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Controlar la frustración cuando tu hijo te sacas de tus casillas

Controlar la frustración cuando tu hijo te sacas de tus casillas

¿Cuántas veces nos habremos sentido frustradas con los buenoshijos? Intentar comunicarnos con ellos es, a veces, un problema y hace que perdamos la paciencia dejandola bajo mínimos. Hoy nuestra coach y colaboradora Leonor Cabrera se pone del lado de la malamadre para intentar que nos perdamos los nervios más de lo debido. La buenahija1 en mi caso a veces me hace entrar en bucle de locura no quiero ni pensar lo que dejará para la ‘dulce’ adolescencia. Os dejo con el post.

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* Podéis seguirla en @Leonor_Cabrera  y en su BLOG.

Si hay algo desesperante para una malamadre es que su buenhijo no le haga caso o le chulee. ¿Cuántas veces te ha pasado eso de hablarle y sentir que en realidad le estabas hablando a la pared porque o bien te ignoraba o bien hacía lo que le daba la real gana? Seguro que muchas más de las que deseas.

El problema no es que el buenhijo o la buenahija no te escuche. El problema es el coste que ese ignorarte tiene para ti. ¿O es que nunca has sentido que te llevaban los demonios por culpa de tu tu prole?

No te preocupes. Es algo normal. Al menos, eso contáis las malamadres. Yo aún no tengo hijos, ni buenos ni malos, así que cuando Amelia y Laura me sugirieron escribir un post sobre cómo controlar la frustración que a veces generan los hijos me di cuenta de que a las malasmadres las conozco muy bien porque suelo tenerlas como clientas en coaching y en terapia y hemos trabajado sus frustraciones, sus miedos y la manera de comunicarse con sus hijos. Sin embargo, de los buenoshijos sé muy poco o más bien nada.

Así que he echado mano de una de las personas que conozco que más sabe sobre niños y quien, espero, no me bloquee en el whatsapp cuando yo tenga los míos porque, mucho me temo, la voy a freír a preguntas. Ella es Ana Jiménez, es psicóloga y terapeuta infantil y me ha aportado mucha luz a la hora de saber porqué los niños tocan los ovarios, algo muy importante a la hora de que la malamadre comprenda que esa actitud no va contra ella.

Me cuenta Ana que la frustración forma parte del aprendizaje del niño. Si quiere algo, tiene que ser inmediato, porque no tiene concepto del tiempo al no tener aún sus capacidades cognitivas maduras. Por este motivo, cuando una buenamadre le dice a su hijo que para cenar lo que hay esta noche es sopa y no esa hamburguesa por la que el niño mataría a un buey, es necesario que esa madre sea asertiva y le diga que no, que lo que hay para comer esta noche es sopa. De esa manera el niño aprenderá que hay cosas que no siempre son como él quiere.

¿Y qué sucede si, a pesar de saber que le está haciendo un bien, esa madre siente culpa? La clave es no vivirlo como una guerra o como una derrota. El niño tiene que hacer su propio camino de vida y en ese camino de vida se incluye la frustración. A la madre o al padre le puede venir bien pensar que así está ayudando a su hijo y que el ponerle límites es una manera de ayudarle a crecer.

¿Qué pasa con los niños que se rebelan? Ay, santa paciencia. Esos niños, me dice Ana, están aprendiendo a tener contacto con el entorno, motivo por el que tiene que explorar e intentar alargar esa frontera imaginaria que le ponen los padres. ¿Un consejo? No entrar ahí porque eso supone ponerse al nivel de los niños e iniciar lo que puede convertirse en una guerra.

El mejor recurso para las malasmadres con niños rebeldes es la asertividad, el poner límites de una manera clara, sin ofuscación pero con seguridad. Sí, ya sé que es difícil, pero éste es un buen momento de constatar si la buenamadre es capaz o no de gestionar ese estrés que le genera la relación con el buenhijo. Si crees que a ti te resulta muy difícil, échale un vistazo a este post anterior en el que te daba algunas pistas sobre cómo lograrlo.

Además, la buenamadre tiene que comprender que hay veces que ella va por un lado y el buenhijo por otro porque el niño es un ente autónomo con sus propias necesidades. Por ejemplo, me dice Ana, si un niño tiene que levantarse muy temprano es normal que remolonee en la cama porque su cuerpo le pide dormir más o que quiera jugar si tiene muchas actividades intelectuales. “Hay veces que viene muy bien que los niños se salten las normas y ocasiones en las que el adulto se tiene que adaptar un poco a las circunstancias”, me cuenta.

