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ELLAS OPINAN: Después de la ‘depresión postparto’

ELLAS OPINAN: Después de la ‘depresión postparto’

Cuando una se queda embarazada y tiene un bebé nunca piensa que este huracán de emociones desemboque en una depresión postparto. Uno se centra en las maravillosas sensaciones que va a experimentar desde el momento en el que te den tu bebé en brazos. Hoy contamos con Mari Carmen Cervelli, periodista venezolana y ‘malamadre’ de Emilia, que nos relata cómo vivió la llegada de su hija a este mundo. Cuando todo eran expectativas maravillosas, ilusión y anhelo por la reciente maternidad, se vio inmersa en una depresión de la que supo salir airosa gracias a la lucidez de la que ha hizo gala en todo este proceso inesperado y para el que tenía pocos recursos. Os dejamos con ella.

Ellasopinan_Maricarmen

* Podéis seguirla en su cuenta de twitter: @Cervelli7 y en el BLOG.

Escribo esta nota desde la sala de mi casa mientras escucho la risita de mi hija de 7 meses. Esa risa que ahora puedo disfrutar sin ataduras mentales. Sí, porque lo mío fueron ataduras mentales, falsas expectativas y el choque entre realidad y fantasía. La fantasía de un parto maravilloso, un bebé que no llora ni se levanta a media noche, que sonríe desde el primer día y que sobre todo se conecta inmediatamente con su mamá desde lo más profundo de su ser.

Me dejé ganar por las frustraciones: me hicieron cesárea e inmediatamente entré en la dimensión desconocida, fue como si me hubiesen borrado de mi cabeza todos los anhelos y la ilusión misma de la maternidad. Casi no me salió leche, así que la lactancia fue un fracaso. Me imaginé a mi misma siendo esa mamá que no quería despegarse ni un momento de su pequeño, dejando todo de lado sin importar nada más. Pero todo aquello que dejé de hacer antes de quedar embarazada empezó a cobrarme peaje y de inmediato comenzaron las dudas, frustraciones y confusiones. Estaba extremadamente confundida, no me hallaba en la nueva situación, no entendía bien lo que me estaba sucediendo, no comprendía que era mamá. Estaba en cero, completamente en cero.

Comencé a alucinar, a pensar en cosas raras y a tener fantasías catastróficas. Esto no es normal, pensé. Así que visité al doctor y le conté que aunque tenía una hijita sana y hermosa, aunque todo iba bien, yo no era feliz y estaba sumamente confundida. Él inmediatamente me envió a un psiquiatra: “Tienes depresión postparto”, me dijo.

Como guión de telenovelas, me mandaron a tomar antidepresivos y pastillas para borrar de mi mente cualquier pensamiento raro; también tenía que ir a terapia dos veces por semana, tenía que dejar de amamantar, tenía que dejar a mi hija al cuidado de su papá y su abuela y no me podía quedar sola con ella ni un minuto (todo para prevenir). Esto en vez de ayudar empeoró las cosas, sobre todo porque yo no rechazaba a mi bebé, sólo que no sabía cómo manejar mi maternidad y no entendía por qué entre ella y yo no existía ese vínculo celestial del que muchas mamás hablan.

Por eso decidí irme por el camino natural y consultar con otro especialista que pudiera adentrarse en mi mente loca y decirme si realmente estaba para internarme o solo necesitaba poner en orden mis pensamientos. Y así fue, nunca me mediqué y aún asisto a terapia. Ahí me desahogo, me siento libre de decir lo que la mayoría de las mamás no dicen. Comencé a organizarme, a conocerme y a reconocerme.

Aprendí y todavía sigo aprendiendo a conocerme y a aceptarme. A aceptar a mi bebé tal y como es, no importa si llora o no se ríe a veces, si no duerme por las noches (que por suerte sí lo hace) o si debo sacrificar algunas cosas por ella. También aprendí que uno no puede querer a sus hijos desde la culpa, que a algunas se les da fácil eso de conectarse y otras debemos construir una relación de amor que lleva tiempo. Acepté que querer tener espacio o sentir que la profesión y la vida personal tienen gran valor al igual que los hijos, no implica que uno los quiera menos, sino que los quiere a ellos y se quiere uno mismo.

Borré a todos las mamás ejemplares de mis redes sociales, a todas las pro lactancia, a las amas de casa y a las que quieren hacer simbiosis con sus bebés; y decidí construir mi propia forma de ser mamá, sin guías ni ejemplos de nada, teniendo mi propio criterio (no sé si malo o bueno, pero propio). Comencé a aceptar que a veces estoy cansada y quisiera que mi hija durmiera un poco más o que no se despertara tan rápido. Comprendí que el agotamiento no discierne, o sea, uno no se cansa de una cosas o de otras, uno está cansado y punto.

Busqué ayuda para empezar a trabajar, y aunque lo hago desde mi casa, mi trabajo es demandante y requiere tiempo, espacio y silencio. Aún así, le doy vueltas a mi hija para supervisarle el sueño, escucharle la sonrisa y hacerle algún cariño. Estoy ahí para ella, pero también estoy conmigo.

Lo que sí quisiera decirles es que tener un bebé no es algo para todo el mundo. Uno dice: ay que bebé tan lindo, quiero tres. Pero no sabe lo que viene, y no lo digo desde el punto de vista logístico porque ese lo conocemos todas las mamás, lo digo desde la parte emocional. Creo que uno debe estar bien emocionalmente para decidir tener un hijo, debe despedirse de las cosas que sabes cambiarán para siempre, así tu vida no te pasará factura después.

Una no es buena o mala madre, una es la madre que es; y asumir eso es el primer paso para que todo empiece a fluir entre tu bebé y tú. Yo aún sigo trabajando en eso, pero hoy puedo decir que estoy libre de confusiones, y aunque aún no he visto la luz celestial, tengo la certeza de que quiero a mi #buenahija con todo el alma.

Los comentarios hoy los responderá Maricarmen. Y si queréis dejar vuestra opinión y colaborar con la sección de ELLAS OPINAN podéis escribirnos a hola@clubdemalasmadres.com. Muchas gracias.

Han comentado...

  1. Precioso, por lo sincero y por lo real. Muchas gracias por compartir esto con nosotras.
    Me identifico en tantas cosas….llegué sentir vergüenza, pensando que era desnaturalizada por querer más y no sentirme sólo llena con el hecho de tener un bebé.
    Me encanta que me sigan demostrando que no soy rara, que soy normal.
    Ole, ole y más ole.

    Un beso Maricarmen

    Paula

    1. Gracias por tus palabras Musa, y no eres rara ¡para nada! La maternidad es uno de los retos más complejos que hay, por eso, uno no puede sentirse avergonzado cuando siente cosas que no encajan dentro de los modelos sociales que nos han enseñado desde chiquitas. Esto es un proceso que requiere adaptación y lleva tiempo. Un abrazo.

  2. Gracias, Mari Carmen. Me he visto reflejada en cada palabra. Desde la cesárea inesperada hasta la culpa de la que tratas de huir cuando vuelves a trabajar y estas contenta por tener ese rato para ti, para tu trabajo, para tu vida de antes – que no es la misma, quieras o no quieras, porque la buenahija está bastante presente en mi cabeza todo el rato. Recuerdo la lactancia, al principio, como algo muy muy duro, muy esclavo, y también la sensación de no encontrar mi sitio ni en mi propia casa. A mi me ayudaron mucho amigas malasmadres recientes, que me animaban a llorar y a frustrarme y compartían conmigo los sentimientos no tan rosas de la maternidad. Y poco a poco te adaptas y ya no recuerdas como era todo antes de que la buenahija – que como bien dices, es el centro de todo y a la que quieres con toda tu alma – viniese a poner tu vida patas arriba. Un abrazo muy fuerte.

    1. Parece mentira, pero muchas mujeres no dicen nada Por miedo a ser juzgadas. Sin embargo, las amigas son un gran apoyo, para mi han sido el mejor soporte (a pesar de que muchas no son madres). El ginecólogo y el pediatra también podrían ser un gran apoyo. En mi caso, este último creó grupos de mamás con situaciones similares que fueron de mucha ayuda. Lo importante es no quedarse callada nunca.
      Un abrazo

  3. Gracias por compartir este sentimiento tan personal con nosotras. Por muy idílica que sea la situación a la llegada del bebé a casa, nada, absolutamente nada, se acerca a lo que una imaginaba. Te dicen que tu vida cambiará, tú cambiarás, por supuesto, pero es cómo una obligación, ya no puedes hacer esto o lo otro, y te sientes mal cuando decides seguir siendo persona, hasta que decides ser Malamadre y hacer oídos sordos a todas esas madresmodelo que se sacrifican infinito por sus perfectos retoños. Gracias otra vez, es muy duro enfrentarse a la realidad, una realidad que dura toda la vida, pero siempre es mucho más llevadero hacerlo siendo Malamadre. Besos

    1. Es que lo que nos venden es un cuento de hadas nada relacionado con la realidad. Cuando una madre se sincera y sabe lo que quiere, lo hace y además se siente feliz, las cosas fluyen mejor definitivamente.

