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Educar en tiempos de cuarentena

Educar en tiempos de cuarentena

El post que escribe una Malamadre en cuarentena es la experiencia que está viviendo con el centro de sus buenoshijos y el profesorado y quiere dejar claro que no se trata para nada de una generalización ni de que esté sucediéndole a todo el mundo. Es una ocasión para debatir y aprender juntas.

La experiencia de una Malamadre en cuarentena

Ha pasado ya la primera semana de confinamiento y, después de mucho leer, preguntar, hablar y recogiendo datos desde todos los puntos de vista de la comunidad educativa me puedo hacer una idea de lo que está pasando con la educación en tiempos de cuarentena.

Pero voy a contar mi experiencia personal con el cole de mis hijas y que puede ser el reflejo de otros muchos centros, o clases en particular.

De la noche a la mañana, todo eran prisas

Desde el primer día ya me di cuenta que algo no iba bien… De la noche a la mañana, se cortaban las clases y para “ya” todas las familias teníamos que tener habilitados usuarios, contraseñas y saber manejar (por ciencia infusa, supongo) una plataforma online que hasta la fecha no se había utilizado (aunque estaba previsto) Así que en la práctica seguíamos anclados en rutinas y hábitos más propios del siglo XIX. Todos corriendo como pavos sin cabeza. Yo como madre, dedicándole horas y horas a explicar a otras familias cómo poder acceder al programa. Familias sin conectar aún después de una semana (descolgadas del sistema educativo) por problemas técnicos de diferente índole, problemas de manejo, falta de recursos técnicos, barreras idiomáticas u otras circunstancias más preocupantes y donde quizá debería actuar Asuntos Sociales.

No entendí las prisas, la verdad. Era como si explotara una bomba si llegábamos al lunes o martes sin tener deberes cargados en la plataforma.

Educar en tiempos de cuarentena

Luego lo entendí al ver lo bien que queda ante la administración y de cara a la galería decir que en menos de tres días el centro lo tiene “todo controlado” con una plataforma “supermegachuli” y que se están haciendo tutorías online “supermegachulis” a cientos de alumnos. Es época de preinscripciones y puertas abiertas para el año que viene y la publicidad es importante. Por cierto, yo todavía estoy esperando una de esas “tutorías” de las que hablan. Y me consta que otras clases las están haciendo. Pero en mi caso no.

‘Vísteme despacio que tengo prisa’, ya lo dice el refrán

Estas prisas no trajeron nada bueno… Como dice el refrán “Vísteme despacio que tengo prisa” o en su versión en inglés, por aquello del bilingüismo, “Haste makes waste”. Por cierto, me gusta más la versión en inglés por ser más precisa: “Las prisas hacen desperdicio”…. Y eso es lo que ha pasado.

Estas prisas han generado el triple del trabajo para todos, tanto para familias como profesorado. Los profesores están trabajando muchas más horas y las familias estamos al borde de un ataque de nervios. ¿Qué se consigue con esto? Añadir más estrés a una situación que ya de por sí es difícil de gestionar.

Es muy “Spanish” eso de improvisar, apagar fuegos, tomar decisiones apresuradas, y lo que ocasiona al final es más perjuicio que beneficio. En los años 80-90 (mira si ha llovido) ya se hablaba del sistema de planificación japonés, para todo tipo de organizaciones (incluido coles), pero parece que nos cuesta cambiar hábitos. Se trata de parar, dedicar más tiempo a reflexionar, prepararse, ver todos los detalles, pros y contras y tardar un poco más en tomar decisiones pero tomar así decisiones más acertadas, con menos fallos y más calidad. No generando caos, ni “desperdicio”. ¿Cuántas veces hemos tenido que volver a tostar el pan porque la primera tanda se nos ha quemado, porque con las prisas hemos querido hacer otra cosa a la vez? Al final, hemos gastado más tiempo y más pan. Pues eso.

¿Qué hubiera hecho yo?

Pues @todossomosprofes no lo ha podido explicar mejor en el gráfico que publicaron.