Así que otro recurso a usar en la relación con la prole es la flexibilidad. El ser tener unas normas demasiado rígidas puede llevar en muchas ocasiones a la frustración de la malamadre porque, para los buenoshijos, será casi imposible cumplirlas ya que necesitan tener una regulación propia y aprender a tener en cuenta sus propias necesidades. Si no, el resultado puede ser tener un niño sumiso, asegura Ana, quien incide en que los padres “son guías y no policías”.

¿Cómo puedes fomentar esa actitud de guía? Pues contándole a tus hijos con qué cosas tienen que tener cuidado, acompañándolos a que ellos exploren y también dejándole espacios para que sean ellos quienes manden, como puede ser durante el juego. De esta manera, por compensación, habrá espacios en los que será la buenamadre quien pueda mandar.

Dicho esto, está claro que cada maestrillo tiene su librillo. ¿Cómo lo haces tú con tus buenoshijos?, ¿cuáles son los principales problemas de comunicación que tienes con ellos?, ¿qué es lo que te genera más conflicto? Me encantaría leer tu testimonio ahí abajo, en los comentarios.

Si queréis escuchar a Leonor Cabrera aconsejándonos lo que debemos hacer para lograr nuestros objetivos y metas profesionales no os perdáis el programa de radio que hicimos en Cadena Ser hace unas semanas:

http://cadenaser.com/emisora/2015/09/10/ser_malaga/1441902078_223606.html

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Han comentado...

  1. Tengo dos hijos, una de 4 años y un niño de 2. Todos los días hay alguna bronca que hace que me salga de mis casillas, aunque he aprendido a controlarlo y ellos ya no lo notan tanto. Estoy deseando que se acabe esta etapa, está siendo muy duro para mi. Se que tiene que ser así, pero es difícil. Trabajo 8 horas al día más 2 horas de desplazamiento y hay muchos días en los que llego a casa y lo último que me apetece es una bronca con los niños que se ponen a gritar, lanzar objetos y llorar como si les estuvieran degollando. Ojalá tuviera tiempo y dinero para ir a una psicóloga o “coach” que me ayudara a vivir esta etapa con más normalidad.

  2. Tengo dos hijos, una de 4 años y un niño de 2. Todos los días hay alguna bronca que hace que me salga de mis casillas, aunque he aprendido a controlarlo y ellos ya no lo notan tanto. Estoy deseando que se acabe esta etapa, está siendo muy duro para mi. Se que tiene que ser así, pero es difícil. Trabajo 8 horas al día más 2 horas de desplazamiento y hay muchos días en los que llego a casa y lo último que me apetece es una bronca con los niños que se ponen a gritar, lanzar objetos y llorar como si les estuvieran degollando. Ojalá tuviera tiempo y dinero para ir a una psicóloga o “coach” que me ayudara a vivir esta etapa con más normalidad.

  3. El típ de hoy es mi día a día con el buenhijo1 de ocho años, llorando he terminado muchas mas veces de lo que me hubiera gustado.Nos tiene en jaque y llevándonos al limite a diario. Si es así ahora, pensar en la adolescencia me da pavor. Tengo que estar emocionalmente fuerte a diario y eso no es fácil. Es un niño muy inteligente que no responde a premios ni castigos. Confío en guiarlo por el buen camino de la vida porque fácil no nos lo esta poniendo. Muchas energías gastadas y frustraciones……por supuesto.

  4. El típ de hoy es mi día a día con el buenhijo1 de ocho años, llorando he terminado muchas mas veces de lo que me hubiera gustado.Nos tiene en jaque y llevándonos al limite a diario. Si es así ahora, pensar en la adolescencia me da pavor. Tengo que estar emocionalmente fuerte a diario y eso no es fácil. Es un niño muy inteligente que no responde a premios ni castigos. Confío en guiarlo por el buen camino de la vida porque fácil no nos lo esta poniendo. Muchas energías gastadas y frustraciones……por supuesto.

  5. A mí, las mañanas me sacan de quicio. No entiendo cómo puede ser que yo haga todos los esfuerzos del mundo para despertarlos cual madre amantísima y, a los 5 minutos, ya esté pegando gritos y bufidos. No se trata de que me desobedezcan, si no de que los 3 se dedican a hacerse la puñeta entre ellos. ¿La solución? Intento ser flexible y tranquilizarlos sin subir la voz, pero hay veces en las que es imposible, así que me pongo objetivos cortos: vestirse-superado, desayunar-superado. Y así, uno tras otro….es agotador.

