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Perder el trabajo en tiempos de pandemia

Perder el trabajo en tiempos de pandemia

“Diario de una desempleada en el año COVID” es tan solo la expresión escrita de lo que están siendo las sensaciones de estos días tan raros que nos ha tocado vivir. Una madre de familia numerosa, con dos décadas de trayectoria profesional, que es despedida de su trabajo de la noche a la mañana y deberá afrontar el reto de este nuevo día a día en medio de una pandemia mundial. Una situación de incertidumbre que ha afectado en el último año a miles de personas de una manera drástica. En la memoria de todos, en primer lugar y siempre, aquellos que nos dejaron a causa de la enfermedad. Pero, además, muchas familias sufren especialmente por la difícil situación económica que atravesamos, con miles de ERTES en vigor, las persianas de muchos autónomos bajadas y alarmantes datos de desempleo. Un insignificante número de entre esos muchos que conforman la cifra de parados, es esta madre. Pero es un número tras el que se desenvuelve como puede una vida y que tiene una historia propia como la que tienen también el resto de los desempleados anónimos que afrontan esta misma situación.

Perder el trabajo en tiempos de pandemia

Tras un año inmersos en la “nueva normalidad” impuesta por el COVID19, esta Malamadre se ha decidido a contar los nuevos derroteros que lleva su vida. No tiene grandes pretensiones, tan sólo expresar sus experiencias y sensaciones, con las que puede que algunas otras mamás puedan sentirse identificadas y quién sabe si, incluso, encontrar cierta similitud que aporte algo de consuelo, como diría el refrán. Además, piensa que es más que oportuno y necesario visibilizar el gran problema del desempleo que ha generado la pandemia, y centrar el punto de vista precisamente en las madres porque su rol habitual se ha visto seriamente modificado. Muchas mujeres satisfechas de su trayectoria profesional han tenido que volver a meterse en casa, aparcar por obligación su ámbito laboral y reubicarse en un hogar que, pese a sentirse como propio, resulta en algunos momentos tristemente acaparador.

Resetear un modo de vida no es fácil. Esta madre empieza por enfrentarse de nuevo a su curriculum, lo que implica poner en valor sus potencialidades, donde sin duda la experiencia es un grado, pero también ser consciente de sus carencias. La búsqueda de empleo que en situaciones más comunes puede llegar a ser desesperante se convierte en toda una odisea en medio de una pandemia mundial que avanza destruyendo miles de puestos de trabajo. El periplo pasa inevitablemente por la oficina del paro, a la que una llega confiando en la idea de que nuestros impuestos religiosamente aportados habrán servido para generar un sistema que garantice cierta prosperidad. Aquí es donde le asignan el número que a partir de ahora va a ser en la relación con la administración y donde comienza a darse cuenta de que esto va para largo. Ante esta perspectiva, se adentra en el no poco interesante mundo de las ofertas por internet, donde aprende que escasea el rigor y la profesionalidad. Mucha publicidad y poca información en la mayoría de ellas a cambio, siempre, de la entrega abnegada de datos personales y profesionales. Como el tiempo pasa y no parece que el propósito del nuevo empleo tenga visos de llegar, las malas madres desempleadas como ésta, aprovechan para renovar sus dotes culinarias, le han dado la vuelta a todos los armarios de la casa y ayudan a sus hijos en sus clases online, porque durante unos meses los colegios están cerrados.  Por si fuera poco, nuestra madre descubre el amplio y diverso mundo de los cursos online, depositando en ellos la esperanza de poder reinventarse.

Perder el trabajo en tiempos de pandemia

Y así las cosas, van pasando los meses sin mayor novedad que un verano sin vacaciones y un inicio de curso escolar ciertamente ilusionante. Sin embargo, mes tras mes el año ha avanzado desde su despido y la situación amenaza con convertirse en un bucle de lo ya vivido, en repetir una vida que siente que camina a medio gas.  A pesar de lo gratificante que ha sido la ganancia en cantidad y calidad del tiempo familiar, no deja de haber días de hastío y desidia. Se alternan los días de esperanza en un correo enviado con curriculum adjunto con los días de decepción por falta de respuesta o negativas en el peor de los casos. Aunque no cesa en su empeño y sigue al pie de la búsqueda, este tiempo la ha cambiado. Quizá a partir de esa desazón o simplemente por la necesidad de mantener la mente en forma y de sentirse activa, o puede ser también que por compartir con otras Malasmadres esta montaña rusa de sensaciones, se ha decidido a escribir este diario, que viene a ser un resumen muy breve de un año difícil para una mala madre desempleada.