No hubiera pasado nada con aplazar la actividad del alumnado (que no del profesorado), proponiendo simplemente indicaciones generales a las familias:

  • Explicarles que emplearan esta semana para adaptarse a la nueva situación (que no es poco), y recomendaciones generales sobre: leer, intentar llevar un horario ordenado de sueño, no alterar mucho las comidas, etc.
  • Proponer algunas ideas de actividades lúdicas educativas para restar tiempo de pantallas, ejercicio físico, la importancia de la luz natural durante el día, etc. Y así reservar esta primera semana para preparar y explicar cómo se realizará la adaptación al nuevo sistema online.
  • Se habría empleado ese tiempo para explicar a las familias el funcionamiento de la plataforma.
  • A través de tutorías o bien individuales o en grupos con las familias y/o alumnos (según la edad) valorar cómo se va a trabajar para evitar horas de trabajo inútil que podría ser evitable. Esto es lo que en “técnicas de gestión del tiempo” se denominan “Ladrones de tiempo”, los cuales se pueden evitar teniendo más previsión y más consciencia de las consecuencias de cada acción.

Lo más importante de todo son las niñas y niños

Estamos viviendo una situación que es excepcional. No es normal por más que insisten desde administración y el centro hacer como que todo sigue igual. Me parece que es entrar en una fase de negación preocupante. (Podéis leer sobre el Síndrome de Adaptación General y sus consecuencias mantenidas en el tiempo).

Pensad que los niños están viviendo el encierro con más intensidad, debido a que no pueden salir para absolutamente nada: sus relaciones sociales, sus actividades físicas se han reducido la mínima expresión. Además de verse acentuados problemas más acuciantes como la falta recursos básicos (comida) o situaciones muchos más graves (padres alcohólicos maltratadores, por poner un ejemplo).

Esto va a traer cola, y ya veremos en las consultas de psicología infantil las consecuencias de todo esto. Hacer como si nada estuviera pasando y pretender rutinas de 4-5 horas al día haciendo fichas como el que fabrica tornillos, me parece, cuanto menos irresponsable.

Comparto un artículo muy interesante AQUÍ que refleja lo que indico en el párrafo anterior.

Bueno sigo contando mi experiencia…

Así que llegó el día en que esa plataforma tan genial empezó a funcionar y el bienintencionado profesorado llena dicha app de archivos PDF con un montón de fichas “imprimibles”. Que digo yo tanta aplicación y quebradero de cabeza se lo podrían haber ahorrado si lo único que  van a mandar son archivos PDF (total, si al final las familias se están mandando los pdf por Whatsapp y las tareas se están reenviando por mail, a petición del propio profesorado que también tiene dificultades en manejo de la plataforma).

Además, ¿quién tiene impresora en casa? No entraré en detalles sobre el empleo de mi marido ni el mío, pero digamos que ambos tenemos profesiones del siglo 21 por lo que hace tiempo que no usamos papel, todo es digital. Nunca hemos tenido necesidad de impresora. Y si surgía algo puntual, para temas burocráticos casi siempre, lo hacíamos en una copistería del barrio, y  ya ni eso, desde que usamos certificado digital.

Pero todo lo recibido son fichas imprimibles. El profesorado nos dice que no hace falta imprimir, pero las fichas han sido diseñadas para ello… por lo que al final tiene un problema de  diseño de base. Estar visualizando un PDF y trasladando las respuestas a una libreta es poco práctico…

¿Dónde quedó eso de “El aprendizaje debe ser significativo”?

¿Sabéis el origen de las fichas? Intentaré no enrollarme demasiado así que abreviaré mucho a riesgo de ser inexacta (tómenlo como una licencia literaria). Antiguamente la gente aprendía en directo, si una persona quería aprender carpintería se ponía de aprendiz con una persona experta carpintera… y aprendía “in situ” sobre materiales, herramientas, técnicas, el negocio, etc…

Ahora el mundo está ahí fuera, y la escuela se desarrolla dentro de 4 paredes. No se puede tener material de todo para trabajar, no se puede salir fuera a vivir la experiencia en directo, y entonces esas fichitas era las que se usaban en la época analógica (lo anterior a la época digital) para, echándole mucha imaginación, poder abordar diferentes situaciones y aprendiendo de forma artificial aprendizajes que luego pudieran servir para la vida real.

