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Consultorio con Olga Marín: no sé jugar con mi buenhijo

Consultorio con Olga Marín: no sé jugar con mi buenhijo

Tengo que reconocer que a la hora de jugar con la buenahija, muchas veces se me agotan las ideas, no tengo ganas o no sé cómo darle juego para que se entretenga. En esto el buenpadre tiene más paciencia y la tranquilidad de pasarse horas con la buenahija construyendo con piezas Lego o armando puzzles, la última afición de la primogénita. A mi no me gustan los puzzles y le dejó la tarea al buenpadre sin embargo si que quiero participar de ese ratito de asueto con ella. Por eso hoy el post de Olga Marín me va a venir muy bien, responde a la consulta de una malamadre preocupada por este tema. Espero que os guste.

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Podéis seguirla en  @mam_om

Hoy es la primera vez que me lanzo a escribirte un mensaje porque me gustaría saber si estoy sola en algo que me preocupa o si somos más. Tengo un hijo de dos años y lo cierto es que no sé jugar con él. Me siento mala madre en el peor sentido, en otros lo soy a mucha honra. Lo cierto es que llega la tarde de lluvia y frío, estamos en casa los dos, y solo pienso en lo que tengo que planchar y en a ver si se cansa mucho y se duerme pronto. Llevo 28 años sin jugar como alguien de dos y no sé hacerlo. No tengo ideas, me bloqueo y me aburro… Quiero conectar con él, enseñarle a jugar, educarle… Y al final se aburre y me pide que le ponga Pocoyo. Qué triste, ¿no? Me gustaría cambiar esta situación porque no va a tener dos años más que ahora, y no sé de dónde sacar las ganas y los recursos. ¿Me echas una mano?
Mil gracias por leerme.

RESPUESTA:

La dificultad que muchas adultas tenemos para jugar con nuestros hijos nace de la desconexión con nuestra propia “niña interior” y el lugar desproporcionado que ocupa la parte más adulta. Cuando jugamos la parte adulta debería estar desconectada, y la parte niña en modo on. ¿Cómo conectas más con la niña interior? Jugando de forma regular, riendo; cuanto más practiques, más fácil te resultará.

Si pudieras olvidar durante un rato la plancha y la interminable lista de cosas por hacer e intentaras conectar con tu hijo a un nivel profundo, seguramente después de jugar estando realmente presente te sentirías más energetizada. La mejor manera de conectar con tu hijo es jugando con él. Porque el juego es lo más importante para él.

Te recomiendo que bajes a su nivel y te dejes guiar. Tu hijo ya sabe jugar, no tienes nada que enseñarle. Más bien será al contrario: él te recordará cómo jugar, ya que parece que te cuesta conectar con esa parte más infantil. Se trata de que te pongas “a su servicio” y juguéis a lo que él quiera, sin más, con la única pretensión de conectar con él y estrechar el vínculo. Si te dejas guiar por tu hijo y apagas la parte más adulta del cerebro que te está pidiendo levantarte a planchar, irás soltándote cada vez más y podrás fluir con él.

También me parece importante señalar que no debes frustrarte si tu hijo se cansa de un juego a los 2 minutos y quiere cambiar. Esto es absolutamente normal. ¡No, no es hiperactivo!. La capacidad de concentración de un niño de 2 años es muy limitada. Del mismo modo, tampoco debes preocuparte si tu hijo quiere repetir mil veces el mismo juego. Cuando esté preparado para pasar a otra cosa, lo hará.

Por otra parte, quiero comentar que si hay algún juego al que no te gusta jugar y a tu hijo sí, me parece bien negociar con él. “Vale, jugamos un ratito y luego cambiamos, porque este juego no me gusta”. Por ponerte un ejemplo: a mi hijo le gustan mucho los juegos físicos, de lucha y de revolcarse por el suelo. A mí no me gusta jugar a luchas y, si bien cuando era más pequeño (ahora tiene 4 años) jugábamos un poco, ahora sabe que le voy a decir casi siempre que no, y que su padre sí jugará con él a luchar. Yo jugaré a otras cosas. Creo que está bien que cada mamá pueda respetarse en ese sentido.

Una última cosa que me parece importante decir aquí es que no deberías obligar a tu hijo a jugar a algo que no quiera. Las propuestas de juego que hago abajo son justamente eso, propuestas. El niño es libre de aceptar qué quiere y qué no quiere hacer, por descontado.

¿A qué podéis jugar?