    Firmado: una malamadre desquiciada

  6. A mí, las mañanas me sacan de quicio. No entiendo cómo puede ser que yo haga todos los esfuerzos del mundo para despertarlos cual madre amantísima y, a los 5 minutos, ya esté pegando gritos y bufidos. No se trata de que me desobedezcan, si no de que los 3 se dedican a hacerse la puñeta entre ellos. ¿La solución? Intento ser flexible y tranquilizarlos sin subir la voz, pero hay veces en las que es imposible, así que me pongo objetivos cortos: vestirse-superado, desayunar-superado. Y así, uno tras otro….es agotador.

    Firmado: una malamadre desquiciada

  7. Hola! tomando en consideración que cada maestrillo tiene su librillo, a mí me gusta mucho leer a Carlos González, tiene una visión muy empática con los niños, a mi me ha enseñado a relativizar y a tomarme las cosas con más calma… son niños, pasará….

  8. Hola! tomando en consideración que cada maestrillo tiene su librillo, a mí me gusta mucho leer a Carlos González, tiene una visión muy empática con los niños, a mi me ha enseñado a relativizar y a tomarme las cosas con más calma… son niños, pasará….

  9. Vale, y cuando son adolescentes que por supuesto tu no tienes idea de nada y ellos lo saben todo y están en posesión de la verdad??, cómo actuamos en esas situaciones????

  10. Vale, y cuando son adolescentes que por supuesto tu no tienes idea de nada y ellos lo saben todo y están en posesión de la verdad??, cómo actuamos en esas situaciones????

    1. Íbamos a dar alguna indicación en este post, pero dada la complejidad del asunto, le vamos a dedicar un post completo. Coming soon.

  11. Ay no me gusta nada como está escrito este post con ese “me dice Ana”. Es un tema demasiado importante como para que no lo escriba en tal caso Ana…

  12. Ay no me gusta nada como está escrito este post con ese “me dice Ana”. Es un tema demasiado importante como para que no lo escriba en tal caso Ana…

  13. Yo voy a poner el punto de sol, hoy me ha pillado el optimismo despistada. Cierto es que mi buena hija tiene 13 meses, y aún no estamos en la fase “desquiciante”, lo sé, pero esa actividad que se gasta la chiqui (inversamente proporcional a la nuestra) y esos ensayos de pataletas que empieza a hacer y que dan cierto respeto (por no hablar directamente de miedo, que suena muy solemne) hacen ya pensar en estrategias de supervivencia, no vaya a ser que, a lo mejor (oo, pero, sin embargo) haya que recurrir a ellas.
    Yo anticipo alguna que me gusta, asi, de antemano y con poca experiencia previa:

    1.- Sentido del humor. Cambiar de registro, desconcertarles y usar otras formas de resolución a las habituales, ya que el grito y la bronca demostrado está que sirve para poco más que descargar un poco de frustración propia y para entrenarlos en el milenario arte de ” por este oído me entra y por este me sale”(que levante la mano quien no lo haya practicado alguna vez). Además de usarlo con la buenahija, lo realmente importante es aplicarlo también a mí misma. Sí puedo reírme de ello (y algún día lo haré), no quiero dejar que ahora se me forme un dramón en la garganta (ojo, a veces me pilla floja y el drama entra, “como una ola,de fuerza desmedida, a mi vida”. Pero como sé que es cuestión de tiempo que salga, me dejo y trato de que se vaya pronto. Si las pelis de Antena 3 o las telenovelas -paradigma de drama de primer grado- tienen un final, esto también).

    – Diferenciar lo importante de lo accesorio. Como tenemos las de perder en cuanto a energía con los buenoshijos, centrarse en mantenernos firmes en lo que no se puede negociar, en lo gordo. Y flexibilizar en lo demas, aunque sea haciéndonos un poco las locas, para no desgastarnos/los con chorradillas que no van a ninguna parte y que generalmente son las que nos agotan.

    -Desterrar la culpa, terrible palabra. Sí, a veces nos desquiciamos, gritamos, resolvemos mal….¿Y? Aaaahhhh, para, que igual es que ahora va a resultar que no somos robots. Pues mira, mas vale tarde que nunca, a ver si tomamos conciencia. Sin dejar de lado nuestra responsabilidad de educar y de tratar de aprender a hacerlo un poco mejor cada día, sucede que a veces,sí, se nos va la pinza. La culpa, que es bastante inútil como emoción, nos lo recuerda taladrando sobre la herida para hacerla más grande y, al fin y al cabo, impedirnos hacer cambios porque empleamos en ella la energía necesaria para centrarnos en la solución .
    Y sí, es cierto, me habéis pillado. Hablo mucho de energía….(quien hambre tiene con pan sueña). Eso sí, la falta de fuerzas, con sol, que es menos.