Y ahora que están en casa, ¿lo único que se les ocurre es mandar fichas en PDF a mansalva?

¿Por qué no aprovechar la realidad del hogar como punto de partida del aprendizaje? ¿O qué pasa con todos los recursos digitales que existen? ¿Será por vídeos, enlaces, blogs, apps? No hace falta que los profes se pongan a grabarse vídeos como locos en plan Youtubers, aunque molaría. Hay miles de recursos en internet muy adecuados para poder utilizar ¿Lo dejamos para el siglo XXII, quizá?

Y sigo contando…

Los días pasaban y todo iba a peor… El nivel de estrés iba “increscendo” Te das cuenta que no puede ser igual, que no se puede hacer como si fuera un cole… porque no puede ser. Como dice el hijo de una amiga mía: “Mamá, el cole es el cole y la casa es la casa. El cole no es igual que la casa, y la casa no puede ser el cole”.

Un sistema discriminatorio

Establecer un sistema de educación en casa dando por hecho que habrá en ella una persona disponible encargada de los cuidados me parece tremendamente discriminatorio para las familias que no tienen dicha situación y muy machista. Si, así es. Una vez más el virus está sacando a flote todas las carencias de la sociedad, la economía y el sistema educativo. Ahora la educación en casa va a recaer en más de un 90 por ciento en las madres, que harán triple jornada laboral (trabajo, cuidados-casa y educación).

Y este problema no es sólo de las familias. El profesorado están viviendo la misma situación en el hogar, mujeres profesoras están sufriendo también la triple jornada.

En cuanto al alumnado más mayor, en secundaria, podemos decir que goza ya de cierta autonomía para muchas cosas (hacer los deberes por si mismos sin ayuda o apoyo de un adulto, etc) pero cuando el alumnado aún es pequeño no es así. Es incoherente que se pida buscar por internet anuncios publicitarios para realizar un ejercicio, cuando un alumno de 8 años no puede conectarse a internet sin supervisión de un adulto: fue poner en Google “anuncio publicitario” y mejor no digo todo lo que salió.

Después de esta simple cuenta, veréis que pretender un horario estricto de 5 horas al día es de entrada inviable. Pero 4 horas también es inviable, y 3 tremendamente difícil…

La única respuesta que recibo en cuanto a los deberes es que esto lo han aprendido ya, que ya lo saben hacer… Mi experiencia me está diciendo que no, que no lo saben, que necesitan apoyo, que necesitan formación… Mandar archivos PDF no es hacer formación.

¿Y dónde quedan el alumnado con NEAE? Habría que hablar con las familias para que comenten cómo se está abordando y en qué situación están para que no queden fuera de este nuevo sistema educativo online.

El comunicado que hemos recibido hoy lunes 23, por parte del centro es que así vamos a seguir, fichas pdf y que yo como madre siga avanzando con el libro y las fichas… ¿sin más explicaciones? ¿Sin videotutorías? ¿Quién y cómo va a explicar las asignaturas bilingües?…

Entonces, ¿Educación me está diciendo que yo como madre estoy cualificada para impartir la formación a partir de ahora desde casa? ¿Entendéis el precedente que se está generando?…

Este es el momento en que los profesores demuestren realmente sus conocimientos de los procesos de aprendizaje de forma significativa y atendiendo a las necesidades del alumnado de forma integral, y no seguir el libro y hacer fichas… Valoremos más las necesidades del alumnado es un globalidad, o como defendería Francisco Morales García en su definición de “La autoeducación integral individual, social y natural”.Me encuentro mucho apoyo de familias y profesorado, pero con mi clase me encuentro con una pared.

¿Qué falla en 3º de primaria que tengan el doble de trabajo y fichas que los de 5º con la dificultad añadida de que tienen mucho menos autonomía que los mayores? ¿Por qué hay tanta diferencia entre una clase u otra, entre un centro u otro? ¿Quiénes han reaccionado mejor a esta situación?

