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La retirada del pañal: posibles cambios en los niños

La retirada del pañal: posibles cambios en los niños

La retirada del pañal puede provocar cambios en los buenoshijos de distinta índole. Muchas Malasmadres habréis pasado por este momento al menos en una ocasión, Mayor dependencia o miedo al momento de ir al baño son algunos de estas alteraciones que podemos observar y que hoy nuestra experta Alejandra Melús aborda hoy en el blog.

*Podéis seguir a Alejandra en FacebookTwitter y en su BLOG.

Como os comentaba en este post sobre la retirada del pañal, no hay un momento general o común para todos para iniciar la retirada del pañal con los buenoshijos, sino que cada uno tiene su momento de madurez y debemos estar atentos a las señales que nos muestran y nos indican el inicio de la retirada.
Tras haber observado estas señales, iniciaremos el proceso del control de esfínteres, el cual puede durar una semana o incluso meses; ya que no sólo retiraremos el pañal diurno sino que también iremos quitando el de las siestas y la noche, según vayamos avanzando y observando cómo evoluciona nuestro buenhijo.
Y muchas os estaréis preguntado, ¿y esto es así de sencillo? Pues ojalá Malasmadres, pero siento deciros que en muchas ocasiones no es así, ya sea porque el buenhijo no estaba realmente maduro para iniciar el proceso o simplemente porque es un cambio muy significativo que requiere mucho esfuerzo, práctica, entrenamiento y sobre todo madurez para los niños y por ello, se cree que el control de esfínteres no está logrado y completo hasta pasados los 6 años de vida.
El control de esfínteres es un proceso y como todo proceso requiere de tiempo y paciencia; ya que aunque nuestro buenhijo ya no lleve pañal puede tener escapes durante meses o incluso años, al sentirse distraído, al estar jugando, al dormirse, al relajarse, al reír o incluso ante un susto o una rabieta.
Y todo esto es algo normal y que debemos asimilar como parte del proceso y en el que nuestro papel es acompañar, dando normalidad y ofreciendo soluciones ante los escapes, y los cambios que se producen con la llegada del control de esfínteres.

 

¿Y cuáles son estos posibles cambios?

1. Pueden aparecer miedos a la hora de ir al baño, tanto al hacer pis como al hacer caca, aunque suele ser lo segundo lo más común.

Puede suceder que el buenhijo tenga miedo a sentarse en el váter porque es grande para él y siente inestabilidad, o le da miedo caer en el hueco, lo cual podemos solucionar con un escalón y un adaptador de WC o con un orinal que él mismo escoja.
También puede ser que le de miedo empujar y hacerse daño al hacer caca, algo habitual en niños estreñidos y que debemos consultar con el pediatra, por si es necesario que valore la dieta del peque para aumentar la fibra o eliminar algunos alimentos por un tiempo, que pueden ser causantes de estreñimiento o, incluso puede que durante un tiempo el buenhijo necesite algún medicamento o suplemento para ir más fácilmente al baño. El pediatra os aconsejará.
También se ha estudiado en psicología que los niños consideran a las heces parte de sí mismos y por lo tanto les da miedo desechar algo que forma parte de su cuerpo, por lo cual se aconseja que cada vez que el buenhijo acuda al baño se despida de “su amiga la caca” y de este modo aprenda a que es algo de lo que debe desprenderse.
  • Consejo: Jugar y manipular masas como plastilina marrón o arcilla, puede ayudar en este proceso y considerarlo algo natural y cotidiano; también puede ayudarnos el hecho de normalizar el proceso y dar ejemplo, enseñándole al niño que todos vamos al baño, dejando que nos acompañe e integre este hábito. Podemos crear un bote de emociones con el sentimiento del miedo o del asco, según lo verbalice nuestros buenhijo, como podéis ver aquí, y trabajar el miedo o el asco a ir al baño metiéndolo en el bote correspondiente y potenciando su asimilación diaria. Tenemos que tener en cuenta que hasta ahora el hábito de los esfínteres era algo ajeno a sí mismos y ahora tienen que comenzar a discriminar sensaciones (tener ganas de hacer pis, estar húmedo, sentir ganas de ir al baño…) y a reconocerlas y llevar a cabo las pautas correspondientes.

