambios, por cierto, que se producen según el ritmo de cada uno y de cada una, de manera que hablar de sexualidades es todavía más pertinente.

Si pusiéramos en común nuestras vivencias de la adolescencia, probablemente habría ciertos elementos comunes: las ganas de “ser mayor” cuanto antes, las dudas sobre los cambios que se estaban produciendo en nuestro cuerpo:

– ¿Tendré mucho pecho o poco?

– ¿Creceré más o menos?

– ¿Me voy a quedar así o esto sigue?

– ¿Será suficiente?

Nuestr@s buen@shij@s también tienen esas mismas preguntas y dudas. Y, nosotras, que ya hemos pasado esa etapa, tal vez podamos despejar algunas, porque finalmente, para relacionarte con l@s otr@s, para amar y ser amad@, no importa tanto que seamos alt@s o baj@s, que nos haya bajado la regla o hayamos tenido la primera eyaculación más tarde o más temprano, el tamaño de nuestro pecho, cintura o glúteos, pectorales o pene: no hay cuerpos mejores o peores a la hora de recibir y de dar placer, todos están preparados para las relaciones entre los sexos.

En la adolescencia se es especialmente vulnerable a los ideales de hombre y mujer que se manejan a nivel social porque es una etapa en la que se busca la ratificación de los demás. En la medida en que ese chic@ se ajuste a los cánones de belleza establecidos, más segur@ y confiad@ se sentirá. De manera que ellos y ellas harán lo que esté en su mano para acercarse a esos ideales: ir al gimnasio, perder peso, maquillarse, depilarse… Pero ser hombre o mujer no tiene que ver con nuestras medidas o nuestro vello corporal, tiene que ver con el sexo del que nos sentimos, como ya comenté en el post de transexualidad infantil.

En esta época cobran especial importancia l@s amig@s y la aprobación de su grupo de “iguales” y esto puede constituir fuente de problemas cuando ese chico, esa chica se diferencia del resto porque su desarrollo es más lento o más rápido o porque destaca por algún motivo del grupo, ya que los adolescentes suelen estar llenos de inseguridades y la sociedad (de la que los adolescentes también forman parte) castiga a los que se salen de “la norma”. Y también fuente de presión para que hagan determinadas cosas (desde salir tarde por la noche a tener relaciones con penetración).

Como decía al principio, si queremos hablar con nuestr@ adolescente, tener claro el objetivo puede ayudarnos a saber qué queremos contarle. Y, tal vez, lo de los preservativos, los embarazos no deseados y el SIDA no sea lo más importante.

Y vosotras malasmadres, ¿habéis llegado a este momento?, ¿cómo habéis enfocado la conversación? Contadnos vuestras experiencias.

Malasmadres-Desafios

Antes de irnos…

¡PULSERA GRATIS CON TUS PEDIDOS! Por cada pedido que hagáis en soymalamadre.com recibiréis desde hoy a partir de las 14.00 h. y hasta el lunes 30 a las 23.59 h. una pulsera de regalo. Para ello tenéis que indicar el modelo de pulsera en el campo: notas de pedido. OU YEAH!!!

pulseragratis-01

 

30 Comentarios
  • La musa

    26 Mayo, 2016 a 8:57 am Responder

    Mmmmmm lo veo cercano. Lo veo horrible. Lo veo con pesadillas.
    Suelo ser muy abierta en mis conversaciones con él y temo el MOMENTAZO. espero que todavía me queden unos (muchos) años para tener LA CONVERSACIÓN pero por ahora vanada surgiendo amagos y resolverlos es primordial. Hablar de respeto a no mismo y a los demás.

    Genial post

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 10:09 am Responder

      Muchas gracias, Musa.
      Si quieres hablar con él de algunos temas, puede ser útil aprovechar las circunstancias del día a día, las pelis, las noticias…

      ¡Ánimo, seguro que lo bordas!