  • Aquellos centros y/o profesorado que yaaplicaban desde hace tiempo un sistema de aprendizaje por proyectos, aprendizaje cooperativo, aplicando sistemas flexibles que se pudieran adaptar a la diversidad.
  • Centros que llevaban tiempo trabajando con las familias a las que se les ha facilitado los recursos y formación necesaria y están habituadas al manejo de plataformas o formas de trabajo online. Esto no se consigue de la noche al día como se puede ver en este reportaje.
  • No se trata de que el cole se traslade a las casas (eso era antes, con los deberes, donde el cole se metía en las casas para ganar una o dos horas más de trabajo no realizado en clase)-
  • Ahora hay que plantearlo de forma totalmente distinta, ahora van a ser los hogares los que van a entrar en el mundo escolar, y el papel del profesorado cambia, y hay que cambiar el chip: ahora ayudan más si generan recursos, dan apoyo, hacer formación on line. Guían al alumnado y sus familias.
  • Ahora es cuando toca que muchos profes y centros reconozcan que no pasa nada si no saben abordar la formación online, y que en vez de pegar palos de ciego admita su falta de conocimiento (que es normal, no es malo y ni te hace débil, te hace humano y te pone al mismo nivel que los demás, que nos estamos adaptando a esta nueva situación como podemos) .

Por cierto, soy yo la primera que apoya al profesorado cuando por parte de Delegación se piden algo que no sea acordes a la lógica y la coherencia.

Y vosotras Malasmadres, ¿cómo lo estáis llevando?

Han comentado...

  1. Como profe y madre de tres hijos pequeños puedo hablar desde todos los frentes y sí:
    – ni los docentes (ni nadie) estamos preparados para teletrabajar íntegramente de la noche a la mañana. ¿O es que tú en tu trabajo tienes protocolos de actuación para la tercera guerra mundial, tsunami, terremotos y hecatombes nucleares?
    – algunos compañeros se han vuelto locos y dan demasiados deberes, plazos estrictos y no hay acuerdo en utilizar una u otra plataforma, por lo que los alumnos necesitan un tiempo de adaptación a dicha plataforma que no es directamente productivo. Personalmente solo he utilizado el correo electrónico, les he colgado algún vídeo en YouTube, les he creado materiales aposta de mi propia cosecha, no les he pedido que impriman nada de nada y por ahora la cosa va bien, y como yo muchos.
    – es cierto que las madres y algún que otro papá vamos locos fotografiando, grabando y mandando los deberes de nuestros peques durante nuestra jornada laboral y eso es terriblemente estresante.
    – y también que los hijos de gente con menos recursos no tienen wifi, ni ordenador, ni se enteran con tanta contraseña, ni se manejan con las herramientas informáticas. ¿Eso también es culpa nuestra?
    – los que trabajan por proyectos, perdona, pero son lo que ahora mismo lo llevan peor porque ya no pueden reunirse ni cooperar más que por Meet o por Hangout, que son divertidos pero generan el caos y no se avanza. Ahí se nota que no entiendes de docencia, perdona, con la razón que tienes en casi todo lo demás…

    En fin, qué quieres que te diga. Estoy echando el doble de horas de teletrabajo de las que empleo habitualmente en el instituto y en casa, me van a pagar exactamente lo mismo y encima hay que aguantar críticas de los que se dedican a otra cosa y no entienden de esto… Hartura y tristeza máximas, la verdad. Aunque yo sea la primera en ciscarme en los deberes de mis hijos.

  2. Completamente de acuerdo en muchos asuntos pero hay uno…Dices que le ayudas con las tareas. A mi, que tengo 14 años, en mi vida me han ayudado con las tareas. NUNCA. Y creo que si le ayudas con las tareas en verdad lo único que haces es facilitar que no piense. Si le ayudas con las tareas, el niño/a no se plantea como solucionar el ejercicio sino que se lo haces tú. Eso anula su capacidad de planteamiento. Y créeme que en 3°, los ejercicios se pueden hacer y muy fácilmente. Lo único que hay que hacer es estarse su tiempo pensándolo y si hace falta, releerse el tema hasta que lo entiendas. No es cuestión de decirle como hay que hacerlo. Otra cosa, dices que no es cuestion de pasarse 4 horas haciendo las tareas. Yo creo que sí, porque al fin y al cabo esto no son vacaciones. Es como si estuviera en clase, pero sin estarlo. Y, por lo que yo sé, no conozco ningún colegio/ instituto que dure menos de 4h. Lo cual sólo están haciendo lo que harían en clase. Lo demás, completamente de acuerdo. Un beso😘

    1. Hola Anahí, tienes las ideas muy claras y eres muy joven.
      Estar tan pendiente de las tareas de los hijos no solo les anula la capacidad de pensar como tú bien dices, sino que también les anula el sentido de la responsabilidad, lo cual es tremendamenge grave. Tener siempre a alguien pendiente de que tus obligaciones están resueltas, mal asunto.
      Un saludo!