  4. Muchas gracias por sincerarte y compartir.
    Da gusto leer a gente sincera.
    Las cosas no son de color de rosa y eso a mucha gente le cuesta entenderlo.

    1. Así es, y es necesario que las mamás entiendan que sentir frustración, angustia o las preocupaciones propias de la maternidad algunas veces es normal… Por eso debemos expresarlas sin miedo a que nos juzguen, incluso… A veces nosotras mismas somos nuestras propios jueces.
      Saludos,

  5. Parece que la gente solo ve bebes monisimos, y no llegan a imaginar lo que pasa dentro de casa. A mi me pasa. cuando me dicen, huy que tranquilo, que bien se porta.. yo les contesto, si, si, vente a casa y veras… Y encima te contestan: “que exagerada” “no sera para tanto”…. Me dan ganas de decirle.. Tu conoces mejor a mi hijo que yo…La vida cambia pero no es ni por asomo lo que te esperas… Las madres perfectas no existen.. Y las que digan que lo son, Mienten muy bien o esconden sus verdaderos sentimientos.. Enhorabuena por el Post!!

    1. Gracias.. Pues sí, cada quien vive una realidad distinta con sus bebés. Hay algunos fáciles y otros más difíciles… sea como sea la cambia por completo y cuando estás embarazada solo te hablan de los maravilloso de traer un hijo al mundo, no de cuánto cambiará tu vida para siempre… Por eso a muchas les cuesta tanto adaptarse al cambio. Una cosa que aprendí de una amiga es que cada bebé viene al mundo a enseñarle algo nuevo a sus padres, sea paciencia o sentido de adaptación… Un abrazo

  6. Qué bien que no seguiste las instrucciones del primer médico! pastillas y no veas a tu hija suena como la peor de las combinaciones. Me alegro de que estés en el buen camino, te recomendaría terapia Gestalt, a mí desde que empecé me ha ido extremadamente bien, me ha salvado la vida.
    Entiendo que con tanta película rosa la maternidad puede ser complicada, así que habrá que ponerse manos a la obra para la que me espera con los gemelos, que están ya por nacer.
    Gracias por tu sinceridad con nosotras, es muy útil!
    Anita
    http://gemelosinvasores.wordpress.com/

    1. Hola Anita! Vives en Madrid? Hace tiempo que me planteo acudir a terapia Gestalt, pero no conozco a ningún profesional en Madrid recomendable.

      Muchas gracias!

    2. De verdad fue lo mejor que pude haber hecho en la vida, no tomar pastillas ni alejarme de mi hija. Eso sí, el proceso es más lento y uno tiene recaídas, pero la ayuda psicológica es vital, hay que estar abiertos a eso. Gracias por tu consejo.

      Saludos,

  7. Cuando iba a la preparación al parto, estaba convencida de que yo no iba a tener depresión postparto, con lo fuerte y lo independiente que soy, pensé, eso es imposible. Pues si, la tuve y enorme, de querer tirarme por la ventana, no paraba de llorar y no quería ver a ciertas personas que venían a verme y que cogian a mi hija. Lo bueno que tuve que sabía perfectamente lo que me pasaba, así que puse tierra de por medio y me fui con mi hija y mi marido a la playa, a tomarme la maternidad con calma y a no escuchar tonterías de nadie.

    1. La depre postparto es inesperada e impredecible… A mi ni por la cabeza me pasaba que me iba a dar, y de repente me perdí entre la confusión de mi nueva vida. Pero reconocer que tenemos un problema de éstos es vital para tomar medidas… Si no, la situación te consume.

  8. Totalmente de acuerdo contigo. Creo que se me borró El comentario. Yo tuve cesárea programada y pude dar el pecho a mi hijo hasta que Los dos quisimos, ocho meses, pero te entiendo a la perfección. Ser madre es un trabajo difícil y nadie te prepara para ello. Mi vida profesional y de mujer me importa como importan mi marido y mi hijo. No tengo que dejar una cosa por otra, creo que es tan fundamental quererte como madre que como persona y mujer.
    Para tu tranquilidad, te diré que no creo que la maternidad sea tan idílica como muchas madres la pintan. Unas lo llevamos mejor que otras pero, ¿Quién no ha tenido un momento de llorar, de desesperarse, de pedir paciencia? Es humano y las madres, también lo somos.

    Animo, animo y animo! Me parece muy valiente tu testimonia y solo por eso estoy segurísima de que tu hija se siente orgullosa de la madre que tiene.

    Besos!

    http://Www.llamamemama.com

    1. Mil gracias por tu comentario. Me gusta como piensas, porque aunque no has tenido una maternidad tan difícil, entiendes al resto y no juzgas, cosa que está pasando mucho actualmente. Hay como un fenómeno del “deber ser” que si no cumples, te convierte en mala madre. Hay que liberarse de esas ataduras y ser lo mejor que uno pueda ser.
      Saludos,

  9. Gracias por compartir todo esto. Me siento muy identificada. Mi hijo tiene 2 años y me exijo y le exijo mucho, creyendo que no lo estoy haciendo bien, pero me acabo de dar cuenta de que no. Que soy madre, ni buena ni mala y mi pequeño es un niño, ni mejor ni peor que otros. Los dos tenemos que llevar nuestro propio ritmo.

    Gracias de verdad!!!

    Besos

    1. María, exigirse demasiado cuando una es madre es agotador ¿no? quizá todo podría ser más sencillo si nos lo proponemos. Gracias por tu comentario.
      Un abrazo.

  10. Gracias, gracias por este post. Ls sinceridad en un tema tan poco hablado y por muchos más bien ignorado, es mucho más valorada. Me gusto muchísimo tu frase: “Una no es buena o mala madre, una es la madre que es”. Completamente cierto. Besos!

    1. Gracias a ti por tu comentario… Fue muy difícil para mi dar este paso de escribir mi experiencia. Pero es necesario decirlo, porque hay muchas mamás que aunque no han pasado por lo mismo, sienten miedos y angustias terribles… Lo peor es la culpa y la mortificación… Lo ideal es enemigo de lo real, por eso debemos sincerarnos.
      Un abrazo.

  11. Si nos pasa esto a tantas mujeres, por qué al igual que se nos dice lo maravilloso que va a ser, que no es para tanto, en las preparaciones al parto parece todo tan fácil e indoloro……??por qué no se nos informa de los posibles y muy abundantes sentimientos, sensaciones, dolores y problemas que también puede conllevar????
    Puede ser por el afán que tiene esta sociedad en parecer perfecto…..la imagen perfecta, la maldita imagen…
    Cuando estás mal, detestas esa imagen que además te hace sentir como una mierda, pero cuando lo vas superando, simplemente sientes indiferencia….Somos como somos, por supuesto que hay que intentar superarse cada día, pero que no nos digan nunca que somos peores….También he aprendido a conectar con ella, Daniela, mi gran amor, aunque las dudas de como lo hago y haré, siempre estarán ahí…

    1. Me llama la atención tu inquietud. En estos días una amiga que está embarazada comenzó su curso de preparación para el parto, y aparte de resaltar lo maravilloso de la maternidad, siguen sometiendo a las mujeres a la presión del “deber ser”… Temas como el parto natural y la lactancia son los principales tópicos por los que las madres somos más señaladas (incluso por nosotras mismas). Nadie nos dice lo que podría pasarnos si vivimos una depresión, ese es un tema tabú. Tampoco nos dicen que sentiremos dudas, que estaremos cansadas y con ganas de correr, que no amaremos todos los días con la misma intensidad… Nada de eso… Deberíamos hacer una sección que hable de las verdades antes de tener un hijo jejejej.

      Un abrazo.

  12. Me ha gustado mucho el artículo aunque con un pero, tema amas de casa. Yo me considero mala madre total y muy identificada con el artículo ya que despues del segundo buenhijo que ya cuenta con un año aún sigo intentando salir del posparto. Soy ama de casa antes de ser madre por circunstancias que se me fueron dando pero tengo vida social, hobbies e inquietudes y estudio en la universidad, por todo ello a veces me molesta cuando las amas de casa quedamos un poco excluidas.

    1. Si, la verdad es que cuando puse amas de casa debía explicarme mejor. Quise decir amas de casa perfectas, tú sabes, las que hacen alarde de eso y de los sacrificios que hacen por sus hijos. De algún modo yo también soy ama de casa y ahí voy… Aprendiendo y reaprendiendo. Un abrazo.

  13. Al leer tu relato no he podido evitar que se me salten un par de lágrimas. No he llegado al nivel tuyo pero si que me hice la mismas preguntas que tu y sentía la frustración de sentir cosas que supuestamente una buena madre no debe sentir, como querer que se lleven a tu hijo un rato para estar sola. Ahora estoy esperando el segundo y quiero vivirlo más tranquila, sin presiones las presiones que sufrí con la primera, más relajada. Gracias por compartir tu experiencia.