      Un beso,
      Arancha

  • Fernanda

    26 Mayo, 2016 a 8:59 am Responder

    Oye, porqué sólo ponéis hablar de sexo con “el buenhijo” y no con la “buenahija”? Supongo que sale sin pensar, pero refleja que todavía tenemos mucho por cambiar, mismo nosotras que intentamos hacer de la manera más abierta posible 🙂

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 10:13 am Responder

      Hola Fernanda:

      Tenía que elegir uno de los sexos para el protagonista de mi escena (confieso que lo eché a suertes), pero si te fijas en el resto del artículo, he sido especialmente cuidadosa para referirme a ambos sexos. Porque esto no es una cosa referida sólo a los buenoshijos o alas buenashijas, incumbe a ambos sexos.

      Muchas gracias por tu comentario.

      Un abrazo,
      Arancha

  • Noemi Megustamibarrio

    26 Mayo, 2016 a 9:05 am Responder

    Yo he trabajado mucho con adolescentes y hay una cosa que veo fundamental trabajar desde casa: la autoestima. Quererse a uno mismo ayuda a liberar presión del entorno y a aprender a querer a los demás. Creo que en la transición adolescente y en la sexualidad es una parte fundamental de la ecuación.
    Gracias, Arancha, me queda mucho para La Conversación pero no la aparco. Medito estos pasos de vez en cuando.
    Besosss

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 10:42 am Responder

      Hola Noemi:

      Hace unos años leí un informe en el que decía que a pesar de que los adolescentes tenían más información sobre anticonceptivos en estos tiempos que ninguna generación anterior, finalmente, había much@s que no lo usaban en sus relaciones con penetración. Y entre otras cosas esto pasa por esa inseguridad, esa falta de autoestima de la que hablas.
      Cuando pensamos en adolescencia y sexualidad, los preservativos para evitar embarazos no deseados e infecciones de transmisión genital suelen ser los primeros que se nos vienen a la cabeza, pero hay muchas otras cosas que se pueden trabajar desde casa y que inciden directamente en cómo se viven nuestr@s adolescentes como la mujer y el hombre que son.

      Muchas gracias por tu comentario.
      Un beso,
      Arancha unos años leí un

  • Rebeca de Torres

    26 Mayo, 2016 a 9:18 am Responder

    Mis buenashijas aún son pequeñas, pero me parece fundamental abordar La Conversación como algo más que preservativos, desde luego. Muy interesante, Arancha. Gracias.

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 10:43 am Responder

      Muchas gracias por tu comentario Rebeca.
      Muchas veces los genitales nos impiden ver la sexualidad.
      😉

  • Marta

    26 Mayo, 2016 a 9:24 am Responder

    Aunque en casa hemos empezado a hablar del tema (Hay que ver lo que saben!!!), me da PÁNICO el momento en en que de palabras pasen a hechos, es como que lo veo a “años luz” que se va acercando a “velocidad relámpago”.
    Hablas de muchas cosas muy interesante (“Arancha club de fans”, YA), pero para mí, lo más necesario y también fundamental para Lu, en mi caso, es enseñarla a aceptarse, a descubrirse, a quererse como es, tarea muy complicada.
    Sobre sus preguntas, hace ya un par de años, sobre sexualidad y sobre reproducción, podría escribir un libro (en nuestro círculo más cercano tenemos embarazos múltiples por FIV, parejas homosexuales en trámites de paternidad subrogada,… y todo lo tratamos con normalidad en casa, porque así lo es, e intentamos explicar, a su “medida”); una de las últimas: “Mamá, para tener hijos, ¿no es “obligatorio” “hacerlo”, verdad?”, “Pues yo voy a querer tenerlos así, sin hacerlo, que creo que me va a gustar más”… (No sabe lo que dice, está claro) 😉

    • Irene

      26 Mayo, 2016 a 10:10 am Responder

      ¡¡ Qué bueno Marta !! Mi hija me dice algo parecido. Su variante es: entonces estrictamente no hace falta un hombre ¿no? (sabe que se puede hacer inseminación). Pues yo casi que sola porque no sé si voy a querer tener pareja. Y tan ancha que se queda. En casa, de momento estamos tranquilos porque todo nos lo preguntan y consultan con absoluta normalidad y hablamos muuuuucho de relaciones aunque sean pequeños. Esperemos estar construyendo una buena base de confianza.