  14. Yo voy a poner el punto de sol, hoy me ha pillado el optimismo despistada. Cierto es que mi buena hija tiene 13 meses, y aún no estamos en la fase “desquiciante”, lo sé, pero esa actividad que se gasta la chiqui (inversamente proporcional a la nuestra) y esos ensayos de pataletas que empieza a hacer y que dan cierto respeto (por no hablar directamente de miedo, que suena muy solemne) hacen ya pensar en estrategias de supervivencia, no vaya a ser que, a lo mejor (oo, pero, sin embargo) haya que recurrir a ellas.
    Yo anticipo alguna que me gusta, asi, de antemano y con poca experiencia previa:

    1.- Sentido del humor. Cambiar de registro, desconcertarles y usar otras formas de resolución a las habituales, ya que el grito y la bronca demostrado está que sirve para poco más que descargar un poco de frustración propia y para entrenarlos en el milenario arte de ” por este oído me entra y por este me sale”(que levante la mano quien no lo haya practicado alguna vez). Además de usarlo con la buenahija, lo realmente importante es aplicarlo también a mí misma. Sí puedo reírme de ello (y algún día lo haré), no quiero dejar que ahora se me forme un dramón en la garganta (ojo, a veces me pilla floja y el drama entra, “como una ola,de fuerza desmedida, a mi vida”. Pero como sé que es cuestión de tiempo que salga, me dejo y trato de que se vaya pronto. Si las pelis de Antena 3 o las telenovelas -paradigma de drama de primer grado- tienen un final, esto también).

    – Diferenciar lo importante de lo accesorio. Como tenemos las de perder en cuanto a energía con los buenoshijos, centrarse en mantenernos firmes en lo que no se puede negociar, en lo gordo. Y flexibilizar en lo demas, aunque sea haciéndonos un poco las locas, para no desgastarnos/los con chorradillas que no van a ninguna parte y que generalmente son las que nos agotan.

    -Desterrar la culpa, terrible palabra. Sí, a veces nos desquiciamos, gritamos, resolvemos mal….¿Y? Aaaahhhh, para, que igual es que ahora va a resultar que no somos robots. Pues mira, mas vale tarde que nunca, a ver si tomamos conciencia. Sin dejar de lado nuestra responsabilidad de educar y de tratar de aprender a hacerlo un poco mejor cada día, sucede que a veces,sí, se nos va la pinza. La culpa, que es bastante inútil como emoción, nos lo recuerda taladrando sobre la herida para hacerla más grande y, al fin y al cabo, impedirnos hacer cambios porque empleamos en ella la energía necesaria para centrarnos en la solución .
    Y sí, es cierto, me habéis pillado. Hablo mucho de energía….(quien hambre tiene con pan sueña). Eso sí, la falta de fuerzas, con sol, que es menos.

  15. Tip para situación desesperante en la calle: hemos ido al parque que está a 15 largos minutos andando… al volver a casa deseas que caminen rápido, en linea recta y sin quejarse de que están cansados… en vez de chillarles “vamooos, vengaaaa, se nos hace de nocheeee, no llores que ya estamos llegandooo…” les planteo el camino como un juego de misiones pequeñas que hay que ir cumpliendo: andar por la linea roja de la acera (cuando son de dos colores) porque en la blanca hay cocodrilos; atravesar el banco y saltar al llegar al final; bordear árboles; intentar llegar a una rama; etc. Por su puesto, cada prueba es 5 metros más a delante que la anterior. Jejeje
    Lo he probado en más situaciones y siempre me funciona.

  16. Tip para situación desesperante en la calle: hemos ido al parque que está a 15 largos minutos andando… al volver a casa deseas que caminen rápido, en linea recta y sin quejarse de que están cansados… en vez de chillarles “vamooos, vengaaaa, se nos hace de nocheeee, no llores que ya estamos llegandooo…” les planteo el camino como un juego de misiones pequeñas que hay que ir cumpliendo: andar por la linea roja de la acera (cuando son de dos colores) porque en la blanca hay cocodrilos; atravesar el banco y saltar al llegar al final; bordear árboles; intentar llegar a una rama; etc. Por su puesto, cada prueba es 5 metros más a delante que la anterior. Jejeje
    Lo he probado en más situaciones y siempre me funciona.