    1. Definitivamente lo que viví fue un aprendizaje. Aún me pregunto si tendré un segundo hijo, supongo que sí… Pero esta vez trataré de ser más consciente y estar mejor preparada emocionalmente.

  14. Yo no la tuve por poquito, al igual que tu yo idealice mi parto, mi dia a dia con mi niña y nada fue como pense…mi parto fue un horror y desde el dia uno de su nacer lloraba de noche y dormia de dia osea una pesadilla.
    Yo asi no era feliz pero gracias a dios y poco a poco y con mucha paciencia todo fue mejorando y yo fui adaptandome a ser Mama.
    Gracias por tus palabras porque muchas mamas nos identificamos contigo, ya que no todo desde el principio es como un cuento.

    1. Adaptación, esa es una palabra clave. La otra es paciencia. Es que nos vemos inmersas en un torbellino del que queremos salir inmediatamente cuando en realidad lo que debemos hacer es adaptarnos a este nuevo estilo de vida con mucha paciencia.
      Eso lo aprende uno con el tiempo… Es un constante aprendizaje.
      Saludos,

  15. Muchas gracias por hacernos ver que no estamos solas, que a todas nos da un poco de locura ser madres. Es cierto eso de que las madres perfectas se mienten a si mismas y esconden su verdadera vida para aparentar.

    Y los padres tienen un papel muy importante, como maridos, deben saber apoyar y estar cuando su mujer los necesita, no debería hacer falta pedir ayuda si ellos están ahí para darse cuenta de que no pasamos por nuestro mejor momento.

    Un abrazo MariCarmen!

    1. Definitivamente los maridos son un apoyo increíble… Ellos también deben tener mucha paciencia en estos casos. Las abuelas también pueden ayudar… Yo creo que si el tema fuera más abierto, no nos iría tan mal; pero imagínate tener depre postparto y encima sentirse mala madre por eso… es lo peor.
      Un abrazo.

  16. Sois, sin conoceros, un grandísimo apoyo para mí.

    Mi pequeña cumple hoy dos meses y la quiero con locura, pero a pesar de todo el amor que le tengo hay días realmente duros que comparto parcialmente con alguna amiga… digo parcialmente porque ninguna tiene hijos y no acaban de comprender lo cruda que puede ser la maternidad. Esos días en los que te sientes fuera de lugar, no sólo en casa, sino en la sociedad al completo y rompes a llorar pensando que jamás volverás a tener un ratito para tí. El cansancio y la presión de todas esas grandesbuenasmadres que dan el pecho sin problemas y te miran mal por alimentar a tu bebé con biberón, esas señoras que cuando llora tu peque saben exactamente lo que necesita… todas esas personas no hacen más que añadir presión a un proceso de adaptación durísimo. Parece mentira que ya no recuerden qué es ser una nuevamamá.

    Poco a poco voy viendo cómo mi niña como yo nos vamos conociendo, pero aún tengo momentos de duda, de no saber si lo estoy haciendo bien, de pensar que lo mío era seguir de cañas y conciertos. Cuesta mucho readaptar una vida entera, detener una carrera profesional (aunque solo sean cuatro meses), conservar momentos de privacidad con tu pareja… y lo hace más difícil ser la única mamá de tu entorno de amigos cercanos, porque siguen viendo la maternidad como una época dorada, transitoria y con música clásica de fondo.

    A estas alturas me río yo de las buenasmadres, perfectas y estupendas.Eso no existe, son unicornios. Lo único que existe son mamás adaptadas y mamás en prácticas. No nacemos enseñadas y, al igual que cuando empezamos a conducir, necesitamos equivocarnos y aprender.

    Ánimo mamás. Recordemos que seguimos siendo mujeres estupendas!

    1. No me puedo creer que exista alguien en mi misma situación! Es un consuelo. Yo llevo dos meses sufriendo por tener que usar pezoneras… y sin fuerza para la lactancia… Primer bebé en las dos familias, todo el mundo a querer verla y yo deseando estar tranquila porque estoy con el corazón en un puño porque no sé cuando va a querer mamar y no le doy delante de nadie… y la gente no piensa que estas agotada solo quieren satisfacer sus necesidades de ver al bebé y se quejan de que lo ven poco… no puedo más…

  17. Yo pasé por lo mismo. Tenía idealizado el momento del -parto natural, por supuesto- hariamos el piel con piel y mi hija mamaria desde el segundo 1. Pero fue cesárea por urgencia y yo no tenía leche y ella no sabia supcionar. La nena no comía, no dormía y yo estuve atada al sacaleches 6 meses para evitar mastitis,… Fue una pesadilla. Estaba frustrada y deprimida ¿q clase de madre es la q se arrepiente de haberlo sido? ¿q clase de madre soy si me sentía inúti? Ni siquiera habia sido capaz de parir en condiciones!! Hasta q unas cuantas mamas nos conocimos en la consulta de la matrona en las clases post parto y decidimos tomar café y charlar todos los viernes. Esa fue la mejor terapia. Hasta el día de hoy, 3 años despues, seguimos quedando a hablar, tomar copas,… Y a despotricar de la maternidad!! Ahora sé q la maternidad es difícil y cuando llegue el segundo, si le da la gana de aparecer, estaré preparada para disfrutarlo de otra manera

    1. Qué identificada me siento, Isabel… Yo tuve parto natural (bueno, con fórceps, que menuda me liaron en los bajos), piel con piel, todo lo que quieras, y la lactancia fue un desastre igualmente, no llegamos ni al mes, me sentía una esclava, rechazaba al bebé,… Dije tu misma frase, me arrepentía de haber sido madre, quería que alguien me quitara al niño de encima un rato, literalmente. Cuando dices esto, las caras a tu alrededor son un poema, gracias por hacerme ver que no he sido la única.

  18. Gracias por expresar lo que me ha pasado a mí. Yo, que pasé por lo mismo, con esas mismas dudas, miedos y culpas, puedo decir que lo superé sola, guiada por mi intuición y perdonándome por no ser como tantas otras que a mi juicio, parecían las “madres perfectas”. Me autodenominé “mala madre” y lo acepté con humor y resignación y un día descubrí que no estaba sola, que no era la única que me sentía así y que en realidad hay muchas pero que, simplemente, no lo cuentan porque parece solcialmente incorrecto. Pero sabes, me da igual, yo reivindico mi forma de ser madre y tengo dos hijos preciosos y perfectos dentro de sus imperfecciones, como yo, y nos queremos como locos y al final eso es lo único y verdaderamente importante. Por cierto, me di cuenta que con el segundo hijo no lo pasé mal en ese sentido, no sé si por la experiencia que me hacía sentir más fuerte o porque simplemente he aprendido que, con mis cosas, soy la mejor madre que pueden tener mis hijos.

  19. Es terrorífico no sentir lo que se debería.
    Yo tuve un parto horrible, cesárea urgente incluida, y me dejó un poco ida. Luego no me subía mucha leche y, aunque ya había decidido antes dar biberones, las madres pro-lactancia me hicieron sentir como una mierda.
    Tardé en querer a mi hijo. Estaba ahí, sabía que era maravilloso y que tenía que adorarlo por encima de todas las cosas, pero nunca tuve ese sentimiento de flechazo instantáneo del que todas las madres hablan.
    Pero con el tiempo se pasa.
    Estoy criando a mi hijo a solas con mi marido, ya que vivimos lejos de toda nuestra familia, y somos muy felices. Quizás me ayudó el hecho de no tener a nadie cerca que me hiciera sentir culpable por cómo llevo mi vida.
    Ahora sí siento ese amor infinito por mi bebé, pero a base de relajar mis expectativas y disfrutar del momento.
    Todo llega y con un poco de paciencia y tranquilidad (lo haces muy bien mamá, pasa de todo) acabarás siendo la malamadre que desees.
    ¡Un abrazo a todas!

    comprarparaunbebeynomorirenelintento.wordpress.com

  20. Buena, creo que casi todas nos hemos sentido así después del parto. Te lo cuentan que es tan bonito, que lo vas a querer mucho.. en fin, que si no sientes todo eso te sientes fatal.. en mi caso no llegó a depresión post-parto, pero sí que me sentía rara, miraba al bebé, y notaba que no lo quería como decían que lo tenía que querer. Luego te vas dando cuenta que os tenéis que conocer mutuamente, y cada día que pasa, lo vas conociendo y queriendo un poquito más. Ya tiene 9 años, y me sorprendo de lo que lo quiero, no sé, cuando tenga 40 años, lo podré querer más que ahora? pues seguro que sí.
    Gracias por compartir y no sentirnos tan mal…

