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Cuando no todo es de color de rosa: ‘Baby blues’ y depresión postparto

Cuando no todo es de color de rosa: ‘Baby blues’ y depresión postparto

Hoy abordamos un tema muy solicitado por las malasmadres que no es otro que la depresión postarto y el ‘Baby Blues’ o ‘Tristeza puerperal’. Nuestra colaboradora y matrona Gara Bourgon nos habla de qué debemos de hacer y de cuáles son los síntomas que se deben tener en cuenta y poder trata la depresión de manera adecuada y con ayuda. En el blog ya publicamos la experiencia en primera persona de Mari Carmen Cervelli y que podéis leer AQUÍ.

Malasmadres-matrona(1)

*Podéis seguirla en twitter y en su BLOG.

En el primer post que escribí para el Club, os hablé sobre el puerperio desde un punto de vista físico, ¿lo recordáis? Hoy me gustaría hablaros un poquito más de la parte psicológica de esta etapa de la maternidad y centrarme en un asunto que creo que a muchas malasmadres os interesa: la depresión postparto.

El puerperio es un momento de grandes cambios tanto físicos, como psicológicos. En el momento del parto, no sólo nace un bebé: nace una madre, un padre, nuevos roles en la familia, cambios de rutinas y experimentamos multitud de sensaciones y sentimientos nuevos. Si a esto le añadimos el “baile” de hormonas que estamos experimentando en nuestro cuerpo, el cansancio y las molestias físicas, es normal que estemos hablando de un período de mayor vulnerabilidad psicológica.

Creo que yo estaba bastante informada y relativamente preparada para el puerperio. Pero tengo que confesaros que, a pesar de eso, cuando llegó el momento de irme de alta del hospital y abrir la puerta de casa con el buenhijo en brazos y las ojeras hasta el suelo, se me vino el mundo encima. Me sentí tan agobiada y sobrepasada, que sólo si lo has vivido, sabrás de qué te estoy hablando. Y eso que, por suerte, todo había salido perfectamente y yo siempre tuve mucha ayuda y apoyo del buenpadre y de la buenaabuela especialmente.

Os cuento esto, porque probablemente a la mayoría de las malasmadres que estáis leyendo, os haya pasado algo parecido. De hecho, cerca del 80% de las mujeres experimentamos, en mayor o menor grado, un leve sentimiento de tristeza en los días posteriores al parto. También es posible que haya sensación de ansiedad, dificultad para dormir o cuestionarnos si somos capaces de cuidar al bebé.

Como digo, es una situación muy frecuente, de intensidad leve, y absolutamente normal que se conoce como “Tristeza puerperal” o “Baby blues”. La explicación a este sentimiento está en el cambio de situación, las nuevas responsabilidades, la sensación de desconocimiento y/o soledad, el agotamiento, la influencia del intenso cambio hormonal, etc. No precisa tratamiento farmacológico y, casi siempre, remite en pocos días (como mucho en una o dos semanas).

Lo que nos debe encender las alarmas (o a los que nos rodean, ya que muchas veces las mujeres afectadas por depresión, no se dan cuenta) es que esta situación se prolongue en el tiempo.

Depresión postparto

Cuando hablamos de depresión postparto nos referimos a un problema mayor y grave. Una mujer que padece depresión tendrá sentimientos de tristeza, llanto, ansiedad, irritación, dificultad para dormir, pérdida de apetito, desesperación o vacío que no desaparecen y que interfieren en su vida diaria. Una depresión que surge durante el primer año posterior al parto, se considera depresión postparto, siendo el periodo de mayor probabilidad durante los 3 primeros meses.

La prevalencia de esta enfermedad oscila entre el 10% y el 20%, y aunque no se tiene claro exactamente cuáles son sus causas, sí se ha visto que hay ciertos factores de riesgo para padecerla. Algunos de ellos son los siguientes:

– Antecedentes de depresión (postparto o no) u otras enfermedades mentales o alteraciones del ánimo.

– Antecedentes en el familia de depresión u otras enfermedades mentales. –

– Problemas durante el embarazo o nacimiento, actual o previo.

– Enfermedad o ingreso del recién nacido.

– Ansiedad o sentimientos negativos respecto al embarazo.

– Falta de apoyo.

– Acontecimientos vitales adversos como fallecimiento reciente de un familiar, separación de la pareja, enfermedad de alguien de la familia, cambio de domicilio, etc.

– Dificultades laborales o económicas.

– Consumo o adicción de sustancias (alcohol, drogas).

Sin embargo, debemos tener claro que el que cumplamos uno o varios factores de riesgo, NO significa que vayamos a tener una depresión postparto. En absoluto. Por otro lado, podemos padecerla sin ningún factor de riesgo previo.