  17. Yo hoy tengo el día chungo, la verdad. Ninguna idea buena y soy muy consciente de que lo que me funcionó ayer, mañana probablemente no.
    Me molan las mini-misiones de La Musa. Lo anoto pero no para que ellos mejoren, sino para ser capaz de salir de casa sin desquiciarme más de lo estrictamente necesario.
    Mis dos peques han salido, ambos, con mucho caracter, así que hay días que me tiro de los pelos yo sola.

  18. Yo hoy tengo el día chungo, la verdad. Ninguna idea buena y soy muy consciente de que lo que me funcionó ayer, mañana probablemente no.
    Me molan las mini-misiones de La Musa. Lo anoto pero no para que ellos mejoren, sino para ser capaz de salir de casa sin desquiciarme más de lo estrictamente necesario.
    Mis dos peques han salido, ambos, con mucho caracter, así que hay días que me tiro de los pelos yo sola.

  19. Mi buenahija tiene 14 meses, y al igual que Queteque, apenas le veo sus primeros indicios de pataletas. Mi recursos (que hasta ahora han funcionado en general) son, en su orden:

    1. Distraérla: llamar su atención hacia algún objeto que la haga perder el interés en la causa de la pataleta, usualmente al darle su mantita (el cual es su objeto de aprensión) ella la toma, se chupa sus dedos y “magia”, se calma. Cuando la mantita no funciona, algún otro objeto del entorno o caminar con ella cargada, o ayudarla a caminar regularmente funciona, siempre hablándole en tono firme pero amoroso, explicándole primero la situación y luego ofreciéndole la distracción.

    2. Darle su espacio: en las ocasiones que lo anterior no da resultado, simplemente le doy su tiempo para que se tranquilice sola, procuro no darle más importancia de la que en realidad tiene la situación, para yo tampoco perder la paciencia.

  20. Mi buenahija tiene 14 meses, y al igual que Queteque, apenas le veo sus primeros indicios de pataletas. Mi recursos (que hasta ahora han funcionado en general) son, en su orden:

    1. Distraérla: llamar su atención hacia algún objeto que la haga perder el interés en la causa de la pataleta, usualmente al darle su mantita (el cual es su objeto de aprensión) ella la toma, se chupa sus dedos y “magia”, se calma. Cuando la mantita no funciona, algún otro objeto del entorno o caminar con ella cargada, o ayudarla a caminar regularmente funciona, siempre hablándole en tono firme pero amoroso, explicándole primero la situación y luego ofreciéndole la distracción.

    2. Darle su espacio: en las ocasiones que lo anterior no da resultado, simplemente le doy su tiempo para que se tranquilice sola, procuro no darle más importancia de la que en realidad tiene la situación, para yo tampoco perder la paciencia.

  21. No veáis lo que consuela saber que no eres tú la única madrastra que circula por este mundo. Y que determinados sentimientos son normales, aunque no ayuden en absoluto.
    Cuando yo pensaba que empezaba a dominar la situación y me sentía hasta orgullosa de controlar algunos accesos furibundos de “malamadre”… HORROR!!!! Llegó la adolescencia!!! Y vuelta a empezar.
    Al final lo que mejor resultado me da (siempre y cuando tenga temple suficiente para emplearlo) es el humor. Y decirme a mí misma aquello de El Padrino “No es nada personal; solo son…” las hormonas!!!

  22. No veáis lo que consuela saber que no eres tú la única madrastra que circula por este mundo. Y que determinados sentimientos son normales, aunque no ayuden en absoluto.
    Cuando yo pensaba que empezaba a dominar la situación y me sentía hasta orgullosa de controlar algunos accesos furibundos de “malamadre”… HORROR!!!! Llegó la adolescencia!!! Y vuelta a empezar.
    Al final lo que mejor resultado me da (siempre y cuando tenga temple suficiente para emplearlo) es el humor. Y decirme a mí misma aquello de El Padrino “No es nada personal; solo son…” las hormonas!!!

  23. Que mis hijos no me escuchan, sin ninguna duda. Y que en ocasiones se me llevan los demonios, también. La verdad es que he de reconocer que cada vez menos. Mi buenhijo era de rabieta diaria y para aprender esos límites la que se puso casi al límite fui yo. En esa etapa la paciencia, pensar que cada día sembraba un poco con mi actitud y muchas charlas con él creo que han dado su fruto. Ahora tiene 14 años y nuestra relación es buena, teniendo claro que yo soy su madre y él es mi hijo. El sentido del humor lo uso ahora en las peleas entre los hermanos. Mi buenahija tiene 5 años menos y una gran capacidad de sacarlo de sus casillas. Así que en esos momentos de conflicto he notado que el humor funciona, y mucho!