    2. Dices que nunca te han ayudado con las tareas, ni cuando tenías 5 años y empezabas a leer y escribir?

      1. Hola supongo que la pregunta es para Anahí porque yo nunca dije que no me ayudaran con las tareas. Claro que me ayudaron, y hasta en la Universidad que para alguna asignatura estaba apuntada en una academia.
        Pero una cosa es ayudar, cuando no comprendes algo y otra es que sean tus padres los que están al dia siempre de todo lo que tienes que hacer y cuándo, de que te todos los dias te pregunten la lección a ver si te la sabes, de que estén pendientes del día que te toca Educación Física para que no te olvides el chandal…etc.
        Ayudar y desresponsabilizar no es lo mismo.
        Un saludo!

  3. Pues estoy totalmente de acuerdo, soy malamadre de 2 niños de 7 y 10 años, además teletrabajo y mi marido es de los que por desgracia en esta cuarentena tiene que seguir trabajando fuera de casa.Además añadimos que mi hijo de 10 años es TDAH, Trastorno de déficit de atención con hiperactividad, es decir es un niño con NECESIDADES ESPECIALES. Me encuentro sola, con todas las tareas de casa, comida y deberes. Si hablamos de deberes en términos normales hasta ahí todo bien. Tengo 6 emails diferentes para profesores, 4 aplicaciones diferentes, 2 blogs diferentes y en lo que llevamos de semana llevamos 7 exámenes. Estamos algunos días hasta 8 horas de deberes….mi casa es un infierno y esa no es la idea. Por desgracia y por sus necesidades mi hijo necesita ayuda para organizarse y hacer los deberes y me siento esclava de todo esto. De cara al grupo del colegio nadie dice nada para quedar bien con los profesores y todo es perfecto, pero por detrás están todas y todos como pollos sin cabezas sin saber como subir el video de música, como enviar los deberes en pdf, etc…. Me hace gracia cuando me envían que si dibujos, que si actividades para relajarse, que si para hacer deporte, etc….Cuando???? Porque o yo soy muy torpe o no nos queda tiempo solo para trabajar y hacer deberes. Lo siento mucho pero me reitero que esa no es la idea, acabo el día enfadada, cabreada con el niño porque no ha terminado. Quiero poder jugar con ellos, hacer deporte, ver una serie…..y no nos queda tiempo físico.

  4. Desde el punto de vista del profesorado, nadie estaba preparado para algo así.
    Sobre todo porque no hay fecha de vuelta.
    Los padres están desbordados, entre el tele trabajo y atender a los niños. Y respecto a los pdfs, no es nada práctico, habrá familias desfavorecidas en cuanto a conocimientos y a tener internet, para poder realizar todas las tareas.
    Y las medidas del gobierno, no son nada eficaces.

  5. Ni docentes ni nadie, pero nadie estamos preparados para el teletrabajo ni mucho menos esta situación. Porque no es teletrabajar y teledocencia solamente, es en el contexto que es.
    Personalmente creo que hay que relativizar bastante y no volvernos locos pretendiendo que a los niños les den el premio del año a la teleformación. Tendrán que hacer sus tareas, claro que sí, pero con cierta laxitud…
    Por otro lado, la supervisión por parte de los progenitores entiendo que será la justa y adaptada siempre a las necesidades de cada niño pero en mi caso concreto, si nunca superviso sus tareas, ¿por qué ahora tengo que hacerlo más?
    Dejemos que ellos asuman su responsabilidad, me parece fundamental.Por supuesto no todos los casos son iguales.
    Gracias por el post.
    Un saludo

  6. Es un artículo más que interesante el que escribes y la situación que planteas. Pero veo una serie de problemas base, los cuales venían ocurriendo con anterioridad a esta crisis que nos obliga a estar a (casi) todos/as trabajando desde casa.