retirada

2. Alteración del sueño

Ante cualquier cambio significativo los niños pueden manifestarse con cambios en su rutina. Algo muy habitual es que puedan mostrarse más reacios a ir a dormir, estén inquietos, nerviosos, tengan pesadillas, sueño ligero, despertares frecuentes… Todo cambio pasa por un proceso y necesita de una adaptación y un entrenamiento para convertirse en rutina. Hay niños que necesitan menos tiempo que otros y todo entra dentro de la normalidad, siempre y cuando veamos una evolución según avanzan los días.
A veces el hecho de estar pendientes de su esfínter todo el día y seguir llevando pañal por la noche, les altera y les mantiene en alerta, pero todo forma parte del proceso tan complejo que esto supone.
  • Consejo: dar normalidad y tranquilidad al niño. Quizás necesite que le acompañemos durante varios días a la cama, que nos quedemos un rato más hasta que concilie el sueño, que permanezcamos más cercanos y disponibles, que mostremos mayor empatía y comprensión; todo esto es algo normal y necesario. No debemos negar este acompañamiento y esta necesidad de cercanía y seguridad.

3. Necesidad de compañía y dependencia

Este cambio supone uno de los hitos más importantes para el buenhijo desde que nació. Es casi el primer hito que va a vivir siendo consciente del proceso y del esfuerzo que supone para sí mismo. Por eso, quizás haya niños que busquen la figura del adulto para sentirse tranquilos y seguros, ya que el control de esfínteres supone autonomía para quitarse y ponerse la ropa, sentarse en el váter o lavarse las manos. Todo dependerá de las habilidades que ya tenga el peque y de su carácter y predisposición.
Además muchos niños sienten vergüenza y pudor a la hora de ir al baño con alguien que no sean sus padres, algo totalmente normal y bajo mi punto de vista, incluso positivo. Por eso demandan ayuda y cercanía de su figura de referencia a la hora de ir al baño o de realizar un cambio de ropa ante un escape.
  • Consejo: alentar a los buenoshijos en el proceso, permitiéndoles que se equivoquen, se manchen y no vayan siempre perfectos. Dándoles autonomía pero ofreciéndoles ayuda y compañía siempre que nos lo pidan. Evitar apelativos como “bebé”, “pequeñajo”, “cochino” y otros y, tratar de evitar las comparaciones con otros niños, ya que no nos llevarán a nada positivo. Respetar su pudor y vergüenza y empatizar con sus sentimientos, evitando desnudarles en medio de todos, cuidando su intimidad y haciéndoles sentir cómodos y protegidos.

4. Alteración del carácter y conductas regresivas

Todos los cambios pueden hacer que el carácter del niño varíe y se muestre más irascible, enfadado, demandante o en alerta.
Todo dependerá de la actitud con la que se enfrente el buenhijo a la nueva situación y de lo cómodo que se sienta, además de su predisposición habitual a los cambios.
Aquí os explicaba cómo ayudar con los cambios a los peques, ya que a veces las alteraciones en la rutina hacen que los buenoshijos estén en continua tensión. En ocasiones los cambios pueden alterar nuestros ritmos y costumbres y puede que sea necesario que elaboremos un calendario de rutinas con fotos sobre las acciones del día a día o un planning para que comprenda su rutina actual (levantarse, ir al baño, desayunar, asearse, ir al cole…).
Es habitual que haya niños que necesiten volver a atrás para impulsarse y continuar, volviendo a repetir conductas que ya creíamos eliminadas y superadas.
  • Consejo: paciencia, paciencia y más paciencia malamadre. Tu buenhijo no está echándote un pulso, solamente necesita tiempo para procesar y adaptarse a este cambio. Hay niños que lo llevan mejor que otros y debemos darnos el tiempo que necesitemos. Todo cambio es un reto tanto para ellos como para nosotros, que también lo vivimos con expectación, emoción, ilusión y nerviosismo.
Y como siempre, el mayor consejo es comprender que cada buenhijo es único y que quizás puede que lo intentemos en una ocasión y nos demos cuenta de que aún es pronto para ello y es de sabios parar y esperar al momento adecuado, respetando y escuchando las señales de nuestro buenhijo.
¡Mucho ánimo y paciencia malasmadres!
Y tú, ¿notaste algún cambio cuando realizaste la retirada del pañal del buenhijo? Si tenéis alguna duda Alejandra os responderá.

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23 Comentarios
  • Anabel

    18 Abril, 2017 a 8:46 am Responder

    Muy buen artículo, la verdad es que es una etapa de transición, y como bien dices, paciencia, que habrá que lavar sábanas y ropa unas cuantas veces.. jejej..

    Besos!

