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Lo que no sirve

Lo que no sirve

Se acerca el final de año e inevitablemente tendemos a hacer un recorrido por lo que hemos conseguido, lo que no y aquello que nos hubiera gustado alcanzar. Normalmente, nos hacemos una lista de objetivos tipo “voy a apuntarme al gimnasio”, “voy a aprender idiomas”, “voy a…”. Son objetivos que consideramos necesarios pero nos olvidamos a veces de analizar si realmente nos hace feliz o bloquea la entrada de cosas nuevas, de cosas que si nos motivan y, por tanto, las hacemos con felicidad. Para ayudarnos en este análisis y borrar aquello que arrastramos de hace tiempo nos trae este post nuestra colaboradora y coach Leonor Cabrera.

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* Podéis seguirla en facebook@Leonor_Cabrera@centroviventy en su BLOG.

Diciembre es mes de repaso mental del año, de aquello que hemos hecho y de aquello que hemos dejado de hacer, que de todo hay en la vida. Ésa es la manera de ordenar lo vivido, de poner cierta cordura en los últimos doce meses y de dejar aparecer los nuevos propósitos, en este caso para 2017.

Porque, de lo que se trata, es de en enero lanzarnos como fieras a hacer esos propósitos realidades, materializarlos, que no es poco, e intentar que cristalicen en algo real y tangible para tener un poquito más de felicidad en el saldo de pérdidas y ganancias de nuestra vida y acercarnos a eso tan deseado llamado autorrealización.

‘La magia del orden’

No sé si te has leído ‘La magia del orden’, el libro de la japonesa Marie Kondo en el que da una serie de estrategias para tener una vida ordenada, algo que para ella equivale a tener una vida feliz. Si no te lo has leído, te cuento: su propuesta para ordenar cualquier casa comienza por desechar aquello que ya no te hace feliz.

Para Marie Kondo la clave está en identificar aquello que de verdad te produce dicha, conservarlo y dejar ir aquello que te aleja de la felicidad. Su método para ordenar el armario pasa porque te acerques todas las prendas que hay en él y te dejes sentir si te hace feliz o no, si ese pantalón vaquero que acarreas mudanza tras mudanza desde hace varios años con la esperanza de adelgazar lo suficiente para meterte en él, te acerca a la felicidad o te aleja de ella.

Deja lo que te aleja de la felicidad

Se trata de dejar ir aquello que te aleja de tu felicidad y de dejar dentro lo que te aproxima a ella, ni más ni menos. Con el método de Marie Kondo mi pareja y yo pudimos donar hace unos meses unas 10 bolsas de basura de las grandes cargadas de ropa, zapatos y demás enseres a personas para las que esas prendas sí podían tener una utilidad, en lugar de estar encerradas y tristes en los armarios de nuestra casa.

Cuando leí el libro me pregunté cómo esa manera de entender la vida se podía aplicar al mundo del desarrollo personal, porque de forma básica de lo que se trata la propuesta de la japonesa es de desechar aquello que ya no nos hace felices, ordenar y dejar en la vida lo que sí nos da felicidad. Algo muy parecido a lo que hacemos en un proceso de coaching.

La respuesta me llegó hace unas semanas. Uno de mis propósitos recurrentes año tras año es hacer deporte. Para ello llevaba como ¿15 años? empeñándome en apuntarme en gimnasios a los que después no iba. Sí, más de 7.000 euros gastados en este tiempo para empezar un mes con mucha pasión, ir varios días seguidos a ‘spinning’ o a cualquier otra clase y, poco a poco, ir espaciando los días de gimnasio para acabar yendo un par de veces al mes, en el mejor de los casos.

He de decir que para mí el hecho de hacer deporte no es un problema. Me recuerdo desde los seis años practicando todo tipo de deportes. De los 14 a los 22 años competía como atleta y llegué a entrenar hasta cuatro o cinco horas diarias sin ninguna muestra de pereza y sin pensar jamás en abandonar mis entrenamientos.

