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Ellas opinan: mis aliados, los antidepresivos y el trabajo

Ellas opinan: mis aliados, los antidepresivos y el trabajo

La ansiedad y la depresión, en este caso depresión postparto, es algo de lo que no se suele hablar, sigue siendo tabú y muchas mujeres se sienten solas e incomprendidas cuando se encuentran en esta situación. La historia de nuestra protagonista, Malamadre de Kike, es la historia de la depresión postparto, y de la relación con ella misma y con su entorno que se iba convirtiendo en tóxica. Entonces decidió, después de darle muchas vueltas, que lo mejor era recibir un tratamiento hasta que se fuera encontrando mejor. Hoy quiere hablar de cómo los antidepresivos y el trabajo se convirtieron en sus aliados para poder superar la depresión en la que entró.

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*Podéis seguirla en Twitter y en su BLOG.

Ayer fue la primera vez que pasé un buen día desde que di a luz. Por primera vez en mucho tiempo, sentí paz y serenidad. No hicimos nada especial. Comimos churros (sigo con la dieta del postparto que consiste en comer todo lo que me da la gana sin remordimientos), trabajé un poco, jugué un rato con mi bebé, conseguí ver una peli con mi pareja, aparentemente un día normal o incluso podrían considerar algunos lectores que fue un día tostón…

Estos meses han sido una MIERDA, con mayúsculas. Me he sentido tan culpable… se supone que tendría que estar pasando por una etapa feliz y he estado hecha una piltrafa. ¡Vaya choque entre mis expectativas y la realidad! Y encima, todo el mundo me ha visto llorar y me he sentido tremendamente vulnerable.

Pero he mejorado y hay varias razones para explicar mi mejoría: me he incorporado al trabajo, recuperando una faceta de profesional y de persona competente que había perdido en los cuatro meses posteriores al nacimiento. Y, además, tras ver que no salía del pozo con varias sesiones de psicoterapia, he acudido al psiquiatra.

He escuchado a otras madres que sufren recurrentes ataques de ansiedad sacar pecho: “el médico me ha mandado pastillas, pero yo no le he hecho ni caso porque yo puedo”. Creo que este comportamiento generalizado está haciendo mucho daño porque al final refuerza el papel de ‘superwoman que puede con todo’.

¿Tomar o no tomar pastillas?

Como yo también soy víctima de esta creencia generalizada, he debatido mucho conmigo misma acerca de tomar pastillas (y con el psiquiatra también, que al pobre lo tengo frito a preguntas). Y antes de permitirme a mí misma recibir esta ayuda externa me he hecho varias preguntas: ¿puedo darme permiso para recibir ayuda? ¿estoy de verdad dándole lo mejor a mi hijo en esta situación de llanto desconsolado?

Las madres que sí sacan la valentía de contar que han recurrido a las pastillas tienen que justificarse: ‘es que mira qué parto tan horrible he tenido’ o ‘es que mi pareja no me ha apoyado’. Porque la realidad es que todo el mundo nos juzga.

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Cuando habían pasado casi cuatro meses y vi que mi tristeza y mis llantos no se reducían con la terapia semanal, me planteé que a lo mejor era más responsable hacer uso de un tratamiento por un periodo determinado de tiempo que seguir sufriendo y hacer sufrir a los demás. Porque la depresión y la ansiedad son tóxicas: se acaban contagiando a la pareja y a los hijos.

Antes de seguir con mi relato, me gustaría recalcar que hay varios grupos de pacientes: uno, enfermos mentales, como los que sufren depresiones recurrentes que invalidan a quienes la sufren dejándoles literalmente tirados en la cama durante meses. Estos enfermos, son tan enfermos como cualquier otro enfermo crónico y, por tanto, necesitan tratamiento de forma continuada.

Pero también existen trastornos transitorios de ansiedad y depresión que, si no se tratan a tiempo y adecuadamente, pueden cronificarse. La depresión postparto es un ejemplo. En general, hay mucho estigma sobre el uso de antidepresivos y ansiolíticos. ¿De verdad hay que llegar al límite para recurrir a un especialista? Quiero insistir en que aquí no incluyo a las personas que sufren una enfermedad mental crónica. Esta pregunta va mas bien destinada al segundo grupo: mujeres que, sin sufrir ninguna enfermedad, se encuentran desbordadas.