      • Arancha Gómez

        26 Mayo, 2016 a 12:33 pm Responder

        Hola Irene:

        Muchas gracias por tu comentario.
        Como le comentaba a Marta esos comentarios son típicos de los peques, cuando van creciendo va cambiando la historia.

        Si habláis con ellos de estos temas, aprenderán que con vosotros se puede contar para hablar de estos temas… que es mucho.

        Un abrazo y enhorabuena,
        Arancha

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 12:21 pm Responder

      Hola Marta:

      Muchas gracias.
      🙂
      Piensa que antes de hacer algunas cosas empiezan haciendo otras que seguro que no te dan tanto vértigo: darse la mano, mirarse, ponerse colorados, hacer ojitos, etc…
      Conocerse y aceptarse es una tarea complicada y más cuando los cambios se suceden veloces. Yo diría que muchos adultos aún la tienen en la lista de pendientes.

      En la adolescencia las preguntas sobre de dónde vienen los niños ya están “superadas”, aunque veo que en tu caso has hecho un máster. La reacciónd de “qué asco” es muy habitual en los peques sobre los 6-8 años, pero luego se pasa (aunque no sé si eso ahora mismo sirve para tranquilizarte o todo lo contrario).

      Un beso,
      Arancha

  • whoisbelen

    26 Mayo, 2016 a 10:12 am Responder

    Pero como voy a hablar de sexo con mi hija de 13 años si lo único que me dice es que le estamos fastidiando la vida ??!!!

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 1:00 pm Responder

      Hola Whoisbelen:

      ese comentario es típico de adolescentes.
      A veces parece que no escuchan, que no hacen caso, pero con frecuencia es sólo una “postura” y finalmente están más atentos de lo que parece. Esos comentarios que nosotros hacemos sobre películas, noticias, cosas que pasan a nuestro alrededor, que parece que los lanzamos “al aire”, más veces de las que pensamos les llegan.

      Ánimo, ¿quién dijo fácil?

      Un abrazo,
      Arancha

  • marisa, la estresada

    26 Mayo, 2016 a 10:28 am Responder

    No vale hablar con adolescentes, bueno, si, claro, pero a la adolescencia, como a todo, hay que llegar aprendido, Contestar a todo, desde el minuto 1 en que preguntan, escucharles siempre, desde siempre… y rezar a todos los dioses!!!

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 1:11 pm Responder

      Jajaja, Marisa, lo de rezar me ha llegado al alma.
      Todo depende de qué queramos conseguir.
      Si lo que queremos es que no nos pregunten sobre estos temas (por corte, porque no sabemos qué contestarles, por la razón que sea), entonces mejor postergar las respuestas a sus preguntas indefinidamente y responder con palabras que no entiendan o con evasivas.

      Pero tienes razón en que ese/a adolescente fue antes un niñ@ que fue llenando “su mochila” de vivencias, de comentarios, de respuestas, de dudas, de… y esa es la mochila de la que tira el adolescente.

      Muchas gracias por tu comentario.
      Un beso,
      Arancha

  • Mariola

    26 Mayo, 2016 a 10:32 am Responder

    UFFF… qué tema… la teoría me la sé a la perfección, he leído bastante… pero la práctica es lo peor, tengo hijo adolescente ( 15 años) y no veo como empezar!! … tampoco le veo aún indicios de relaciones con chicas (lo veo inmaduro todavía).. muy muy complicado!! ahhhggg SOS

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 1:40 pm Responder

      Hola Mariola:

      Ánimo, tú eres de las personas que más conoces y que más quieres en el mundo a esa persona que es tu hijo. Piensa que eso ya te da una gran ventaja.

      A veces no es cuestión de sentarse y tener una conversación formal, si no de hacerle ver que estás ahí, a su disposición si tiene dudas, dificultades o problemas.