  21. Gracias a Maricarmen Cervelli por contar tan sinceramente su experiencia personal y a la Malamadre Jefa por publicarlo… Entre tanto relato de ensalzamiento de la maternidad, de flechazos e historias de amor incondicional de madre a hijo, de consejos y soluciones mágicas a problemas que van más allá de que tu hija no se enganche al pecho o no duerma o llore sin parar… Es reconfortante sentirte identificada con otras madres. Ojalá hubiera leído esto y muchos de los comentarios cuando mi buenahija acababa de nacer (ahora tiene 16 meses) cuando me sentía un bicho raro y una madre “desnaturalizada” por no sentir lo que debía sentir, por sentirte superada y desear dar marcha atrás… Aún me siento así muchos días… La frustración de no ver claro el futuro que te espera, de no saber como lidiar con lo que estás viviendo, y no saber como tirar para adelante ni poder dar un paso para atrás… Yo no tenía la maternidad idealizada, sabía que iba a ser duro, y estaba preparada para las dificultades logísticas y físicas, pero efectivamente lo que te supera es la parte emocional… Sabes que no dormirás, que vas a estar cansada, que no vas a poder salir o hacer las cosas cuando y como quieras… pero no sabes como te va a hacer sentir todo eso, o como influye el cansancio en tu estado de ánimo. El cansancio físico se soluciona durmiendo pero el cansancio mental, anímico y emocional … con ese no sabes que hacer y nadie te prepara para eso

  22. Madre mia que identificada me siento…mi caso fue distinto me pasó con mi segundo hijo (que se lleva 26 meses con el mayor) osea ahora mismo tengo dos buenhijos uno de 3 años y otro de 1, pues con el mayor la cosa fue relativamente bien, por eso yo ingenua de mi pense voy a por el hermanito pensando que todo seria mas o menos igual y …..que va… mientras que con el mayor pude darle pecho hasta casi mi incorporación al trabajo, con el pequeño apenas puede ya que no mamaba bien, el resultado fue una mastitis y unas fiebres de casi 40 grados, además del correspondiente sentimiento de culpa por no darle el pecho, incrementado por los familiares (suegra incluida diciendo: intentalo otra vez….)
    El resultado fué que ni siquiera agoté la baja maternal a los tres meses volví al trabajo y gracias a ello poco a poco fui recuperando mi autoestima, cosa que también hizo que el tiempo dedicado a mis hijos fuera menos pero de mayor calidad.
    Me costó entender que no hay que sentirse culpable por querer ser mujer, trabajadora y buena profesional además de ser mama. Eso es algo que parece que hoy en día todavía cuesta a la sociedad, pero gracias a sitios como este club poco a poco contribuyen a que se pueda aunque cueste mucho poder conciliar vida familiar y laboral.
    Enhorabuena por la página. Sois las mejores.

  23. Mi hijo tiene ahora 19 meses y empecé a disfrutar de la maternidad al año, después de una cesárea, una tormentosa lactancia y una depresión postparto que he superado con la ayuda de mi pareja. He leído tu historia y me he visto reflejada en ella. Yo no tuve esa conexión con mi hijo hasta ahora y me sentía malamadre por ello. Creo que la sociedad en la que vivimos es muy injusta con las madres y las madres con las demás madres que las ves y parece que todo es perfecto (sobre todo las prolactancia) y sufren por dentro pero no lo demuestran porque quieren ser “mejoresmadres”. Yo también trabajo en casa (lo que me deja) y cuido a la vez de mi niño.
    En conclusión, creo que todas las madres deberíamos no tener miedo a decir que la maternidad nos supera y no intentar ser supermadres…

  24. Has descrito prácticamente todos los sentimientso contradictorios por los que he pasado y sigo pasando. Hasta el punto de sentirme culpable sólo por tenerlos, por pensar “en mi antigua vida el viernes estaría preparando la cena con los amigos y ahora estoy viendo los dibujos” o ” voy a intentar que mis padres se queden con el buenhijo para poder salir a cenar”. Sólo de pensarlo me siento culpable y me hago mil preguntas; es que no lo quiero, es que no estaba preparada, es que en realidad no quería ser madre, es que es que es que….

  25. Me he visto reflejada en todo aquello que has escrito. A mi me pasó tanto como cuanto has explicado y más!, Puedo asegurarte que la mujer que entro en l quirófano y la que salió después de la cesárea no fueron las mismas. Tenía montados en mi cabeza tantos cuentos de hadas sobre la maternidad y la conexión “divina” que tendría con mi bb, que cuando asaltaban mi cabeza pensamientos como el típico “creo que me arrepiento de haberlo tenido” o “creo que puedeo hacerle algún daño” me sentía muy mal, no solo mala madre, si no mala persona. A mi me hicieron una cesárea de urgencia porque el niño no descendía tras varias horas de labor de parto, y utilzaron anestesia general, Desperté en la sala de recuperación, adolorida, sedienta, sola..hasta quye me llevaron a la habitación y también estaba sola, (a mi marido y a mi madre se les ocurrio irse a casa y asearse) habían estado toda la noche en el hospital y yo estab cedada. Luego me trajeron al bb en esa cunita con ruedas y no sentí la ” explosión de amor” que pensaba debería sentir. Lo ví ahi dormidito y luego la enfermera me lo puso al piel con piel para qyue pudieramos reconocernos, pero yo estaba más en otro planeta que en este. Pase muchos meses “oscuros” como yo les llamó, y a pesar de que mi madre estaba aqui conmigo durante los primeros meses no estaba completamente bien. Lo atendía si, porque como una madre no iba atander a su hijo, mi madre me enseñaba, el primer mes lactancia materna exclusiva, a partir de ahi mixta, no tenñia fuerza ni ganas, iba a los sitios como una zombie. Por ratos si bien, intentando disfrutar pero por otros pensamientos irreales, miedos…Un gran error que tuve fue leer sobre estos temas de depresión postparto,casos muy graves y pensaba que esa situaciones extremas podían llegar a pasarme. Busque ayuda cuando mi madre volvió a mi país y estuve primero siguiendo métodos naturales, gotas y esas cosas para las obsesiones y ansieades, que me contuvieron un tiempo, en esa época tenía dias un día bueno, dos regulares y tres malos!! Llegó Octubre y me incorporé nuevamente a mi trabajo pero pasé muchos meses mala, llorando, pensando que me vólvería loca, sientiéndome perdida en todo sentido, era un sin vivir pero no sé de dónde sacaba fuerzas para soportarlo, y ahora entiendo que esas situaciones eran provocadas por mis miedos excesivos e inseguridades. Ya en Diciembre, cuando mi bebé tenía casi 8 meses decidí también ir a una psicóloga y también visitar a la psiquiatra como parte de intentar otra solución, quería que esos pensamientos se fueran, esas dudas de si quería a mi bb, si quería a mi mardio, si quería esta nueva vida; deseaba que estos pensamientos desaparecieran, o al menos que no me obsesionara con ello como lo hacía. Desde entonces voy a terapia (ahora una vez al mes) y si estuve unos meses medicada pero desde marzo o asi que bajé yo misma la medicación y ahora no tomo nada. Me habían recetado antidepresivos y ansiolíticos pero he ido remontando poco a poco y creo que no los necesito. También ayudó que mi madre regresó este año tres meses a vernos, y el pasado agosto viajamos nosotros para que el resto de mi familia conociera a mi bebé. Hoy en día me siento mucho mejor, y se como canalizar las cosas cuando los fantasmas quieren aparecer. Me voy acoplando a la nueva vida con más ganas, con más energía, y construyendo la relación con mi peque día a día.Ahora tengo muchos días buenos, me ilusiona hacer cosas y compartirlas con mi bebé, nunca dejé de atenderle y darle cariño. Mis amigas y familiares me decían que ellas me veían muy bien con el peque pero yo me sentía tan mal que no era capaz de ver lo bueno que hacía y las atenciones que tenía con mi peque, y todo ello fluía naturalmente.
    Yo jamás pensé que me llegará a pasar algo como lo que tuve, nadie nos cuenta sobre esto pero es bueno encontrar gente que si se atreva a contar sus experiencias por terroróficas que estas puedan parecer, para las que estéis pasando algo parecido animaros que esto pasa (uff y me parece ayer que leía foros de mamis que animaban a otras) y para las que ya hemos pasado por este bache deciros que sois grandes y que son la mejores mamis que pueden tener vuestros pequeños,
    Abrazo para tod@s.

    1. Me llena el Alma leerte, me siento en un espejo, los malos pensamientos me atormentaron tremendamente, pense que me volvia loca, que haria daño, sin embargo mi bebe de lo mejor y super bien cuidada, todos igual me lo decian y yo…. con miles ideas en mi cabeza, todo producto de depresion, ansiedad y toc…. primero gotas de flores de bach, una mejoria y nada! despues de la mano de mi psicologa al psiquiatra (nunca antes pensado) y hace un mes apenas y si…. empiezo a ver la luz, medicamentos y espero que me sean retirados y seguir sino como antes, sabiendolo controlar, pero ahora se que soy una MUY BUENA MALA MADRE!!!! mi hija perfecta, he sabido actuar y tenerla muy querida y atendida, a pesar de ser madre soltera y que trabajo para mantenernos. Pero si leerte a ti y a muchas otras, me curan el corazón 🙂 Saludos!!!