Mi experiencia es que, cuando uno no se encuentra bien, todo cuesta mucho esfuerzo: levantarse cuesta esfuerzo, cambiarle el pañal a tu hijo cuesta esfuerzo y si encima se mea nada más le acabas de cambiar ni te cuento, jugar con tu hijo cuesta esfuerzo, preguntarle a tu pareja qué tal le ha ido en el trabajo mientras tú te comes los mocos en casa cuesta esfuerzo, interesarse por la vida de los demás cuesta esfuerzo… pero se puede vivir, se puede cuidar a un hijo. Lo que pasa que con un alto grado de sufrimiento y tristeza que hace que no seas capaz de dar lo mejor de ti mismo.

Recuperar la faceta profesional, un gran alivio

El haber recuperado mi faceta de profesional me ha supuesto un gran alivio. Pero me ha llamado mucho la atención la cantidad de personas que me han preguntado, con preocupación, como llevo ‘eso de dejar al bebé’. Mi respuesta es sincera: lo llevo fenomenal. Porque he recuperado a la María inteligente, competente, compañera, animada que era antes. Y porque llego a casa y puedo disfrutar (o soportar) las risas y los llantos de mi bebé.

Cuando a uno le ponen tratamiento psiquiátrico, puede caer en la tentación de caer en el victimismo: “estoy con tratamiento, ¿cómo voy a trabajar?” Pues perfectamente. De hecho, dejar de hacer cosas INVALIDA. Y las personas que están a nuestro alrededor tampoco deben invalidarnos. Recuerdo que una tarde que yo estaba muy mal mi pareja me dijo: ” yo hago esto que tú no te encuentras bien”, refiriéndose a algo que podía hacer perfectamente. Esa es la forma en la que, sin querer, las personas que nos quieren, pueden contribuir a nuestro empeoramiento. Porque cuando uno atraviesa un periodo de depresión se siente inútil, y si tu entorno potencia tu inutilidad, entonces estás perdido.

En el pasado, no hubiera contado que estoy en tratamiento. “Pensarán que soy débil, que no soy capaz”. Y la verdad es que a nadie le gusta que le vean vulnerable. Ha sido la falta de información y la soledad que he sentido en este periodo lo que me ha impulsado a compartir mi experiencia. ¿Y si empiezo a no ser una cínica y a compartir con los demás mi tristeza y mi malestar? ¿Y si empiezo a aceptarme a mí misma? ¿Y si me permito recibir ayuda? De lo que no se habla, no existe…

Desde que me encuentro mejor, la relación con mi hijo ha cambiado mucho: soy capaz de saborear esos pequeños momentos de infinita ternura que me regala cuando por fin se queda dormidito. Y también ha cambiado la relación con mi pareja porque, ahora que yo tengo mi vida profesional e independiente, ya no estoy enfadada con él como me sucedía antes.

Y vosotras, ¿habéis pasado por la misma situación que María? Os esperamos en los comentarios.

*De qué es la depresión postparto y cómo afrontarla nos habló nuestra colaboradora y psicóloga Ana Kovacs.

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Han comentado...

  1. Mas identificada no me he podido sentir leyendote. Yo tuve dos hijos en 14 meses con una pareja que prácticamente acababa de conocer…y este verano cuando uno tenia 10 meses y el otro 2 años, me sentía tan tan hundida, sola y perdida que me planteaba cosas que jamas pensé que podrían pasar por mi cabeza. Acudí a una psicóloga que no conecte nada con ella y fue casi peor. Finalmente, mucho leer, yoga y meter a una persona en casa 3 horas todos los dias por fin, he empezado a re encauzar mi vida. Lo peor es la falta de información y las palabras de otras madres…en fin, espero poco a poco volver a recuperar la ilusión por vivir. Gracias

    1. Totalmente identificada contigo Ktina. Si además le sumas el haber dejado tu ciudad, tu trabajo, no encontrar un nuevo trabajo y no sentirte valorada… Yo también espero poder recuperar algún día la alegría de vivir.

  2. Desde aquí te mando todo mi apoyo y te invito a que pruebes otro psicólogo con el que conectes. No es fácil dar a la primera. Si se nos hace cuesta arriba, es totalmente lícito y de hecho, razonable, pedir ayuda.