Hacer hueco a lo nuevo

¿Cómo no iba a ser yo capaz de ir al gimnasio tres veces en semana una hora y media para mantenerme en forma? La respuesta me llegó hace un mes, justo una mañana que sí fui capaz de ir al gimnasio y que estaba en la elíptica como un hámster en una rueda acompañada por el hilo musical de una emisora de radio de esas en las que los presentadores de por las mañanas gritan mucho y ponen música cañera para ¿despertarte? A mí que lo me gusta por las mañanas es disfrutar del silencio. A la falta de silencio también contribuía el señor de la cinta de al lado que tenía la televisión puesta (sí, en las cintas modernas hay televisiones) a un volumen elevado mientras andaba los kilómetros de rigor de cada mañana.

¿Cómo no era capaz de hacer cada mañana lo que hacía ese señor? La respuesta me llegó de forma clara y me abrumó por su sencillez: a mí ir al gimnasio no me hace feliz. Para mí el gimnasio es un lugar hostil. Me debilita ir allí. Por el sonido, por el ambiente que hay, por el tipo de ejercicio que hago, por el ruido y por los gritos constantes en las clases. Por todo.

Por eso soy incapaz de tener una disciplina con el gimnasio. Ir allí es dejar de respetarme, hacer algo que me debilita, aunque me dé salud física. Al día siguiente fui, pedí la baja y decidí, 7.000 euros después, que iba a hacer deportes que me hicieran felices, como correr por las mañanas junto a la playa (ventajas de vivir en Benalmádena, en Málaga), pasear en bici o jugar al pádel, que me encanta y lo tengo abandonado.

Cuando me di de baja, sentí un alivio inmenso y tuve la sensación de que había dejado espacio para que entraran cosas nuevas en mi vida. Había estado tan obcecada durante esos años en que mi objetivo era ir al gimnasio que se me había olvidado todo lo maravilloso que aún tiene el deporte para darme, toda la felicidad que me puede dar e, incluso, cómo ahora puedo recuperar deportes que abandoné para dedicarme al atletismo, como el tenis o el judo. De repente, un mundo de posibilidades se ha abierto ante mí.

La conclusión de la experta

Así que en este post para cerrar 2016 te propongo que hagas un repaso mental de esos propósitos ‘arrastrados’ desde hace varios años, guardados en el cajón de los ‘pendientes’ y te preguntes cuál de ellos aumentará tu felicidad. Puedes hacerlo de manera similar a cómo Marie Kondo propone que se haga con la ropa: anota un propósito en un folio o un una hoja y acércalo al corazón, dejando que resuene dentro de ti para darte cuenta si te da felicidad o si te la quita. Puedes preguntarte al mismo tiempo, cuando obtenga este propósito, ¿seré más feliz? ¿Y las personas a las que quiero, serán más felices?

Desecha aquellos propósitos que te alejen de la felicidad para que puedan entrar nuevos propósitos para 2017. Incluso, puedes hacer un pequeño acto simbólico y quemar esos propósitos viejos, que ya no dicen nada de ti, para así dejar que entren los nuevos, esos propósitos que sí hablan de quien tú eres ahora y de cuál es tu manera de entender la felicidad.

Y vosotras Malasmadres, ¿nos cuentas cuáles son esos propósitos, ya viejos, que te has dado cuenta que no te sirven para mucho? ¿Y los nuevos que te pueden ayudar a ser más feliz?

Y feliz 2017 cargado de propósitos que te hagan feliz.

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Antes de irnos…

Últimos desayunos ligeros #daelpaso del año

El año 2016 toca a su fin y para despedirnos tenemos una nueva cita con los ‘Desayunos ligeros #daelpaso con Kaiku Sin Lactosa en Escuela de Malasmadres’. Para cerrar el año y dado que estamos cerca de la Navidad os hemos preparados 2 desayunos ligeros propios para esta época del año. Contaremos con nuestra colaboradora y cocinillas Rebeca de Torres que nos ayudará a preparar un menú navideños apto para Malasmadres y sin complicación el próximo 16 de diciembre (11.00 horas) y con Esther Castillo y Diana Maján de Handbox que nos enseñarán ‘Tips para decorar la casa en Navidad, Pinterest contra la realidad’, el próximo 20 de diciembre (11.00 horas). Los dos desayunos tendrán lugar en Malasmadres House.

*Inscripción gratuita: escribe a eventos@clubdemalasmadres.com.

