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Ellos hablan: malasmadres ♥ Álvaro Bilbao

Ellos hablan: malasmadres ♥ Álvaro Bilbao

Cómo entender el cerebro de un niño, cómo se desarrolla y de qué manera podemos sacarle más partido a su intelecto e inteligencia emocional es algo que particularmente me ha interesado siempre. Qué hacer, cómo establecer límites, saber si un castigo es recomendable y potenciar al máximo sus capacidades sin dejar de lado la parte emocional es lo que nos explica hoy en una interesante entrevista el Álvaro Bilbao. Álvaro es padre de tres buenoshijos, se ha formado como neuropsicólogo en el Hospital Johns Hopkins (Baltimore) y ha colaborado con la Organización Mundial de la Salud. Trabaja como neuropsicólogo clínico y psicoterapeuta. Es autor de El cerebro del niño explicado a los padres”, un libro con el que he disfrutado y he entendido muchos aspectos del comportamiento de los más pequeños. Imparte conferencias y cursos por toda España sobre educación con el cerebro en mente y desde su WEB ofrece cursos online para madres y padres que quieren tener una visión clara, práctica y basada en la neurociencia acerca de la educación.

*Podéis seguirle en facebook y en twitter.

1. ¿Qué caracteriza al cerebro de un niño?, ¿qué deberíamos tener en cuenta para conectar mejor con nuestros buenoshijos?

Lo primero que los padres deberían saber es que el cerebro del niño no percibe el mundo como el de los adultos ni aprende de la misma manera. El cerebro del adulto es lógico y verbal, el cerebro del niño es mucho más emotivo e intuitivo. Cuando un niño se emociona, todo su cuerpo salta, la parte emocional del cerebro del niño tiene un gran peso en su desarrollo y los padres podemos utilizar la empatía como forma de comunicación. Por otra parte el cerebro del niño y aprende principalmente a través del juego y las consecuencias (tanto positivas como negativas). Conectar con nuestros hijos implica sumergirnos con ellos en el mundo del juego y de las emociones. Ser capaces de apagar la televisión y nuestras preocupaciones del mundo adulto para sentarnos en la alfombra a jugar. Esa es la primera fila de la vida de nuestros hijos.

2. El exceso de información sobre cómo debemos educar, ¿juega en nuestra contra?, ¿qué errores cometemos los padres?

Sabemos que el cerebro adulto, cuando se expone a un exceso de información puede entrar en cortocircuito; no asimila información excesivamente minuciosa o aparentemente contradictoria y se aferra a uno o dos mensajes extremos. Las madres a veces mejor intencionadas son las que más frecuentemente se van a los extremos. Yo en el libro hablo, desde el cariño, de las madres fundamentalistas. Aquellas que tienen claro los miligramos de cereal que hay que echar en el biberón, la temperatura a la que debemos bañar al bebé, o las que excluyen los límites y las normas de una manera radical para evitar la frustración y la rigidez. También están los que buscan el refuerzo constante, los que sobreprotegen al niño o los que confían en metodologías demasiado rígidas en la educación. Criar y educar a un hijo es algo instintivo y no una ciencia exacta

3. Con el estrés y las obligaciones del día a día, nos olvidamos de disfrutar de los primeros años de nuestros hijos, ¿qué consejo nos darías?

Los primeros años de la vida de los niños son los más importantes. No es porque el cerebro durante esos años tenga una mayor plasticidad, sino porque esos años son esenciales en la creación del vínculo, de la confianza del niño con el mundo y consigo mismo. Para mi fue difícil aceptar el cambio de vida que supuso perder parte de mi libertad. Creo que la clave de poder disfrutar de esos años está en hacer algunas renuncias y sobre todo vivir la maternidad con pasión. En la medida que un padre o una madre encuentre el rato con sus hijos como el más estimulante del día se puede disfrutar cada pequeño momento para sacar el máximo provecho a la relación con nuestros hijos. Si adoptamos la perspectiva del juego es fácil conseguir ambas cosas porque los ratos con nuestros hijos serán más gratificantes.