  26. Me ha gustado el post porque expresa lo que la mayoría de las malas madres pasamos en nuestros comienzos.
    Lo que no me parece bien, y de eso pecais muchas malas madres, es que hagais de menos a las amas de casa…no todas tenemos una profesion que nos haga sentirnos realizadas, no somos periodistas, publicistas, empresarias….tenemos un trabajito vulgar y si se nos da la oportunidad lo dejamos para poder estar con nuestros niños más tiempo. Eso no significa que no tengamos otras aspiraciones ni metas más alládel cuidado de los niños….soy ama de casa y qué?

    1. Totalmente de acuerdo, y si nuestra vocación es ser madre, sobretodo durante los primeros años de vida de nuestros hijos?

  27. Hola Maricarmen,
    No soy la primera que te lo dice, pero muchas gracias por tu sinceridad y por poner en palabras lo que muchas pensamos y la mayoría de las veces no nos atrevemos a decir.

    A mi me pasó algo parecido cuando nació mi primer hijo, que acaba de cumplir ocho años. Estaba tan desorientada y confusa que me sentí culpable de no ser, de no sentir, de no actuar como yo esperaba que iba a hacerlo, y sobretodo, como se esperaba que hiciese. Me sentía culpable por querer dormir, por querer salir a tomar algo con mis amigas, por morirme de ganas de volver a trabajar, por querer mantener una conversación con otro adulto sin hablar de nada que tuviese que ver con la maternidad…

    Mi hijo tuvo cólicos del lactante hasta los casi cinco meses, y eso agravó la situación, el desgaste, la frustración, por no saber qué hacer ni como reaccionar. Lloraba él y yo con él, hasta el punto que llegué a decirle a mi marido que nos habíamos equivocado teniendo un hijo, que yo no servía para ser madre.

    Me costó mucho superarlo, pero finalmente lo conseguí y cuando nació la pequeña, que pronto cumplirá seis, lo viví de forma completamente distinta, sin frustraciones, ni falsas expectativas.

    Precisamente por eso, lo conté, conté a mis amigas esa parte menos bonita de la maternidad, pero no por eso menos real. Y aún recuerdo el día que una de ellas me lo agradeció después de tener a su primera hija.

    Respecto a esa conexión mágica, yo no dudo que exista, pero yo, después de dos embarazos, dos partos sin problemas, dos lactancias, en fin, después de dos hijos, no la he experimentado. Eso sí, los quiero más que a nada en el mundo.

    Muchas gracias, otra vez, por compartir tu experiencia, y animarnos a las demás a hacerlo.

    Besos

    Iolanda

  28. Qué bonito, Mari Carmen, me ha emocionado tu relato. Enhorabuena por tu valentía, y por haber superado esta crisis. Tus palabras nos ayudan muchísimo a las que hemos pasado por algo parecido.
    Gracias por compartir tu experiencia.

  29. enhorabuena!! me ha encantado!! yo me siento afortunada porque enseguida de nacer mi ranita de un año, tuvimos muy buena conexión, pero me siento tan identificada contigo en tantas cosas..!!!
    besos para todas!!!

  30. Muy emocionante, muy comprensible.
    Yo pase depre post parto con la mayor, no me medique porque tenia una madre (madrastra diría yo, por lo mala persona) que me maltrataba físicamente para que comiera, me gritaba porque no quería acostarme, me empujaba al baño para ducharme…Adoraba a mi niña que con tanto sufrimiento había conseguido,pero a veces hay que pensarse bien lo que se desea, ya que a veces llega y no llega siempre como uno quiere.
    Duro , durisimo, aun así tuve otros dos…toma ya.
    Gracias por compartir tu experiencia.

  31. Buenos días !

    Siempre es agradable compartir lo que sentimos nosotras en todo este barullo emocional / hormonal de las primíparas y parturientas.

    Como todas, en este 2014 he compartido gran parte de los sentimientos, dolores y culpas de Maricarmen. Excepto la lactancia, que en mi caso ha sido indolora, fácil y comodísima. Y calculemos que mi #buenabeba ha tenido cólicos durante 3 meses… (lo que viene a ser un infierno, cuando lloras, a las 05.00 am, sin sentir tus extremidades ni tu piel, mirando la puerta cerrada desde dentro de tu casa, y piensas lo fácil que sería abrirla, cerrarla y desaparecer).

    Sin embargo, abogo un poco por la desdramatización.

    Me habían contado que el “vínculo” no nace de la nada. Pero eso es un poco también de sentido común.

    En mi caso, el vínculo que nació fue el mío hacia ella. Pero no nos engañemos, ella me olía, pero no me quería. Aún ahora tengo dudas de que me quiera.

    Creo que mucho de lo que vivimos tiene gran calado hormonal y natural. Que si a una le revientan las partes después de llevar meses arrastrando un barrigón tremendo, le estrujan las tetas y no la dejan dormir, lo raro sería encontrarse estupendamente. Y quien lo diga miente.

    Pero incluso desdramatizando, y sin que a todas nos hayan declarado una “depresión postparto”, no conozco una madre que no se sienta cansada, asustada y desubicada duranto los primeros tiempos. Y me da a mí que esto es para largo….

    ¡Animo a todas! Que cuando sale el sol todo es más fácil.

  32. no se si reirme o llorar;
    reirme porque me veo en muchas situaciones reflejada, creo que poco a poco ya superadas, pero todas ellas tras el parto (por cierto los míos los dos, han sido cesárea)
    o llorar, porque me trae a la mente todo lo que nos costó tener nuestro primer hijo (finalmente por tratamiento de infertilidad)con un embarazo deseado, disfrutado, en definitiva eterno pero bonito. Y de repente en uno de los momentos más delicados de mi vida, con un abuelo enfermo terminal, un niño de un año, recién operada de cervicales e inmovilizada en el cuello para una buena temporada, tomando todo tipo de medicación, se dan cuenta que estoy embarazada y de casi 4 meses. Fue un embarazo muy duro, con demasiadas preocupaciones; unas por el bebe y que todo estuviera bien después de haber pasado por quirófano y toda la medicación que me habían dado, y otras por toda nuestra situación familiar. Me sentía a veces culpable, a veces sola, a veces triste… era una rueda, todo iba y venía. Finalmente nació la niña, de nuevo por cesárea y esta vez programada (“fisicamente” era lo mejor, … yo aún no se qué pensar)y pasé la peor semana de mi vida en el hospital. Había puesto tantas esperanzas en que al dar a luz todo cambiaría, que no encajé bien el tener complicaciones con la operación, dolores continuos, mareos… todo un cúmulo de cosas que ahora, 5 meses después, creo que empiezo a conseguir superar. Y eso, que mi niña es preciosa!!! sonríe todo el día, y es buenísima. Verla a ella es lo que me hace pensar que un día conseguiré superarlo todo, estar bien y al 100% para que mis dos niños puedan decir que “esa es su madre”.

    saludos a todas

  33. Querida Maricarmen, parece que has contado mi propia historia: también tuve cesárea (lo q me hizo sentir menos madre, porque no había “parido”), tampoco tuve apenas leche y también me costó establecer un vínculo afectivo con mi hija. A mí también me diagnosticaron depresión postparto y también me recomendaron medicación, aunque al final también tiré por la vía natural y no fue necesario.

    Y todo eso me hacía sentir muuuuy culpable; cuando mentalmente viajo en el tiempo a aquella época de mi vida, hace ya tres años, veo una neblina negra de culpabilidad que lo impregnaba todo y eclipsaba cualquier otro sentimiento, especialmente cualquier sentimiento positivo. Al menos ahora puedo hacer ese retroceso mental en el tiempo; durante muchos, muchos meses ni siquiera podía hacer eso, era demasiado doloroso!

    Y sí, una de las cosas más importantes que aprendí sobre mí misma es que necesitaba basar mi amor por mi hija en algo real, en lo que, como personita, ella misma es e irradia, que es muchísimo. Y claro, lleva tiempo descubrir y cultivar ese vínculo, aunque, al menos en mi caso, ese amor tan real y profundo, es lo más indestructible del planeta.

    Muchas gracias por compartir tu experiencia, tus últimas palabras me han hecho llorar, yo no podría haberlo expresado mejor.