  3. Yo me pasé casi 7 meses con la tristeza/depresión postparto. Los primeros cuatro meses nadie sabía nada, intentaba ocultarlo aunque mi humor no fuese el mismo aunque se notaba que algo me pasaba pero siempre respondía que nada e intentaba evadir y cambiar de tema cuando la realidad era que me encerraba en alguna habitacióin a llorar de forma desconsolada prácticamente tres o cuatro días a la semana. SIntiéndome culpable, vacía, triste y además sin entender el por qué cuando se supone que debía sentirme feliz. A los cuatro meses más o menos mi pareja me pilló en uno de esos momentos de lloros descontrolados y cuando por fin recuperé la capacidad de hablar sin llorar tanto le conté como me sentía y fue un alivio. Me di cuenta de que sola no podría salir de eso y hablé con mi mejor amiga (que por suerte es psicóloga) y por extraño que aprezca con madres a quienes solo conozco de las redes sociales pero que me entendían como nadie.
    Poco a poco empecé a sentirme mejor y ahora puedo decir que llevo un mes sin sentir ni un momento de bajón, ni ansiedad. Pero si hablar, si la terapia no hubiese sido suficiente tengo claro que hubiese recurrido al tratamiento.
    Es injusto que una tenga que justificarse por ello, pero hay mucha desinformación al respecto y del postparto poco se habla. Espero que poco a poco entre todas logremos cambiar eso.

  4. Me alegro de que estés mejor!!
    Tomar pastillas no sirve de nada si no se acompaña de un proceso de terapia.
    Yo era incapaz de ocultarlo. Me oía sollozar hasta el vecino!
    Recuerdo cuando fui con la receta de las pastillas a la farmacia por primera vez. La farmacéutica fue la primera en juzgarme: “te vas a tomar eso??”. Me hizo sentir muy culpable. Como si yo estuviera encantada de tener que tomarlas!

  5. Mi hijo pequeño nació en 2011, un postparto horrible tanto fisica como mentalmente. Me incorporé al trabajo cinco meses después, a un ambiente q ya había dejado irrespirable y q fue pudiendo conmigo. Mi hijo mayor no dejaba de llorar en su primer año de colegio. La empresa de mi marido cerró y abrimos un negocio q iba estupendamente pero no nos daba… Un cúmulo de cosas q me pudieron porque yo no estaba bien. Mi amiga me decía, pide ayuda, no es normal q estés así. En diciembre de 2012 me echan del trabajo, después de un año horrible para q me fuera pq como estaba de reducción no me podían echar… En febrero de 2013, en un semáforo esperando para cruzar me tuve q sentar en un bordillo llorando sin poder parar, en ese momento fui de urgencias a mi médico de cabecera, me pasó en cuanto me vio y me dio pastillas. No podía disfrutar de absolutamente nada, mientras mis hijos dormían yo les miraba sin poder dejar de llorar, por el día practicamente estaba en la cama… Dos años y medio después las dejé, nos plantamos en 2015… No ha sido fácil, de hecho no está siendo, de vez en cuando tomo para la ansiedad, ahora es cuando voy viendo la luz… Mi hijo cumple 7 años esta primavera. Hay q pedir ayuda antes, yo lo dejé pensando q podía, pero no se puede y las pastillas no son ninguna vergüenza, yo haré uso de ellas siempre q las necesite, nadie merece q esté así. De lo q más me arrepiento es de todos esos momentos de los q privé a mis chicos y q ya no hay remedio

  6. Guau Ana, qué historia tan dura.
    Eso mismo es lo que intento reivindicar: el no irlo dejando, el cogerlo a tiempo. Tu historia es un claro ejemplo. Mil gracias por compartirla.

  7. Maria he entendido perfectamente lo q t ha pasado. Di a luz en diciembre de 2016, todo estupendo un buen embarazo buen parto… pero yo llegue hecha mierda a casa. Me pasaba los dias llora q t llora, nadie sabia q decirme solo m decian q porque estaba asi q tendria q estAr feliz, eso aun m hundia mas! Con mi pareja mal tbm, ahora a toro pasado, me doy cuenta q es a estaba enfadada con el, el volvioa su normalidad, y yo? Porque no podia? Porque me cargaba yo todo? Porque yo m sentia asi? Al final decidi ir a una psicologa especializada en el posparto. Me ayudo muchisimo, a resituarmw otra vez, a asumir mi nueva vida, a buscar maneras de encontrar conexion con mi marido…. y todo cambio! Empece a disfrutar de mi maternidad y mi nueva vida. Ahora mi peke tiene 14 meses y estoy genial pero jolines miro atras y pienso “como me costo ver la luz!”
    Nadie habla d estos temas, yo no lo escondo y lo digo bien clarito. Yo pase una depre postparto y sali. Y no me averguenzo. Tuve q pasar un duelo para afrontar mi nueva vida, y necesite ayuda para ello.