4. ¿Crees en los límites?, ¿cómo hay que establecerlos?

Cuando estamos en el viente materno, no hay límites. El niño es uno con su madre y es posiblemente el momento más dulce de nuestras vidas. Sin embargo una vez salimos al mundo real los límites existen por todas partes. A las pocas horas de nacer el niño se tendrá que separar de su madre para que la pobre se pueda duchar. Es el comienzo de una aventura en la que el niño tiene que aprender que no puede tenerlo todo, siempre y cuando quiera. Los límites son esenciales. Existe toda una estructura del cerebro que se dedica a acomodar los límites que la familia y la sociedad impone. Vivir en sociedad conlleva muchas ventajas pero también aprender las reglas del juego. El niño que es educado por sus padres con normas claras y que sabe respetar los límites naturales, se adapta mejor a la sociedad en la que vive, no como concepto abstracto sino en entornos concretos como lo son su familia, la escuela, su grupo de amigos y más adelante su propio trabajo.

5. Una de las situaciones que nos desborda a los padres son las rabietas, a veces difíciles de controlar, de los niños, ¿cuál es la mejor manera de acercarnos a ellos en este momento?, ¿alguna clave para el éxito?

Cuando un niño tiene una rabieta es porque se ha frustrado un deseo. El niño se siente frustrado y la rabieta es la expresión de esa frustración. Creo que hay dos claves para manejar las rabietas bien. En primer lugar tener claros los límites. La madre que le dice al niño que no le deja jugar a la Tablet, pero no está del todo convencida, tiene muchas más opciones de claudicar que la que lo tiene claro. Ninguna madre tiene dudas con respecto a que los niños no deben meter la lengua en el enchufe; por eso los niños tienen claro que no lo deben hacer. La segunda clave es tratar la frustración desde el cariño y la empatía; sin culpa. Si el niño es pequeño puede ser una frustración totalmente normal no tener la piruleta. En ese caso, le podemos decir una frase tan sencilla como “Estás triste (o frustrado) porque mamá no te ha comprado la piruleta, ¿verdad?” En cuanto conectamos con la emoción del niño, su cerebro comienza a calmarse. Normalmente no vale con una única frase; podemos dar un poco de bolilla al niño y decirle frases similares…”Claro..como mamá no te ha comprado la piruleta estás enfadado” o “Tu querías mucho la piruleta, ¿verdad?”. Hay que seguir insistiendo un poquito. La empatía ayuda mucho al niño a sentirse entendido y acompañado, pero también a entenderse a sí mismo y a calmar su angustia.

Cubierta

6.  ¿Castigo sí o castigo no?, ¿cómo establecerlo sin dramas?

Siempre es mejor un castigo que un niño que no aprende las consecuencias de sus acciones. En el libro, sin embargo, hablo de alternativas al castigo. Son muchas y la ciencia ha demostrado que son mucho más eficaces que los castigos. La primera de ellas es reconocer y reforzar cuando el niño lo hace bien (por ejemplo para el niño que pega a su hermana, el día que no la ha pegado es digno de reconocimiento). La segunda son los límites; si estamos atentos e impedimos que llegue a pegarla las primeras veces, el niño desistirá. En tercer lugar están las normas. Si yo establezco como norma que el niño que no deje el videojuego cuando yo se lo pido no puede jugar al videojuego el día siguiente, me voy a ahorrar muchos castigos. Las normas se respetan mejor que los castigos porque no tienen un espíritu personalista ni vengativo, son normas y punto. Lo difícil es tener las ideas suficientemente claras para poder establecer límites, normas y refuerzos de una manera clara que el niño o adolescente entienda a la primera. Entender cómo funciona el cerebro del niño puede ayudar. Está un poco feo decirlo, pero mi papel de mal padre, poniendo límites o estableciendo normas es para mí tan sencillo y satisfactorio como el de padre cariñoso, porque sé que en los dos casos estoy ayudando mucho a mis hijos. Los dos son igual de positivos.

