La violencia de género no empieza con un golpe. Empieza desde el minuto uno. Empieza cuando el control se normaliza y el maltratador construye un teatro absoluto que hace dudar incluso a la víctima.
Marina Marroquí lo sabe en primera persona. De los 15 a los 19 años vivió violencia de género. “Yo no salí, me sacaron”. Hoy dedica su trabajo a la prevención, porque una de cada tres adolescentes ha sufrido violencia sexual. Educar en sexualidad no es hablar solo de sexo. Es hablar de poder, respeto y límites.
Os dejamos con un episodio que grabamos en Directo desde Almería.



Si se ven cosas raras, conductas machistas y en el entorno tampoco te quieren mucho, lo mejor salir por patas, donde no te llaman no vayas… suelo decir…