  24. Que mis hijos no me escuchan, sin ninguna duda. Y que en ocasiones se me llevan los demonios, también. La verdad es que he de reconocer que cada vez menos. Mi buenhijo era de rabieta diaria y para aprender esos límites la que se puso casi al límite fui yo. En esa etapa la paciencia, pensar que cada día sembraba un poco con mi actitud y muchas charlas con él creo que han dado su fruto. Ahora tiene 14 años y nuestra relación es buena, teniendo claro que yo soy su madre y él es mi hijo. El sentido del humor lo uso ahora en las peleas entre los hermanos. Mi buenahija tiene 5 años menos y una gran capacidad de sacarlo de sus casillas. Así que en esos momentos de conflicto he notado que el humor funciona, y mucho!

  25. Hoy el post me viene como anillo al dedo. Anoche me acosté llorando pensando en que más puedo hacer por mi peque. Tiene 21 meses ya, casi 2 años: no duerme sólo, tiene que dormir con papá y mamá, con 7 horas tiene más que suficiente, pide mucha atención (se pasa las tardes enteras repitiendo: mamá,mamá, mamá…), y yo acabo loca. Y viene buenpadre y es lo mismo, papá, papá… El problema es que cuando le ponemos límites se provoca el vómito y eso nos pone muy nerviosos porque ya no sabes si seguir con el castigo, cogerlo en brazos…

    1. Marite, tengo un niño de casi 30 meses y es igual o muy parecido. Duerme con mamá al lado y es muy activo, duerme poco y pide mucha atención. Lo del vómito no me pasa, pero mi consejo, ojalá te sirva, es intentar que todo lo que tiene alrededor sea lo más tranquilo posible: luz suave, televisión con volumen bajo, acariciarle aunque se ponga rebelde, besarle aunque te eche y te empuje, darle baños de agua calentita….hablarle despacio….no se, a mí me funciona para tranquilizarle. Cuando se enfada muchísimo, empieza a tirar cosas y a chillar. Le regaño pero hasta un punto, si no se calma, le ignoro. Se enfada más, pero al final, termina calmándose. Si está calentito, ha dormido, no tiene hambre, etc., intenta lo de crearle un ambiente de monje, a veces funciona.

      1. Paciencia. Como he dicho antes mi hijo era de rabieta diaria, por absolutamente cualquier cosa montaba un dramón con el fin de fiesta del vómito incluido. Yo las primeras veces me alteraba mucho, pero luego
        pasé a la calma. Le cambiaba la ropa primero, luego recogía y acto seguido la lavadora. Este comportamiento agota y los días se acumulan y parece que no pasan, pero pasarán y mas rápido de lo que crees. Háblale mucho, aunque te parezca que a esa edad no deberías desgastar tanta lengua, tu siembra…poco a poco. Para lo de dormir, yo tengo una amiga que hacía un poco de relajación con su niño antes de acostarlo, prueba a ver. Y paciencia, mucha paciencia.

  26. Hoy el post me viene como anillo al dedo. Anoche me acosté llorando pensando en que más puedo hacer por mi peque. Tiene 21 meses ya, casi 2 años: no duerme sólo, tiene que dormir con papá y mamá, con 7 horas tiene más que suficiente, pide mucha atención (se pasa las tardes enteras repitiendo: mamá,mamá, mamá…), y yo acabo loca. Y viene buenpadre y es lo mismo, papá, papá… El problema es que cuando le ponemos límites se provoca el vómito y eso nos pone muy nerviosos porque ya no sabes si seguir con el castigo, cogerlo en brazos…

    1. Marite, tengo un niño de casi 30 meses y es igual o muy parecido. Duerme con mamá al lado y es muy activo, duerme poco y pide mucha atención. Lo del vómito no me pasa, pero mi consejo, ojalá te sirva, es intentar que todo lo que tiene alrededor sea lo más tranquilo posible: luz suave, televisión con volumen bajo, acariciarle aunque se ponga rebelde, besarle aunque te eche y te empuje, darle baños de agua calentita….hablarle despacio….no se, a mí me funciona para tranquilizarle. Cuando se enfada muchísimo, empieza a tirar cosas y a chillar. Le regaño pero hasta un punto, si no se calma, le ignoro. Se enfada más, pero al final, termina calmándose. Si está calentito, ha dormido, no tiene hambre, etc., intenta lo de crearle un ambiente de monje, a veces funciona.

