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Cuando emprender es la única solución

Cuando emprender es la única solución

Yo no emprendí.

Yo renuncié.

Y esa renuncia me llevo a emprender.

(*Hoy os cuento mi historia y os hablo de cómo poder cambiar la situación y de la campaña #estavezvoto de la Oficina del Parlamento Europeo en España, lee hasta el final)

Me gustaría que mi historia hubiera tenido otro comienzo. Una historia con una idea que se gestara sin tantas barreras, sin tantos miedos y sin tantas caídas. Pero no es así. Mi historia es una historia de lucha, de obstáculos superados y de mucho mucho MUCHO esfuerzo, como la de la mayoría de emprendedoras. Porque la suerte no existe, la suerte está al lado de quien la trabaja a diario con pasión. Muchas veces he estado a punto de tirar la toalla, muchas veces he llorado, muchas veces he sentido en lo más profundo de mi alma que tanto sacrificio no merecía la pena. Muchas veces me he perdido. Pero también muchas veces me he encontrado. Y de cada crisis, un aprendizaje. Y de cada caída, un paso más. Y llegarán más crisis y más caídas y más decepciones, pero el camino recorrido me hace ser más fuerte, me hace creer más en mí. Me hace sentir que soy quien quiero ser y que estoy donde quiero estar.

Mi post de hoy va dedicado a todas vosotras, Malasmadres emprendedoras que un día decidisteis buscar vuestro camino, emprender, creer en vosotras mismas y crear un proyecto que os permitiese volar, que os permitiese vivir y sobre todo que os permitiese seguir siendo madres. Porque a fin de cuentas, todo este esfuerzo es también por ellos, por ellas y gracias a ellos, gracias a ellas, ¿verdad?

Ser Malamadre, autónoma y sobrevivir

A diario me decís que no me olvide de las autónomas, que sufren cuando un cliente se cae, que temen la llegada del IVA y trabajan a diario para seguir abriendo cada mañana la puerta física o virtual de sus negocios. Autónomas que priorizan a esa persona que le ayuda, autónomas que cobran cuando pueden y que nunca enferman. ¿Cómo me voy a olvidar? ¿Cómo? Si yo soy una de vosotras. Luchar por que las empresas ayuden a conciliar es luchar también por vosotras porque si las empresas, si la sociedad, si todos y todas conciliamos nos veremos también beneficiadas nosotras. Y si no fuera una utopía la conciliación para el 70% de los trabajadores y trabajadoras españolas que no pueden conciliar, seguramente muchas de nosotras no hubiéramos emprendido. Porque nuestro emprendimiento es un emprendimiento por necesidad, no por talento, que llega sin planificar, que llega como un tsunami y eso tiene sus consecuencias.

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Pero hablemos de mí…

La falta de conciliación en la agencia me llevó al límite, me situó en el abismo, en ese lugar donde no hay marcha atrás, donde tienes que saltar. La falta de conciliación me empujó con fuerza a renunciar. No fue una elección libre y personal, ya me hubiera gustado. Porque seguramente si hubiera podido compaginar mi vida personal con la profesional, no hubiera emprendido, al menos no en ese momento. ¿O acaso el mejor momento para emprender es con una niña de 2 años? Seguramente si un gurú de marketing me hubiera visto en ese momento, me hubiera gritado desesperado desde el otro lado del abismo: NO LO HAGAS, te vas a estrellar.

Tenía “todo” para triunfar en ese momento emprendiendo:

  • Las consecuencias de la renuncia golpeando mi cabeza y mi corazón: frustración, miedo, impotencia, rabia. Y un síndrome de Estocolmo que no me dejaba respirar. Sentía que había fracasado, que no había podido conseguir aquello que muchas si hacían o al menos yo creía entonces: llegar a todo.
  • Una niña de 2 años, que no iba a la guardería por prescripción médica. Pero ahora no podía pagar ningún apoyo, así que me tocaba trabajar desde casa con ella, tirando de Tablet cuando llamaba un cliente y de noches de trabajo que no tenían fin.
  • Una familia lejos y una pareja que trabajaba fuera todo el día. Cuando llegaba me hacía el relevo del cuidado, pero apenas dos horas para sacar adelante tu proyecto es muy poco tiempo.
  • Y un ordenador que iba a pedales, en una mesita enana en el rincón de mi dormitorio, desde donde se comenzó a gestar este Club de Malasmadres sin saberlo entonces.

Pero también me sobraban las ganas, la pasión y la convicción de que yo quería seguir trabajando porque no me había esforzado tanto durante 10 años para ahora tirar la toalla. Y lo más importante tenía gente que creía en mí. Porque cuando una emprende, necesita rodearse de gente que suma, esas personas que te hacen fuerte frente a las adversidades. Algunas se van o se alejan después, pero de cada una de ellas aprendes.

Cuando yo dejé la agencia, el Club de Malasmadres solo era una cuenta de twitter con 2.000 seguidores y una promesa de hacer la primera party el 24 de mayo de 2014. Realmente mi día a día como autónoma era diseñar láminas, logotipos y piezas gráficas para otros clientes, dedicando tiempo a mi proyecto de “La niña sin nombre”. Así que el Club era mi desahogo y la comunidad emocional que iba creciendo en los huecos que sacaba cuando el silencio se hacia en mi hogar.