Ante la persistencia por más de dos semanas postparto de los sentimientos mencionados, debemos buscar ayuda médica. También si aparecen sensaciones de tristeza o ira en cualquier momento del primer año después del parto, pensamientos extraños y negativos, dificultad para realizar las labores del hogar o del trabajo, o dificultad para cuidar de una misma o de bebé. Hay que prestar especial atención y actuar rápidamente acudiendo a nuestro médico si se presentan:

• Pensamientos de hacerle daño al bebé

• Pensamientos de hacerse daño a sí misma

• No tener ningún interés en el bebé

Y debemos hablar del tema y buscar ayuda, por nosotras, por nuestros buenoshijos y por nuestra familia. A veces no se hace porque se supone que debemos ser felices después del parto, nadie nos ha dicho que podemos encontrarnos con esta situación. No hay que tener miedo, culpa o vergüenza por hablar de ello, es necesario y es el primer paso para solucionar el problema.

¿Puedo hacer algo para prevenirla?

Antes del parto, podemos ir preparando las cosas que necesitaremos cuando el bebé llegue a casa: ropita, pañales, mobiliario necesario, organizar la casa y la ayuda de la que dispones, etc. Además, conviene no hacer grandes cambios durante el embarazo o el puerperio, como mudanzas, cambios de trabajo, etc. En la medida de lo posible, posponerlos para más adelante.

Tras el nacimiento, debemos descansar todo lo posible (dormir cuando el bebé duerma es una de las grandes premisas, aunque no siempre se puede), pedir ayuda, no preocuparnos por cómo está la casa, por si no hay comida hecha… lo primero eres tú y el bebé. Lo demás puede esperar. Y a quien no le guste, que mire a otro lado (o se ponga a echar una mano).

Es bueno tomarte un tiempo para ti, para ponerte guapa y verte bien, para dar un paseo, quedar con una amiga o pasar tiempo con el buenpadre (o malamadre2). Y hablar, hablar y hablar de cómo nos sentimos.

Debemos buscar ayuda si creemos que algo no va bien, y tener claro que cada maternidad es un mundo, cada experiencia es diferente y que, además, probablemente difiera la realidad de la maternidad idealizada que tenías en tu cabeza. Tener claro eso, y asumir que las cosas vendrán como tengan que venir y habrá que lidiar con ellas como mejor podamos, muchas veces sobre la marcha, creo que es algo que nos ayudará a enfrentarnos con situaciones con las que quizás no contábamos.

No olvidemos que esta depresión ocurre en 1-2 mujeres de cada 10. Quizás a ti no, pero igual sí a tu hermana, amiga o vecina. Quizás no digan nada porque no quieren que nadie las juzgue, por temor a admitir ese tipo de sentimientos. Es por eso, que debemos estar pendientes ante cualquier síntoma en nosotras mismas, o en las mujeres que han dado a luz recientemente de nuestro entorno. Y recordar que NO somos superwoman (ni queremos serlo). Somos malasmadres (im)perfectas que a veces podemos necesitar ayuda 😉

Para más información sobre la depresión postparto, puedes leer los siguientes enlaces:

http://www.acog.org/Patients/Search_Patient_Education_Pamphlets_Spanish/Files/La_depresion_despues_del_parto

http://womenshealth.gov/espanol/publicaciones/nuestras-publicaciones/hojas-datos/depresion-embarazo.pdf

Han comentado...

  1. Hola!

    Me ha encantado este post. Yo sí tuve una leve depresión y la tuve que afrontar sola, peleando conmigo misma y con ayuda del buenpadre. No lo hablé con nadie más. Decírselo a la buenaabuela hubiera supuesto mostrar signos de debilidad. Ya sabéis… Mi madre era demasiado exigente conmigo, pero eso es harina de otro costal.

    Lo que quería decir es que se puede salir. Yo siempre mostraba empatía hacia l bebé. Pensaba: pobre, llora porque no puede habla y no.se vale por sí solo,y eso fue lo que me salvó. Os animo a todas a contarlo y a buscar apoyo que las matronas están ahí para ayudar!

    1. Muchas gracias Ane 🙂 Y sí, lo mejor es hablarlo y buscar ayuda. Médicos de familia, matronas, pediatras, enfermeras, etc. Si contamos con cualquiera de estos profesionales, y necesitamos ayuda, se pondrán en marcha los mecanismos para derivarnos a los especialistas necesarios. Un abrazo!

  2. Hola!

    Me ha encantado este post. Yo sí tuve una leve depresión y la tuve que afrontar sola, peleando conmigo misma y con ayuda del buenpadre. No lo hablé con nadie más. Decírselo a la buenaabuela hubiera supuesto mostrar signos de debilidad. Ya sabéis… Mi madre era demasiado exigente conmigo, pero eso es harina de otro costal.

    Lo que quería decir es que se puede salir. Yo siempre mostraba empatía hacia l bebé. Pensaba: pobre, llora porque no puede habla y no.se vale por sí solo,y eso fue lo que me salvó. Os animo a todas a contarlo y a buscar apoyo que las matronas están ahí para ayudar!