    Anabel

  • miren

    18 Abril, 2017 a 9:26 am Responder

    a puntito de meterme en ese jardín estoy… deseadme suerte, que veo que puede ser más complejo de lo que pensaba! ? recomendaciones de protectores de cama? gracias! bss!! ❤

    • Alejandra Melús

      18 Abril, 2017 a 5:03 pm Responder

      Mucha suerte! Ya verás qué bien os va! Yo te aconsejaría uno plástico con superficie suave, para evitar que cale el colchón y sea delicado para el peque. Un abrazo

  • Elena

    18 Abril, 2017 a 9:28 am Responder

    Mi BH1 ha tardado 5 meses en controlar el pis, y la caca aún no logramos ni que intente hacerla sentada. Tiene que estar de pie y escondida detrás de algún mueble. Así que paciencia y buenos alimentos, y aunque en la guardería os digan que son 15 días… no os pongáis límites de tiempo porque no los hay.
    Elena.

    • Alejandra Melús

      18 Abril, 2017 a 5:05 pm Responder

      Yo conozco varios casos así y son más de los que creemos. La caca a veces cuesta mucho y requiere de paciencia, respetar los tiempos del niño y sus ritmos. Sin presionar. Gracias! Un abrazo

  • CRISTINA

    18 Abril, 2017 a 10:07 am Responder

    Consulta de una malamadre…mi buenhijo mayor va a cumplir 5 años, en este tiempo, uno o dos días ha salido el pañal de la noche seco, hasta ahí lo entiendo y lo respeto, cada uno lleva su ritmo. Por otro lado, el buen hijo pequeño que va a cumplir 3 años, desde el primer día sale el pañal de la noche seco, ni una gota, todo perfecto. Ahora el mayor se siente inseguro y presionado porque su hermano pequeño lo saca seco y con el no hay forma, se le pasa hasta el pijama, sale hasta el cuello todos los días. ¿Algún consejo para ayudarle a que deje de miccionar por la noche? o ¿como tranquilizarle? ya le decimos que no pasa nada, que cada uno es como es, pero el niño es inseguro y el tema pañal se está convirtiendo en un problema para el…
    ¡Muchas gracias! saludos!

    • Alejandra Melús

      18 Abril, 2017 a 5:10 pm Responder

      Hola, lo primero de todo es que tu hijo tiene la suerte de que le comprendéis, respetáis y no presionáis, que ya es mucho.
      Lo segundo, yo recomendaría que lo comentarais con el pediatra por si puede daros algún consejo como por ejemplo, que beba menos desde las 8 hasta que se acueste, o algún otro consejo.
      Mi consejo es no comparar, como ya hacéis, y tratar de evitar que por las manzana salga el tema, cambiando la rutina diaria. Además resaltarle aquello que sí que consigue y le supone un esfuerzo, para fijar más su enfoque en lo positivo.
      Poco a poco puede que funcione, pero sobre todo dejará de mojar el pañal cuando esté preparado y maduro para ello.
      Un abrazo y suerte

  • SaraGB

    18 Abril, 2017 a 10:08 am Responder

    Buenos días,
    Encantada con el post porque precisamente me encuentro con esta difícil tarea. En nuestro caso el buenhijo2 se encuentra inmerso en la aventura de retirada del pañal. Podría parecer que al ser el buenhijo2 es más sencillo, pero nada más lejos de la realidad!! qué razón tienes Alejandra cuando dices que cada niño es un mundo y tiene sus tiempos.
    El buenhijo1 fue en este sentido un niño modelo, él mismo nos pidió con 2 años y medio que le quitásemos el pañal y hasta hoy, no se ha echo nada encima nunca, ni durmiendo!! pedía ir al baño cuando tenía ganas y ya!
    En cambio el buenhijo2 va a su ritmoooooo lento y no sé si muy seguro! Acaba de cumplir los 3 años y en la guardería nos han dicho que le ven de sobra preparado (bueno ya le veían hace tiempo pero como nosotros le veíamos un poco verde hemos decidido retardar el momento no sé si con acierto o no). El caso es que hace un par de semanas dimos el paso y nos encontramos en que el pipí lo controlamos a base de ponerle en cualquier sitio cada media hora (el pedir no pide nada) y las cacotas…. pues la verdad es que es todo un poema. Llevamos trabajando más de seis meses el sentarnos en el orinal (el wc imposible porque le da miedo), hemos conseguido que ya no tenga miedo y haga caca en el orinal por las noches (al principio lloraba y apretaba para contenerlas) pero como es muy estreñido no sigue un patrón y encima le damos una cosita que nos ha recetado el pediatra para que vaya más suelto esta temporada y no le haga daño al ponerse en el orinal así que está todo el día soltando lastre y siempre en el calzoncillo! Llevamos hasta un orinal portátil cuando salimos y no quiere ni verlo!! todo encima!!
    Así que no sé qué pensar!!! ¿Cuándo empiezan a pedirlo? (me da miedo que con el comienzo del cole esté todo el día meado porque no le vayan a poner cada poco) ¿Se acaba regularizando el pedir el pis y la caca? ¿Algún consejo además de eterna paciencia?
    Gracias! Un abrazo, Sara

