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Cómo educar a un niño en el feminismo

Cómo educar a un niño en el feminismo

Educar libres de estereotipos de género es una de las claves para conseguir una sociedad en igualdad. Iria Marañón, filóloga y experta en este tema, es autora de ‘Educar en el feminismo’, ‘Libérate de la carga mental’ y ‘Educar a un niño en el feminismo’ y la entrevistamos a continuación.

Ficha técnica de Iria Marañón

*Podéis seguirla en Instagram, Facebook y Twitter.

Conversando con Iria Marañón

¿Qué papel tienen los hombres en el movimiento feminista?

El movimiento feminista es un movimiento de las mujeres para liberarse de las injusticias, las desigualdades y la opresión del sistema patriarcal. Por lo que el papel de los hombres es el de hacer sus espacios igualitarios: ser verdaderamente corresponsables en casa, tanto en los cuidados como en las tareas domésticas; impulsando la igualdad en su lugar de trabajo, en los espacios públicos, y no contribuir a la hipersexualización de las mujeres. Además, podrían luchar para combatir las formas de violencia hacia la mujer y su explotación, como pueden ser la prostitución, la pornografía o la explotación reproductiva.

¿Por qué es importante educar a los niños en el feminismo? 

Porque si entendemos bien en qué consiste el patriarcado y el machismo, si entendemos bien por qué las mujeres sufrimos las desigualdades, nos daremos cuenta de que los hombres son los responsables, porque la sociedad construye su género para que así sea. Por eso es fundamental enseñar a los niños a vivir en igualdad, enseñarles desde la primera infancia que no hay cosas de niñas ni de niños, hacerles ver cuándo están ocupando los espacios de las niñas, de qué forma están contribuyendo a la desigualdad y a las injusticias. Muchas veces ni las personas adultas somos conscientes, por eso es importante identificar de qué manera los niños, y luego los hombres, ocupan nuestros espacios y contribuyen a la dominación.

Hablas de las claves para educar a nuestros hijos en el feminismo, como los referentes que ven en casa, ¿cómo empezamos a educar en el feminismo en casa?

El ejemplo que damos en casa es el primero que van a conocer. Nuestros hijos aprenderán que si papá es responsable de cuidarlos, de organizar las citas del médico, las reuniones del colegio, si le corta las uñas, si organiza las cenas, pone lavadoras, friega los baños, y se levanta por las noches a dar biberones, ellos también tendrán que responsabilizarse algún día. Y si su madre tiene un trabajo fuera de casa, es independiente, tiene un espacio ajeno al núcleo familiar, aprenderán que las mujeres pueden ejercer su libertad como mejor decidan. Es importante que tengan referentes variados que rompan con los estereotipos, para que sepan que hay muchas maneras de ser un chico. Y cuando veamos en la televisión, en los libros, o en los medios, la perpetuación de estereotipos, podemos hacer un análisis con ellos para que vayan comprendiendo cómo se construye el género y cómo de importante es abolirlo.

Enseñar a l@s niñ@s vivir con igualdad

Los juguetes tienen el superpoder de construir el género, ¿cómo podemos identificar los juguetes no sexistas?

Los juguetes son fundamentales en la construcción del género. Les dicen a las niñas que su lugar en la sociedad es dentro del hogar: cuidando (muñecas bebés, peluches), ocupándose de las tareas de la casa (cocinitas, fregonas), y que su gran valor reside en su aspecto físico (maquillaje, tacones, abalorios). Mientras tanto, los juguetes les dicen a los niños que su lugar en la sociedad está fuera de casa: explorando (juegos de exploración, coches, aviones), salvando e influyendo en el mundo (superhéroes, guerras de las galaxias), y siendo activos (deportes). El juego simbólico es fundamental para que las criaturas representen el mundo real que les va a tocar vivir en el futuro, por eso es importante fomentar la diversidad de juguetes y juegos, con verdadera libertad, para que ellas y ellos jueguen sin estereotipos.

Exceptuando los juguetes que fomentan la hipersexualización y la belleza en las niñas, y los juguetes que promueven la violencia en los niños, los cuales habría que dosificar o eliminar para todos, el resto de los juguetes pueden ser para niñas y para niños, y que un niño juegue a dar biberones a bebés, o una niña juegue a explorar, es lo que rompe la construcción del género, y es la verdadera libertad.

Parece que estamos avanzando hacia la igualdad cuando vemos a niñas disfrazadas de superheroínas y apostamos por el empoderamiento, pero ¿qué pasa con los niños que quieren disfrazarse de princesas o pintarse las uñas?