    1. Muchas gracias Ane 🙂 Y sí, lo mejor es hablarlo y buscar ayuda. Médicos de familia, matronas, pediatras, enfermeras, etc. Si contamos con cualquiera de estos profesionales, y necesitamos ayuda, se pondrán en marcha los mecanismos para derivarnos a los especialistas necesarios. Un abrazo!

  3. yo he tenido de todo! en el primero si que tuve esos días de Baby Blues, me vi abrumada, de repente fui consciente de que esa vida dependía de mi ya para siempre, estaba feliz pero a la vez asustada… fue todo muy raro! Por suerte estaban alli mi marido y mi madre para ayudarme en aquellos días, ellos hicieron que se me pasara en pocos días pero sin duda fueron duros. Con los siguientes no tuve, supongo que no me dio tiempo con tanto ajetreo… imaginaos con el tercero que se llevaba solo 19 meses con el anterior jajaja! Y no sé si influyó pero la epidural en el primero me sentó fatal y creo que algo, algo, tiene que ver!

  4. yo he tenido de todo! en el primero si que tuve esos días de Baby Blues, me vi abrumada, de repente fui consciente de que esa vida dependía de mi ya para siempre, estaba feliz pero a la vez asustada… fue todo muy raro! Por suerte estaban alli mi marido y mi madre para ayudarme en aquellos días, ellos hicieron que se me pasara en pocos días pero sin duda fueron duros. Con los siguientes no tuve, supongo que no me dio tiempo con tanto ajetreo… imaginaos con el tercero que se llevaba solo 19 meses con el anterior jajaja! Y no sé si influyó pero la epidural en el primero me sentó fatal y creo que algo, algo, tiene que ver!

  5. Yo pasé la depresión postparto después de tener a mi tercer hijo. Lo pasé muy mal pero, gracias a la ayuda de un gran profesional, lo superé. Pr eso animo a todas las mujeres que se sientan tal y como me sentí en aquel momento, que no se lo callen, que no crean que son bichos raros y que acudan a un psicólogo o psiquiatra de confianza.

  6. Yo pasé la depresión postparto después de tener a mi tercer hijo. Lo pasé muy mal pero, gracias a la ayuda de un gran profesional, lo superé. Pr eso animo a todas las mujeres que se sientan tal y como me sentí en aquel momento, que no se lo callen, que no crean que son bichos raros y que acudan a un psicólogo o psiquiatra de confianza.

  7. Mi tristeza ya venía del embarazo y me vi muy sobrepasada. Estaba obsesionada con la muerte súbita del lactante y hasta Q la buenahija no cumplió el año no he podido descansar bien ,a día de hoy con 20 meses Q tiene sigo preocupándome cuando duermen.Cuando llegue a casa del hospital sentí como si mi casa ya no lo fuera y nadie me entendía.Era como si estuviese estropeando el momento más feliz de la vida de todo en mundo.Gracias al apoyo de mi pediatra ,a salir de casa y nk preocuparme nada más Q de la buenahija poco a poco remonté.

  8. Mi tristeza ya venía del embarazo y me vi muy sobrepasada. Estaba obsesionada con la muerte súbita del lactante y hasta Q la buenahija no cumplió el año no he podido descansar bien ,a día de hoy con 20 meses Q tiene sigo preocupándome cuando duermen.Cuando llegue a casa del hospital sentí como si mi casa ya no lo fuera y nadie me entendía.Era como si estuviese estropeando el momento más feliz de la vida de todo en mundo.Gracias al apoyo de mi pediatra ,a salir de casa y nk preocuparme nada más Q de la buenahija poco a poco remonté.

  9. Creo que es muy importante el apoyo de las personas más cercanas. Yo lo tube todo en contra. Empezando por el fallecimiento de mi madre hacia dos años,un embarazo muy duro pero no por problemas físicos sino por un profundo rechazo del buenpadre hacia mi y el bebé. El parto fue estupendo hasta el expulsivo en el que me diagnosticaron un estallido vaginal. Fue terrible, casi no lo cuento. Imaginaros la recuperación me dijeron que fue tres veces peor que una cesárea. Por si faltaba poco mi hija es muy nerviosa y no duerme casi desde que volvimos del hospital. Yo necesitaba mucha ayuda, pero estuve sola. Atendiendo a mi hija cómo pude no tenía el apoyo del buenpadre que solo se dedicó a compararme con otras “buenasmadres” perfectas y divinas. A pesar de todas las dificultades lo superé. Han pasado nueve meses y sigo a flote no se porque.

    1. Eres una heroína Ana, teniéndolo todo en contra lo has superado. Muchas gracias por compartir tu experiencia, seguro que a muchas malasmadres les sirve. Espero que a ti y a tu hija os vaya todo muy bien. Mucho ánimo y fuerza! Un abrazo!