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12 Comentarios
  • Carlota

    9 Diciembre, 2016 a 7:37 am Responder

    Hola. Pues me compré hace poco el libro de Marie Kondo. No tenía grandes expectativas pero justo ayer me deshice de 10 bolsas sólo de ropa(me queda el resto de categorías) y hacía días que aplicaba algunos de sus consejos. Creo que hasta respiro mejor ;). No me había dado cuenta de que también he acabado con otra tarea pendiente, adelgazar. Llevaba desde el nacimiento del buenhijo,5años,queriendo volver a mi peso y a cada intento la ansiedad de no cumplir me echaba atrás y me sentía mal en cualquiera de mis facetas¡muy malamadre! Desde septiembre he bajado más de 5 kilos y me he quitado el lastre de la culpa y sin saberlo estaba utilizando la premisa de qué me hacía feliz. Gracias Leonor por sin quererlo animarme a seguir por este camino.

  • Leonor Cabrera Torrado

    9 Diciembre, 2016 a 7:48 am Responder

    Gracias a ti, Carlota, por contar tu experiencia.

  • mon

    9 Diciembre, 2016 a 8:06 am Responder

    yo … justo que empiezo a dejar entrar todas estas ideas, quiero poner en orden algo mas que mi armario( que tmb le hace falta).Pero me estoy dando cuenta de que hay alguna cosa mas que otra que no me hace feliz y puedo ….dejarla,regalarla o simplemente apartarla de mi vida.Me has hecho pensar . Gracias. Me pongo a ello.

  • Silvia Conde

    9 Diciembre, 2016 a 9:39 am Responder

    Muy bueno el post y la relación entre limpieza y orden y propósitos.
    A mí el libro de Mary Kondo me sirvió para deshacerme de un montón de recuerdos acumulados (tipo entrada de cine con mi novio tal, tarjeta de cumple de mi amiga del año 89…) que ya solo ocupaban espacio. Y lo que descubrí es que además me libraba de una carga emocional que me estaba lastrando…
    Y el ejercicio que propones con mis propósitos, lo había leído en el libro: “Coaching para dummies” de Jeni Mumford y me pareció muy potente
    Me lo apliqué para eliminar los propósitos de “debería “: adelgazar, aprender inglés, etc., y los cambié por los propósitos “me haría feliz”: que me gustara mi cuerpo, aprender cosas nuevas, etc. Y sustituí el gym por clases de burlesque, y el inglés por formación para hacer cursos online, y así cada año me hago propuestas que me hacen feliz y que disfruto mientras las hago, como cuentas tú.
    También soy coach y he propuesto el ejercicio a algunas clientas y a todas las funciona con gran éxito y además disfrutando.

    • Leonor Cabrera Torrado

      9 Diciembre, 2016 a 10:10 am Responder

      Genial, Silvia. No me he leído ese libro: me lo apunto 😉 Saludos y gracias por contar que es posible hacerlo así.

  • anya

    9 Diciembre, 2016 a 9:39 am Responder

    Yo estoy en plena mudanza y hay que reconocer que por primera vez estamos desbordados tirando papeles y ropa.
    De los deseos arrastrados,yo llevo dos años arrastrando tener otro hijo y aprobar una oposición,un beso y gracias

  • PALOMA

    9 Diciembre, 2016 a 10:26 am Responder

    No hay nada como hacer limpieza en tu casa y en tu vida para renovarte. Estoy totalmente de acuerdo. Yo, desde hace unos tres meses, sigo el metodo de Alicia Iglesias (es similar al de Mrie Kondo en muchas cosas) para el reto de 21 dias para mantener tu casa en orden y aunque no he salido de la cocina, he aplicado el reto también a mi vida y reconozco que me ha cundido más en estos tres meses que en varios años.

  • VERONICA

    9 Diciembre, 2016 a 10:31 am Responder

    Interesante! lo primero que voy a hacer es comprarme ese libro y leerlo. Creo que me puede aportar mucho, precisamente estoy pasando por ese momento de ¿ que hago? Cierto que voy arrastrando ropa año tras año, por pena, papeles de trabajo que ya no voy a realizar pero por si… siempre los tengo ahi y cuando los veo siempre me recuerdan eso que no he llegado a conseguir y me genera tristeza. Gracias!

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