    • Alejandra Melús

      18 Abril, 2017 a 5:17 pm Responder

      Hola Sara. Puedo decirte que la presión del colegio es lo que más nos paraliza en este proceso. Olvídate de la entrada al Cole dentro de unos meses y piensa en frío (todo lo que tú mente te permita) y relájate.
      Sé que es difícil, pero es el mejor consejo que puedo darte.
      Como ya habéis comenzado, ármate de mudas y sienta al buenhijo cada media hora o cada hora en el orinal portátil o en el que él escoja (yo iba con un orinal de casa enorme cargada a todas partes. Sí! Y durante 6 meses!) y ofrécele sentarse cada rato sin presionar, pero haciendo lo posible para que al menos coja el hábito de sentarse.
      Respecto a la caca, trata de sentarle dos veces concretas al día, después del desayuno y después de la cena, por ejemplo, tratando de que haga algo.
      Felicita cada paso y obvia cada “fracaso”.
      Es muy duro y complicado cuando esto es así, pero a veces cuando van a comenzar el colegio es imposible esperar.
      Aunque jamás debemos presionar ni enfadarnos porque no haya avance, porque el peque no nos está echando un pulso, simplemente no está preparado.
      Un abrazo

  • Silvia Cifuentes Serrano

    18 Abril, 2017 a 10:08 am Responder

    Paciencia la mia… que tengo tres hijos… 8, 5, y 2, y todos se mean y se cagan aún en los calzoncillos por no dejar de jugar. menos mal que por lo menos la noche bien! Ah!!! y al chico no le apetece nada quitarse el pañal, según el mismo ‘me gusta que papá me limpie la caca’… pues eso… paciencia.

  • Fátima León Solís

    18 Abril, 2017 a 10:19 am Responder

    Con mi buenhijo1 la retirada del pañal fue realmente fácil, a los 22 meses ni pañal diurno ni nocturno, todo un éxito. Un niño muy maduro en todos los aspectos.
    Ahora toca el buenhijo2, que hará dos años a finales de mayo. No es tan maduro ni lo veo preparado todavía para el gran proceso, aunque ya visitamos el váter y decimos adiós al pipi y caca de mamá. Esperemos que durante todo el verano lo consigamos y nos resulte fácil.
    Además creo que la colaboración de las seños en la guardería es de gran ayuda para esa transición.

  • SARA GRANDA

    18 Abril, 2017 a 10:37 am Responder

    Hola,

    Yo ya hace un año que empezamos el proceso para tener el suficiente tiempo para cuando empezara en el cole. Lo que hice, por si os sirve de idea, fue hacer una cartulina con los días del mes y comprarle pegatinas. Siempre que lo hacia en el orinal ponía pegatina y cuando juntaba unas cuantas hacíamos algo que ella quisiera. No fue fácil, fueron unos días tremendos, pero ahora va ella sola e incluso va al water de mayores como ella dice. El de noche aun no me atrevo a quitárselo, lo haremos en las vacaciones de verano. Muchas gracias por el post y ¡mucha paciencia malasmadres!

    • Alejandra Melús

      18 Abril, 2017 a 5:21 pm Responder

      Hola Sara. Sí, lo que tú comentas es una tabla de refuerzo positivo.
      Yo creo que para algunas cosas puede servirnos, aunque no soy muy partidaria de usarla habitualmente, aunque en muchas ocasiones puede ayudar.
      Muchas gracias y un abrazo

      • SARA GRANDA

        19 Abril, 2017 a 8:39 am Responder

        Hola,

        Yo tampoco era partidaria, es mas, solo la he usado para este caso en concreto porque no me gusta mucho esa idea tampoco.