7. ¿Qué importancia tiene la inteligencia emocional en un niño?, ¿cómo podemos potenciarla?

La inteligencia emocional es clave. Decía Nelson Mandela que una mente brillante y un corazón generoso hacen una combinación formidable y yo no podría estar más de acuerdo. En la sociedad de hoy en día tenemos muchos niños inteligentes, que hablan muchos idiomas, pero tremendamente competitivos, poco pacientes y poco compasivos. Seguramente son niños que no llegarán muy lejos en la vida. En la sociedad real, la capacidad de colaboración la generosidad o la empatía son las que marcan la diferencia en muchas situaciones profesionales y en casi todas las personales. Educar al niño y al adolescente en inteligencia emocional implica educarle en empatía, en responsabilidad, que tenga una autoestima buena basada tanto en el afecto de unos padres cariñosos como en los límites de unos padres que se preocupan porque respete a los demás. También hay técnicas de psicología positiva que ayudan al niño a tener una visión positiva del mundo y de sí mismo.

8. ¿En qué medida afecta nuestras actitudes en el desarrollo del cerebro de nuestros buenoshijos?

La madre Teresa de Calcuta solía decir que no nos preocupáramos si nuestros hijos no nos hacen caso, porque observan todo lo que hacemos. Tenía mucha razón, existe todo un circuito de neuronas, llamado neuronas espejo, que el cerebro utiliza para aprender a través de la imitación. Igual que el hermano pequeño imita al mayor, el cerebro de nuestros hijos observa y aprende de forma silenciosa, como nos relacionamos con los demás, como nos alimentamos, como respondemos ante los problemas y los contratiempos, como cultivamos nuestra mente o como tratamos a otras personas. Es como si el cerebro tomara notas de todo nuestro repertorio para aprender. En este sentido las niñas toman más apuntes de sus madres y los niños de sus padres. Está especialmente estudiado como la manera que las madres tienen de afrontar situaciones difíciles o estresantes marca el estilo de afrontamiento de sus hijos. Si ante cualquier frustración (como por ejemplo que el niño no quiera terminar el pescado) te vienes abajo o gritas, es muy posible que tus hijos aprendan a afrontar las frustraciones con desánimo o gritos. Por eso es muy beneficioso para madres e hijos aprender a gestionar estas situaciones.

9.  ¿Podemos potenciar el intelecto de nuestros hijos?, ¿cómo sacarle el mayor partido posible?

Sin lugar a dudas. Los estudios indican que aproximadamente el 70% de la inteligencia es heredada. Sin embargo, los padres que saben como influir en el desarrollo de sus hijos pueden potenciar su capacidad intelectual. Curiosamente muchas madres y padres creen que las clases extraescolares son la respuesta para aumentar la inteligencia. No hay ninguna evidencia al respecto, más bien al contrario, los verdaderos artífices del desarrollo intelectual del niño son los padres. Existen muchos estudios muy bonitos que hablan de cómo la manera en la que las madres hablan a sus hijos pueden contribuir de una manera clara a desarrollar una memoria más ágil y efectiva, una atención más calmada o una mayor capacidad creativa. En el libro he intentado explicar las más importantes.

10.  Por último, ¿qué encontrara la madre o el padre que lea ‘El cerebro del niño explicado a los padres’?

El libro tiene un enfoque muy cercano y 100% práctico. No es un manual de neurociencia sino que es una guía práctica que introduce a los padres en el mundo interior de sus hijos y les dará una visión clara acerca de cómo actuar y ayudarles en el desarrollo. No lo he escrito con la perspectiva de neurocientífico sino con los aprendizajes, errores y experiencias de un padre, que resulta que es neuropsicólogo. Para mi la mayor satisfacción está siendo los comentarios de los padres que se identifican con situaciones muy reales y cotidianas y de muchas madres que han conseguido implicar a sus parejas en la educación. El libro es fruto de muchos años de experiencia como neuropsicólogo, algo menos como padre y muchos cursos y seminarios sobre el tema. Son miles muchos las madres que han participado en mis cursos a nivel presencial o en su versión online que incluye ejercicios prácticos y algunos extras. Cualquiera de los dos formatos (el libro y el curso) ponen los conocimientos de un siglo de neurociencia al servicio de las madres en forma de conocimientos, experiencias y trucos prácticos y fáciles de aplicar en casa.