      Un abrazo,
      Arancha

  • Mónica

    26 Mayo, 2016 a 10:38 am Responder

    Hola! Mi buena hija ya tiene 13 años… siempre hemos hablado abiertamente, a iniciativa suya o mía. Primero le interesó la biología: “¿Por dónde salen los niños? ¿me lo puedes enseñar, mamá?” y después, cuando vi que gracias al colegio las relaciones sexuales las veía sólo como reproducción, lo que le llevó a pensar que su padre y yo sólo lo habíamos hecho dos veces…¡para qué mas!, o que si quería tener gemelos el secreto era hacerlo dos veces seguidas…empecé a hablarle de la sexualidad, de su amplitud, de su importancia en las relaciones. Al principio se extrañó que alguien quisiese hacer todo aquello de besarse en la boca y demás asquerosidades sólo por placer, pero aproveché para comentarle que no había ninguna prisa por llegar. También me ha parecido importante hablarle de la diversidad, e incluso que ella misma puede sentirse atraída por un hombre o una mujer. Eso le parece estupendo, cree que es genial no tener que definirse, aunque cuando se lo dice a sus amigas algunas se escandalizan. De hecho ella afirma que todavía no sabe si le gustan los hombre o las mujeres porque todavía no se ha enamorado de nadie.
    La teoría está muy bien y es genial abrir la mente de alguien, intentar que crezca sin prejuicios, pero confieso que todavía no me he enfrentado a la práctica, eso no se qué tal lo voy a llevar… jajajaja.

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 1:44 pm Responder

      Hola Mónica:

      Muchas gracias por aportar tu experiencia que seguro es muy valiosa para otras malasmadres.
      Muchas veces los árboles de los genitales y sus usos no nos dejan ver el bosque de las sexualidades y las relaciones entre los sexos. Sexo, placer y reproducción son tres conceptos y no dos.
      Sexos son dos: hombres y mujeres.
      Placer es el disfrute que obtenemos con nuestro cuerpo (con todo él entero y no sólo con los genitales y sus usos)
      Reproducción es lo que se produce cuando tenemos hij@s.

      Al final no es tan fiero el león como lo pintan. Mucho ánimo.

      Un abrazo,
      Arancha

  • Carina

    26 Mayo, 2016 a 10:43 am Responder

    Muchísimas gracias por el post, Arancha!
    Me has brindado un consejo fundamental en esta etapa junto de mi hija adolescente (12 años). Qué aspecto de las sexualidades quiero trasmitirle? No pensar en la necesidad de abarcar todo… que quedo siempre en la nada! E incluso en que me esquive el tema o que desaparezca en medio de la conversación/monólogo!
    Esa pregunta que planteas “Cuál es nuestro objetivo” me ha abierto un nuevo camino. Gracias!

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 1:45 pm Responder

      Hola Carina:

      Muchas gracias por tu comentario y me alegro mucho de que el artículo te haya servido.

      Mucho ánimo.
      Un abrazo,
      Arancha

  • Albertwo

    26 Mayo, 2016 a 11:07 am Responder

    Pues mi hija ya estaba preocupada por el tamaño de sus tetillas con 3 años. Cuando su tía le dijo que en unos añitos las tendría como las de su mamá ella dijo que las prefería como las de papá!!!
    Es cierto, cuando te sales de lo normal lo habitual es que te encuadren mal sexualmente. Es indispensable hacerles ver que son únicos, especiales, independientemente de lo que elijan tanto en cuanto a sexualidad como a cualquier otro aspecto.
    Buen post, me encanta como escribes (a pesar de los que te critican que no uses un lenguaje administrativamente correcto).
    Un beso … nos vemos en LaParty3

    • Arancha Gómez

      26 Mayo, 2016 a 1:51 pm Responder

      Hola:

      Muchas gracias por tu comentario y me alegro de que te haya gustado el post.

      Aún nos queda mucho por recorrer a nivel social para aceptar la diversidad en todos los aspectos.

      ¡Ganas de verte en esa Party III que va a ser mítica!