En tan solo un año el Club fue teniendo más fuerza, llegaron propuestas, escribí un libro y me di cuenta que ese era realmente el proyecto que me apasionaba y por el que quería luchar. Así que fui dedicándole más tiempo, más amor y más trabajo porque entonces no era nada rentable. De un tweet a un movimiento social. Recuerdo el inicio de este proyecto con emoción y con angustia a la vez. A la emoción de los primeros pasos, a la emoción de las primeras oportunidades y las primeras entrevistas se oponía con fuerza desmedida la angustia de las primeras barreras que me fui encontrando y que para mí fueron principalmente:

Trabajar desde casa criando

Cuando comienzas no tienes recursos, ni humanos ni económicos. Todo depende de ti, desde la factura, el envío a correos, la propuesta urgente y las redes sociales. Si a eso le unes cuidar de una niña pequeña y un embarazo que llega la locura se apodera de ti. Pero es increíble cómo la pasión de creer en algo, hace olvidar los momentos malos o la desesperación.

>> Recuerdo que había días que no hacía ni las camas, que me iba con la niña a una cafetería para sacar adelante un proyecto porque en casa acababa haciendo las camas, tendiendo, recogiendo y el tiempo volaba. Recuerdo cuando nació la niña intensa, y la buenahija1 ya iba al cole, que abría la puerta a los mensajeros con la niña en la teta y una cara de loca de flipar. Recuerdo las reuniones en mi salón de casa, cuando un cliente o proveedor me decía: “¿quedamos en tu oficina?”. Recuerdo coger el teléfono en la hora del baño suplicando a las niñas que no gritaran tanto.

La falta de ayudas

Cuesta entender que no vas a tener ayudas. Cuesta entender que se apoye tan poco el emprendimiento en este país.

>> Recuerdo una mañana que venía de una reunión con la buenahija1 en la sillita de detrás y en la radio comenzaron a hablar de las ayudas que existían para los emprendedores en la comunidad de Madrid. Subí el volumen y nada más llegar a casa llamé a un amigo asesor con esperanza de poder tener un apoyo para montar una oficina y me dijo: “Laura siento decirte que es casi imposible que te la den, estas ayudas nunca se consiguen”. Pero lo presentamos, dediqué tiempo a ello y la ayuda fue denegada.

Los killers

Cuando emprendes en un proyecto como este, las voces críticas llegan con más fuerza porque llegan en forma de tweets o mensajes públicos intentando desacreditarte. Imaginad ese momento en el que comienzas a emprender y sin saber por qué hay personas que se toman como una cruzada personal dejarte a la altura del betún. ¿Increíble verdad? Pues las hay. Yo sigo sin entenderlo a día de hoy porque hay personas a las que el éxito de otros puede levantarles tantas envidias y odios.

>> Recuerdo como si fuera ayer aquella noche. Mientras lo recuerdo lloro de nuevo y no porque me duela sino porque me da pena no haber tenido en ese momento más amor propio para que no me hundiera. Hubo un escritor que decidió ir contra mí. Y recuerdo esa noche, recuerdo la llamada de mi padre, diciéndome: “Laura si no eres capaz de hacerte ahora mismo una coraza ante estas cosas, no continues”. Yo no podía parar de llorar, no entendía el por qué, pero curiosamente esa crítica me ayudó muchísimo, me hizo creer más en mí y seguir adelante.

El equipo

Cuando emprendes llega un momento en que ese desdoblamiento continuo y las mil tareas que haces a la vez te bloquean y no te permiten dar valor a tu proyecto. Nos perdemos en tareas que nos alejan de nuestros objetivos. Y entonces necesitamos ayuda.

>> Recuerdo que llevaba semanas diciendo que NO a los proyectos y colaboraciones que me llegaban. Y no porque no fueran interesantes o porque yo hubiera aprendido a decir ese NO tan necesario cuando emprendes. No. Decía demasiado que no y sentí que esto se acababa si no avanzaba porque no llegaba, porque no era capaz de estirar más el tiempo y las tareas administrativas me estaban consumiendo. Así que recuerdo ir en coche por la Gran Vía y llamar a Isa y decirle: “Isa vente conmigo. Te necesito”. En ese momento era más importante tener a una compañera de viaje, pagarle a ella, aunque yo no ganara porque era la única manera de seguir con el proyecto.

La cultura

No existe cultura de emprendimiento en este país. Te tacharán de loca, de inconsciente y de soñadora. Luego pensarán que vives muy bien, que trabajas poco y que ganas más. Pero en nuestra mano está educar en el emprendimiento. Todas las que emprendemos tenemos esa obligación. Porque emprender no es nada cool.

>> Recuerdo y además vivo cada día escuchando la frase: “qué éxito ¿no?”. Que tú miras para atrás y piensas: ¿de quién hablan? ¡Ah! De mí… Porque éxito en este país es igual a suerte, a enriquecerse y a “ya te puedes olvidar del mundo”. Como si tu proyecto tuviera un punto de estabilidad. Eso nunca llega. Hay que trabajar cada día. Cuando se consigue un reto, llegan otros y este camino que elegimos es un constante aprendizaje, una montaña rusa, que te lleva a ir tomando decisiones con mucha rapidez y con gran responsabilidad.

Las barreras están ahí y nos enseñan TANTO. Así que yo aquí espero las próximas. Pero la vida me ha enseñado que ser agradecida por todo lo bueno que es mucho y que me ha dado el emprendimiento. Y yo me siento MUY AGRADECIDA. Así que a mis barreras, mis debilidades, yo las ataco con MIS FORTALEZAS.