  34. Gracias por compartir con nosotras tu historia. Siempre ayuda oir experiencias de otras madres. En mi caso con mi primer hijo fue parto natural y todo bien, salvo el baile de hormonas que me ponía de los nervios y las ganas de ayudar de la familia, me sentaban fatal. Siempre he querido ser independiente y me molestaba que otras personas me dijeran lo que tenía que hacer, aunque fuera con la mejor de las intenciones. Llegó el momento en que tuve mastitis y el pequeño tuvo que empezar con biberon, y empezaron las guerras nuestras, de él conmigo porque prefería bibi, que era más fácil, y mía con él porque a fuerza quería que tomase pecho, y me frustró bastante este tema y por supuesto todas las voces que decían “el niño no coge peso, deja el pecho ya y pasa sólo al bibi”, con lo cual me sentí muy mala madre (que no malamadre) por no poder alimentar a mi hijo y con dos meses abandonar el pecho.
    Con la buenahija, el sentimiento de frustración me vino porque tuvo que ser cesárea, y me sentía fatal porque no había podido ver el momento en que nació, ya que por mis nervios me tuvieron que sedar un poco y me lo perdí. Ya en casa, lloré muchas noches porque sentía que no llegaba a los dos, pero con la ayuda del buenpadre descubrímos que si podíamos, que era cuestión de que nos organizaramos.
    Eso si, como punto positivo de la lactancia, la monigotilla no quiere bibe, sólo pecho y ahora no escucho ninguna voz de si gana peso o no, ni de si otros niños con su edad pesan esto o aquello y lo llevamos muy bien, tanto que ahora tenemos un problemilla porque me tengo que reincorporar y no hay manera de que coma otras cosas, pero con paciencia lo lograremos!!! besos para todas y ánimo MariCarmen, lo importante es disfrutar de la maternidad como viene en cada momento (aunque no sea siempre en rosa e idílico), y superar los baches que nos aparecen

  35. Gracias por compartir tu historia.
    Ya muchas sabemos que esa perfección no existe, y aún así nos frustramos cuando no la tenemos. Nuestra vida cara a la galería no deja ver los demonios que todos llevamos dentro. Estás haciendo un trabajo buenísimo para tí y para tu hija. Te admiro por eso!

    1. Gracias Paula. No creas. Este es un proceso largo de mucho aprendizaje, y aunque lo peor pasó, aún queda camino. Creo que si las mamás somos más sinceras y expresamos lo que sentimos, viviríamos más libres.

  36. Qué gran historia!! Yo también creo que no todo el mundo está preparada y entiendo en el sentido en que lo dices.
    A mí las hormonas me dieron mucho la lata pero bueno, nada grave.
    Yo soy prolactancia pero siempre desde el respeto no me gusta juzgar a la gente y no considero que alguien sea mejor o peor por eso, de hecho, creo que todas hacemos lo que podemos y lo que creemos que es mejor.
    Gracias por tu sinceridad

  37. que identificada me siento con todas vosotras.. esa transformacion de tu identidad, pasar de ser yo a ser la madre de.. a mi no me bastaba, no me basta, era cansado, me aburria, me desesperaba y pensaba que no podia sentir lo que sentia.. Poco a poco me tranquilice, tome perspectiva, mire a mi bebe de lejos y empece a quererle como es, y desde lo que yo soy.. no lo hice sola, sin mi marido no lo habria conseguido. Todo el resto del mundo, me sobro siempre, nunca me aportaron nada, salvo culpabilidades.

  38. Muchas gracias Mari Carmen por hablar de tu experiencia. Me alegra enormemente leer testimonios sobre el tuyo. Nos acercan a la realidad de madres, como yo, que, cuando nos encontramos en esa situación, de por sí durísima, nos sentimos bichos raros y muy solas.
    Esto sigue siendo un tabú tanto para nosotras mismas (“esto no me puede pasar a mi”) como para el entorno. Yo pasé una depresión postparto grave tras nacer mi hija, y casi tres años después, y con mucha tralla de terapia psicológica y farmacológica, puedo decir que estoy bien y disfruto de mi maternidad.
    Hace falta más información sobre el tema (que vaya más allá de la tristeza puerperal tan habitual), menos idealización de la maternidad, menos exigencias, propias y externas, y menos radicalismo en general sobre las distintas formas de crizanza.

  39. Super identificada con todo lo que escribes. Con el agravante de que mi buenhijo es de los que duermen regular tirando a mal (los dos primeros meses no llegué a dormir más de 2 horas seguidas) y el agotamiento empezó a hacer mella desde muy pronto.

    Lo bueno: mis amigas me ayudaron mucho cuando me vieron agobiada, me contaron la realidad de sus maternidades y dejé de sentirme un bicho raro por no sentir esa luz celestial desde el minuto uno. Hubiera agradecido esa sinceridad antes del parto y así se lo cuento ahora a mis amigas embarazadas… no como algo horrible (gracias a Dios, no llegué al nivel depresión, pero sí que tuve una temporada de mucho agobio y un poquito de ansiedad), pero como cosas normales que pasan.

    Y por supuesto, sigo aprendiendo a ser mamá (mi buenhijo tiene 8 meses y medio), y aunque muchas veces esté cansada, aunque también he sentido esas malas caras de buenasmadres que quieren hacer simbiosis con sus hijos por verme volver a trabajar con alegría, aunque a veces mi paciencia se acabe… cada día quiero más a mi gordito.

  40. Yo siempre digo lo mismo: cuando te dan el bebé al nacer nunca te dan un manual de instrucciones para saber cómo manejar la nueva situación.
    Así que uno tiene que hacer las cosas como piensa que tiene que hacerlas y no sentirse culpable por no ser de ese prototipo de madre que las revistas te venden como la mujer que ya se siente realizada con la maternidad, que da el pecho durante el primer año de vida del bebé y no sé que historias más.
    La realidad de cada madre es diferente entre todas ellas y ni unas son mejores que las otras ni otras peores. Cada día es un aprendizaje nuevo para tí y para el bebé y hay que llegar al equilibrio entre los dos para que ninguno sea esclavo del otro.
    Saludos.

  41. Es genial escuchar a una madre que ha pasado por las mismas dudas que yo. Cuando tuve a mi hija tenia muy claro que si no podia darle el pecho no pasaría nada, pero fue abrumante por las emociones y pudo conmigo. Se unío aun parto de muchas horas agotador y que estaba enferma. Salí del hospital sofocada por todo y me costo un tiempo encontrarme y aprender a ser madre y convivir con que no soy una buena madre que solo vive por su hija sino que tiene vida, o bueno lo intenta a ratitos pequeños.

    1. Angeles, leerte a ti es leerme a mi misma y cada vez que veo un comentario como este pienso que no estamos solas y que la confusión de la maternidad es muy común…
      Un abrazo

  42. Me ha encantado tu post. Yo no llegue a tener depresion postparto pero si pase pequeñas crisis con el pecho etc… Y es dificil no acabar desqiciandote.
    El ultimo parrafo creo q es la mejor definicion d buena/mala madre. Un saludo!

  43. Qué bonita historia. Sobre todo porque el final es feliz, de superación. Si yo te contara… La depresión la tuve antes del parto e imagínate. Los tres últimos meses de embarazo fueron muy muy duros. Miedo a salir sola, atada a mi madre todo el día, miedo a que me diese ansiedad, angustia, terapia psicológica… buff por eso una vez que di a luz, decidí tomarme el tema en serio para que no fuese a más y pude en poco tiempo mejorar la situación y disfrutar feliz con mi bebé. Estoy contigo cuando dices “uno debe estar bien emocionalmente para decidir tener un hijo” porque ya el embarazo es muy duro, sobre todo porque es un puro “descontrol”. Pero bueno, creo que somos muy fuertes, y la repera, y la monda lironda, de verdad. Momentos malos pasamos, pero una vez superados, ahí seguimos, y con más fuerza. Un abrazo

    1. La clave María es esa, ser conscientes de que algo no anda bien y tomar acciones. Eso ya de por sí es una muestra de amor, que al principio no podemos ver, pero que después nos da grandes frutos, los mejores. Vale la pena buscar ayuda.
      Un beso

  44. Tú misma reconoces al final que no estabas preparada para tener un hijo. Si hubiera sido un perro, imagino que serías de esas personas que lo abandonarían (existen, pero nadie lo reconoce). lo que pasa es que una niña no es un perro, verdad?. Para hacerse cargo de alguien que no es uno mismo, primiero hay que hacerse cargo de uno mismo. Es lo principal. Las depresiones post parto no son una consecuencia de tener un hijo, son una derivación de lo que somos anteriormente. Y sí, tienes razón, no todo el mundo está preparado para ello. Hay que ser muy consciente de lo que se viene encima, informarse bien, no es todo del color de rosa. La gente cuando se da de bruces con la realidad viviendo en el país de las maravillas, suele frustrarse, y eso crea depresiones. Espero que hayas aprendido la lección y se la inculques a tu hija, seas responsable y no la metas en una burbuja chupi-guay. Un saludo.