  8. Yo tengo una buenahija de 19 meses, los cumple hoy!! y desde hace un año estoy con depresión postparto..pero hasta este miércoles pasado, no había ido a pedir ayuda a una psicóloga. Me ha costado mucho asumir que yo no tengo el control de mi mente y que esto de ser madre me ha superado… Sobra decir que llevo un año sintiéndome una malamadre, y esa era una de las razones por las que no fui a pedir ayuda, a parte de porque pensaba que yo sola por mí misma iba a salir de ésta, como he salido de muchas…!! pero no hay manera, y me afecta directamente a mi relación de pareja por supuesto, y a la relación con mi hija en cuanto a mi falta de paciencia en absolutamente todo lo que hace, y eso que es una niña muy buena pero muy movida, eso sí! Así que este jueves vuelvo a la psicóloga y con muchas ganas de empezar mi tratamiento (no sé si me mandará pastillas), de volver a ser la misma de antes y sobre todo de disfrutar de mi buenahija que me da más alegrías que tristezas pero en este estado a veces es difícil verlo..

  9. Yo estoy en una depresión preparto, estoy embarazada de 30 semanas y estoy triste y muerta de miedo… cuando pienso en la que se me viene encima, en el cambio de vida, en tener que dejar mi trabajo por un tiempo y todo lo que tendré que dejar atrás no veo La Luz… de momento no pueden tratarme con medicación pero voy a una psicóloga especializada en psicología perinatal. Mi miedo a la depresión post parto es enorme ya que entiendo que si no me encuentro bien ahora después será peor…. no sé cómo lograre salir de todo esto, solo desearía volver atrás y haber decidido un embarazo, yo era tan feliz que me cuesta verme tan deprimida y sin ilusión

    1. Yo tambien tuve depresión preparto, mi hija nacio el 31 de enero. Todo empezo cuando empece con las nauseas del embarazos que me duraron hasta casi el final, me encontraba tan mal que cuando salia de trabajar en vez de ir a mi casa me iba a casa de mis padres, los días fueron pasando y al final pasaba mas tiempo en mi casa que con mi marido, me daba miedo conducir, no me veia capaz de hacer nada, en el trabajo rendia menos y pense que me iban a despedir, empece a coger “mania” a mi marido todo lo que hacia me parecia mal. Fui a un psicologo pero me ayudo poco, añoraba mi vida de no embarazada, no quería tener al bebe (que fue muy deseado). En la semana 28 o así empece a tener vertigos y tuve que coger la baja en el trabajo.
      En resumen, este embarazo a sido la peor epoca de mi vida, cuesta decirlo pero odie haberme quedado embarazada y sentia que no quería a mi futuro bebe.
      El parto de fue de lujo, senti un subidon cuando vi a mi bebe, mi marido me apoyo y me “obligo a volver a casa con el” ya que yo practicamente vivía con mis padres, pero el subidon duro solo mientras estuve en el hospital, al volver a casa volví a tener ansiedad, con pensamiento de quitarme la vida.
      A la semana fui a un psiciatra, después de contarle todo lo vivido me dijo que tenia un trastorno de la ansiedad y me convencio para medicarme, yo no quería. Han pasado dos meses de aquello y poco a poco me vuelven las ganas de hacer cosas y disfruto momentos con mi bebe.
      Aún no estoy al 100% pero siento que voy por buen camino

  10. Yo no he sufrido depresión postparto pero he tenido otros trastornos por estres y he acudido sin pensarlo al psiquiatra que finalmente no me puso medicación, pero si lo hubiera hecho sería porque lo necesitaba y yo fui en su ayuda.
    Por favor, HAY QUE BUSCAR AYUDA, no pasa nada, para eso están estos profesionales y nosotros no debemos pasar por estas situaciones ya que la vida es muy corta.

  11. En ello estamos.
    Por fin, después de cinco años desde que nació mi buenahija1 había recuperado mi vida y era ahora o nunca cuando había que plantearse aumentar la familia o callar para siempre. Quien iba a pensar que sería a la primera…
    Llegó el buenhijo2 un niño muy bueno que come y duerme, una buenahija1 muy comprensiva y un marido que hace más de lo posible !Qué suerte! tengo que escuchar continuamente, y es verdad, debería estar pletórica. Pero no lo estoy. Hay días buenos, algunos, muchos regulares y también días malos.
    Días en los que no quieres salir del convento, que te sientes culpable por todo y que todo es cansado y te cuesta esfuerzo. Agotamiento crónico y DEPRESIÓN POSTPARTO también.

    ¿Cómo lo llevo?

