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Propósitos: cuando el cambio viene desde el ser

Propósitos: cuando el cambio viene desde el ser

Hace ya más de medio mes que arrancó 2019 y ¿cuántos de los propósitos que te habías planteado para este año han quedado ya en el cajón de los propósitos olvidados? Es muy posible que más de uno ya sea agua pasada y que haya quedado relegado al olvido, al menos hasta el próximo inicio de curso o el próximo cambio de año.

Yo no sé tú pero para mí cada año es lo mismo: me planteo unos propósitos, un listado nuevo de prioridades en mi vida y a medida que pasa el año veo cómo esos propósitos van convirtiéndose en folios arrugados que son lanzados a la papelera como si fueran pelotas de baloncesto pendientes de ser encestadas.

¿Qué sucede para que esos propósitos no se conviertan en realidades?

Podría enumerarte un buen número de razones, como que esos propósitos no son realistas, ni específicos o medibles, como te cuento en este post que han de ser los objetivos. Porque si de algo sabemos quienes nos dedicamos a esto del coaching es de definir objetivos. De hecho, lo que premia un proceso de coaching es que el cliente se ponga en acción y que vaya por lo que desea.

A medida que voy haciendo sesiones como coach me voy dando cuenta de que el verdadero cambio se produce cuando viene desde el ser. Es una idea que cada vez veo más clara: el propósito que se cumple es aquel que llega desde el cambio en la concepción sobre uno mismo, el que tiene como base el cambio en la identidad, en el quién soy yo y en qué he venido a dar a la vida. Cuando este chip cambia, es mucho más fácil que esos propósitos se cumplan.

La pirámide de Robert Dilts y el proceso de cambio en el ser humano

En este punto es necesario que te presente la pirámide de niveles neurológicos de Robert Dilts, uno de los grandes de esto del desarrollo personal. Él diseñó una pirámide que explica cualquier proceso de cambio en el ser humano y cómo se estructura nuestro pensamiento.

Una pirámide que está compuesta por seis pisos.

  1. En la base se encuentra el entorno y el ambiente, en lugar en el que nos movemos. El dónde, por así decirlo. Hay cambios que tienen que ver con el entorno, como el cambiar de casa u ordenar mejor la mesa de la oficina. Un escalón más arriba se encuentran nuestras conductas, aquello que hacemos. Muchos de los propósitos de vida que nos planteamos con el nuevo año tienen que ver con modificar estas conductas, como comer más sano, ir al gimnasio o comenzar a hablar inglés.
  2. Si seguimos ascendiendo por esta pirámide, están las capacidades que tenemos, el cómo voy a hacer algo y con qué cuento para llevarlo a cabo. Estas capacidades se entrenan, como por ejemplo, el hablar en público o el hacer spinning. Cuantas más clases de spinning hago, más capacidad tanto física como técnica tengo para aguantar.
  3. Un escalón más arriba, nos encontramos con las creencias y los valores, con los por qué y los para qué. Aquí ya comenzamos a tocar algo más profundo, pues las creencias que tenemos sobre nosotros mismos y nuestros valores pueden hacer que vayamos en una u otra dirección. Para alguien que por ejemplo la salud es un valor muy importante, será mucho más fácil adquirir el hábito de ir al gimnasio o de llevar una alimentación sana. Si por el contrario uno de mis valores más destacados es la diversión y para mí ir al gimnasio es un suplicio, será difícil que incorpore este hábito en mi vida. ¿Cuántas veces nos planteamos propósitos que van en contra de nuestros valores y de nuestras creencias? ¿Cuántas veces nos forzamos en dirección contraria a lo que en realidad creemos? Conocer nuestros valores y nuestras creencias puede ayudarnos mucho a la hora de alinear nuestras acciones y ponerlas en una dirección sana para nosotros y para quienes nos rodean y puede darnos fuerzas para lograr aquello que queremos lograr en la vida.
  4. En los últimos escalones de esa pirámide se encuentran la identidad, el quién soy yo, y la parte transpersonal, espiritual o sistémica. Cualquiera de estos nombres vale y este último escalón de la pirámide, que es la cúspide, vendría a representar el qué voy a aportar yo a la vida y a las personas que me rodean. Cuando los cambios vienen desde estos dos últimos escalones, desde el de la identidad y el espiritual, se producen cambios desde el ser que acaban afectando al resto de la pirámide. Sí, incluso afectan al comportamiento.

Lo que ha cambiado desde que eres Malamadre

Te pongo un ejemplo que vas a entender a la perfección. ¿Cuántas cosas en tu vida han cambiado desde que eres Malamadre? Apuesto a que desde que tienes a tus buenoshijos y buenahijas has hecho acciones en tu vida que hace unos años ni siquiera te hubieras imaginado. Y que el motor para ello ha sido el ser madre (aquí hay un cambio en la identidad, en el quién soy yo) y el tener a tu cargo a tu buenhijo  o buenahija y en querer lo mejor para él o ella (la parte transpersonal).

Ahí los cambios vienen desde el ser y desde el qué voy a aportar yo a los míos. Como ves, cuando los propósitos y las metas se abordan desde ahí es mucho más fácil tanto conseguir aquellos que de verdad son importantes para nosotras como olvidar y dejar de gastar fuerzas y energías en aquellos que carecen de importancia.