    1. Totalmente de acuerdo contigo… Hay que hacerse cargo de uno mismo… esto es una consecuencia de dejar pasar cosas que no se han resuelto, por eso diste en el clavo.
      En eso estamos…
      Un abrazo

  45. Para mi el verlo todo negro es la consecuencia de no dormir, el no poder descansar ni media hora es demasiado agotador y no puedes pensar en mas.
    Entras en un bucle cerrado que solo mejora un poco cuando consigues dormir 4 horas seguidas y dejas atrás todas las culpas por lo que tienes que limpiar….

    1. Uy si, aún lo vivo… Si no duermo me pongo de mal humor y no puedo ni pensar, además soy muy impaciente con Emilia. Las mamás necesitan dormir, no sé cómo, pero lo necesitan por su salud mental.
      Un abrazo

  46. Magnifico post. Enhorabuena.
    Yo no tuve una depresion postparto con mi primera hija, pero si me siento identificada con muchas de las cosas que dices. Con la segunda ha sido diferente, mas parecido a la “maternidad idilica”‘de la que hablas, pero no por eso las quiero diferente.

    1. Yo por eso quiero estar mejor preparada emocionalmente con mi segundo hijo, aunque aún lo estoy pensando, porque no puedo negar que siento miedo jejeje.
      ¡Claro que esto idílico también! es fantástico, de verdad. Que rico se siente sentirse bien.
      Un beso

  47. Ya me lo advirtieron durante el embarazo: “cuando nazca el bebé, sufrirás por la bajada de hormonas y podrás padecer depresión post parto”. Eso junto con: “la barriga no desaparece en la salida del hospital”. Lo segundo lo tenía tatuado a fuego en la mente para que no se me olvidara y me diera un patatús al mirarme al espejo. Sabía que todo volvería a su lugar… más o menos.
    Lo primero, aunque también presente, no me preocupaba, porque vivía en mi pompa de maternidad perfecta. Descubrí que era una “malamadre” cuando nació Emma. Eso me acarreó problemas conmigo misma, porque no sabía que había más gente como yo y menos mal que os descubrí, pero aún así no fue nada fácil, porque me seguía sintiendo sola y dormía con mi peor enemigo, mi conciencia.
    El sentimiento de culpa siempre me acompaña y aunque a veces me desahogo con mi marido, no es algo a lo que puede recurrir siempre, porque sé que a veces no me entiende y, de hecho, alguna vez hemos discutido por ello.
    Y menos mal que lo llevo mejor, pero al principio sé que rocé la depresión y estuve muy cerca de sufrirla y me di cuenta que no es tan difícil caer en ella.
    Valoro mucho a las personas que lo detectan y que buscan ayuda. Aunque mi madre siempre alardea de que ella no la pasó, si es verdad que después sufrió una depresión por otros motivos, que hizo que mi infancia no fuera feliz. Por eso creo que se debe luchar para salir y que tus hijos no sean víctimas de algo de lo que no son responsables.
    Creo que ser madre no es fácil y que nadie te prepara. Y nosotras nos montamos a veces una película o es que vemos muchas y eso nos perjudica, por lo menos es mi caso. Os recomiendo una película francesa que sí es más real y tiene que ver con lo que estamos tratando: Un acontecimiento feliz.
    Magnífico post, Enhorabuena.

    1. Macarena, gracias por tu comentario…
      Ya ves que no eres la única, y menos mal que no caíste por completo porque es una gran pesadilla, y lo es más porque esto es un tema tabú y porque hay mucha confusión en nuestra cabeza.
      Lo ideal es enemigo de lo real y la culpa es uno de los peores sentimientos que existen.
      Venceremos, te lo aseguro, jejejej.

  48. Hola a todas,

    En sentía sola e incomprendida. Hace un mes nació mi segunda hija, no me imaginaba lo que me iba a pasar….siendo el segundo.
    Parezco totalmente nueva desde que nació e incluso en el.embarazo no tenia prisa de que naciera pero después del parto un horror, tiritaba al cogerla, me entra nervios cuando llora, no quiero cogerla por si se acostumbra a los brazos, sino se duerme en su cuna.
    Voy a terapia emocional desde que la primera semana vi que alo no iba bien.

    Me gustsria twner contavto con gente que este pasando o haya pasado por lo mismo.

    Vivo en un pueblo pequeño y mi familia esta a 300 km.

    Pronto escribire diciendo que estoy bien y que he sincronizado con mi pequeña.

    Gracias por leerme.

    1. Hola Eva, imagínate que acabo de leer esto que escribiste en enero y me gustaría saber cómo vas y cómo te sientes.
      Escríbeme si quieres, quizá podamos intercambiar ideas y vivencias…
      maricarmencervelli@gmail.com
      Saludos,

  49. Cuantas lágrimas al leer todo esto , mi bebe tiene 1 mes y medio y e llorado muchísimo sintiéndome desesperada por no poder despegarme ni un minuto sin libertad esclavizada totalmente y sin dormir cansada y fatigada a veces siento rabia hacia el y a veces contra mi por ser mala madre . Los días pasan lentos y miro la hora y no avanza nada se me ha hecho eterno y siento mucho sufrimiento

  50. Escribo esto a las 2:53 de la madrugada. Mi hija esta apunto de hacer tres años. Las noches sin dormir es lo que peor llevo. Lo de no tener tiempo para mi tambien. La maternidad es una gran mentira. Te cuentan solo lo bonito, y cuando llega el bebe …. Eres tu la que tiene que afrontar todos los cambios, todas las dudas, todas las noches sin dormir, y nadie da respuesta a tus preguntas. Creen que son inapropiadas.
    Yo quiero a mi hija, pero …. o la sociedad esta mal montada con respecto a tener hijos, o …. algo estamos haciendo mal.
    Muchas gracias por escribir tan bien una situacion que yo tambien viví.

  51. Gracias no sabes cuanto me ayudo tu articulo he pasado por lo mismo y por fin estoy creando mi propio mundo con mi hija de 6 meses, por fin dejo de sentir un poco de culpa por querer seguir con mi vida y por querer preocuparme por mi y no solo por la maternidad y por mi marido. Es gratificante saber que esto pasa y que todas y cada una de nosotras de uno u otra manera conseguiremos la fuerza para sacar adelante nuestra tarea como mamas cada una de nosotras a su manera sin importar lo que piensen digan o critiquen.

    1. Hola Carolina, fíjate que no eres la única, que no todos son encajes y cosas lindas ¡Esto es la vida real! y la idea es saber quiénes somos y cómo somos como mamás sin sentirnos mal.Es crear nuestro propio estilo.
      Un abrazo.

  52. Buenas! Me gusto mucho el articulo..queria contarles. Que hace dos semanas fui mamá tuve un embarazo complicado medicada para la ansiedad y depresion..gracias a Dios mi bebé nacio bien sanito corte el ansiolitico desde q nacio para darle pecho..nose si es por eso o que pero me siento sofocada,nerviosa estoymuy cansada casi no duermo!y mi bebe solo quiere estar en brazos. Y tomar pecho no tengo tiempo d nada..ademas. q mi parto fue x cesarea y la pase muy mal yo amo a mi hijo pero estoy exhausta!encima tengo mi flia en otra pcia y mi marido trabaja asiq todo el dia me la paso encerrada con el bebe

  53. Hola Malas madres, me encanto este blog por su sinceridad y relatos tan realistas. Yo tambien soy madre primerisa y tuve un embarazo muy feliz y estaba muy ilusionada con conocer a mi bebe. El nacio por cesarea y em ese momento me senti afortunada por no tener que sufrir el parto. Pero cuando todo termino y tuve tiempo de ver a mi bebe a detalle, vi que no saco nada a mi ni al papa. En mi caso los suegros le acomodaban parecidos de su familia. Yo al ver a mi bebe siento como si no fuera mio y eso se siente o
    Horrible , ya que por la cesarea no lo vi nacer y ni se parece a mama ni a papa. Hasta he llegado a pensar que me lo cambiarian en el hospital. Me siento muy mal por eso, me gustaria q me ayudaran a quitarme este pesar de encima

  54. ¡Gracias!, ¡Gracias!, ¡Gracias!.
    Gracias por contar lo que nadie cuenta.
    Gracias por contar que el vínculo madre-hijo no tiene por qué ser automático, que a veces hay que crearlo desde cero con paciencia y cariño.
    Gracias por decir que a veces quieres dormir en vez de jugar con tu hijo.
    Gracias por decir que no pasa nada si te sientes bien cuando vas a trabajar.

    Gracias de verdad. Creo que si hubiera leído esto cuando nación mi hija, me hubiera recuperado mucho antes.