  10. Creo que es muy importante el apoyo de las personas más cercanas. Yo lo tube todo en contra. Empezando por el fallecimiento de mi madre hacia dos años,un embarazo muy duro pero no por problemas físicos sino por un profundo rechazo del buenpadre hacia mi y el bebé. El parto fue estupendo hasta el expulsivo en el que me diagnosticaron un estallido vaginal. Fue terrible, casi no lo cuento. Imaginaros la recuperación me dijeron que fue tres veces peor que una cesárea. Por si faltaba poco mi hija es muy nerviosa y no duerme casi desde que volvimos del hospital. Yo necesitaba mucha ayuda, pero estuve sola. Atendiendo a mi hija cómo pude no tenía el apoyo del buenpadre que solo se dedicó a compararme con otras “buenasmadres” perfectas y divinas. A pesar de todas las dificultades lo superé. Han pasado nueve meses y sigo a flote no se porque.

    1. Eres una heroína Ana, teniéndolo todo en contra lo has superado. Muchas gracias por compartir tu experiencia, seguro que a muchas malasmadres les sirve. Espero que a ti y a tu hija os vaya todo muy bien. Mucho ánimo y fuerza! Un abrazo!

  11. Gracias por el post. Yo también lo pasé muy muy mal después del nacimiento de los dos buenosmellizos…un parto complicado, con una corta estancia en la UCI mía y los niños en enonatos…junto con la falta de delicadeza de algunos familiares hicieros que hasta la estancia en el hospital fuera un infierno, no os digo nada cuando llegué a casa…..ni el buenpadre me comprendía y no entendía por qué no podía estar la casa llena de gente a todas horas…Imaginaos, convaleciente, con dos mellizos, primeriza, intentando dar pecho…Horrible. No era el ideal de maternidad que yo pensaba. En cuanto acostaba a los niños por la noche me ponía yo a llorar….
    Con el tercer buen hijo ha sido diferente. Aún a riesgo de ser una mala vívora o una malafollá como se dice en mi tierra no consentí ni media, gestiné las visitas tanto dentro como fuera del hospital, hice lo que pude o lo que quise con la teta, el bibe o los dos sin dar explicaciones, y cuando tenía ganas de llorar aunque huniera alguien delante lloraba…y me daba igual…Las cosas han ido bastante mejor.

    1. Hola Carmen, me alegro de que tu experiencia reciente haya ido mejor. Lo importante sois vosotros, todo lo demás es secundario 😉 Un beso!

  12. Gracias por el post. Yo también lo pasé muy muy mal después del nacimiento de los dos buenosmellizos…un parto complicado, con una corta estancia en la UCI mía y los niños en enonatos…junto con la falta de delicadeza de algunos familiares hicieros que hasta la estancia en el hospital fuera un infierno, no os digo nada cuando llegué a casa…..ni el buenpadre me comprendía y no entendía por qué no podía estar la casa llena de gente a todas horas…Imaginaos, convaleciente, con dos mellizos, primeriza, intentando dar pecho…Horrible. No era el ideal de maternidad que yo pensaba. En cuanto acostaba a los niños por la noche me ponía yo a llorar….
    Con el tercer buen hijo ha sido diferente. Aún a riesgo de ser una mala vívora o una malafollá como se dice en mi tierra no consentí ni media, gestiné las visitas tanto dentro como fuera del hospital, hice lo que pude o lo que quise con la teta, el bibe o los dos sin dar explicaciones, y cuando tenía ganas de llorar aunque huniera alguien delante lloraba…y me daba igual…Las cosas han ido bastante mejor.

    1. Hola Carmen, me alegro de que tu experiencia reciente haya ido mejor. Lo importante sois vosotros, todo lo demás es secundario 😉 Un beso!

  13. Creo que cuando por fin nos sinceramos y dejamos ir el sentimiento de culpa y del qué dirán, nos damos cuenta de que a la mayoría de nosotras en mayor o menor grado nos ha pasado.
    En mi caso, después de un embarazo perfecto y de una cesárea de la que me recuperé a la velocidad de la luz, me encontré con un bebé que me demandaba 24 horas al día, y esto me superaba. Físicamente estaba bien, el buenpadre se volcó al 100%, el entorno era precioso pero yo no dejaba de sentir que esa no era mi vida, que me la habían robado.
    Me costó mucho empatizar y conectar con el buenhijo y precisamente me sentía culpable por no tener esa conexión súper especial que todo el mundo dice tener con los buenoshijos en cuanto nacen.
    Las cosas mejoraron mucho cuando el buenhijo, a los 7 meses, fué a la guarde y yo empecé a disponer de tiempo para mí.
    Ahora ya tiene más de dos años y todo eso quedó atrás, pero no me canso de repetir a todo el que me quiera escuchar que no pasa nada por querer tener tiempo para ti, que el puerperio no es de color de rosa y que aunque nos convirtamos en madres, no dejamos de ser personas, con necesidades y deseos propios.