  1. La Malasmadres House. Al año de comenzar, Raquel de Moda Shooping me dio la oportunidad de tener un espacio como intercambio durante un tiempo. Eso fue una gran oportunidad, no solo para poder hacer eventos y tener una casa de las Malasmadres sino para poder conciliar mejor y separar los dos mundos antes de caer en la locura. Así que yo siempre os recomendaré buscar un espacio: ya sea un rinconcito en la empresa de un amigo, una mesa en un espacio de coworking o buscar un intercambio: alguien que te ceda un espacio a cambio de tú le apoyes con tu trabajo en algo que esa persona necesite.
  2. El buenpadre. ¿Qué os puedo decir? Pues que sin él, esto no habría sido posible. Primero creyendo en mí, estando a mi lado, siendo corresponsable y después, cuando el proyecto y nuestra vida personal lo necesitaba, cogiéndose una excedencia por cuidado de nuestras hijas. No tengo palabras para agradecerle que sea el mejor equipo en esta aventura.
  3. La familia. Mi familia es mi mayor impulso, me mantiene en tierra, son mis raíces y mis mayores críticos. Y eso está muy bien. No esperes solo de ellos el aplauso, sino la crítica porque nadie como ellos te dicen la verdad. Aunque a veces duela, siempre siempre te hace crecer. Y más si tienes en tu equipo a la mejor hermana del mundo: profesional y apoyo como la que más.
  4. La visión. Siempre digo que mi mayor don es este: tener visión para elegir. Cuando emprendes el radar te puede fallar, pero es fundamental ir tomando buenas decisiones, saber elegir, aprender a decir que NO y no desviarte nunca nunca de tu camino. Si a veces dudas, apóyate en esas personas que te entienden, en otras emprendedoras que seguramente también han pasado por lo mismo.

Esta vez voto

Y ahora te toca a ti Malamadre emprendedora o autónoma…

La Oficina del Parlamento Europeo en España me ha brindado la oportunidad de crear un debate el próximo lunes 1 en la Malasmadres House junto con Paz Gómez, coach y experta en emprendimiento y María Andrés, directora de la Oficina del Parlamento Europeo en España, para hablar sobre las barreras y obstáculos que encontramos las Malasmadres emprendedoras. Porque el próximo 26 de mayo son las elecciones europeas y en la web estavezvoto.eu se nos anima con la campaña #estavezvoto a no dejar de votar porque de esa manera podremos luego exigir cambios y mayor apoyo.

Para hacer más interesante el debate del próximo lunes os voy a pedir algo:

  • Que me cuentes tu proyecto y el momento en el que está.
  • Que me cuentes qué barreras has encontrado en el camino.

Os espero en:

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Han comentado...

  1. Laura, te leo y lloro y no puedo parar. Me veo en ti cin la niña abriendo en la puerta colgando de la teta. Me veo en ti cuando las puerta se cerraban a todo. Me veo en ti cuando al querer emprender A MI MANERA, me han llamado loca y luego otras locas como TÚ me han apoyado en lo que han podido y dado oportunidades maravillosas. Me llevas un par de años de ventaja, pero me reconozco hasta el momento huida para no tender o hacer las camas… No hay mejor apoyo que la familia, pero el apoyo entre mujeres emprendedoras que lo somos feas salir del pozo de la renuncia es impagable y te da un powerrrr y una energía inexplicables. Brava, Laura, Brava…. te queremos mucho!!!!

    1. Gracias mil Emi. NO estamos solas y el apoyo entre nosotras es fundamental para continuar. Te espero mañana, si puedes, en el directo!

  2. Buenos Días Laura, hace unos meses que te sigo y cada día está calando más en mi tu forma de luchar y de pensar, y no sólo en mí, si no también en mi pareja, que día a día me está animando a que poco a poco, cumpla mi sueño. Por diversas razones, he tenido que abandonar mi reducción de jornada para poder cuidar a mi hijo y ahora, la conciliación me resulta mucho más difícil. Pero no soy a mí, al papá de mi pequeño también, ya que su trabajo es a turnos. No hay conciliación ni la facilitan y ni si quiera la respetan en muchos entornos laborales y como te pasó a tí, sólo nos queda reinventarnos y emprender para poder conciliar. Sigue liderando la lucha de la conciliación, nosotras te apoyamos….

    1. Mil gracias Azucena. Te mando mucha fuerza y ojalá puedas estar en directo mañana con nosotras! Besos y seguiremos luchando juntas!

  3. Laura me encanta! ¡Te mereces todo el éxito y más!
    Yo soy arquitecta técnica autónoma pero colaboro principalmente con una empresa constructora. Tengo dos niñas y me dije a mi misma des del primer día que iba a hacer las 16 semanas de baja de maternidad. Primer problema: económico… 4 meses con los mismos gastos (seguro RC, colegio profesional, autónomos…) y una pensión ridícula. Ahorrar un poquito y ale hop… adelante. Segundo y más difícil todavía: como dices a tu cliente principal que estas embarazada y que no quieres que contraten a alguien nuevo con la posibilidad que no puedas ya volver??? Pues nada… trabajando con la panza enorme hasta la semana 41 (¡la buenahija 1 no quería salir!) Después del parto un par de mañanas a la semana iba a la oficina con el bebe, (dando teta y tecleando con la otra mando) y hasta a veces, yendo a las obras con la buenahija metida dentro del fular…
    Ahora que ya son algo mas mayores (4 y 1,5 años), me toca, como a todas las autónomas, terminar proyectos, hacer IVA y facturas a las tantas después de acostar niñas, lavar platos y plegar la ropa.
    Eso si… comprimo mi horario de 8 a 3 y las tardes son para clases de patinaje, inglés y meriendas en el parque

    1. Así nos organizamos. Y por las noches comienza el segundo turno. No estamos solas a esas horas y de domingo organizando la agenda de la semana. Pero si hay pasión todo se puede. Sigamos!