Si queréis realizarle una pregunta a nuestro entrevistado el os reponderá encantado y si deseáis conocer más a Álvaro Bilbao os dejamos con una ponencia en ‘Gestionando Hijos’ muy aconsejable acerca de mitos y realidades sobre el efecto de las nuevas tecnologías en el cerebro de nuestros hijos. Precisamente Laura Baena junto con Álvaro Bilbao y otros geniales ponentes estarán en el evento Gestionando Hijos el próximo 12 de diciembre. El evento está completo, pero quedan plazas para algunos de los talleres de los días previos. ¡No te pierdas el taller de Álvaro el próximo día 9 de diciembre a las 17:30 horas.

Y para todas vosotras malasmadres tenéis un 70 por ciento de descuento en el curso ‘El cerebro del niño’ impartido por Álvaro Bilbao desde su web. Si os interesa podéis apuntaros AQUÍ.

Imagen curso online

Han comentado...

  1. !Qué interesante!A veces no somos conscientes que educar es como comunicar. Siempre lo hacemos porque aunque no estemos haciendo nada, eso comunica, eso educa. Qué pena no poder ir al evento

  2. !Qué interesante!A veces no somos conscientes que educar es como comunicar. Siempre lo hacemos porque aunque no estemos haciendo nada, eso comunica, eso educa. Qué pena no poder ir al evento

  3. Me has convencido totalmente. El libro ya está en la carta para los Reyes Magos! 🙂
    Me ha encantado lo que dices que para ti el papel de malpadre que pone normas es tan satisfactorio como el del padre cariñoso. Yo también pongo varias (un montón) de normas en casa. Y lo mejor es que funcionan de maravilla. Son normas que para ellos son de lo más normal. Por ejemplo, en casa para mirar la tele hay que “pagar” una entrada, como en el cine (cada niño tiene 4 entradas a la semana) y nadie se cuestiona mirar la tele sin entrada, porqué en casa funciona así.
    Gracias por tu consejos y por contar tu experiencia.

  4. Me has convencido totalmente. El libro ya está en la carta para los Reyes Magos! 🙂
    Me ha encantado lo que dices que para ti el papel de malpadre que pone normas es tan satisfactorio como el del padre cariñoso. Yo también pongo varias (un montón) de normas en casa. Y lo mejor es que funcionan de maravilla. Son normas que para ellos son de lo más normal. Por ejemplo, en casa para mirar la tele hay que “pagar” una entrada, como en el cine (cada niño tiene 4 entradas a la semana) y nadie se cuestiona mirar la tele sin entrada, porqué en casa funciona así.
    Gracias por tu consejos y por contar tu experiencia.

  5. Me ha encantado la entrevista y yo tambien he puesto el libro en la lista de los reyes jeje. Aunq siempre me pasa igual y la teoria esta muy bien pero luego en la practica con el cansancio y demas es muy dificil llevarla a la practica… A mi me gustaria preguntar algunos consejos para gestionar la relacion de dos hermanas que se llevan poco, una tiene 26 meses y la pequeña 12. El tema de celos, de compartir, de envidias… Muchas gracias!

    1. Yo lo he enfocado con mis hijos de la siguiente manera.
      1. Reconocer siempre el derecho del niño a sentirse triste o desplazado.

      2. Ayudarle a expresarlo de una manera correcta, y a ser posible verbal..a partir de los 28 meses ya pueden decir si se sienten enfadados o tristes..lo cual es un buen comienzo.