    Con mucha ayuda, de marido, padres y psicóloga.
    Los días de agotamiento total el buenpadre hace una o dos tomas nocturnas (que me costó un triunfo reconocer que necesitaba y aceptar que si tenían que ser de leche de fórmula tendría que ser).
    Técnicas de respiración, relajación, velas, música y lo que se me ocurra… A veces esperar a que pase el día y meterme debajo del edredón.
    Aceptar que hay días malos y aprovechar los buenos para disfrutar de la tranquilidas aunque sea en el sofá.
    Y no callar, expresarlo al que pregunta porque de mi sentimiento de vulnerabilidad saco fuerza al hacerlo público, aceptando lo que me pasa.
    Y con la idea de que si los días malos siguen rondando mucho tiempo, para eso está la ciencia y si necesito ayuda de algún fármaco tendré que tomarlo porque la vida no es para ser feliz todos los días pero sí para vivirla todos los días.

  12. Noe: yo sentía muchísimo enfado con mi pareja. La baja maternal me supuso una broma de muy mal gusto. Por qué tenía que pasarla sola?? Eso que mi suegra y mi madre me ayudaron muchísimo pero yo había decidido tener un hijo con mi pareja, no con mi madre ni con mi suegra, y quería compartirlo con él.

    Verónica: olé por pedir ayuda. Mi experiencia es que, la ayuda externa te ayuda a ver las cosas con más distancia.

    1. María, que identificada me siento con eso que comentas. Cuando mi marido se iba al trabajo yo me quedaba llorando, ¡porque yo también quería irme! A la media hora aparecía mi madre en casa, porque yo estaba hecha un trapo, y no sé qué habría hecho sin esa ayuda, pero yo quería que estuviera ÉL cambiando pañales cada media hora o escuchando llantos, o comiendo a horas absurdas comida fría con una mano porque en la otra tienes al bebé,… Acabé desarrollando una ojeriza hacia él, y él no tenía la culpa.
      Volver a trabajar, a los 4 meses (teniendo que escuchar que pobre niño, tan pequeño, etc etc etc), me dio media vida, no me la dio toda, porque aún tardé un par de años en acostumbrarme a tener que hacer absolutamente todo con el niño a cuestas al salir de trabajar. Pero cuando alguien me preguntaba en el trabajo si lo echaba de menos yo me enfadaba, y a la vez me entristecía, porque cuando se acercaba la hora de salir (y por tanto de ir a buscarlo a la guardería) me entraba mucha ansiedad, me costaba respirar, no quería enfrentarme a la tarde con el bebé, me parecía un plan de mier…
      Siempre digo que yo creo que pasé, si no una depresión posparto, algo muy muy parecido, pero que me comí con patatas. Porque ahora visto desde la distancia no es normal que hasta que no ha tenido 4 años no haya sido capaz de disfrutar de estar con él. Animo a quien lo esté pasando a pedir ayuda, yo no lo hice pero ahora lo haría sin dudarlo. Ya no tendré ocasión de hacerlo, porque aunque siempre pensé en tener 2-3 hijos, a experiencia del primero fue tan brutal para mí que he decidido no tener más. Y aún me queda sentirme culpable por no haber disfrutado a mi hijo sus 2-3 primeros años, dejarle sin hermanos,… Solo espero que él no haya percibido demasiado lo mal que lo pasé, ahora aún me lo como a besos cuando tengo ocasión, no sé si para compensar, pero a mí me hace sentir mejor 🙂

  13. Yo tuve a mi primer hijo en 2014 fue un embarazo no buscado pero una vez asimilada la noticia estaba encantada. Cuando nació fue complicado al principio y es verdad que todos te dan consejos y parece que nada haces bien. Una vez superadas las primeras semanas y establecida la lactancia empecé a no hacer caso a nadie y seguir mi criterio y a partir de ahí todo fue sobre ruedas a pesar que ha sido un niño dificil: comía mal, dormía mal, lloraba mucho… pero era feliz. Cuando tenía dos años y medio decidimos que era el momento de tener otro hijo. Y cuando me quedé embarazada todos muy contentos. La sorpresa fue que venían mellizos. Ahora si era un embarazo buscado pero la noticia de los mellizos me sentó fatal… el embarazo fue horrible pq además del mal cuerpo que tenía psicológicamente no asimilaba la noticia. Mi hijo tendria tres años cuando nacieran y yo solo pensaba que no podría cuidar bien de ellos, de ninguno de los tres. Asiq siempre enfadada con el mundo. Los mellis nacieron y yo no sentía la felicidad que se supone que tenía que tener. Los atendía lo justo y necesario y sólo me centraba en el mayor. Me negué a dar el pecho y a cogerlos sólo por placer. Prácticamente el padre y la abuela se ocupaban de ellos. Con tres meses los ingresaron en el hospital y a partir de esa fecha es cuando empecé a preocuparme por ellos. Ahora si que disfruto de ellos y se que fue depresión postparto. También sw que no está completamente superada pq como compulsivamente. La verdad que no he llegado a partir ayuda y después de leer vuestros comentarios creo que mejor tarde que nunca.