  4. Buenos dias Jefa!jejeje,

    Esta semana me encuentro en Tierrasanta,la tierra de mi marido desconectando antes de empezar la jornada laboral de 7 días a la semana.
    Porque es el ultimo intento,porque estos meses que llegan significan que el proyecto que inicié ilusionada hace ya un año casi, me permita seguir creyendo en el o acabe de desanimarme del todo y tire la toalla.
    Después de mucho trabajar para otros con aquello de ni agradecido ni pagao,dejé la empresa.El bofetón lo encontré cuando ilusa de mi me puse a buscar trabajo con una barriga de 5 meses y las puertas se me cerraban.
    Siempre he sido de culo inquieto asi que en cuanto pude y con un bebé de 6 meses dije: o trabajas de 8 a 8 sin vida o te lo montas tu…
    Y en ello estoy.Tengo una Administración de Fincas y pequeña inmobiliaria en un pueblo de menos de 2000habitantes.Estoy loca,lo se.
    Pero se que mi socia y yo vamos a sacarlo adelante.Lo se… ¿Lo sé?
    Demasiados prejuicios a la hora de contratarnos Gracias por crear este club.

    1. Vamos!!!!!! Que no nos falle nunca la confianza en nosotras mismas y si nos caemos, nos volveremos a levantar porque la fuerza no nos falta. Mucho ánimo y te espero mañana en el directo! Besos y gracias por comentar!

  5. Laura me encanta! ¡Te mereces todo el éxito y más!
    Yo soy arquitecta técnica autónoma pero colaboro principalmente con una empresa constructora. Tengo dos niñas y me dije a mi misma des del primer día que iba a hacer las 16 semanas de baja de maternidad. Primer problema: económico… 4 meses con los mismos gastos (seguro RC, colegio profesional, autónomos…) y una pensión ridícula. Ahorrar un poquito y ale hop… adelante. Segundo y más difícil todavía: como dices a tu cliente principal que estas embarazada y que no quieres que contraten a alguien nuevo con la posibilidad que no puedas ya volver??? Pues nada… trabajando con la panza enorme hasta la semana 41 (¡la buenahija 1 no quería salir!) Después del parto un par de mañanas a la semana iba a la oficina con el bebe, (dando teta y tecleando con la otra mando) y hasta a veces, yendo a las obras con la buenahija metida dentro del fular…
    Ahora que ya son algo mas mayores (4 y 1,5 años), me toca, como a todas las autónomas, terminar proyectos, hacer IVA y facturas a las tantas después de acostar niñas, lavar platos y plegar la ropa.
    Eso si… comprimo mi horario de 8 a 3 y las tardes son para clases de patinaje, inglés y meriendas en el parque

  6. Gracias Laura por darnos luz. Yo estoy en Ese momento, niña de dos años, marido con trabajo eterno. En septiembre quiero empezar mi pequeño proyecto, pero hay miedo mucho miedo, no sé por dónde empezar… Nadie te enseña ni ayuda a entrar en este mundo del autónomo, estaré eligiendo un buen proveedor, me confundieron de empresa de envíos, le gustará a la gente mi idea?🤦🏻‍♀️
    Pero yo pienso hacerlo, por ella y por mí.
    Gracias Laura por tanto. ❤️

    1. Vamos a por ello Cristina!!!! Mañana no te pierdas el directo a ver si al menos podemos acompañarte y empujarte a que no tengas miedo. Mucho ánimo!

  7. Hola Laura! yo justo armando mi proyecto, con la ventaja de seguirte desde hace un par de años y gracias a ti, ser consciente de lo que se me viene encima.
    Actualmente estoy compaginando mi trabajo por cuenta ajena con mi proyecto, no tuve tu valentía, yo opté por el camino fácil de quedarme en mi puesto con mi sueldo estable, y mientras tuve a mis 2 hijos (actualmente de 8 y 4 años), pero también he pagado un precio, que fué un cambio radical en mis funciones para poder conciliar.
    Pero GRACIAS a ti y otras mujeres que he ido conociendo gracias al Club, he decidido volver a apasionarme con mi trabajo y como en mi puesto actual ya bajé del tren pues me lo monto solita! … Casualidades de la vida, hará un par de días os puse un email de agradecimiento a ti y a otras 3 mujeres que habéis propulsado mi cambio, no tiene precio la fuerza que nos transmitís!!
    Hoy aprovecho este post para darte las gracias públicas de nuevo por aquí! El lunes seguiré el debate y el 26M depositaré mi voto. Muchas gracias un Besazo

    1. Mil gracias Noemí!!!! Leí tu email. Qué bonito y qué felicidad haber tenido algo que ver en que impulses tu sueño. Te espero mañana. Gracias!

  8. Laura!!!!! Este post me ha tocado el corazón. ¿Eso es raro? No. Cuando has vivido cada palabra que tú has escrito no lo es.
    Leer que alguien que ha andado ya le camino que tú transitas te lo cuenta clarito y te dice que a todas nos pasan muchas cosas te permite, como emprendedora, descansar el corazón en la experiencia que cuentas. Gracias por eso.
    Mis proyectos son 3: familia numerosa, mi farmacia y mi web cestaland.
    Cada uno está en un punto y yo vivo con la sensación de tener 30 platos volando a mi alrededor sobre palillos chinos.
    Yo vivo la mente emprendedora (que creo seriamente que es un tipo de mentalidad) como una bendición y una maldición a la vez.
    Bendición porque la creatividad no tiene límite y te da mucha libertad y control sobre tus decisiones a tomar sobre las circunstancias que te tocan.
    Maldición porque las ideas no paran de surgir en la mente emprendedora y el tiempo es limitado a 24 horas al día en las que también tenemos que vivir y hasta cuidarnos y descansar.
    Emprender es sin duda una apasionante aventura.
    Pero todo ésto sin llevarnos a engaños. Emprender es duro. Emprender requiere fortaleza física y mental y un entorno especial. Imagino imposible emprender si tu pareja y familia no te apoya activamente. Y hasta se suma a tu emprendimiento de cierta manera a base de apoyo incondicional tanto logístico como emocional.
    Diría que para emprender, la base es creer mucho muchísimo en ti y tener el apoyo de alguien(s) que crea también mucho en ti. Con esa confianza propia y ajena, eres invencible.
    Gracias Laura por el post.
    El éxito de verdad tiene detrás tanto trabajo y tanto talento…