¿Qué crees que en este momento te impide conseguir esos propósitos que te has planteado para 2019? ¿Son los cambios que en realidad deseas y necesitas? ¿Cómo podrías hacerlo para plantearlos de forma que estén alineados con tu ser?

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Han comentado...

  1. Mi propósito para este año 2019 es… alinearme con mi Ser.
    Y para ello voy a volver al Cuerpo, que es donde está mi Ser, escuchándome, cuidándome, atendiéndome, dándome lo que necesito: alimentación, descanso, paz…
    Porque yo soy una experta en establecer objetivos y la metodología me la conozco muy bien, incluso trabajo desarrollando proyectos, pero siempre para afuera, siempre con el foco puesto en el Otro.
    Así que este año, miraré dentro (aquí empieza a sonar la canción de Maldita Nerea )
    Gracias Leonor por iluminarnos siempre y gracias Malasmadres por acompañarnos en todo momento.
    🙂

  2. Muchas gracias por escribir este post, me viene anillo al dedo porque llevo un par de años muyyyyyy perdida… Desconocía esta herramienta y con las explicaciones de cada escalón, uff ya tengo una dirección para seguir y tratar de encontrarme, ese es mi propósito de este año, recordar o igual descubrir mi “yo”.
    Un fuerte abrazo!

  3. Este año quiero tomarme las cosas con más tranquilidad. No enfadarme tanto.. o siempre. Por lo mío. Por lo de mi marido. Por lo de esa insufrible mamá del cole.. Aprender a minimizar, a qué no me afecte todo tanto. Porque sabéis una cosa? Te pillas un gran berrinche por algo que le hicieron a tu marido y luego ves que él no está tan preocupado y que te mira con ojos de “no es para tanto” y tú te quedas con dos cosas: el mal rato del berrinche y cara de idiota. Quiero que todo me resbale. Espero conseguirlo.

  4. Yo me quiero ir del trabajo porque llevo 4 años estudiando y no consigo plaza pero no consigo llegar a un acuerdo con ellos y eso me mata para conseguir mi propósito

  5. Este año sí me he propuesto un par de cosas: Ir al gimnasio un par de dias por semana (y a dia de hoy lo estoy cumpliendo). Y comer algo más sano… esto me cuesta más, pero lo veo tan necesario que lo voy consiguiendo. Lo que tengo claro es que todo de golpe y “a saco” no puedo cambiarlo… He pasado un 2018 pésimo en cuanto a estado de ánimo por querer abarcar mucho y ver que no llegaba a nada.

  6. Hola, Sara. Casos como el tuyo los he trabajado yo con coaching wingwave con muy buenos resultados. Te animo a que busques alguien cerca de ti que aplique este método para tener algunas sesiones. Saludos. Leonor.

  7. Buenos días! Mi gran problema es la vuelta al mundo laboral, llevo luchando con eso más de 1 año y ya no sé qué hacer para superarlo y ser capaz de ir a trabajar más de 1 día, incluso de ir el primer día. Llevo casi 5 años en casa ejerciendo de madre las 24h, fue decisión de mi marido y mia, por aquel entonces mi buenahija mayor tenía 2 años y 8 meses, ahora ya camino de los 8 en julio y la pequeña tiene casi 3 años. En el último año he perdido varios trabajos por no ser capaz ni de presentarme el 1r día, otros porque he ido 1 día o 3 que es mi récord, se me hace muy difícil porque me gusta la vida de casa y estar para ellas siempre, pero por otra parte nos iría muy bien otro sueldo, ya sabemos como está la vida actualmente. Que consejo podríais darme porfavor, porque ya no sé qué hacer para vencer mis miedos y hacer frente a lo que tengo que hacer. Besos!

  8. No conocía las pirámides de Robert Dilts, me parece muy clarificadora.
    Este año mis propósitos son dos: intentantar no gritar para que mi hija me haga caso y para ello estoy buscando un grupo de ayuda para ir una vez a la semana (sería lo ideal) o quincenal. Aunque haya hecho mucha terapia individual esta parte de mi no la controlo. Esta vez me apetece compartirlo con más personas y escuchar sus historias.
    Y el otro propósito es acabar con mi proyecto educativo y presentarlo en septiembre del 2019 con el arranque del curso escolar.
    Con esto es suficiente para mi.

    1. Mentxu, se agradece tu naturalidad y sinceridad relatando k gritas a tu hija y deseas cambiar eso. A mi me ocurre lo mismo pero no es fácil encontrar madres k lo confiesen con naturalidad…creo k el primer paso del cambio es la verbalización de nuestros fallos…tengo buenas amigas a las k les ocurre lo mismo y parece ser k apuntan por trabajar esa ira a la antigua usanza…mordiéndose la lengua tres veces antes de saltar, contar hasta diez o simplemente irse, irse de la habitación o la casa, previo aviso, eso si, a nuestros hijos para hacerles comprender k estamos pasando un mal momento, de nervios, de excesiva irritabilidad…y para evitar una situación desagradable k haría daño a ambas, cuando nuestro semáforo pase de verde a rojo sin pasar por naranja será mejor salir a dar una vuelta a la manzana y airearse un poco.

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