  14. Di a luz el 18 de enero de desde entonces no he dejado de llorar, de sentirme sobrepasada, desbordada, culpable, incapaz de disfrutar de este momento….. cada palabra me identifica…. la matrona y la ginecóloga dicen que es normal que me suegra así, si se alarga en el tiempo ya se tomarán medidas.
    Una noche tuve que salir de casa y dar un paseo, solo quería llorar y desaparecer

  15. Creo que ya lo he contado en alguna ocasión pero cuando tuve a mi hija me sentía tan culpable por mi hijo mayor (que tenía un año). Pasé una temporada bastante mala, a parte le daba pecho y la niña no comía nada y se pasaba los días llorando sin parar. Una madrugada que ya no pude más envié al buen padre a por leche y biberones a la farmacia y ahí cuando mi hija empezó a comer, se quedó completamente dormida durante horas y yo empecé a disfrutar otra vez más de mi hijo mayor recuperé otra vez mi alegría. No se puede siempre hacer tanto caso de lo que te dicen en casa con el dichoso pecho, y en los hospitales los médicos y enfermeras, pues yo sabía que desde un primer momento no tuve subida de leche y no podía estar haciendo la tonta así, si yo no paro aquello hubiésemos enfermado las dos.

  16. Hola Magui, yo no soy ni mucho menos experta pero, a lo mejor sería interesante que lo consultases con un terapeuta. Te animo! Yo fui tras tres meses y medio y pienso que tendría que haber ido antes.

  17. Hola María!!

    Yo también me siento identificada contigo y con el resto de las madres que han decidido contar su historia. Todo mi apoyo y mi ánimo para vosotras!.
    Fui madre con 42 años y tras una infección puerperal y una luxación de coxis vino mi depresión. Para colmo la empresa donde trabajaba cerró así que encima, sin trabajo.
    No pude darle pecho a mi hijo porque pese a la insistencia de la matrona como si no hubiese otra forma de alimentarle, no podía porque mi hijo no se saciaba, no me salía casi nada y encima tenía mucha fiebre. Fue el pediatra el que decidió que en mi caso debía de alimentarle con leche de formula.
    Mi hijo lloró muchísimo, todos los días durante el día y la noche. A los 3 meses lo ingresaron por una infección en el riñón y con 6 meses le diagnosticaron reflujo gástrico.
    Entre mi hijo, mi situación laboral y que físicamente no podía ni con mi alma, entré en depresión.
    Sentía que todo lo que había pasado era culpa mía y que era mala madre, mala esposa, mala mujer y mala de todo!!
    La infección del riñón de mi hijo, culpa mía porque no le cambiaba bien el pañal. El reflujo gástrico, culpa mía porque no era capaz de acertar con las leches. Y su continuo llanto, culpa mía porque no sabía consolarlo, me sentía la peor madre del mundo. Y así un día y otro y otro…..
    Acudí a mi ginecóloga para pedirle ayuda. Sólo recibí el consejo de tomar el sol y salir mucho a la calle porque era lo que me sentaría bien, según ella se me pasaría con el tiempo y podría incluso darle un hermanito/a, a mi aquel consejo me cayó como una patada!. Y por supuesto, el tiempo pasaba y yo seguía igual de triste.
    Un día tuve una buena bronca con una amiga porque yo ya no era la misma, siempre triste, siempre malhumorada, sin ilusión, pesimista a tope y encerrada en mi misma sin hablar con nadie. Y fue ahí cuando decidí que yo ya no quería seguir así.
    Acudí a mi familia, empecé a ir a una terapeuta y la situación empezó a cambiar. Tardé un año en poderme levantar y sentar sin torpeza y casi 2 años en volver a ver la luz. Junto con la terapeuta, el apoyo de mi familia y mi marido, algo de lectura y algo de deporte, empecé a quererme más y a sentirme mejor.
    Mi hijo tiene 3 años y medio y estoy encantada de la vida.
    Tengo un trabajo estable, que aunque no me encante porque nada tiene que ver con mi antiguo empleo, pero por lo menos tengo tiempo para mí y para mi hijo. Ahora sé que todo llegará.

    Un abrazo y ánimo para todas. María, tomo nota de tu blog para visitarlo, Muchas gracias !!! 🙂

  18. Gracias a todas vosotras por vuestras contribuciones. A ver si la siguiente generación, la de nuestros hijos, se siente libre de “culpas”. Trabajaremos en ello ????