    1. La educación y los recursos que se generan nunca son a gusto de todos. Soy partidaria de una educación significativa, que parta de un contexto real donde los niños y las niñas utilicen los conceptos aprendidos de forma útil. Esta educación significativa si se traslada a casa necesita de una mayor atención (la que antes recibía en el colegio por parte del profesor/a). Como bien dices, mandar un alumno/a de 8 años actividades que se adentren en la internet más profunda, peligroso. Puede que sea realmente significativa para ellos, pero si queremos que sea así, necesitamos estar ahí; se puede estar ahí por la mañana o también un sábado por la tarde (la suerte de la teleducación es que puedes organizarte de una manera distinta). Lo que quiero decir con esto es que aprendizaje significativo y autonomía absoluta en niños de primer y segundo ciclo, no van de la mano. La mano que les guiaba con anterioridad era la del profesorado, por lo que el precedente no lo veo por ningún lado. Si queremos que sea manipultiva para los más pequeños y pequeñas ¡necesitamos material! Se puede crear, dibujar y como última opción, comprar. Pero tampoco nos gusta.

    2. ‘Es que si no acabas el libro, los niños/as no aprenden’. Una afirmación repetida pre y post coronavirus. Seguimos apoyando el aprendizaje significativo del alumnado pero nos aparece el bando de los padres y madres que se ciñen a la educación del siglo XIX. Son los mismos que te exigen que no le mandes investigar, buscar, crear, etc. que para ellos mejor un archivo en PDF y pa’ lante.

    3. No tenemos impresora, ni conexión de wifi no funciona, no tengo ordenador, etc. Entiendo todas las situaciones pero también hay que entender el profesorado, para un sector como la docencia eso es nuevo. Quizás ya se utilizaba meet, zoom, Kahoot!, quiz, Google form, etc. Pero no es lo mismo in situ en el colegio que desde casa (y no, por mucho que tengas organizado como lo quieres hacer, funciona con ensayo y error. Detrás de cada pantalla hay familias con circunstancias que quizás no te planteabas desde el principio y que no están recogidas. Pero no pasa nada, te vale para aprender). Quizás las herramientas digitales ya existían, pero no era el mismo cometido. No es lo mismo que te sirvan como apoyo para el aprendizaje que como herramienta para enseñar. A este nuevo cometido hay que marcarle un ritmo cómodo para todos.

    Nunca llueve a gusto de todos, pasaba antes y pasa ahora. Pero ahora, con mayor visibilidad. Es cuestión de paciencia por ambas partes, familias y profesorado. Ser laxos y ver a qué ritmo funcionamos.

    También me gustaría que compartieras todas esas herramientas del siglo XXI, por si nos valen.

    ¡Un saludo!

  7. Estoy de acuerdo en muchas cosas de las que comentas. Afortunadamente la tutora de mi hijo y el cole en general son muy pro ideas nuevas, y muchas de las tareas que mandan son interactivas, musicales, juegos y entretenimiento,además de usar la plataforma virtual de los libros de texto, lo que ocurre es que hay un gran número de madres (seamos realistas, en el grupo los padres brillan por su ausencia 🤨) que no tienen ni idea de tecnología, plataformas, servidores para subir vídeos y pasar enlaces, etc. y es un caos… Personalmente ayudo en lo que puedo, pero a veces me saturo de una manera horrible y paso de leer el grupo ante la amenaza de empezar a espumar por la boca…
    Normalmente estamos un par de horas con la tarea, porque aunque en el cole pasen 5 horas, como he leído en otro comentario, no pasan esas 5 horas dándolo todo delante del libro, juegan, hacen puzles, debates, juegos, ven videos, bailan… así que no, no puedes tener a un niño 5 horas delante de un montón de fichas.
    Hoy por ejemplo, cuando llevábamos una hora y algo, hemos hecho un parón, hemos salido a la terraza al sol, hemos quitado las hojas muertas de las plantas, hemos charlado un poco sobre lo buena que es la luz del sol, lo complicado que se hace estar en casa a veces, pero que podemos disfrutar más de la terraza, ver pelis, jugar a juegos de mesa… tras 20 minutos hemos vuelto al trabajo y ha sido mucho más llevadero. No podemos ser más estrictos que los profes ni tratarlos como si esto fuera un campo de trabajos forzados, son niños, no robots… echadle paciencia y ante la sobrecarga, priorizad, es mi consejo. Nos quedan semanas así y esto no puede ser una pesadilla, ni para ellos ni para nosotros. Besos y ánimo!!