  • Jugar a los médicos. Puedes ser tú la paciente, o podéis usar muñecas o peluches. Usad vendas reales, tiritas, haced una caja que haga de máquina de rayos-x, usad algodón, kleenex…
  • A tiendas. Usad monedas de verdad, y monederos viejos. O haced los billetes con trozos de papel.
  • Al restaurante. Haced la comida con plastilina, usad utensilios reales, cread un menú, interpretad a diferentes tipos de cliente (contento, exigente…).
  • Representad una obrita de teatro y disfrazaos.
  • Caja de arena. Compra una caja de plástico de las que usas para guardar la ropa, por ejemplo, llénala hasta la mitad o un poco menos de arena y deja que tu hijo ponga figuritas diversas y cree escenarios y situaciones distintas. Está bien que los Reyes Magos traigan toda clase de figuritas que representen el mundo real: animales; miembros de una familia; personas que hacen trabajos diversos; figuras de fantasía como superhéroes, hadas, gnomos; transportes de todo tipo; edificios; plantas; árboles; piedras; vallas… Es un juego muy usado en terapia infantil.
  • Jugar con el agua. Igual que con la caja de arena, pero con agua. Se puede lavar a las muñecas, los coches y las figuritas. Jabón y esponjas.
  • Jugar con plastilina, con arcilla. Hay que dejar que el niño juegue como quiera, sin dirigirle. Entendamos que estos son juegos “sucios” que van a requerir limpiar bien después. No pasa nada, solo asegúrate de que el niño juega en un espacio bien preparado y ya está.
  • Juegos de construcción tipo Lego.
  • Hacer toda clase de manualidades. Pinterest es el sitio ideal para encontrar millones de ideas. ¡Resulta incluso un poco abrumador!. Asegúrate de tener un montón de materiales: colores, rotuladores, témperas, pintura lavable, pegatinas, goma eva, toda clase de materiales naturales (macarrones, garbanzos, bellotas, hojas de los árboles, piedras), cartulinas de colores, diferentes tipos de papel.
  • Juega al escondite por toda la casa.
  • Coged una linterna y explorad la casa en busca de un tesoro.
  • Bailad al ritmo de la música.
  • Haceos cosquillas.

Espero haberte ayudado y te envío un cálido abrazo.

Y tú, ¿te aburres cuando juegas con tu hijo?, ¿tienes en modo on la parte adulta cuando juegas?, ¿puedes darle algún consejo a esta malamadre a partir de tu experiencia?

Y os recordamos que tenéis hasta el miércoles para seguir participando en el sorteo de ‘Familia Fácil’ dejando un comentario aquí sobre ese consejo de limpieza de la buenabuela que siempre se empeña en daros. Como os dijimos las ganadoras conseguirán 5 planes de acceso gratuito a la base de datos de familiafacil.es de manera ilimitada, y podrán elegir entre más de 130.000 candidatos, además de poder publicar ofertas en las que solo se inscribirán aquellos profesionales que cumplan con los requisitos que se pidan. ¡Mucha suerte y a participar malasmadres!.

Han comentado...

  1. Yo tengo un niño de 15 meses y empiezo a desesperarme.Intento jugar con él pero va a su bola.Sólo consigues llamar su atención si cojes la pelota o corres a escondrte…entonces te sigues…pero es que no dice aún i una palabra y leo que hay que enseñarles cuentos y demás…y él pasa.le siento conmigo y le enseño la oveja,un patito,el nene…y auanta medio minuto y se pira!debo darle tiempo?le ocurre algo?

    1. Cristina,
      Jaja, no, no le ocurre nada, excepto que es un bebé de 15 meses explorando el mundo, que es mucho más interesante que un cuento con el que hay que estarse quieto. Cualquier cosa física siempre le va a interesar más, por eso el escondite (juego estrella entre los bebés y niños pequeños) y la pelota tienen tanto éxito. Lo único que tienes que hacer es dejarte guiar por él. Nada más. Todo está donde tiene que estar!
      Un abrazo fuerte.

      1. Jo no sé…me resulta frustrante!yo si soy gandula e infantil…quiero jugar con él.estoy deseando.pero supongo que es normal que pase de mi y vaya a su aire.es que eso unido a que no dice ni una palabra y hay gentenque te dice que con 3 meses menos que el tuyo ya casi hacen raices cuadradas.. me está emparanoiando….me paso el día haciénsoke ruidos de animales…hola!agur!aita!pasaaaaa 33!!!ahora…dale una botella de agua vacia que él es feliz.en fin…paciencia supongi.gracias por el comentario

  2. Pues en mi caso, creo que es mi hijo el que no sabe jugar. Se entretiene solo pero no juega a nada concreto y “eso” que hace no sabe compartirlo conmigo. A parte de que yo tampoco sé y eso no ayuda…

    1. Mónica,
      Míralo desde esta perspectiva. Tu hijo sabe jugar sin lugar a dudas, porque la actividad principal de un niño es jugar, no hay que enseñarle, ya nace sabiendo! Y tú también sabes jugar, pero tal vez te has olvidado, eso sí es mucho más frecuente. Síguele a lo que haga, no es para ti para quien debe tener sentido, sino para él, y te aseguro que cuando juega un niño está haciendo todo lo que necesita hacer. Es jugando que aprenden.
      Espero que te sirva. Un abrazo!

  3. A mí me pasa lo mismo; cuando me siento a jugar con él no hago más que pensar en todo lo que tengo que hacer y creo que nota que no estoy a gusto. De hecho, le gusta muchísimo más jugar con papá y que mamá se siente con ellos a mirar. Que esté ahí, pero que no moleste!

