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Cuando el embarazo no llega: los procesos de reproducción asistida

Cuando el embarazo no llega: los procesos de reproducción asistida

Es común pensar que es fácil quedarse embarazada. Que cuando “te pones a ello” y “lo intentas”, al poco tiempo lo conseguirás. Pero cuando llevas un año y no lo logras, te planteas qué puede estar pasando. Así me pasó a mí. Aquí os cuento mi historia.

Cómo empezó todo

En enero de 2018 mi pareja y yo nos encontrábamos en un buen momento profesional y personal para compartir nuestra vida con un nuevo miembro en la familia. Yo tenía 32 años y él 34. Estuvimos un año intentándolo, pero el embarazo no llegaba. Algo pasaba. Me lo avisaban incluso los test de ovulación: siempre arrojaban resultado negativo. Según esos test, yo nunca ovulaba. Así que pedí cita con medicina de familia.

Después de mucho insistir conseguí que el doctor que me atendió me derivara a ginecología, concretamente, a la especialidad de fertilidad. Y es que, para ese doctor “el problema” de que no me quedara embarazada era que “estaba estresada”. ¡Yo! No pensó en el padre, ni en una posible infertilidad… solo consideró un supuesto e inexistente estrés de la mujer que acudió preocupada a su consulta.

Llegado el día de la cita de fertilidad me hicieron una ecografía transvaginal, donde la doctora ya nos adelantó: “así a primera vista veo que el recuento de folículos es bajo”. ¡Solo con una ecografía! ¿De verdad que con algo tan básico se puede intuir una posible infertilidad en la mujer y en las revisiones ginecológicas nunca me habían dicho nada?

Aún y todo, para asegurarse, y porque así lo manda el protocolo del Servicio Público de Salud de mi comunidad autónoma, nos dijeron que nos teníamos que hacer unas pruebas.

Cuando el embarazo no llega: los procesos de reproducción asistida

Resultado de las pruebas de fertilidad: la solución era las técnicas de reproducción asistida

Las pruebas concluyeron lo que ya nos habían adelantado: mi reserva ovárica era muy baja. Descartaron un embarazo de manera natural y nos propusieron someternos a técnicas de reproducción asistida como solución al problema. En concreto, a una fecundación in vitro (FIV).

En la sanidad pública nos pusieron en lista de espera (de aproximadamente un año), pero mi reserva ovárica era tan limitada que los médicos insistieron en que no podíamos perder el tiempo. Nos sugirieron que si teníamos dinero y ganas fuéramos a una clínica privada. Y así lo hicimos.

Los procesos de Fecundación In Vitro

En la clínica, tal y como nos habían comentado, descartaron la inseminación artificial y pasamos directamente a la fecundación in vitro.

Después de un año y 9 tratamientos en total, conseguimos obtener 10 óvulos. Los fecundaron y obtuvieron 2 embriones. Uno de los denominados de calidad A y otro de calidad C. Era diciembre de 2019. Decidimos tomarnos unos meses de descanso y hacer la transferencia de los embriones en marzo de 2020.

Llegó la pandemia… y el embarazo ¡natural!

Así, llegó marzo de 2020. Empezaba el rumor del virus, por lo que decidimos esperar algún mes más con la idea (ingenua) de que todo pasaría pronto y poder entonces hacer la transferencia. Sin embargo, la magia había empezado un mes antes sin nosotros saberlo…

El 17 de marzo, a las 7 a. m., después de unos días de retraso de la regla, me hice un test de embarazo sin ninguna expectativa, con la idea de que, como las otras veces que me había ocurrido, el retraso sería debido a cualquier otra cosa. Pero no. ESTABA EMBARAZADA. ¡DE MANERA ESPONTÁNEA! No nos lo creíamos. Los médicos tampoco. ¿Su respuesta a la noticia? “A veces pasan estas cosas; el cuerpo es caprichoso”.

A día de hoy tenemos dos embriones congelados esperando en el laboratorio a ser implantados. ¿Habrá entonces una nueva historia que contar?