  8. No me gusta el tono del artículo. Conozco las situaciones que relatas pues tengo 3 hijos y sus profesores están esforzándose al máximo para hacer esto lo más llevadero posible. Se han comentado situaciones que dificultaban el trabajo en casa y los profesores han cambiado procedimientos y ritmos. ¿Para esta situación estaba alguien preparad@? Tú tono crítico y sarcástico esta de más, todos estamos en el proyecto de que los niños sigan adelante y motivados. Me ha decepcionado el artículo.

    1. Muy de acuerdo, Almudena. El tono de superioridad sobraba totalmente. Nadie estaba preparado para esto, y la gran mayoría de profesores está preocupándose por los niños y haciendo lo que puede

      1. No sé yo no he entendido tono de superioridad la verdad.
        Es evidente que nadie estamos preparados y más en el contexto en el que se están desarrollando los acontecimientos. Yo más bien lo entendí como una “crítica” global a todos los estamentos y sobre todo a la gestión, pero no a los docentes.

  9. Que espectáculo poder leerte, nuestra escuela se ha dedicado a informarnos (mas bien desinformarnos) por un grupo de Whatsapp, si así de informal se han tomado acá la plataforma para enviar el cronograma y la guía de actividades, al principio era una total locura (y aun lo sigues siendo) estoy luchando entre entender las tareas, estudiarlas para poder explicarlas, entender a la maestra, entender el método de evaluación, entender la molestia y chismorreo de algunos otros representantes, además de tratar de entender también porque han enviado muchísimas mas actividades a evaluar de lo que normalmente hacen en el colegio, como están haciendo aquellas personas que no tienen ni siquiera la plataforma o el recurso tecnológico para que sus hijos sean evaluados?, Ahora todo tiene que estar listo, enviar foto, vídeos, armar portafolio, registrar noticias relevantes, mapa mental, dibujos cuentos. Que es lo que están haciendo con nuestros hijos golpeados en medio del atropello entre nosotros los representantes.?

  10. nadie estaba preparado para este problema del covid-19 y habrá que buscar las soluciones para que no se pierda el año escolar, porque no se sabe cuando sera la vuelta.

  11. Como maestra de un colegio de educación especial y madre de 2 niños pequeños (18m y 3a), creo q ha sido todo un caos y sigue siendo muy angustiante.
    A nivel personal, es muy dificil poder trabajar con los 2 pequeños en casa y estan muy demandantes…
    Y segundo, mi alumnado es complicado. Asi q padezco por ellos, por saber como estaran y como estaran las familias tantos días en casa… Para empezar les propusimos unas pautas de rutinas para intentar llevar mejor el dia y algunos consejos de acciones q llevamos nosotros a la practica en el colegio.
    Luego les recomendamos actividades q pueden hacer con ellos: lectura, canciones, psicomotricidad, estimulacion auditiva y visual, masajes, cocina, experimentos, manualidades con diferentes materiales, etc.
    Es importante recordar que no todas las familias tienen los.mismos recursos economicos y personales, por eso todo son recomendaciones o ideas!
    A nivel d centro continuamos trabajando toda la documentación interna.

    Un día menos!!! Todo irá bien!

  12. Desde luego que no estábamos preparados para de repente hacerlo todo a distancia, ni el estudio ni el trabajo. Y hay familias que no disponen de recursos telemáticos. Pero lo peor es la incertidumbre. No hay respuesta clara para nadie desde Educación. Esto es un sálvese quien pueda. Cada familia y cada colegio hacen lo que pueden, que bastante es, y cuando de repente te encuentras solo frente al peligro, porque así nos han dejado, es cuando hay que echar mano de uno mismo y ser seres pensantes, no corderitos que siguen a su jefa de rebaño.

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