No pasa absolutamente nada. La verdadera revolución es que los niños puedan jugar con muñecas, cocinar, vestirse de princesa, hacer danza y llevar el pelo largo, y seguir siendo niños. No hay cerebros rosas o azules, tenemos que entender que la ruptura de estereotipos y del género es clave para educar en verdadera igualdad. Un niño verdaderamente libre es aquel que no está sometido a los dictados de su género, y puede ser sensible, emocional, cuidador y, si quiere, pues pintarse las uñas.

¿Un consejo para las Malasmadres (y los Buenospadres) que quieran educar en el feminismo a sus hijos e hijas?

La clave está en entender que no existen cerebros de niña y cerebros de niño: las niñas y los niños tienen inquietudes diferentes porque su género se construye socialmente. Dejemos a las criaturas ser verdaderamente libres a la hora de elegir juguetes, ropa, aficiones, y eduquémosles para que entiendan que la sociedad va a insistir en construir un género del que tienen que liberarse.

Y vosotras, ¿qué opináis Malasmadres?

Han comentado...

  1. Yo también soy madre de tres niños, y como feminista convencida me veo desprovista de herramientas atractivas que me faciliten la tarea de educar en igualdad. Cada vez hay más recursos para empoderar a las niñas y romper con roles estereotipados, pero no hay apenas cuentos, dibujos o ejemplos en la sociedad de referentes masculinos que traten el enfoque femenino en chicos.
    Me veo muy sola y sin ayuda en la tarea, y no puedo evitar como cuenta también Belén Gallego que sienta una punzada en el estómago cuando se dice que los niños desde pequeños, por el hecho de ser chicos, ya son de alguna forma cómplices del sistema.

  2. Escribí ayer un comentario y me meto para ver si tengo alguna respuesta y veo que lo que habéis hecho es borrarlo. Soy de las del club desde el ppio, de invitar a unirse al club a mis amigas, de poner TVE para ver tu entrevista en la tele, soy de comprarme varias camisetas/sudaderas cada año, yo y mis niños, soy la que gané el concurso de “revival” en Instagram con mi marido y mis dos hijos: “nacidos para luchar.” Soy la de camiseta “yo no renuncio” en mi foto de perfil de redes sociales. Pero si pones un comentario que no os da la razón, lo borráis. Supongo que esto es la sororidad para vosotras.
    No me gusta la radicalización, y los niños no se tocan, son sólo niños, no los criminalicemos desde pequeños por haber nacido varones. Los niños no son “presuntos culpables”.
    Ahora borradlo, como el de ayer. Qué triste que no aceptéis opiniones diferentes, o que no os planteéis que quizás con algunas afirmaciones de este post os habéis equivocado.

    Saludos.

    1. En primer lugar, tu comentario anterior si que está publicado.
      En segundo, creo que no has comprendido en detalle el objetivo del artículo: Educar a niños en el feminismo. Centrándose en los niños, no porque las niñas no lo necesiten si no porque han querido hablar de esto concretamente en este caso.

  3. No me gusta que esto se centre en que hay que educar a los niños en el feminismo, ¿por qué no niños y niñas? Por qué todo recae en los niños y por ende las familias que tenemos niños.
    Atención a esta frase: nos daremos cuenta de que los hombres son los responsables, porque la sociedad construye su género para que así sea. Para mí no tiene sentido, en qué quedamos, son responsables los hombres o la sociedad… La sociedad somos hombres y mujeres…
    Se está estigmatizando a los niños desde pequeños.
    Como siempre, criminalizar a los hombres, encima, a los niños desde que son pequeños como si fueran “presuntos” solo por ser varones… qué injusto… Hay que educar a todos, niños y niñas, y empezando por muchas madres de niñas…

  4. Yo que soy madre de tres niños, intento cada día que ellos vean esto en casa, pero aún creo que hay muchas mujeres y hombres que no tienen ninguna inquietud por terminar con las diferencias. Lo veo cada día en el colegio, incluso a veces las mamás que tienen hijas son las que más fomentan los estereotipos. Queda tanto por cambiar que a veces se te van las ganas, pero clubs como este te animan a seguir. Gracias.

  5. Estoy muy de acuerdo, y necesito referentes bibliográficos para niños para poder trabajar con ellos este tema con cuentos o libros. Por ejemplo que hagan referencia a los cambios que van a experimentar en su vida, como los hay (y muy bonitos), para niñas cuando hablan de los cambios en su vida, como la menstruación, quizás embarazo, menopausia… Gracias! Y gracias por este libro.

  6. Estoy de acuerdo al 100%, y entonces caigo en la cuenta de que en casa (son 3 niñas) no hay ni un camión, ni un muñeco superheroe, ni nada parecido, sin embargo tenemos miles de disfraces de princesas, tacones, maquillajes, una cocinita, muchos bebés,…ganas de llorar tengo ahora mismo…
    😳

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