    Gracias por los consejos, me pondré las pilas porque el tiempo pasa tan ráaaaaaapido que en dos días será él el que no querrá jugar.

    1. Sí, es cierto, Alicia, el tiempo pasa muy rápido y luego lamentarás no haber jugado con tu hijo. ¡Hay que ponerse las pilas, jaja!
      Te envío un abrazo.

  4. A mi me pasa lo contrario…. llega su padre y yo no he hecho la cena, ni he fregado, ni tendido la ropa de la lavadora porque se me ha pasado la tarde jugando con la buena hija o viendo a Peppa en la tele, jejeje.
    No sé si es que no jugué suficiente de pequeña, pero yo me lo paso pipa espatarrada en el suelo jugando a cualquier cosa…. eso sí, no me pidáis manualidades, que de eso no tengo ni idea!!

  5. Me pasa lo mismo, tengo tan poco tiempo despues del trabajo que cuando estoy en casa solo pienso en lo que tengo que hacer. He notado que tiene mucha más conexión con su padre que siempre juega que conmigo, y me da mucha pena.
    Voy a poner en práctica estos juegos y tus consejos para mejorar nuestra relación.

  6. Muy interesante el post, y muy identificada con lo de estar pensando en todo lo que tenog que hacer en lugar de relajarme y disfrutar jugando con mis hijos ( 2 y 4 años). Sí que juego, y me gusta, tirarme al “barro” con ellos, pero es verdad que estoy con el runrun en la cabeza de la cena, la ropa tendida, mi comida de mañana, etc. A veces pecamos de responsables en ese sentido y yo me digo que tengo que cambiar el chip porque mi mayor responsabilidad ahora, por encima de cualquier otra, es jugar y disfrutar de mis hijos.
    A mi hija de 2 le encanta coger cuentos de la estantería y sentarse en mis piernas a que se los lea. De paso aprovecho para inculcarle que, después de leído, el libro vuelve a su sitio.

  7. me encanta lo que propones. Tengo un niño de casi tres años y me encanta jugar con el. Mi problema viene cuando me doy cuenta de que no dedico el mismo tiempo a su hermana de 17 meses con la que no se puede jugar a todas estas cosas y lo tengo que tener todo escondido porque se lo lleva a la boca .

  8. Madre mía!!! me he sentido superidentificada.
    Siempre pienso que cuando llegue el fin de semana me pondré a hacer cosas con él, jugar, y luego sólo pienso en hacer las cosas que tengo que hacer o ver la pelis con él. Se me da mal. Además, por ejemplo, yo adoraba los puzzles pero soy como muy perfeccionista y si veo que tarda o no lo hace con un orden me pongo nerviosa. Y aún peor con las manualidades, que como hice bellas artes, cuando coge mal los pinceles o no los limpia… tengo que respirar muuuuy hondo.
    Me ha encantado la repuesta a la consulta, lo de volver a nuestra niña interior, porque creo que ese problema lo tengo en más aspectos de mi vida. Mi niño ya tiene 8 años y creo que siempre le he exigido un poco más, no lo veo como el niño que es, y más, al criarlo sola, cuando llegas a casa es a quien le cuentas las cosas, y eso, a veces, no está bien.
    Muchas gracias por los consejos.

    1. Diana,
      Sí, cuidado con lo último que has comentado. Un hijo es un hijo, no nuestro amigo, ni nuestro confidente, ni nuestra pareja. No podemos cargarles con ese peso, es peligroso. Prueba a buscar tus espacios con otros adultos para compartir tus preocupaciones.
      Besos!

  9. Gracias por el post. Como siempre, me lees la mente, Coincido en que para “saber” jugar hay que dejar a un lado la interminable lista de obligaciones que siempre nos está llamando. Esto yo creo que es mi principal obstácculo. Trato de dejar un tiempito cada día sin hacer nada, ni obligaciones, ni ordenador… solo estar con él. Otra cosa con la que también me identifico es que algunos de los juegos que él propone a mi no me gustan. Pero por ejemplo a mi me gustan mucho los juegos ” de sociedad” tipo cartas, oca, parchís o ajedrez y cosas de ese tipo que jugaba mucho cuando era pequeña. Ahora que ya empiea a poder jugar a eso, lo empezamos a pasar muy bien. También me gusta mucho ver pelis con él o leer cuentos. No pasa nada creo, si juega a unos juegos conmigo y a otros con su padre… No se puede estar a todo :-).

    1. Hola Icíar,
      Estoy de acuerdo contigo, no hay que jugar a todo aunque no te apetezca. Yo soy como tú, de jugar a cosas más pausaditas y tranquilas, aunque con un varón la parte más física es muy importante, pero ya el papá se ocupa muy bien de ello. Por eso me ocurre que disfruto mucho más de mi hijo ahora que ya puede jugar a juegos de mesa, hacer puzles y demás que cuando era aún un bebé y las opciones eran más reducidas.
      ¡Lo sé, lo sé, te debo un post! Te envío un abrazo.

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