  14. Creo que cuando por fin nos sinceramos y dejamos ir el sentimiento de culpa y del qué dirán, nos damos cuenta de que a la mayoría de nosotras en mayor o menor grado nos ha pasado.
    En mi caso, después de un embarazo perfecto y de una cesárea de la que me recuperé a la velocidad de la luz, me encontré con un bebé que me demandaba 24 horas al día, y esto me superaba. Físicamente estaba bien, el buenpadre se volcó al 100%, el entorno era precioso pero yo no dejaba de sentir que esa no era mi vida, que me la habían robado.
    Me costó mucho empatizar y conectar con el buenhijo y precisamente me sentía culpable por no tener esa conexión súper especial que todo el mundo dice tener con los buenoshijos en cuanto nacen.
    Las cosas mejoraron mucho cuando el buenhijo, a los 7 meses, fué a la guarde y yo empecé a disponer de tiempo para mí.
    Ahora ya tiene más de dos años y todo eso quedó atrás, pero no me canso de repetir a todo el que me quiera escuchar que no pasa nada por querer tener tiempo para ti, que el puerperio no es de color de rosa y que aunque nos convirtamos en madres, no dejamos de ser personas, con necesidades y deseos propios.

  15. En mi caso, todos los cambios que supuso la llegada del bebé, la recuperacion de la cesarea, la lactancia, la familia encima y la constante demanda que suponia un recién nacido… me sentí desbordada. Para mi el paupaerio no fue ni de lejos un periodo feliz, los sentimientos, no agresivos, por supuesto, pero sí de rechazo al bebe… surgieron y cuando los identifiqué y lo hablé con el buenpadre, no dudamos en visitar a un amigo psicologo para comentarlo. No me diagnostico depresion, pero sí, me confirmo lo que sabía… estaba al borde de una crisis de estres.
    El pèriodo de adaptacion fue muy duro, de hecho,ahora puedo decir que creo que no nos recuperamos. Aunque aprendimos a ser buenospadres, adoramos y amamos a nuestro buenhijo, la pareja como tal quedó tocada… a tal punto que a los dos años nos separamos.
    Desde luego, supongo que el convertirnos en padres solo puso de manifiesto problemas que estaban ocultos y son otros muchos factores los que influyen…

    En cualquier caso, estoy de acuerdo en que hablar de lo que pasa es esencial, pero de una forma sincera.Cuando se hace así, te sorprendes de como muchas de las mujeres-madres de tu alrededor tb te cuentan que ellas se han sentido igual.

    Creo que son sentimientos “normales”, sentimientos reales!!, pero que los cubrimos porque no encajan en lo que nos han contando que tenía que ser.

    Animo a todas las que esteis viviendo ese periodo de cambio.Como decia Gara, hay que asumir las cosas como vienen e intentar disfrutarlas sin metenernos presion nosotras mismas, que aveces, logramos ser nuestras peores enemigas.

  16. En mi caso, todos los cambios que supuso la llegada del bebé, la recuperacion de la cesarea, la lactancia, la familia encima y la constante demanda que suponia un recién nacido… me sentí desbordada. Para mi el paupaerio no fue ni de lejos un periodo feliz, los sentimientos, no agresivos, por supuesto, pero sí de rechazo al bebe… surgieron y cuando los identifiqué y lo hablé con el buenpadre, no dudamos en visitar a un amigo psicologo para comentarlo. No me diagnostico depresion, pero sí, me confirmo lo que sabía… estaba al borde de una crisis de estres.
    El pèriodo de adaptacion fue muy duro, de hecho,ahora puedo decir que creo que no nos recuperamos. Aunque aprendimos a ser buenospadres, adoramos y amamos a nuestro buenhijo, la pareja como tal quedó tocada… a tal punto que a los dos años nos separamos.
    Desde luego, supongo que el convertirnos en padres solo puso de manifiesto problemas que estaban ocultos y son otros muchos factores los que influyen…

    En cualquier caso, estoy de acuerdo en que hablar de lo que pasa es esencial, pero de una forma sincera.Cuando se hace así, te sorprendes de como muchas de las mujeres-madres de tu alrededor tb te cuentan que ellas se han sentido igual.

    Creo que son sentimientos “normales”, sentimientos reales!!, pero que los cubrimos porque no encajan en lo que nos han contando que tenía que ser.

    Animo a todas las que esteis viviendo ese periodo de cambio.Como decia Gara, hay que asumir las cosas como vienen e intentar disfrutarlas sin metenernos presion nosotras mismas, que aveces, logramos ser nuestras peores enemigas.