    1. Ayyyy Ana, no me puedo sentir más identificada con esa doble mentalidad que dices. Pero como sabemos cómo somos no tenemos más remedio que querernos y confiar en nosotras mismas, al menos hasta que el cuerpo aguante. Te mando besazo enorme y te espero mañana en directo!

  9. Yo ahora estoy en paro estudiando pero a través de cenas adivina que me hizo una entrevista me surgieron con algunos de sus seguidores unas colaboraciones que me hacen dudar de seguir estudiando a las puertas de la oposición porque me ilusionan mucho y ahora no dan dinero sólo horas y horas decteabajo, de buscar gente y de teléfono y redes sociales pero a veces pienso si eso me da experiencia sino apruebo la oposición habré ganado algo

    1. Por supuesto. Yo continuaría paralelamente con las dos cosas. Sé que es difícil pero el camino te dirá qué opción coger. Cuál es tu proyecto? Besos

      1. Colaboro llnevando charlas culturales a espacios, haré charlas con kinajaraices y más gente yo muevo los sitios y hago contactos y ahora ha salido la organización de una gala y me encanta organizar

  10. Excelente post Malamadre Jefa. Yo estoy en etapa preliminar con mi emprendimiento, mientras sigo trabajando por cuenta ajena y mi buenhijo va a la escuela estoy incubando mi proyecto, preguntándome cada día si “funcionará alguna vez?”. Leerte me inspira a seguir adelante, a pesar del agotamiento, de los ojos que me lloran por falta de sueño. Creo que hay muchas razones para emprender, y todas son válidas si sientes que es tu camino. Enhorabuena por todos tus logros, un abrazo de una argentina en Bélgica.

    1. Lola qué bonito y qué real. Te espero mañana en el directo y así compartimos y nos apoyamos!

  11. Pues mi proyecto es Mamá Hormiguita, una tienda especializada en artículos infantiles semiNuevos de calidad. Nació en diciembre de 2014 con el objetivo de ser un lugar de encuentro entre familias que ven en la reutilización una forma de consumo responsable y una manera de transmitir a sus hijos valores como el esfuerzo, la colaboración, el cuidado de las cosas y el respeto por el medio ambiente.

    Me ocupo de seleccionar, revisar y poner a punto artículos infantiles que ya han pertenecido a una familia, dándoles la oportunidad de una nueva vida en otro hogar. Todos son objetos que están en perfectas condiciones de higiene y usabilidad, e incluso muchos a estrenar: artículos de puericultura, juguetes, disfraces, cuentos, ropa y calzado…

    Lo que realmente me apasiona de mi trabajo es alimentar día a día lo que yo llamo la #cadenadecuidados. Porque creo firmemente que mi proyecto contribuye al cuidado de muchas cosas: cuidado del medio ambiente, cuidado de los valores, cuidado de los objetos, cuidado de la sociedad y por supuesto, cuidado de los hijos, de la familia.

    Así que Mamá Hormiguita no es una “tienda de segunda mano de bebés”. Es mucho más. Es el lugar donde encontrarnos las familias que peleamos día a día por salir adelante, perseverando, superando las dificultades, apoyándonos en la comunidad, respetando nuestro entorno… ¡Cuántas Malasmadres, por no decir la mayoría, son también Hormiguitas!. Unas por motivos económicos, otras por cuestiones de salud, otras porque su modelo de familia todavía se considera “diferente” y no le dan su sitio en igualdad de condiciones que al resto, etc. etc..

    La tienda física de Mamá Hormiguita está en Noia un pueblito de A Coruña. Empecé en un local pequeñito y hace un par de años pude avanzar y abrir en un estupendo local, suficientemente amplio y bonito. La tienda on line, imprescindible, la estoy trabajando desde el primer momento. De haber tenido más recursos económicos, ya habría salido a la luz hace mucho tiempo. Pero como me lo he tenido que currar todo yo solita e inventarme/probar/implementar/desarrollar todo lo que hay detrás, herramientas de gestión, control de stock, marketing, procesos… pues me ha costado un “poquito” más. Pero si todo va bien, en un par de meses estará lista. De momento, Instagram y Facebook han sido mis ventanas al mundo.

    Las principales dificultades del emprendimiento en mi caso:

    – compaginarlo con ser mamá de mellizos, que tenían un año y medio cuando arrancó el proyecto.
    – ser cabeza de familia monomarental (no tengo pareja), tengo que llegar a todo sola. Sufriendo las escasas ayudas para conciliar como el resto de familias y además discriminación por falta de igualdad en lo que concierne a beneficios fiscales, obtención del título de familia numerosa, permisos de paternidad/maternidad, etc. etc. con respecto a las familias “convencionales”.
    – Tener que estar haciendo formaciones de reciclaje continuamente para no quedarme atrás profesionalmente, además de todo lo demás.
    – falta de tiempo para todo, pero sobre todo para mi, renuncia total a mi “yo”. ¡Cuántas camas he dejado de hacer!, ¡cuántas mañanas he llegado al trabajo sin siquiera poder ducharme!, ni un día libre a la semana, trabajo intensivo de lunes a domingo, sin vacaciones, recién operada de varices y trabajando, con la angustia perpetua de que no me vaya a pasar nada que me impida levantarme a trabajar.
    – ¿por qué cuota de autónomos fija, ganes o no ganes? ¡Que sea proporcional al nivel de beneficios YA!