Valoración del proceso de fertilidad

El proceso al que nos hemos sometido ha sido muy duro. Hay que ser fuerte para no perder la cabeza y es importante tener una sólida relación de pareja. Esto desgasta, y mucho. Te planteas que igual no vas a poder conseguir lo que siempre habías querido, las hormonas del tratamiento te trastocan, si acudes a la sanidad privada el desembolso económico es importante y las finanzas del hogar se resienten, y hay que mantenerse unidos y tomar las decisiones en común.

A pesar de ello, con esta entrada quiero animar a la gente que está pasando por esta situación. El desconocimiento, el tabú, el estigma y la ignorancia que hay sobre las técnicas de reproducción asistida están reduciéndose cada vez más, a la vez que mejoran la ciencia y las técnicas en torno a estos procedimientos. Y si además añadimos unas pocas probabilidades de embarazo natural… el cóctel del éxito está servido.

Ánimo a todas y a todos los que estáis pasando por este proceso; tanto a las mujeres sometidas al tratamiento, como a las personas que las acompañáis y sufrís a su lado.

Y vosotras Malasmadres, ¿estáis pasando por tratamientos de fertilidad?

Han comentado...

  1. hola soy una futura madre de 42 años, les.cuento que empecé por diversión a leer los comentarios en este block para saber si mi idea de tener un hijo a mi edad era descabellado, en resumen llevaba más de tres años intentando quedar embarazada sin respuesta positiva, hasta que decidí por voluntad propia tomar ácido fólico y quedé embarazada, actualmente tengo 7 meses o 28 semanas y mi embarazo ha Sido súper calmado, sin vomitos, mareos nada de eso, voy a tener un niño y le doy toda la gloria y la hora a Dios y a la virgen por concederme este privilegio.Ahora compruebo que muchos son mitos y solo nos meten miedo, un hijo después de los cuarenta si se puede.

  2. Yo aconsejo a todas las mujeres que no esperen si quieren ser madres. Yo me tiré 5 años con tratamiento hasta que por fin me quedé embarazada. Fui por la sanidad pública porque no teníamos dinero para hacerlo por lo privado y todo es muuuuy lento. Después de 3 inseminaciones y un aborto, con la FIV me quedé a la primera y tengo 4 embriones congelados. Es un proceso largo, y con tanta medicación, los pinchazos, las hormonas, el ir constantemente al médico…desgasta mucho emocionalmente, encima tienes que escuchar las típicas preguntas de la familia que si no pensáis tenéis hijos, que si ya me estoy haciendo mayor…
    Mucho ánimo, que después de todo al final llega y te olvidas de todo lo malo 😊

  3. En mi caso estuve 7 años (con 1 sabático en medio) intenatndo tener hijos. Pasé por muchos tratamientos, varias clínicas, muchas subidas y bajadas de ánimo y muchas mentiras de las dos primeras clinicas. Lo pasé francamente mal hasta que entendí que esto es un negocio.
    Mi primera visita a una clinica privada fue con 30 años y como aún tenía mucho tiempo decicieron que podia hacer muchos ciclos de todo tipo. Durante este tiempo además, por negligencias en estas dos clinicas (una muy conocida a nivel estatal), me hiperestimularon por un error al pautarme las injecciones (algunas clinicas trabajan como churŕeras). La segunda vez pudo ser muy grabe (ovarios de 10 cm en lugar de los 3 cm en estado normal). Sin contar el dinero invertido.
    En la segunda clínica me llegaron a decir que habia dado positivo en la betaespera pero no me enseñaron nada. A los pocos dias al ir a la ecografia no habia ni rastro del embarazo (¿otra mentira quizas?).
    Esta situación me afectó muchisimo psicologicamente (no hablaba de esto con nadie), personalmente, laboralemente, afecto en mi relación, a mi economía, a mi relación con mis amigas gestantes que nada tenían que ver con mi problema, etc.
    Tiramos la toalla, decidimos no intentarlo más y asumir que nunca seriamos padres. Leí muchísimo, me informé y me convertí en experta. Decidimos un último intento pero antes eligiríamos bien con quien lo haciamos. Fuimos a vaias “primeras consultas” con mi carpeta con nuestro historial, y cuando empezaban a mentirnos o a decirnos cosas que no nos cuadraban nos íbamos.
    Elegimos una tercera clinica, en la primera visita ya vieron claro que era un problema de implantación del embrión, algo que se solucionaba con una aspirina infamtil que cuesta 3€ las 30 aspirinas (ese era el precio hace 11 años), y ” tachan”, todo funcionó bien.
    Fuimos padres de mellizos porque decidimos implantar dos embriones ya que era la ultima vez, el último intento.