  17. No os imagináis cuanto bien hacen artículos como este. En mi caso todo empeoró cuando llegué a casa, no tuve la subida de leche hasta pasados 8 días y apenas tenía cantidad. Por supuesto que desde el principio comencé a dar biberón,nunca llegué a tener apoyo del padre,no me perdonaba que no diera el pecho y se convirtió en una persona posesiva con mi hija que apenas me dejaba ocuparme de ella. Cuando intentaba estar con ella me decía que lo que tenía que hacer era sacarme leche y que nunca me perdonaría lo que estaba haciendo, que sentía que yo no alimentaba a mi hija y era una mala madre. Me encontraba profundamente triste e infravalorada, no para de llorar todo el día. Es verdad que me faltó el sostén emocional del padre (y las faltas de respeto y tolerancia de los suegros tampoco ayudaron), pero mi familia se percató de ello y me dieron todo el amor y comprensión que necesitaba, a partir de ahí mi relación con mi hija sólo ha ido mejorando día a día y ahora nos vincula una relación muy especial que me ha devuelto las ganas de luchar por las dos.

    1. Siento que hayas pasado por esa experiencia, pero me alegro mucho de que estés mejor y que tengas esa relación tan especial con tu bebé. Ánimo! Un abrazo

  18. No os imagináis cuanto bien hacen artículos como este. En mi caso todo empeoró cuando llegué a casa, no tuve la subida de leche hasta pasados 8 días y apenas tenía cantidad. Por supuesto que desde el principio comencé a dar biberón,nunca llegué a tener apoyo del padre,no me perdonaba que no diera el pecho y se convirtió en una persona posesiva con mi hija que apenas me dejaba ocuparme de ella. Cuando intentaba estar con ella me decía que lo que tenía que hacer era sacarme leche y que nunca me perdonaría lo que estaba haciendo, que sentía que yo no alimentaba a mi hija y era una mala madre. Me encontraba profundamente triste e infravalorada, no para de llorar todo el día. Es verdad que me faltó el sostén emocional del padre (y las faltas de respeto y tolerancia de los suegros tampoco ayudaron), pero mi familia se percató de ello y me dieron todo el amor y comprensión que necesitaba, a partir de ahí mi relación con mi hija sólo ha ido mejorando día a día y ahora nos vincula una relación muy especial que me ha devuelto las ganas de luchar por las dos.

    1. Siento que hayas pasado por esa experiencia, pero me alegro mucho de que estés mejor y que tengas esa relación tan especial con tu bebé. Ánimo! Un abrazo

  19. Hola,
    Las psicólogas perinatales estamos empezando a hacernos visibles para acompañar a estas madres desde la prevención, la promoción de la salud y la intervención con psicoterapia cuando es necesario. Creo que no hay que olvidar en estos artículos el hecho de poder dar direcciones y profesionales donde dirigirse en caso de una necesidad emocional concreta. Yo conozco lo que hay en Barcelona pero existe una Asociación Española de Psicologia Perinatal. Yo conozco recursos en Barcelona donde a nivel publico Hospital Clínic de Maternitat lo está atendiendo. Somos varias profesionales especializadas en este tema y conviene que haya información de donde acudir preguntando aquí os dirigirán a las profesionales en la comunidad autónoma donde estéishttp://www.asociacionpsicologiaperinatal.com/p/actividades.html
    Un saludo, Alba

  20. Hola madres, mejor dicho, malasmadres.

    Tengo 2 hijas y esta sensación de tristeza que explica el post, la padecí en mi primer parto. No sé si fue la anemia, no sé si fue el miedo, no sé lo que fue, pero los 15 primeros días fui una auténtica zombie. Ni siquiera salía a la calle. Bajar a comprar una barra de pan me parecía de un esfuerzo brutal. Mi marido se encargaba de todo. Yo me centré en la niña, en dormir cuando ella lo hacía, en sus baños, sus tomas, sus pañales, etc. Y yo solo quería dormir….era una ameba…

    Por suerte en mi segundo parto no me encontré así. Iba y venía, carro arriba y abajo, porque tenía obligaciones con mi otra hija. El colegio, extraescolares, reuniones, etc.. Tenía más trabajo pero me sentía mejor.

    La verdad es que se pasa mal. Y si encima no tienes apoyo….

    Un saludo.

    1. hola chicas! m, que suerte encontrar una situación tan parecida a la mía , y me ayude a mantener la esperanza de que este segundo puerperio será diferente, tengo una niña de 16 meses y estoy embarazada de 5 mesitos, el primer embarazo lo pase muy mal, no llegue a reconocerme creé de verdad que me sumiría en la profunda depresión, gracias al universo , a partir de los 4 meses mas o menos fue a menor, hasta el año que sentí recuperada parcialmente mi independencia, y llegue a ver las cosas completamente diferentes, reconozco que lo pase muy mal. deseo no volver a pasar por lo mismo con la segunda buenahija, que recomiendan para evirtar la reaparición de esta situación, o por lo menos aminorar las molestias… emocionales

  21. Hola madres, mejor dicho, malasmadres.

    Tengo 2 hijas y esta sensación de tristeza que explica el post, la padecí en mi primer parto. No sé si fue la anemia, no sé si fue el miedo, no sé lo que fue, pero los 15 primeros días fui una auténtica zombie. Ni siquiera salía a la calle. Bajar a comprar una barra de pan me parecía de un esfuerzo brutal. Mi marido se encargaba de todo. Yo me centré en la niña, en dormir cuando ella lo hacía, en sus baños, sus tomas, sus pañales, etc. Y yo solo quería dormir….era una ameba…

    Por suerte en mi segundo parto no me encontré así. Iba y venía, carro arriba y abajo, porque tenía obligaciones con mi otra hija. El colegio, extraescolares, reuniones, etc.. Tenía más trabajo pero me sentía mejor.