  19. Un abrazo a todas, sois unas valientes! Es mas valiente el que pide ayuda que el que no la pide desde luego. Yo no he tenido depresion postparto pero me identifico con muchas de las cosas que decis. Tuve un postparto durisimo despues de un parto muy traumatico y durante un año como no podia trabajar culpaba a mi marido por irse a trabajar y no quedarse con el bebe, me sentia fatal cuando una amiga me comentaba que todo el sufrimiento habia merecido la pena por tener a mi hija, que tenia suerte por estar en casa y disfrutarla…. suerte??? Pero si habia dias que no podia ni cogerla!! Eso es disfrutar??? En definitiva mil cosas con las que no me sentia para nada identificada. Y eso te hace sentirte culpable y fatal! Veo las fotos de mi hija recien nacida y se me saltan las lagrimas, no lo disfruté nada, todo era horrible… Ahora estoy mejor, antes del embarazo durante una temporada fui al psicologo y aprendi muchas cosas que me han ayudado en esta ocasion tambien pero no se si lograre superarlo sola. Un abrazo y lo dicho: sois unas valientes sobre todo por contarlo!!!

  20. Hola! Gracias por compartir tan abiertamente tu experiencia, nosotras escribimos sobre la culpa y nos dimos cuenta que puede hacerse catársis al escribir, al leer a otras madres, nos encanta este nuevo movimiento de mujeres realistas. Saludos

  21. Tal cual me he sentido así. El trabajo me salvó y mucha gente me decía que como podía ser! es que realmente no quería a mi bebé? no me sentía mal? pues la verdad es que me hicieron replantearme muchas cosas pero sobretodo vi como está tan estigmatizado el hecho de que una madre tenga un problema de salud mental. Y digo una madre como cualquier persona que lo padezca. Esta sociedad debe cambiar muchas cosas respecto a esto.

  22. Hola!! yo también sufrí depresión postparto y lo plasmé en un ebook gratuito llamado Mamamorfosis, en el que participamos más de 500 madres y en el que escribimos todos nuestras vivencias antes y después del parto y la maternidad. Adjunto link http://www.demicasaalmundo.com/blog/mamamorfosis-las-200-caras-de-la-luna/ y mi historia.
    Mi bebé tenía cerca de 10 meses, estaba con mi marido guardando la ropita que le estaba pequeña y me puse a llorar, no tenía un solo recuerdo de haberle puesto esa ropa a mi bebé, la depresión postparto se había llevado todos los recuerdos de mi bebé desde las 3 semanas hasta los 8 meses…
    Y recordé, agotamiento, desidia, estrés, no quería saber nada de nadie y menos de ese ser que llora y llora y no me deja vivir mi vida, así me sentía yo. Había venido a fastidiarme a hacerme la vida todavía más difícil. No veía ese amor filio maternal que todo el mundo dice… y yo solo la odiaba, no había amor por ningún lado.
    No soportaba la idea de estar con mi bebé a solas, me aterraba quedarme sola con ella o ir a pasear, cualquier cosa que implicará salir de casa con el bebé. Solo quería que durmiera y durmiera para que me dejara en paz y tranquila para que no me molestara.
    Al principio, como siempre se me ha etiquetado como borde y desaboría, pensé que eso era lo que me pasaba, simplemente el bebe no me caía bien…
    Me sentía enjaulada, toda mi vida debía ser para el bebé; alimentarla, cambiarla, pasearla y tener todo en orden en casa y yo por supuesto debía estar perfecta, pero sin ayuda, esto es imposible… a no ser que dejes de dormir. Siempre he sido muy exigente y perfeccionista conmigo misma pero esto era demasiado, entré en un bucle del que no veía la salida, me sentía como un bicho raro. Algo me pasa, las demás madres se las ve tan contentas con sus bebés y yo solo pienso en abandonarlo por ahí y que me deje volver a mi vida de antes.
    Pasaron 7 meses hasta que me detectaron que además de mi depresión postparto tenía hipotiroidismo, lo cual por supuesto no ayudó en nada a la depresión. En cuanto estuve medicada y controlada, comencé a ir un psicólogo. El ser madre había despertado en mí un montón de cosas que no estaban curadas/solucionadas y al tener mi bebé, esto había explotado en mi cabeza. Tenía que asumir
    que era madre y debía cambiar mi chip, durante mucho tiempo había ignorado mis traumas de infancia y ahora con el bebé, para poder ser una madre, debía enfrentarme a mis miedos.

  23. Completamente identificada con esta frase: mujeres que, sin sufrir ninguna enfermedad, se encuentran desbordadas.

  24. Dicen que hay un aprendizaje tras cada proceso traumático…
    Con la crisis postparto, ciertos “problemas” o “debilidades” que ya tenía desde antes de quedarme embarazada, simplemente se hicieron más evidentes.
    Dicen que los bebés son pequeños budas… que vienen al mundo a enseñarnos algo…
    Mi bebé era un espejo gigante que amplificaba todo lo que no me gustaba.