    Después de esta experiencia ayudé a dos mujeres de forma voluntaría y altruista a poder llevar esta situación mejor. Compartí todo lo aprendido para que a ellas no les pasara lo que a mi, siempre estaba al otro lado del teléfono si querían hablar, llorar, preguntar o desahogarse y las dos fueron madres en menos de un año.

    Ha sido horroroso, pero ha tenido un final feliz. Y me siento muy orgullosa, primero de mi, de lo que superé practicamente sola, con el apoyo unicamente de mi pareja que no entendia mis cambios de humor. Y estoy muy orgullosa de lo que hizo él durante este tiempo y de las decisiones que tomamos juntos. Y de mis hijos, porque fueron fuertes y se implantaron, ¡vaya si lo hicieron!

    Si vais a intentar este camino por favor leed, investigad, estudiad, dudad y cuestionad todo, que justifiquen cada decisión y cada respuesta. Y ¡suerte!

  4. Hola malasmadres, mi niña Sol ya tiene 15 meses, es una niña in vitro, aunque me quedé embarazada a la primera con esta técnica, previamente me había sometido a varias inseminaciones sin éxito. En total estuvimos 3 años hasta el embarazo, uno intentándolo y otro con reproducción asistida. Estoy profundamente agradecida a la sanidad pública por darnos la oportunidad y ahora tener una hija preciosa. Es durísimo darte cuenta de que no puedes tener hijos de manera natural, más duro aún sabiendo que “no pasa nada”, que no hay ningún problema que lo impida. Someterte a un proceso de fertilidad no es fácil y suscribo cada palabra que dice esta malamadre, pero también ánimo a todas aquellas parejas que estén sometiéndose a este proceso y les deseo lo mejor. Un abrazo fuerte.

  5. Yo pasé por un tratamiento de fertilidad en el que la única solución con éxito posible era la ovodonación. Todo por culpa de una endometriosis desconocida en los años 90 y que quiso agravarse en el momento menos oportuno. Después de debatirlo con mi marido (te planteas si realmente vas a ser tú su madre real, si le vas a tener que decir algún día que no tiene tu ADN…. Y mil cosas más que te paralizan), decidimos arriesgar y aceptar la donación de óvulos. Después de un aborto espontáneo, vino el embarazo con éxito durante la pandemia. Y pese la endometriosis y la pandemia, hemos conseguido la difícil tarea de ser malamadre y buenpadre. Mucho ánimo a l@s que estáis en camino.

  6. Tenemos un hijo gracias al tratamiento in vitro, es un proceso duro y más cuando a tu alrededor muchas amigas van quedándose embarazadas sin problema y ves que a ti no te llega,pero también es muy gratificante ver cómo otras lo consiguen,incluida yo, gracias a los avances que hay hoy en día…es cierto que el cerebro es muy sabio y poco a poco se van disipando esos recuerdos y queda como una experiencia más de vida. Mucho ánimo a todas las familias que estén en el proceso y pese a que hay muchos baches en el camino sigan siempre adelante. Gracias malasmadres por ayudarnos tanto.un beso.