    La verdad es que se pasa mal. Y si encima no tienes apoyo….

    Un saludo.

    1. hola chicas! m, que suerte encontrar una situación tan parecida a la mía , y me ayude a mantener la esperanza de que este segundo puerperio será diferente, tengo una niña de 16 meses y estoy embarazada de 5 mesitos, el primer embarazo lo pase muy mal, no llegue a reconocerme creé de verdad que me sumiría en la profunda depresión, gracias al universo , a partir de los 4 meses mas o menos fue a menor, hasta el año que sentí recuperada parcialmente mi independencia, y llegue a ver las cosas completamente diferentes, reconozco que lo pase muy mal. deseo no volver a pasar por lo mismo con la segunda buenahija, que recomiendan para evirtar la reaparición de esta situación, o por lo menos aminorar las molestias… emocionales

  22. Yo pasé por una depresión postparto bastante grande, de hecho mi bebe tiene ahora 19 meses y todavía hay días en que tengo crisis de ansiedad. La verdad que analizando todas las circunstancias que se dieron en mi embarazo tenía todas las papeletas, mis dos padres estuvieron ingresados en la Uci, mi padre apuntó de morir. Después vivimos fuera de nuestra ciudad y no tenemos apoyo familiar. Creo que también tener a mi bebe con 39 años no ayudo mucho, en el sentido que yo tenía una vida relajada y sin muchas ataduras. Hoy en día recuerdo el tiempo de la depresión postparto con terror, no me reconocía a mí misma, tenía unas ideas catastróficas horribles, etc. Menos mal que al final recurrí a ayuda profesional y salí de la depresión, aunque ya digo que todavía quedan resquicios que voy intentado superar. Enhorabuena por estos post que ayudan a que contemos nuestras experiencias.

    1. Gracias por contarnos tu experiencia Rocío. Sois muy valientes todas las malamadres que comentáis aquí, estoy segura de que muchas de las que os leen se sentirán muy agradecidas y apoyadas. Mucho ánimo Rocío!! Un abrazo grande 🙂

  23. Yo pasé por una depresión postparto bastante grande, de hecho mi bebe tiene ahora 19 meses y todavía hay días en que tengo crisis de ansiedad. La verdad que analizando todas las circunstancias que se dieron en mi embarazo tenía todas las papeletas, mis dos padres estuvieron ingresados en la Uci, mi padre apuntó de morir. Después vivimos fuera de nuestra ciudad y no tenemos apoyo familiar. Creo que también tener a mi bebe con 39 años no ayudo mucho, en el sentido que yo tenía una vida relajada y sin muchas ataduras. Hoy en día recuerdo el tiempo de la depresión postparto con terror, no me reconocía a mí misma, tenía unas ideas catastróficas horribles, etc. Menos mal que al final recurrí a ayuda profesional y salí de la depresión, aunque ya digo que todavía quedan resquicios que voy intentado superar. Enhorabuena por estos post que ayudan a que contemos nuestras experiencias.

    1. Gracias por contarnos tu experiencia Rocío. Sois muy valientes todas las malamadres que comentáis aquí, estoy segura de que muchas de las que os leen se sentirán muy agradecidas y apoyadas. Mucho ánimo Rocío!! Un abrazo grande 🙂

  24. Creo que el compartir las emociones que sentimos con alguien de confianza, siempre ayuda y libera. Las emociones no son buenas ni malas, simplemente están ahí y surgen y es positivo saber gestionarlas para que no nos hagan daño. A pesar de esto, hay ocasiones en las que conviene recurrir a un profesional, y mas cuando hay un bebé que necesita a su madre. Es importante estar bien para cuidar bien por lo que el pedir ayuda no debe entenderse como un signo de debilidad sino de valentía para estar mejor.

  25. Creo que el compartir las emociones que sentimos con alguien de confianza, siempre ayuda y libera. Las emociones no son buenas ni malas, simplemente están ahí y surgen y es positivo saber gestionarlas para que no nos hagan daño. A pesar de esto, hay ocasiones en las que conviene recurrir a un profesional, y mas cuando hay un bebé que necesita a su madre. Es importante estar bien para cuidar bien por lo que el pedir ayuda no debe entenderse como un signo de debilidad sino de valentía para estar mejor.