      Un beso,
      Arancha

  • Gabriela

    26 Mayo, 2016 a 3:02 pm Responder

    Mi hija de 14 y yo tenemos mucha confianza, al menos por ahora, intento aconsejarla, explicarle las situaciones que puedan surgir, las consecuencias de una mala sexualidad, inculcarle valores, que no tiene que hacer o ser como los demás,… Y sobre todo morderme la lengua, porque es muy difícil para mí tener que hablarle de todo esto cuando la veo una “niña” y lo que más deseo es que no piense en estas cosas, que espere, que ya estará a tiempo, y ella sigue en sus trece, se siente mayor, se siente segura, conoce todo… Sería más fácil pero menos constructivo decirle que está prohibido y punto hasta los 18. Qué difícil esta etapa. Me considero moderna y aún así no veo bien que inicien relaciones sexuales a edad tan temprana. es difícil hablar sobre esta tema sin ser “una plasta, una antigua, una beata,” … Que parece que no sabes nada del tema ni has tenido la experiencia que ella no tiene. Sólo confío que sirva de algo, que se quede con mis palabras, aunque piense que vivo en otro planeta. Yo intento hacerlo l mejor que sé. Pero es ella quien decidirá.

  • Marisa Gonzalez

    26 Mayo, 2016 a 4:33 pm Responder

    Buenas tardes a todas.
    Para mí lo más difícil es su eterna predisposición al NO.
    Todo lo que le digo es NO. Todo le sienta mal. Pero creo que en el fondo algo le queda de todo lo que le digo. Mi buena hija de 13 sobre todo esta en mi contra y no quiere ni oír hablar de sexo conmigo. Cada vez que lo intento es Jo mama!
    Gracias por hablar de este tema

  • Eva

    26 Mayo, 2016 a 6:12 pm Responder

    Mi buenahija1 tiene 9 años y ya empiezan sus cambios corporales y con ellos otras dudas. Ella todavía tiene el sexo relacionado con la reproducción y justo el otro día me preguntaba si yo lo había hecho dos veces,una por cada una de ellas. La verdad,es que me da miedo esa conversación e intento contestar todo lo que pregunte,sin tapujos y adaptado a su edad (la buenahija2 también pone la oreja).
    He intentado explicarle que existen muchas formas de amor y sexo y que normalmente las personas practicamos sexo más por placer que por reproducción y espero que le haya llegado.
    De todas formas me apunto tus enfoques diferentes para hablar de otra manera de sexo con mis buenashijas.
    Gracias

  • María José

    27 Mayo, 2016 a 7:04 am Responder

    Holaa! Bonito post. Me quedo con la idea de trabajar el autoestima del adolescente como base para trabajar la sexualidad. Me parece muy importante, porque, a título personal, a mi me hubiese sido más fácil todo el tema de la sexualidad y la adolescencia si hubiese tenido mas autoestima, cosa que he tenido que trabajar después. Mi pequeñina no llega a los 2 años y todavía tengo tiempo de prepararme para el MOMENTAZO, como decíais por ahí. Espero hacerlo bien. Muchas gracias

  • Vanesa Pérez

    27 Mayo, 2016 a 8:26 am Responder

    Tengo una de 7 años preadolescente perdida, que me da va a ser muy precoz. Buena como la que más pero el NO, el cuestionarme, el desafío ya están presentes más de lo que me gustaría, y los disgustillos comienzan a asomar. Llegado el momento me da PAVOR.No puedo resumirlo de otro modo. Veo lo rápido que se suceden las cosas hoy en día y veo lo pavisosa que yo era y se me abren las carnes. Los chicos…el peque es muy peque y el mayor me preocupa por el tema hormonas y la discapacidad, ahí tendremos que recurrir a médicos y bueno, es otro cantar. Genialísimo Arancha y muy muy instructivo. Besos

  • pilar murias

    30 Mayo, 2016 a 2:56 pm Responder

    Yo creo que hablar de sexualidad con tus hijos debe ser una algo habitual pero creo que no hay que esperar a la adolescencia puesto que hoy en día ya dan en el colegio desde pequeñitos la reproducción tal como es y sin tabús. Con mi hijo hablamos desde que le dieron por primera vez en conocimiento del medio este tema. Siempre fuimos claros al hablarle de los medios antinceptivos,las enfermedades de transmisión sexual etc. Estamos muy orgullosos de ello puesto que ahora con 14 está muy concienciado. Es mas nos cuenta sus lios y sus amorios que creo que le servimos un poquito de desahogo. Que… nunca se sabe esto último porque la adolescencia pega cambios muy bruscos. Suertey paciencia malasmadres que la necesitamos con esta etapa de la vida. Tan solo hai que pensar como éramos nosotras a esa edad.

Comentar

X