      3. Poner límites claros. Se puede sentir como se quiera..pero no dejamos que pegue o haga daño al hermano

      4. Seguir nutriendo al hijo “desplazado” con mucho mucho cariño (pasando buenos ratos con él o ella y ratos a solas).

      5. Reforzar cada vez que se acerque de una manera positiva a su hermanito. Le podemos decir frases como…”Compartes genial”. “Que bien juegas con tu hemrmana”. “Qué paciente has sido”. “Como has ayudado a mamá” Etc…introducir los mensajes de la paciencia, el compartir le ayudarán ahora y en todas las relaciones sociales de su vida.
      De todas formas en el curso vienen muchos consejos acerca de como aplicar respuestas empáticas y ejemplos precisamente para este tipo de situaciones.

  6. Me ha encantado la entrevista y yo tambien he puesto el libro en la lista de los reyes jeje. Aunq siempre me pasa igual y la teoria esta muy bien pero luego en la practica con el cansancio y demas es muy dificil llevarla a la practica… A mi me gustaria preguntar algunos consejos para gestionar la relacion de dos hermanas que se llevan poco, una tiene 26 meses y la pequeña 12. El tema de celos, de compartir, de envidias… Muchas gracias!

    1. Yo lo he enfocado con mis hijos de la siguiente manera.
      1. Reconocer siempre el derecho del niño a sentirse triste o desplazado.

      2. Ayudarle a expresarlo de una manera correcta, y a ser posible verbal..a partir de los 28 meses ya pueden decir si se sienten enfadados o tristes..lo cual es un buen comienzo.

      3. Poner límites claros. Se puede sentir como se quiera..pero no dejamos que pegue o haga daño al hermano

      4. Seguir nutriendo al hijo “desplazado” con mucho mucho cariño (pasando buenos ratos con él o ella y ratos a solas).

      5. Reforzar cada vez que se acerque de una manera positiva a su hermanito. Le podemos decir frases como…”Compartes genial”. “Que bien juegas con tu hemrmana”. “Qué paciente has sido”. “Como has ayudado a mamá” Etc…introducir los mensajes de la paciencia, el compartir le ayudarán ahora y en todas las relaciones sociales de su vida.
      De todas formas en el curso vienen muchos consejos acerca de como aplicar respuestas empáticas y ejemplos precisamente para este tipo de situaciones.

    1. Hola María. Hola malas madres. El cupón no caduca. Podéis inscribiros vosotras, vuestras hermanas y primas. Echad un vistazo, seguro que os encanta!!

    1. Hola María. Hola malas madres. El cupón no caduca. Podéis inscribiros vosotras, vuestras hermanas y primas. Echad un vistazo, seguro que os encanta!!

  7. Hola,
    Quisiera saber si usted trata a niños con crisis de ausencias. Tengo hora con el neurologo pero quisiera saber a que atenerme. Estoy un poco desorientada en el tema y temo equivocarme en decisiones y ser mas malamadre todavía.
    Muchas gracias por escuchar.

    1. Hola Patricia,

      Lo siento. No trato a niños, ni las crisis epilépticas son mi especialidad. Solo adultos. Como digo yo, soy un padre que sabe mucho acerca del cerebro. Siento no poder ayudarte. Espero que todo vaya bien y que se le vayan pasando. Te mando un saludo cariñoso.

  8. Hola,
    Quisiera saber si usted trata a niños con crisis de ausencias. Tengo hora con el neurologo pero quisiera saber a que atenerme. Estoy un poco desorientada en el tema y temo equivocarme en decisiones y ser mas malamadre todavía.
    Muchas gracias por escuchar.

    1. Hola Patricia,

      Lo siento. No trato a niños, ni las crisis epilépticas son mi especialidad. Solo adultos. Como digo yo, soy un padre que sabe mucho acerca del cerebro. Siento no poder ayudarte. Espero que todo vaya bien y que se le vayan pasando. Te mando un saludo cariñoso.