    En definitiva…. el mundo y las obligaciones van mucho más rápidas de lo que yo puedo avanzar, lo cual te hace sentirte frustrada e impotente muchas veces, porque por más que das no llegas. Pero ahí sigo, comiéndome las dificultades con patatas y a trocitos, para digerirlas mejor, poquito a poco. Y hasta donde sea que llegue, llegaré. Y si llega el día en que me tenga que bajar del carro, bajaré. Y lo haré satisfecha y orgullosa de mi misma, porque en todo he puesto alma, corazón y vida, como decía el bolero.

    1. Me encanta Inma. Me apunto tus barreras y las compartiré mañana en directo. Te espero!
      Besos y enhorabuena por todo lo que has conseguidor porque tienes un meritazo brutal!

  12. Uff aún estoy escribiendo y secandome las lágrimas, me reconozco en cada palabra de tu post con la diferencia de que yo no tuve un apoyo a mi alrededor. Mi proyecto duro 8 años, y pese a que no iba mal, llego un punto en que o buscaba ayuda (contratar) o cerraba. Y la primera opción suponía que mis hijos no pudieran tener un plato asegurado (metafóricamente no del todo literal). Y es que no iba mal pero tampoco despegaba y necesitaba económica y mentalmente una estabilidad, porque mi negocio eran servicios y temporales, que al final de año salían las cuentas pero el día a día era una montaña rusa. Pero me quedo con todo lo que aprendí y crecí como persona. Ahora trabajo por cuenta ajena y me valoran todo eso, el problema es que de aplausos no come ni concilia una familia, así que ahora “estoy mejor” porque tengo una estabilidad horaria y económica, lucho por la conciliación matinal (mi horario es de 7 a 14h) que compensa conciliar las tardes pero hacer el pino puente para dejar a los buenoshijos a buen recaudo hasta la hora del cole, echando mano de familiares por aquí y por allá porque no tengo opción de contratar ningún servicio o persona por mi zona que lo haga. En resumen, he ganado en algunas cosas, pero en otras estoy igual de jodida (aunque ahora tengan otra cara o nombre). Me aferro a que el mundo laboral ahí fuera está más fastidiado en su mayoría y que tengo que aguantar en Guatemala porque guatepeor está a la vuelta de la esquina…pero feliz no soy, y lo digo llorando a moco tendido, no soy feliz ni me siento realizada, sólo me quedo con esas sonrisas de mis buenoshijos por las tardes, con acurrucarme abrazada al buenpadre por las noches, ese viaje anual en verano con lo ahorrado por cuenta ajena y a mis ratitos de malasmadres y boticaria. Quiero que sepáis que muchos días sois las únicas que me arrancaría la sonrisa y me hacéis recordarme que he nacido para luchar y que llegarán tiempos mejores.
    Mil besos entre lágrimas Laura, 😘😘

  13. Uff aún estoy escribiendo y secandome las lágrimas, me reconozco en cada palabra de tu post con la diferencia de que yo no tuve un apoyo a mi alrededor. Mi proyecto duro 8 años, y pese a que no iba mal, llego un punto en que o buscaba ayuda (contratar) o cerraba. Y la primera opción suponía que mis hijos no pudieran tener un plato asegurado (metafóricamente no del todo literal). Y es que no iba mal pero tampoco despegaba y necesitaba económica y mentalmente una estabilidad, porque mi negocio eran servicios y temporales, que al final de año salían las cuentas pero el día a día era una montaña rusa. Pero me quedo con todo lo que aprendí y crecí como persona. Ahora trabajo por cuenta ajena y me valoran todo eso, el problema es que de aplausos no come ni concilia una familia, así que ahora “estoy mejor” porque tengo una estabilidad horaria y económica, lucho por la conciliación matinal (mi horario es de 7 a 14h) que compensa conciliar las tardes pero hacer el pino puente para dejar a los buenoshijos a buen recaudo hasta la hora del cole, echando mano de familiares por aquí y por allá porque no tengo opción de contratar ningún servicio o persona por mi zona que lo haga. En resumen, he ganado en algunas cosas, pero en otras estoy igual de jodida (aunque ahora tengan otra cara o nombre). Me aferro a que el mundo laboral ahí fuera está más fastidiado en su mayoría y que tengo que aguantar en Guatemala porque guatepeor está a la vuelta de la esquina…pero feliz no soy, y lo digo llorando a moco tendido, no soy feliz ni me siento realizada, sólo me quedo con esas sonrisas de mis buenoshijos por las tardes, con acurrucarme abrazada al buenpadre por las noches, ese viaje anual en verano con lo ahorrado por cuenta ajena y a mis ratitos de malasmadres y boticaria. Quiero que sepáis que muchos días sois las únicas que me arrancaría la sonrisa y me hacéis recordarme que he nacido para luchar y que llegarán tiempos mejores.
    Mil besos Laura, 😘😘

    1. Tú lo has dicho es “una montaña rusa” y siempre lo será. Es difícil y aunque sea solo por un tiempo, lo aprendido es maravilloso. Así que enhorabuena de verdad!