  55. Me siento tan identificada… yo soy de las q pensabaque lindo voy amar a mi bb… pero estoy con depresión post parto y día a día es una lucha para mi, este 1er mes lo he pasado… tengo pensamientos terribles q hasta yo me asombro de eso… la verdad amo a mi bb no me imagino sin ella pero.tampoco me.ubico.con ella… quisiera ir a trabajar pero.digo… como puede ser eso deberia desear quedarme con mi beba… es muy stresante… he.buscado ayuda… trato de hablar mucho de mis sentimientos con mi esposo pero me da miedo q me.deje x llorona y quejona

  56. Mi hijo ha cumplido hoy 22 meses y este es el artículo más reconfortante que he leído…
    Mi embarazo y mi parto fueron normales, con las molestias lógicas en los 9 meses de gestación y los dolores indescriptibles de la dilatación, pero todo dentro de la normalidad y sin traumas. Quizá algo dentro de mi, eso si, se descolocó en el tercer mes cuando supe que esperaba un niño, ya que siempre me había imaginado la maternidad con una niña.
    Estaba preparada para la parte logística… Para dormir poco, para que todo girase en torno o él o para renunciar a mi vida anterior, pero no no estaba preparada para la parte emocional. No sentí esa magia, ni ese amor, ni esa conexión celestial con el niño. Y yo pensaba que eso era algo universal. La culpa, la bajada de hormonas (agravada por pastilla ya que fue mi voluntad no dar pecho) y el cansancio de apoderaron de mi hasta sumirme en una depresión post parto de la que aún me estoy recuperando. Me sentía vacía, en desconexión total con el bebé (no rechazo) y con el mundo, luchando cada 5 minutos contra la tentación de largarme e intentando entender lo que me ocurría. Hoy estoy mejor, dando gracias a Dios por haber mantenido la cordura, por haberme atrevido a hablar, por el apoyo de mi familia y amigos y por mi maravilloso marido, que ha sabido entender cada sentimiento, incluso compartiendo alguno. Hoy, en este post, también me he sentido comprendida. He leído todos los comentarios y hay algo de mi historia en cada uno. Gracias.

  57. Me ha reconfortado mucho el post y vuestros comentarios, al igual que algunas de vosotras, sufrí depresión post parto del que sigo recuperándome 18 meses después de ser madre. Aunque mi embarazo fue normal, tranquilo, yo no estaba muy emocionada la verdad, pero cuando nació el peque todo fue a peor. Me levantaba todas las mañanas con angustia y ansiedad y solo quería huir y añoraba mi vida anterior, lloraba mucho y estaba atormentada. El cambio de vida fue tan brutal para mi, que no supe ni sé aceptarlo, puede que fueran expectativas, inmadurez o que me encontré muy sola…Pero sabía que algo no andaba bien y fui al psicólogo y al de cabecera que me mandó un antidepresivo. Muchos meses después sigo luchando contra mis demonios pq más bien mi nueva situación saco lo que tenía dentro y desencadenó todo lo malo. Y aunque me joda, os doy la razón a todas aquellas que dicen q hay q estar preparada emocionalmente y pensar mucho esta decisión. Puede que eso haya sido ni fallo, y mi arrepentimiento posterior por haber tomado una decisión tan poco meditada y esto me tortura. A veces creo que no quiero a mi hijo y no soy feliz y me abruma y me aburren las tardes con él, se que todo irá mejor ya que estamos en una etapa complicada..puede que si le quiera pq le cuido y juego con el, pero no siento el amor arrollador ni nada similar.Lo siento pero el comentario anterior de una madre sobre la falta de madurez de algunas pues tiene razón, pienso que no debria ser madre y seguramente , ahora más consciente, no lo repetiré porque sé que no puedo enfrentarme a algo así de nuevo. Gracias por crear este espacio

  58. Hola, yo estoy con un embarazo de 6 meses y estoy sufriendo de depresión , he decidido seguir un tratamiento después de dar a luz, es verdad de que hay que tener suficiente estabilidad emocional para atravesar la maternidad, ahora me parece una maternidad devoradora, me abruma los comentarios que ahora mi madre me hace con respecto a dar de lactar , a olvidarme de ser mujer, si , nadie me obligo a tenerlo. Pero nadie me dibujo el panorama negro de la maternidad, y las mujeres se ufanan de ser abnegadas y vivir para sus hijos. He llegado hasta sentir rechazo por mi bb.

  59. Este es un testimonio transformado en la vida me siento tan feliz cizallamiento con todos los que estarán en necesidad de ayuda financiera para asuntos de negocios o familia que se hizo para mí. Desde el 25 de agosto de 2016, he estado financieramente frustrado debido al hecho de que perdí mi trabajo, hasta que fui ayuda por el Sr. Evans el hacker con una tarjeta de cajero automático en blanco. Estoy tan lleno de alegría cortando este post a todo el mundo que hay. Me dieron mi tarjeta de cajero automático en blanco con la retirada diaria de $ 5000 diarios que estoy a hacer uso de él durante 7 meses con cada día retirar de $ 5000 en cualquier cajero automático, esta es una oportunidad para que cualquiera por ahí tomar esto muy importante y dar Un intento apenas la manera que lo hice y estoy tan feliz hoy financieramente. He sido capaz de borrar todas mis facturas pendientes,,, Gracias Sr. Evans por lo que hizo para cambiar mi vida, estoy eternamente agradecido. Si usted está interesado en ponerse en contacto con el Sr. Evans para el correo electrónico en blanco de la tarjeta de cajero automático: wilsonevansworld17@gmail.com

  60. Lloré leyendo tu post me siento así, no he podido hablar con nadie al respecto, pero leerte me hace sentir desahogo. Buscaré ayuda y si creo que a la mierda todo. Cada una debemos permitirnos ser. Abrazo malamadre! 🙂

  61. Hermoso post, pero que se podría hacer si tu pareja parece no importarle como te sientes y en lugar de ayudarte te crea más problemas y culpas, causando una inevitable separación, es lo que estoy pasando y me siento peor aún más sola, culpable, molesta, irritable

  62. Me gusto mucho tu post. A mi me pasa lo mismo, durante el embarazo me encontraron colestasis por lo que tuve que hacer reposo absoluto. En ese momento me sentía muy mal conmigo por tener eso y angustiada de poder perder a mi hijo. Además, al lo poder hacer nada me sentía culpable de tener que hacer trabajar a mi familia en atenderme (mis papas y mis suegros iban todos los días a la casa a hacer las cosas y acompañarme). Finalmente la cosa empeoró y me internaron en la clínica hasta tener a mi bebé, en ese momento a mi estres de poder perder a mi hijo m comencé a cuestionar y preocuparme por gastos médicos y gastar dinero que no tenemos, pero en todo momento me daba animo para salir adelante. Mi esposo trabajaba y luego se iba a la clínica,. Sw quedaba en la noche en un sillón y andaba muerto se sueño, ya que después en la casa arreglaba las cosas para la llegada del niño, eso me hacía sentir más culpable y triste de no poder acompañarlo y ayudarlo.
    Al nacer mi bebé, tenía grandws espectativaa que sería perfecto, pero lo primero es q no tenia leche y las matronas e la clínica como que se enojaba por eso y mw sentía mal conmigo. Ya tengo mi bebe hace una semana y no siento el apego que debería tener. Me siento la mayor parte del tiempo culpable de no ser la mama perfecta, esa que puede ver al bebe y ademqs hacer aseo y cocinar. Mis papas y mis suegros vienen todos los días a acompañar y hacer el aseo d la casa. Mi marido cuida al bebe y mw ayuda a hacerlo dormir en la noche pero no se porque igual tengo estos sentimientos de culpa y sentirme sola aunque esté acompañada. Me culpo por q mi marido este muerto d sueño, pienso que ese es mi responsabilidad.
    Finalmente, es el primer nieto por parte de mi esposo entonces el quiere que sus papas pasen con el bebé, que ellos lo van a cuidar y que ellos lo van a sacar a pasear y todo con ellos, que no lo ven lo suficiente (cuando pasan todo el sábado y domingo con nosotto) y mw afecta que no incluya a mis papas (mi mamá viene un rato de lunes q viernes y mi papa solo viene un día a verme) y eso me entristece.

    Gracias a este foro por darme la oportunidad de desahogarme y ver que hay muchas mujeres qe están pasando lo mismo y que se puede salir, voy a intentar no exigirme y ser la madre que puedo ser aunque no sea perfecta.

    1. Mucho animo! Las cosas no son tan bonitas como nos las imaginamos, ni tu embarazo lo ha sido ni ahora el postparto. No te preocupes que el amor hacia tu bebe tampoco llega de repente, yo conozco a muchas mamas que confesaron que el primer momento de ver al bebe no fue tan idilico como se lo imaginaban, que vas queriendo a tu hijo poco a poco dia a dia un poquito mas, no te sientas culpable por esto que es normal, es una personita que llega de repente a tu vida y cambia muchas cosas. Yo tuve un postparto durisimo en el que mi marido hacia mas cosas que yo por el bebe y me sentia fatal. Lo mismo mi familia que le cogian y le paseaban y yo me moria de pena porque no podia. Ahora no me siento culpable porque no podia y necesitaba ayuda, fui la mejor madre que pude para mi hija, igual que ahora. No te preocupes porque todo mejorara y con la familia paciencia, intenta hablar con tu marido y que hable con ellos. Un abrazo enorme y mucho animo.

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