  9. Quería preguntarte sobre el refuerzo positivo. Mi hijo mayor es un niño que siempre busca agradar a todo el mundo. De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que cada vez demanda más ese refuerzo, está constantemente preguntando si lo está haciendo bien, si nos gusta lo que ha hecho o como lo ha hecho…
    Es el mayor de tres (el peque tiene 10 meses) y me da la sensación de que es su manera de reclamar atención, y la verdad que no sé cómo afrontar el tema. Quiero que tenga confianza en sí mismo y que no dependa tanto de las opiniones de los demás. Muchas gracias!

    1. Hola Ana:

      Lo que comentas es relativamente normal. Puede que haya aprendido a ganar su autoestima a base de refuerzos (por eso es también importante decirles también, lo que no hacen bien y de vez en cuando una regañina o un mal gesto por parte de los padres ayuda al niño a ganar conciencia de lo adecuado y lo inadecuado). También puede que simplemente le cueste más escuchar su propio criterio.

      En el curso online hablamos de como mejorar la confianza del niño. Creo que en el caso de tu hijo, cuando te pregunte si lo ha hecho bien, le puedes responder con una pregunta…¿cómo te sientes con esto que has hecho? ¿Como sientes tú que está bien o mal? Ayudar al niño a escuchar sus sentimientos y pálpitos sobre sus propias decisiones es fundamental para ayudarles a tomar confianza en ellos mismos y desarrollar la corteza orbital que es la que detecta este tipo de señales. Despertar esa parte del cerebro de tu hijo le va a venir genial para aprender a tomar buenas decisiones y también a ganar confianza en sí mismo.

      Espero que te haya ayudado!

      Un abrazo

  10. Quería preguntarte sobre el refuerzo positivo. Mi hijo mayor es un niño que siempre busca agradar a todo el mundo. De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que cada vez demanda más ese refuerzo, está constantemente preguntando si lo está haciendo bien, si nos gusta lo que ha hecho o como lo ha hecho…
    Es el mayor de tres (el peque tiene 10 meses) y me da la sensación de que es su manera de reclamar atención, y la verdad que no sé cómo afrontar el tema. Quiero que tenga confianza en sí mismo y que no dependa tanto de las opiniones de los demás. Muchas gracias!

    1. Hola Ana:

      Lo que comentas es relativamente normal. Puede que haya aprendido a ganar su autoestima a base de refuerzos (por eso es también importante decirles también, lo que no hacen bien y de vez en cuando una regañina o un mal gesto por parte de los padres ayuda al niño a ganar conciencia de lo adecuado y lo inadecuado). También puede que simplemente le cueste más escuchar su propio criterio.

      En el curso online hablamos de como mejorar la confianza del niño. Creo que en el caso de tu hijo, cuando te pregunte si lo ha hecho bien, le puedes responder con una pregunta…¿cómo te sientes con esto que has hecho? ¿Como sientes tú que está bien o mal? Ayudar al niño a escuchar sus sentimientos y pálpitos sobre sus propias decisiones es fundamental para ayudarles a tomar confianza en ellos mismos y desarrollar la corteza orbital que es la que detecta este tipo de señales. Despertar esa parte del cerebro de tu hijo le va a venir genial para aprender a tomar buenas decisiones y también a ganar confianza en sí mismo.

      Espero que te haya ayudado!

      Un abrazo

  11. Me ha encantado el post, como especialista en el tema quisiera preguntarle sobre mi caso, mi bebe de 13 meses que acaba de aprender a andar le ha dado por tirarse al cuelo se sienta y se tira lentamente a patalear llorisqueando cuando no se sale con la suya, cuando le estas explicando algo sobre lo que le puede pasar cuando le vas a quitar algo que cogio y no debía se pone a mirar a otro sitio como si con ella no fuese la cosa, y eso si aprende a la primera todo lo q se le dice lo capta a la primera y incluso se acuerda de un dia para otro. de mas pequeña por ejemplo venia mi madre y al verla se le ponía hacer los 5 lobitos por q ella es la q se lo enseño, al ver a mi suegra lo asociaba con otras cosas q ella le enseñaba, entonces al ver q ella es una niña q aprende rapìdo, me gustaría saber como pueda hacer para q deje de coger esas rabietas y me preste atención a lo q le explico, a ver si me puede ayudar,gracias

    1. Hola Gema:

      la mejor manera de que deje de coger las rabietas…es que las coja..es un proceso que todo niño tiene que aprender. No podemos ahorrar los disgustos y las frustraciones a los hijos porque les privariamos de un aprendizaje muy util para su vida.