  14. Buenas tardes Laura.

    Bufff. Me siento completamente identificada contigo. Hace poco os escribí un email contando mi historia y ahora nos ofreces la oportunidad de hacerlas públicas, muchísimas gracias.
    Yo trabajaba por cuenta ajena y a las 10 semanas de embarazo me tuve que dar de baja, ahí empezaron mis problemas en el trabajo: amenazas por teléfono, denegación de jornada reducida… Cuando volví después de nacer mi hija, me tuvieron dos meses y medio de cara a una pared con un espejo en la espalda para que viesen mi pantalla y sin hacer absolutamente nada, así hasta que me despidieron por FALTA DE MOTIVACIÓN!!! Una amiga me ofreció su empresa, una asesoría contable, para poder comtinuar trabajando y cuidando de mi hija. Hace año y medio tuve otra hija (la mayor tiene 5 años) y cual es mi sorpresa que, los pocos clientes que puedo conseguir no quieren trabajar conmigo porque primero trabajo en casa y segundo tengo a mi hija conmigo. Yo les explico que no tiene nada que ver mi situación personal conciliando el cuidado de mis hijas con la capacidad que tengo para realizar mi trabajo.
    En estos momentos me encuentro en el que es muy probable que tenga que cerrar la asesoría y buscar un trabajo fuera, lo que significa que tendré que meter a mi hija en una escuela infantil y pagarlo con la mayor parte de mi sueldo, ya que yo no dispongo de ayuda familiar y mi marido trabaja fuera de España la mayor parte del tiempo.

    Muchas gracias por vuestra lucha y vuestra constancia, ojalá llegue un momento en el que el como se realice el trabajo sea menos importante que el resultado.

    Un beso.

    1. Hola Noemí, mil gracias por tu historia. Muy dura, sin duda, pero reflejo de lo que aún nos queda en esta sociedad por valorar la maternidad. Increíble sin duda. Vellos de punta y espero que el camino te ponga una gran oportunidad delante como te mereces. Mañana te espero en el directo para debatir juntas sobre las barreras y posibles soluciones a las que nos enfrentamos las Malasmadres Emprendedoras.

  15. Laura,mil gracias por compartir tu experiencia ¡me ha venido tan bien justo en este momento!.
    Hace 6 meses abrí mi “espacio de belleza ecológico” y aún estoy en ese momento de lucha extrema en el no sabes si saldrás adelante,pero eso sí,pones toda la carne en el asador para que así sea … ¡Y lo va a ser lo sé!.
    Yo me dedicaba al mundo de la moda y cuando nacieron mis hijos,vi que mi situación laboral ya nunca sería la misma…porque era madre y eso “supone” que ya no estás disponible para el trabajo al 100% …what???!!!…
    Empecé a pensar en poner en marcha mi proyecto cuando mi niño mayor lloraba al verme salir de casa , creyendo que me iba a un viaje de trabajo…me rompía el corazón aquella carita llena de lágrimas angustiada,pensando que iba a estar mucho tiempo sin ver a su mamá.
    Sumado a esto…el hecho de trabajar en moda y ver la poca consciencia social y mediomabiental que había en esta profesión,me hizo pensar en poner en marcha un proyecto que me dejara conciliar y además sentirme orgullosa de estar contribuyendo en la mejora del medioambiente y el bienestar de las personas ofreciéndoles un cuidado natural, basado en la sostenibilidad,el respeto y el compromiso,además de podérselo transmitir a mis hijos dando ejemplo y sintiéndome orgullosa de poder dejarles ese legado “tan valioso” … y en este camino me hayo.
    Gracias por tu texto,me ha dado aún más aliento para seguir luchando fuerte para conseguir mi sueño ¡¡lo conseguiré!!
    Eres un gran ejemplo,nos inspiras y nos motivas con cada artículo que publicas en “nuestro club” .Tu aportación es siempre tan constructiva y alentadora que me hace pensar en breve,todo@s juntos conseguiremos que la conciliación sea un compromiso social, que hará que se convierta en “lo normal”.
    ¡¡sigue liderando nuestra lucha con la misma ilusión!!
    Gracias 🙂

  16. Como a todas, se me saltan las lágrimas de leerte y lo identificada que me siento.
    Yo me he tenido que ir lejos al final para poder dar este salto, que era algo que mi cabeza me decía a gritos hacía tiempo que era el único camino para tener la vida que tenía con mis hijos. Y aún así, no ha sido ni de lejos lo que esperaba.

    Allí en España estaba cansada de la oficina y el presentismo. Mi marido, con ánimo de estudiar y seguir avanzando, también le pusieron muchas piedras para estudiar y seguir trabajando, y al final decidimos que dejase el trabajo para continuar sus estudios. Entre tanto, tuvimos al peque, y él se encargó de la casa un tiempo mientras continuaba sus estudios y yo trabajaba. La idea ya era poder cambiar tornas más adelante.

    Y al final llegó la opción, un salario en condiciones para que yo pudiese estar más en casa con el niño, y para cuando viniese el siguiente. Eso sí, a 2.000km, en Alemania.

    Mi hija ha cumplido los 2 años hace poco. He tenido la posibilidad de coger una excedencia parcial de 2 años con algo de ingresos, y así he podido ir trabajando en empezar mi propio negocio más poco a poco. Ahora ya me toca ponerme las pilas y ver cómo consigo que esto vaya rodando. No quiere decir que esté siendo fácil, porque hay muchas cosas que las tienes sí o sí, no dependen de si hay o no ayudas, y obvio, no tenemos ningún apoyo familiar cerca. Pero leñe, en tema de impuestos, de ayudas, etc. al menos cuando empiezas, es bastante más fácil que lo que hubiera sido empezar en España, sí. Eso lo tengo claro. No creo que en España pudiera haber hecho lo mismo.