      1. Paciencia. Como he dicho antes mi hijo era de rabieta diaria, por absolutamente cualquier cosa montaba un dramón con el fin de fiesta del vómito incluido. Yo las primeras veces me alteraba mucho, pero luego
        pasé a la calma. Le cambiaba la ropa primero, luego recogía y acto seguido la lavadora. Este comportamiento agota y los días se acumulan y parece que no pasan, pero pasarán y mas rápido de lo que crees. Háblale mucho, aunque te parezca que a esa edad no deberías desgastar tanta lengua, tu siembra…poco a poco. Para lo de dormir, yo tengo una amiga que hacía un poco de relajación con su niño antes de acostarlo, prueba a ver. Y paciencia, mucha paciencia.

  27. Me apunto a lo de la paciencia… y hablar mucho. Mi hija tiene dos años y la situación ha cambiado radicalmente desde hace poco. De repente ha descubierto su capacidad de acción y la está experimentando a tope. Esta nueva situación me está haciendo pensar mucho y de paso revisar el modelo en el que yo misma fui educada. Quiero creer que con cariño, firmeza y sin perder la calma, iremos fijando los límites. Intento también no fustigarme demasiado ante los (muchos) fracasos. Cuando pierdo el control y grito, cuando la pequeña no atiende a pesar de los razonamientos y la paciencia, cuando no hay tiempo, cuando se produce una rabieta… A mí me funciona también analizar mis sentimientos por escrito. Supongo que allí han nacido muchos blogs de maternidad 🙂

  28. Me apunto a lo de la paciencia… y hablar mucho. Mi hija tiene dos años y la situación ha cambiado radicalmente desde hace poco. De repente ha descubierto su capacidad de acción y la está experimentando a tope. Esta nueva situación me está haciendo pensar mucho y de paso revisar el modelo en el que yo misma fui educada. Quiero creer que con cariño, firmeza y sin perder la calma, iremos fijando los límites. Intento también no fustigarme demasiado ante los (muchos) fracasos. Cuando pierdo el control y grito, cuando la pequeña no atiende a pesar de los razonamientos y la paciencia, cuando no hay tiempo, cuando se produce una rabieta… A mí me funciona también analizar mis sentimientos por escrito. Supongo que allí han nacido muchos blogs de maternidad 🙂

  29. Uff,mi buenahija tiene solo 15meses y hoy ha sido un dia durillo. El lunes la hemos vacunado,esta resfriada, tiene dermatitis del pañal y para rematar ayer se ha caido en casa d la buenabuela y se ha hecho daño en la muñeca. Anoche ha sido un drama cbiarla para dprmir y se ha pasado la mañana llorando. Pobrecita mia y hubo momentos durisimos d desqucie total… Por suerte no soy d gritar. Lo q me ha servido es saber q ella es una niña y recordarmelo cada vez q estaba a punto d regalarla. Mi nena no habla (aunque si se comunica) y hoy, con todo esto, solo podia llorar.
    Lo d los vomitos… Se mete los dedos hasta el esofago cada 2×3, yo no le hago caso y cuando la veo q se pone los dedos la advierto q se hara daño. A veces para, a veces no, a veces para xa continuar y a veces vomita… Santa paciencia, y lo q me queda! 😮

  30. Uff,mi buenahija tiene solo 15meses y hoy ha sido un dia durillo. El lunes la hemos vacunado,esta resfriada, tiene dermatitis del pañal y para rematar ayer se ha caido en casa d la buenabuela y se ha hecho daño en la muñeca. Anoche ha sido un drama cbiarla para dprmir y se ha pasado la mañana llorando. Pobrecita mia y hubo momentos durisimos d desqucie total… Por suerte no soy d gritar. Lo q me ha servido es saber q ella es una niña y recordarmelo cada vez q estaba a punto d regalarla. Mi nena no habla (aunque si se comunica) y hoy, con todo esto, solo podia llorar.
    Lo d los vomitos… Se mete los dedos hasta el esofago cada 2×3, yo no le hago caso y cuando la veo q se pone los dedos la advierto q se hara daño. A veces para, a veces no, a veces para xa continuar y a veces vomita… Santa paciencia, y lo q me queda! 😮