    Tengo que decir que ya hace muchos meses que no me siento así (este artículo lo escribí hace 4 meses).
    Así que ánimo a todas las mujeres que lo estéis pasando putas. Y por favor, pedid ayuda.

  25. Madre mia, cuando he empezado a leer tantos comentarios no me lo podía creer, y es que pensaba que yo era la única que estaba pasando por algo así, y en cierto modo me ha ayudado muchisimo saber que no estoy sola y que esto nos pasa a muchas. Yo tuve a mi nena y desde que nació, poco a poco empecé a sentirme cada vez más triste, no paraba de llorar, y tenía miedo de todo. Encima no ha sido una niña fácil y se tiraba horas y horas llorando, y claro yo con ella. Yo he sido siempre muy alegre y la situación me estaba matando porque no entendía como no podía ser feliz cuando tenía lo que más había deseado durante muchísimo tiempo. Gracias a mi madre,entendí que debía buscar ayuda y fui al médico, que me recetó también antidepresivos. El problema fue que cuando empecé a tomarlos, me entró muchísimas ansiedad y lo pasaba fatal, hasta me dio un ataque de ansiedad y tuve que dejar una noche a la nena con mi madre. Después de un tiempo y la ayuda de ansioliticos, he empezado a encontrarme mucho mejor, pero todavía hay días que se me hacen cuesta arriba y lo veo todo negro….habrá que darse un poquito más de tiempo. Empecé con una psicóloga que no me ayudo nada y ahora me voy a cambiar a ver si me pueden ayudar un poquito más. Aunque a veces se haga difícil, quiero a mi niña con locura, pero a veces echo de menos un poco mi vida anterior, porque esta nueva vida a veces es complicada. También me he apuntado a yoga y la verdad es que me está ayudando mucho. Mucho ánimo a todas las mamis que estéis pasando por lo mismo, yo creo que veremos La Luz L final del túnel!!gracias por compartir vuestras experiencias pues a mi me ha servido de ayuda al ver que no estoy sola

  26. Gracias y solo gracias es lo que puedo dar leyendo tantas historias de vida real que te hacen dejar de sentirte un bicho raro y un ser desnaturalizado por no ser inmensamente feliz al convertirte en madre…cuánta desinformación hay acerca de este tema tan serio y que peligroso es. Yo tampoco pare de llorar durante meses y era incapaz de sentirme de otra forma que no fuese prisionera de mi nuevo rol, aún hoy después de casi 10 meses no encuentro mi sitio en esta “mi nueva vida” dedicada al 100% a mi pequeño, al que sin duda quiero con locura, pero que ha hecho desaparecer partes de mí que me cuesta asumir que ya no están y quizá no vuelvan. Mucho ánimo a todas, seguid siendo tan fuertes.

  27. Hola , yo también pasé por una depresión post parto , es horrible , no tienes ganas de nada , cuesta todo , vivir , ….aun hoy cuando veo a alguien con un bebé , me da una especie de envidia por no haber podido disfrutar de ese tiempo con mi hija ( hoy tiene 13 años) . Yo si pedí ayuda pronto , no podía más , me trate con pastillas , quería curarme con lo que fuera , pero tomar la decisión de dejar de darle el pecho , me costo mucho . Recuerdo que alguien me dijo , porque estas así, si la niña está sana ? Es la falta de comprensión en cualquier enfermedad mental, no se velo que pasa , aquí no hay radiografía donde se vea el sufrimiento. Yo si lo dije , por eso ha habido gente que me ha preguntado cómo lo superé , muy poca gente lo cuenta . Es una enfermedad como otra , hay que decirlo y normalizar. Un saludo a todas.

  28. Mi bebe tiene 3 meses y estoy sufriendo depresión postparto, no he dejado de llorar desde el día que nació, me siento triste, sobre todo a primera hora de la mañana me dan ataques de pánico y cada día es como “el día de la marmota”, un bucle interminable de atender a un bebe y sentirte hundida, infeliz y sin futuro. Pedí ayuda hace un mes a mi médico y me dieron cita para la enfermera en salud mental, han tardado un mes en atenderme a pesar de decirles que he pensado en quererme morir. Espero poder salir de esta situación tan horrible aunque tengo mucho miedo, puedo tomar antidepresivos amamantando? De verdad la terapia te ayuda a superarlo? Gracias Maria por contar tu historia, sin duda ayuda mucho saber que no estamos solas.

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