Y vosotras Malasmadres, ¿estáis viviendo en la misma situación?

Han comentado...

  1. Muchas gracias por dar visibilidad a esta situación contándonos tu experiencia, es importante que se vea la falta de trabajo tras la pandemia y que tu M de madre no aplaste a tu M de mujer!

  2. Lo primero mucho ánimo!, a seguir formándose, luchando o autoemprender, al final hay muchas salidas y seguro que volverá con más ganas y energías renovadas!

    Besos!

    Anabel

  3. Totalmente identificada! Mi trabajo me tenía en una nube de la que al caer me llevé el tortazo del siglo , viajaba mucho,trabajaba mucho también pero estaba en el momento en el que piensas ..caray ..por fin la vida me da un respiro y PUM! Llega la pandemia ,se cancela el trabajo dónde estaba destinada ,al paro ,se acaba el paro ,pasan los meses y embarazo !! Seguí enviando CV sin perder la esperanza y viendo como cada mes que pasaba iba a seras difícil ser contratada , nuevo batacazo de la vida al perder a mi hermano en un accidente laboral ,mil negativas ,puestos descartados,ayudas del gobierno a las que por H o por B nunca resultan aceptadas y a un mes y medio de la llegada de la pequeña sólo queda vivir con ilusión todo lo que llega con este angelito ,que yo creo que tiene que venir con una buena hogaza de pan bajo el brazo,mucha esperanza y pensar que todo esto pronto pasará …

    1. La vida da muchas vueltas y a veces nos pone en un lugar que no querríamos estar, pero como bien dices, hay que quedarse con las cosas buenas, esa pequeña traerá mucha esperanza. Fuerte abrazo.

  4. Hola soy Raquel y yo estoy pasando por una experiencia parecida, 23 años en una empresa dándolo todo mi vida giraba alrededor de mi empresa y mi trabajo sacrificando mucho en casa, de mis hijos y marido, ahora que me han despedido porque ha cerrado los grandes almacenes donde trabajaba, me encuentro en casa con 46 años y la experiencia de 23 años y ¿quien me.va a contratar con esa edad?
    Un desastre.
    Saludos.

  5. Totalmente identificada, vengo del sector de la publicidad y el mkt, que en cualquier crisis, es el primero que se ve azotado.
    Tras 9 meses en paro, y otros tantos en ERTE y algunos cursos para actualizarsme, me encuentro que en este sector la experiencia no es un grado y que en mi contra están mis casi 40 años y dos hijas. Intentando reinventarme por 2° vez, desistiendo de mis sueños y metas, por buscar una estabilidad y “falsa” conciliación familiar.
    Pero es devastador ver tu pasado tan lejos y el futuro que no llega, porque aún no he recibido ni una llamada, en la que me digan por lo menos: has sido descartada, eso significaría que algo tenía interesante, pero que alguien interesaba más. Lo peor es que no me llaman, así que debe ser que no existo.

    1. Muchas gracias Verónica por compartir tu experiencia. No te desanimes, seguro que mejora la situación. ¡Ánimo!

  6. Yo he trabajado siempre, de una cosa u otra, tengo varias formaciones que me hacen fácil el encontrar en un sitio u otro. Con mi primer hijo la cosa cambió, y para poder conciliar tuve que aceptar un trabajo sin titulación pero un horario estupendo. Pero el covid hizo que me echarán de mi trabajo, y me cogió embarazada de mi segundo hijo. Ahora es imposible encontrar trabajo de nada, y más con ese horario que yo tenía. Y los días pasan, y aunque soy feliz con mis hijos en casa, no me siento valorada y necesito trabajar. Toca reinventarse, pero … Hacia dónde? Emprender ahora aún da más miedo…

    1. Te entendemos perfectamente, Patricia. No decaigas y sigue luchando por tus necesidades como mujer mientras disfrutas de tus hijos.

  7. Hola!!! Me siento completamente identificada, aunque en mi caso soy desempleada desde unos meses antes del comienzo de la pandemia. Tras dos años de paro y en casa; al principio con la pandemia, lo agradecí porque en mi familia, estando yo en casa no teníamos problemas para tener que buscar con quién dejar a los niños en el confinamiento. Pero tras la vuelta a la nueva normalidad, me veo que por más cursos online que haga va a ser difícil encontrar un trabajo y encima con el que pueda conciliar con mi familia.
    A parte de que está situación, en algún momento te sientes frustrada, nadie se da cuenta de lo que haces y encima, te dicen que no te tienes que preocupar por no encontrar trabajo (cada cual busca su comodidad, pero no ve tus necesidades).
    Saludos 😘😘

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