  • Tere

    18 Abril, 2017 a 2:47 pm Responder

    El buenhijo cumple años en agosto y no había manera de que pidiera, y hacía tiempo que por la noche (excepto fin de semana en que se despertaba un poco más tarde y su hora de ir era su hora de ir…), y en siestas, no mojaba, pero de día. Y empezaba el verano en que cumplía los tres y claro, al cole con pañal no podía ser… así que del tirón, en julio retirada de pañal diurno. Se hizo pipí encima solo una vez, a la semana, en medio del Mercadona… y a partir de ahí ninguna otra, aunque eso sí, había que preguntarle a cada poco si quería ir al baño porque a él “se le olvidaba”. Durante ese primer año me acostumbré a llevar una botella vacía en el bolso porque cuando decía que tenía pis, era YA, y como usuaria de transporte público, era un problema. Pasó también esa etapa, pero estamos en la de “quiero ir al baño- hijo, no podías haberlo dicho hace cinco minutos, antes de entrar en el super/montar en el metro/salir de casa- es que no tenía ganas en ese momento”. Pero por lo menos ya es capaz de aguantar un poco. Y me repito como mi madre: “se sale de casa con las cositas hechas y el agua bebida”.

    • Alejandra Melús

      18 Abril, 2017 a 5:24 pm Responder

      Jajajaja. La evolución es muy buena. Y como tú comentas, los niños al inicio no lo piden porque tienen que empezar a reconocer la sensación que les produce tener ganas de hacer pis, cuánto pueden aguantar, la capacidad de aguantarse, quitarse la ropa, sentarse al orinal….
      es un gran proceso!
      Un abrazo

  • Mon

    19 Abril, 2017 a 8:32 am Responder

    El BH1 fue horrible…Pasamos un año …Ufff no quiero ni acordarme.El BH2 y BH3 en 1 semana estabamos en la gloria.Asin que cada niño es un mundo con galaxia incluida, y requiere paciencia, paciencia y..paciencia. No hay mas.Si liar una fiesta con la 1 deposicion hecha en orinal o water.?

  • ELIA ALCAZAR

    19 Abril, 2017 a 11:15 am Responder

    Hola, mi BH empezó con la retirada del pañal hace mas o menos un mes, solo se ha hecho pipi encima 4 veces conmigo y una en la guarde, a día de hoy duerme siesta y por la noche sin pañal, pide los pipis tanto en casa como en la calle, hasta aquí todo perfecto.
    En cambio las cacas es una odisea, no quiere hacerlas en ningún sitio, ni en pañal, calzoncillo, orinal o wc con reductor, se aguanta y aguanta hasta 5 días algunas veces hasta que ya no puede mas. Cada vez que le vienen las ganas te pide que le pongas el pañal, porque es la única manera, aunque casi nunca acaba haciéndolo. Le hemos retirado de su dieta de la guarde, los alimentos astringentes, supervisado por su pediatra, cada día le damos zumo de naranja, cereales integrales, verdura, fruta, pescado al horno o plancha, vaya que lo tengo a dieta, en algunas ocasiones le hemos puesto supositorio de glicerina o edema de miel para lubricar y ayudar, pues con ninguna de las 2 cosas hace, se aguanta y aguanta, se cruza hasta de piernas. Le damos una sorpresa cada vez que hace para quitarle ese miedo, pero ni así hace, le ayudamos haciéndole masajes, abrazándolo y dándole las manos cuando le vienen las ganas, es desesperante y sobre todo se me rompe el alma, cuando le vienen las ganas porque veo que sufre y tiene que estar muy incomodo.
    He llegado a ponerle unos trocitos pequeños de chocolate en su orinal y sentar a su osito, para que vea que el también hace caca, solo funciono la primera vez o fue casualidad, pero al rato el hizo caca (claro en el pañal que pidió que le pusiera).
    ¿puedo hacer alguna cosa mas? muchas gracias

  • Katya Velázquez

    20 Abril, 2017 a 5:11 am Responder

    Hola, recién comencé este proceso esta semana. Pero me siento un poco confundida sobre cómo comenzar realmente; ¿debo quitarle el pañal todo el día y noche también? ¿O comienzo primero en el día? Otra cuestión: a mi buenhija1 de un año y medio le asusta un poco la idea de sentarse en su bañito, ya reconoce cuando tiene ganas de hacer pipí y caca y sienta a sus peluches como si hicieran del baño pero ella se asusta. ¿Algún tip para el iniciar el proceso?
    Me ha gustado mucho este artículo, de verdad de mucha ayuda.
    Gracias, ¡saludos !

  • María Anunciación Del Río Morquillas

    24 Abril, 2017 a 10:41 pm Responder

    Holaaaa ?… Nosotros con el primer pitufillo muy bien, el problema ha venido con la segunda… Le quitamos el pañal hace casi un año, y ahora ya tiene tres añitos, las cacas fenomenal, las pide siempre y por la noche ni una vez me ha mojado las sábanas, el problema y lo asombroso es el pis durante el día, nunca nos lo pide, incluso si se lo ha hecho encima no dice nada. La verdad que no sabemos muy bien ya que hacer.

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