  7. Gracias por contar tu historia.
    Yo padezco el mismo problema de infertilidad que tú, baja reserva ovárica. Y sí, si puedes quedarte embarazada, aún sigues ovulando, a pesar de que sean pocos, pueden fecundar. Y no sabes como me alegro de que ese fuera tu caso😍
    El mío fue distinto. Yo no pierde irme a una clínica privada y tuve que esperar 3 años en lista de espera hasta que al final me llamaron de reproducción asistida en la sanidad pública. Justo cuando iba a empezar con el proceso, me detectaron un cáncer de cuello de útero y me tuvieron que intervenir, con lo que, todo se volvió a retrasar.
    Cuando por fin empiezo, ya había pasado 4 años de mi diagnóstico, mi reserva ovárica es tan baja que sólo consiguen, en una primera punción, dos ovocitos, si posibilidad de ser fecundados ninguno por su baja calidad. En una segunda punción, se consigue uno y es fecundado con una calidad A, óptima para la transferencia. Pero no, no pudo ser. Y fue muy duro. No solamente por los tratamientos, también fue duro porque me vi muy sola. Yo no veía nada de lo que estaba pasando con mi relación hasta que no pare. No nos queríamos, sólo queríamos ser padres. No sé si todo paso antes, durante o después. De lo que sí estoy segura es de que fue una de las decisiones más difíciles pero la que más me ha compensado en mi vida.
    Seguí intentando ser madre sola pero, llegó un momento que lo deje. No podía más. Se me estaba yendo la vida con esto.
    Me considero una mujer afortunada por haber superado tantas cosas pero sobre todo por haber luchado e intentando siempre conseguir mis sueños, aunque a veces no los haya conseguido.
    Ahora tengo un compañero de vida maravilloso y mil cosas más por las que sentirme una suertuda.
    Eso sí, siempre seré una malamadre😅 jamás perderé mi instinto. Y….a pesar de parecer que mi historia es muy triste, animó a todas las mujeres en proceso de reproducción que no se rindan y luchen, y siempre siempre, mente positiva, al final, todo va a ir bien y, si no va bien, es porque no es el final.
    Abrazos fuerte fuerte para todas💜

  8. En mi caso, mi pareja y yo seguimos incursos en procesos de FIV. En octubre de 2020 me quedé embarazada de manera natural, pero en diciembre de 2020 (pandemia) tuve un aborto espontáneo y en el Hospital público me practicaron un aborto químico (a día de hoy lo llamo la fiesta GORE). Cuando fui a la revisión me dijeron que había quedado algo de restos y que lo expulsaría con la regla. Transcurrieron los meses y mi regla no se normalizaba, tenía sangrados, molestias al tener relaciones (e insistía en ello para volverme a quedar embarazada). Tras 6 meses empecé a ir a unidad de reproducción y tras 6 meses y pruebas me hicieron transferencia, que dio una beta negativa (El trato fue nefasto por cierto). Fui a una clínica de fertilidad privada y tras hacerme sonohisterografía (que ya me habían hecho en el hospital público) vieron un engrosamiento del endometrio (anormal) y me mandaron a hacer histerografía (biopsia de endometrio en quirófano), la biopsia se envió a analizar en un laboratorio. Diagnóstico: endometritis (infección en el endometrio). Presumiblemente fue tras el aborto. Lo que realmente me encoleriza es que me sometieron a un proceso de FIV sin diagnosticarlo y haciendo caso omiso cuando hablaba de mis sangrados (en mi historial anotaron “Spotting ovulatorio”. Todo el proceso me dijeron que estaba muy nerviosa y que en parte no me quedaba embarazada por eso. Tras una segunda punción por privado, FIV con ICSI y PGT-A de embriones, obtuvimos un embrión aneuploide (normal genéticamente hablando). Me quedé embarazada y a las 6 semanas tuve otro aborto espontáneo. Esta vez sí me hicieron legrado por privado. Se analizaron los restos del embrión y era un niño, no habían anomalías genéticas. Ya me he hecho una tercera punción y tenemos un embrión a la espera de transferencia. En este proceso he necesitado durante un tiempo ayuda psicológica. He interpuesto reclamación a la sanidad pública (la respuesta me da vergüenza ajena). Espero que nadie tenga que vivir con una infección un año mientras le someten a FIV. Mucha suerte a todas las que estamos en este proceso de “tarta de chocolate con mucho E. coli”.

  9. yo tengo un hijo precioso, cariñoso y mi razón de levantarme cada mañana gracias a la in vitro.
    el tratamiento funcionó y tuve suerte que fue a la primera. Lo único que le dije a mi marido fue que si no funcionaba, no volvería a pasar por lo mismo.
    Pinchazos diarios, al principio 1, luego dos cada día…. por suerte mi memoria es sabia y tengo un vago recuerdo del proceso.
    debo decir que fuimos por la sanidad pública, estuvimos muy bien atendidos en todo momento.
    Aún recuerdo cuando me llamaron después de dos años de espera que, realmente se me hicieron cortos.
    ánimos a todas aquellas parejas que lo están intentando. un saludo malas madres. Ali

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