  26. Esta frase de Gara: “cuando llegó el momento de irme de alta del hospital y abrir la puerta de casa con el buenhijo en brazos y las ojeras hasta el suelo, se me vino el mundo encima”, es mi mejor descripción, me paso igual, llego ese tsunami de emociones, el llanto, la soledad, el vacío, el miedo, el querer devolver el tiempo atrás, juzgarme por tenerlo todo y sentirme así, me acompañaba una tristeza infinita porque había perdido esa vida que tenía y que ya no volvería a ser igual.

    En mi caso, esta enfermedad, porque a mi modo de ver es una enfermedad del alma en la que no se encuentra consuelo y nada alivia la amargura, duro unos 6 meses, iba y venía y no me abandonaba, la supere con terapia energética y homeopática, me ayudo saber que no era la única mujer del planeta que pasaba por eso y encontrar este club en donde la maternidad se mira genuinamente.

    Ella, me enseño a confiar en la vida, a valorar y no criticar a las mujeres que decidimos afrontar y disfrutar esta tarea q no es nada sencilla, a aceptar que mi vida cambio para convertirme en Mamá y ahora 2 años después, cada vez que veo a mi hijo a los ojos doy gracias por ese ser mágico que llego a mi vida.

  27. Esta frase de Gara: “cuando llegó el momento de irme de alta del hospital y abrir la puerta de casa con el buenhijo en brazos y las ojeras hasta el suelo, se me vino el mundo encima”, es mi mejor descripción, me paso igual, llego ese tsunami de emociones, el llanto, la soledad, el vacío, el miedo, el querer devolver el tiempo atrás, juzgarme por tenerlo todo y sentirme así, me acompañaba una tristeza infinita porque había perdido esa vida que tenía y que ya no volvería a ser igual.

    En mi caso, esta enfermedad, porque a mi modo de ver es una enfermedad del alma en la que no se encuentra consuelo y nada alivia la amargura, duro unos 6 meses, iba y venía y no me abandonaba, la supere con terapia energética y homeopática, me ayudo saber que no era la única mujer del planeta que pasaba por eso y encontrar este club en donde la maternidad se mira genuinamente.

    Ella, me enseño a confiar en la vida, a valorar y no criticar a las mujeres que decidimos afrontar y disfrutar esta tarea q no es nada sencilla, a aceptar que mi vida cambio para convertirme en Mamá y ahora 2 años después, cada vez que veo a mi hijo a los ojos doy gracias por ese ser mágico que llego a mi vida.

  28. Yo el primer mes no lo recuerdo tan mal, pero pasada la cuarentena, con cólicos, problemas con la lactancia, falta de sueño acumulado… Me desbordé. Tenía ideas obsesivas de que no lo estaba cuidado bien. Pasaba mucho miedo por si había algún problema con el bebe. Un agobio. Creo que no llegue a estar deprimida, pero anduve cerca. Hablar con una amiga profesional me ayudo mucho. Esta web, también. El resto de internet maternal me hundía en la miseria …:D

  29. Yo el primer mes no lo recuerdo tan mal, pero pasada la cuarentena, con cólicos, problemas con la lactancia, falta de sueño acumulado… Me desbordé. Tenía ideas obsesivas de que no lo estaba cuidado bien. Pasaba mucho miedo por si había algún problema con el bebe. Un agobio. Creo que no llegue a estar deprimida, pero anduve cerca. Hablar con una amiga profesional me ayudo mucho. Esta web, también. El resto de internet maternal me hundía en la miseria …:D

  30. Es un tema que me preocupa mucho y estoy leyendo todo lo posible para evitar esta depresión, aunque cuanto más leo más me doy cuenta de que es algo “inevitable”.
    ¡Mucho ánimo a todas las mamis que están pasando o han pasado por estos momentos!

  31. Es un tema que me preocupa mucho y estoy leyendo todo lo posible para evitar esta depresión, aunque cuanto más leo más me doy cuenta de que es algo “inevitable”.
    ¡Mucho ánimo a todas las mamis que están pasando o han pasado por estos momentos!

  32. Hola a todas
    Es posible que la depresion postparto aparezca a los 9 meses del parto?
    Porque yo ultimamente me encuentro fatal, pensaba que la vuelta al trabajo y dejar 24h mundo bebe me iba a ayudar y para nada. Solo estoy como en una montaña rusa, asi que no se si debo pedir ayuda profesional o si poco a poco la cosa mejorará.
    Es la primera vez que considero que puede ser que siga deprimida, lo cual puede ser un primer paso para salir de este pozo.
    En fin….
    Gracias por el post

  33. Hola a todas
    Es posible que la depresion postparto aparezca a los 9 meses del parto?
    Porque yo ultimamente me encuentro fatal, pensaba que la vuelta al trabajo y dejar 24h mundo bebe me iba a ayudar y para nada. Solo estoy como en una montaña rusa, asi que no se si debo pedir ayuda profesional o si poco a poco la cosa mejorará.
    Es la primera vez que considero que puede ser que siga deprimida, lo cual puede ser un primer paso para salir de este pozo.
    En fin….
    Gracias por el post

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