    Mi negocio principal es de diseño web y consultoría técnica, ayudando precisamente a otras emprendedoras sobre todo. (En paralelo tengo otros proyectos, como un par de blogs, y ando intentando que me den algo de beneficio también). Ya había empezado a pensar en emprender hace 7-8 años, antes de ser madre incluso. Soñaba con esa vida que nos pintan, trabajando feliz desde casa mientras mis niños juegan alrededor, ganando un buen dinero… Y sí, algunas cosas las he conseguido. La del dinero como que de momento no. E igualmente, ha sido a base de perder horas de sueño y también de sacrificar tiempo con mi familia (qué irónico, el haber hecho esto para estar con ellos, y a veces estar pero no estar). Ahí ando buscando el equilibrio. Conseguí empezar a hacer algún proyecto suelto, y he ido avanzando, pero no es nada fácil el conseguir un flujo continuado de clientes, por mucho que hoy haya 1.000 gurús que te quieren vender su método maravilloso con el cual te vas a hacer de oro. (Y al final es cambiar el “te” por el “se”).

    Personalmente, creo que tenemos la suerte de que exista internet, y realmente es una grandísima ventaja, ya que abre la puerta a muchísimas oportunidades, que a las madres nos vienen de perlas… Pero está muy saturado todo. No es tan fácil. Y lo veo a diario, muchas veces ese “emprendimiento” no pasa de ser un hobby para hacer algo mientras se crían a los niños, sentirse realizada y a veces con suerte sacar 4 duros extra. A muchas les basta y me parece genial. Convertirlo en un negocio real, es muchísimo más complicado.

    Gracias por compartir tu historia, y permitirnos contar las nuestras.

    Un saludo a todas las demás emprendedoras. Y a seguir cambiando el mundo.

  17. Querida Laura, abrí este correo en cuanto me llegó para no olvidar leerlo y participar y … ahora, varios días después y yendo ya tarrrrrrde, he podido parar a leerte, mientras intento sincronizar dropbox y Google Drive en un pórtatil que me ha donado una de mis primas, para poder dedicar mas horas de trabajo, allá donde me haye, y entre cambios de pañal del segundo hijo, el primero ha dado noche de órdago con tos¡¡¡, pero si no va al cole, no puedo trabajar, el biberon de las 3 del segundo buenhijo y un telefóno sin para de sonar ….. Así que, sí, se me han saltado las lágrimas, porque además, hoy es uno de esos días en los que piensas que tanto esfuerzo no merece la pena, que la conciliación nunca va a exisitr, que lo que haces no se valora y …… no te cuento más porque ya lo conoces. Estoy en una fase de mi proyecto, en la que necesita pegar ese salto, dimensionarse, en la que tengo que incorporar a alguien que me ayude, pero para lo que no tengo tiempo …. y casualmente, ¿sabes a lo que me dedico? a la gestión integral de ayudas/subvenciones, y sí, sí se cobran, te lo digo por experiencia propia, y de mis clientes, de ahí que surgiera la idea de este proyecto, pero hay que dedicarle mucho tiempo, que ni tenemos los empresarios, ni nuestros asesores que ya asumen también otras muchas tareas. Pero lo que empezó como un “vamos a probar”, horas de lectura, mil avisos con plazos en el calendario, mil llamadas/viajes/visitas a técnicos responsables, dió su fruto por fin con un mensaje de tu banco ” has recibido un ingreso de ….”…. y así hasta hoy, en la que ya sólo me dedico a esto porque como te decía requiere de dedicación exclusiva.
    Enhorabuena y gracias, leerte me ha provocado la inyección que necesitaba hoy¡¡ Hacía muchísimo tiempo que no me pasaba, pero como buena humana, me tocó….besos a todas las malasmadres¡¡

  18. Me han encantado el artículo, tienes mucha razón, es duro, muy duro, sobretodo los comienzos, e incluso cuando todo va bien vienen malas rachas, pero es que la vida es así, son cambios con subidas y bajadas, adaptarse es lo mejor… Pero al final cuando miras para atrás, te sientes orgullosa de lo que has conseguido y te anima a seguir hacia adelante, seguir aprendiendo!

    Me encanta tu página! Es muy inspiradora!

    Besos!

    Anabel

  19. Gracias Laura por compartir. Eres una persona de admirar y que me ayudas para seguirte como ejemplo.
    Mi caso…
    Soy autónoma desde 2017 ya pasaron 12 meses de tarifa plana, deje el trabajo por Salud de mi primer buenhijo, y ahora estoy terminando la baja maternal (de mi buenahija2) mi primer proyecto no fue compatible con la maternidad tuve que dejar una sociedad de una idea Preciosa, ParejaLandia, La cuál sigue gracias a mi ex socia.
    Yo embarazada de 7 meses y con un niño de 2,5 años no podía sacar adelante tal proyecto consolidando con otra persona con buenas hijas de más de 25 años.
    Así que estoy aquí, en mayo empiezo a pagar autónomas nuevamente, la comunidad de Madrid me dio la ayuda para continuar la tarifa plana, lo cual agradezco enormemente!
    Sin embargo con una bebe de 3 meses empezar de cero un nuevo emprendimiento me tiene paralizada de miedo, pero personas como tú me inspiran a saber que es posible! Yo voy a co workings con la teta fuera y en mis audios de meditaciones se escucha la bebe detrás.
    Así que mi ideal es poder trabajar con La Niña en pecho. Si lo consigo ya lo compartiré!
    Gracias a personas como tú tenemos voz.

    Un beso enorme

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