      Ahora bien. Podemos ayudarle a calmarse antes…por ejemplo cogiéndolos en brazos (si no es justo lo que están demandando)..susurrándoles y acostumbrándoles a escuchar el susurro mientras se calman o comienzan a dormir, diciéndoles siempre la misma frase..como por ejemplo…ya está pasando o simplemente estando a su lado mientras se calman. El bebé debe aprender a calmarse por si mismo, aunque nosotros podemos ayudar y mucho a que se calme antes. No creo en evitar a los niños toda frustración, porque entonces no aprenderían, pero tampoco a dejarles a la intemperia llorando durante horas. La responsabilidad de todo padres es ayudar y enseñar al niño a calmarse poco a poco y con paciencia.

      Posiblemente cuando le hables, el niño no te mira porque no le interesa o no llega a entenderlo. Con 13 meses una frase como “coge la muñeca” es algo realmente complicado de entender..así que cosas más complejas mucho más todavía. En el curso podrás encontrar técnicas de comuinicación efectiva y, también estrategias para ayudar a reducir la frustración y mejorar el autocontrol.

      Gracias!

  12. Me ha encantado el post, como especialista en el tema quisiera preguntarle sobre mi caso, mi bebe de 13 meses que acaba de aprender a andar le ha dado por tirarse al cuelo se sienta y se tira lentamente a patalear llorisqueando cuando no se sale con la suya, cuando le estas explicando algo sobre lo que le puede pasar cuando le vas a quitar algo que cogio y no debía se pone a mirar a otro sitio como si con ella no fuese la cosa, y eso si aprende a la primera todo lo q se le dice lo capta a la primera y incluso se acuerda de un dia para otro. de mas pequeña por ejemplo venia mi madre y al verla se le ponía hacer los 5 lobitos por q ella es la q se lo enseño, al ver a mi suegra lo asociaba con otras cosas q ella le enseñaba, entonces al ver q ella es una niña q aprende rapìdo, me gustaría saber como pueda hacer para q deje de coger esas rabietas y me preste atención a lo q le explico, a ver si me puede ayudar,gracias

    1. Hola Gema:

      la mejor manera de que deje de coger las rabietas…es que las coja..es un proceso que todo niño tiene que aprender. No podemos ahorrar los disgustos y las frustraciones a los hijos porque les privariamos de un aprendizaje muy util para su vida.

      Ahora bien. Podemos ayudarle a calmarse antes…por ejemplo cogiéndolos en brazos (si no es justo lo que están demandando)..susurrándoles y acostumbrándoles a escuchar el susurro mientras se calman o comienzan a dormir, diciéndoles siempre la misma frase..como por ejemplo…ya está pasando o simplemente estando a su lado mientras se calman. El bebé debe aprender a calmarse por si mismo, aunque nosotros podemos ayudar y mucho a que se calme antes. No creo en evitar a los niños toda frustración, porque entonces no aprenderían, pero tampoco a dejarles a la intemperia llorando durante horas. La responsabilidad de todo padres es ayudar y enseñar al niño a calmarse poco a poco y con paciencia.

      Posiblemente cuando le hables, el niño no te mira porque no le interesa o no llega a entenderlo. Con 13 meses una frase como “coge la muñeca” es algo realmente complicado de entender..así que cosas más complejas mucho más todavía. En el curso podrás encontrar técnicas de comuinicación efectiva y, también estrategias para ayudar a reducir la frustración y mejorar el autocontrol.

      Gracias!

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