  31. los terribles 2, mi peque tiene ahora 2 años y 5 meses y yo directamente he tenido que tirarme a los ansiolíticos. No es que lo recomiende pero yo he tenido que buscar ayuda.
    Es duro decirlo, pero es así.
    Quiero dar una luz al final del tunel:::: los terribles 2 pasan
    Nosotros ya hemos empezado a reconciliarnos.
    ya no se provoca el vómito y ya hemos solucionado lo de irnos a dormir con las pautas que nos marcó la psicóloga Bibiana Infante que trabaja con Disciplina Positiva.
    Otra cosa que me ha ayudado es ” elegir la batalla”, ahora cuando estoy con el enano estoy al 100% sin intentar hacer otras tareas como ir al super
    Suerte a todas y paciencia
    ah hacer yoga también me ayudó a encontrar un poco de paz …

  32. los terribles 2, mi peque tiene ahora 2 años y 5 meses y yo directamente he tenido que tirarme a los ansiolíticos. No es que lo recomiende pero yo he tenido que buscar ayuda.
    Es duro decirlo, pero es así.
    Quiero dar una luz al final del tunel:::: los terribles 2 pasan
    Nosotros ya hemos empezado a reconciliarnos.
    ya no se provoca el vómito y ya hemos solucionado lo de irnos a dormir con las pautas que nos marcó la psicóloga Bibiana Infante que trabaja con Disciplina Positiva.
    Otra cosa que me ha ayudado es ” elegir la batalla”, ahora cuando estoy con el enano estoy al 100% sin intentar hacer otras tareas como ir al super
    Suerte a todas y paciencia
    ah hacer yoga también me ayudó a encontrar un poco de paz …

  33. Recién estrenada mamá de tres, mi relación con mi hijo mayor, de ocho años, es sin duda la más complicada.
    Es indudable que en el primer hijo depositamos la mayoría de nuestras ansiedades y temores, de nuestros anhelos. Aunque intentemos matizar, siempre sale nuestro yo más visceral con el o la primogénita, y en general las relaciones más polares se dan con éste o ésta.
    Yo, a pesar de mi lozanía, me comporto como lo haría mi abuela (ahora ella se ríe desde el cielo y me dice “estás a años luz, querida” ; ), no soy nada cool ni acepto sandeces ni modernidades en materia de educación de los hijos. Límites, límites y más límites. Y cuando le da la rabia padre y a mí todo me resulta taaaan trabajoso me recuerdo que es así, con certidumbres, normas y rutinas como se establecen los cimientos. Por supuesto que me ablando a ratos, que soy inconsecuente otros y que hasta se ha ganado un pellízco puñetero en los más tórridos, pero tengo los pies bien plantados en este terruño de amor incondicional y sentido común a partes iguales.
    Y sí, cuando me saca de mis casillas y mi respuesta es exagerada, él solito vuelve a su ser, porque ya lo sabe, “Mamá es humana y si yo me paso, ella también puede”, y yo añado, “Y debe” : )

  34. Recién estrenada mamá de tres, mi relación con mi hijo mayor, de ocho años, es sin duda la más complicada.
    Es indudable que en el primer hijo depositamos la mayoría de nuestras ansiedades y temores, de nuestros anhelos. Aunque intentemos matizar, siempre sale nuestro yo más visceral con el o la primogénita, y en general las relaciones más polares se dan con éste o ésta.
    Yo, a pesar de mi lozanía, me comporto como lo haría mi abuela (ahora ella se ríe desde el cielo y me dice “estás a años luz, querida” ; ), no soy nada cool ni acepto sandeces ni modernidades en materia de educación de los hijos. Límites, límites y más límites. Y cuando le da la rabia padre y a mí todo me resulta taaaan trabajoso me recuerdo que es así, con certidumbres, normas y rutinas como se establecen los cimientos. Por supuesto que me ablando a ratos, que soy inconsecuente otros y que hasta se ha ganado un pellízco puñetero en los más tórridos, pero tengo los pies bien plantados en este terruño de amor incondicional y sentido común a partes iguales.
    Y sí, cuando me saca de mis casillas y mi respuesta es exagerada, él solito vuelve a su ser, porque ya lo sabe, “Mamá es humana y si yo me paso, ella también puede”, y yo añado, “Y debe” : )

  35. Eso es, disciplina positiva. No es una modernez, es conseguir buen ambiente familiar a traves de entender NOSOTROS LOS ADULTOS a los niños para conseguir que se porten bien sin cargarnos ni su autoestima ni nuestra relación (presente y futura!), y la vez se hagan personas responables de sus actos. Para mi lo tiene todo, yo me desgasto menos porque entiendo al niño, y el se porta mejor siendo feliz ( o a base de tener miedo, a mi o a un castigo). Y con la D.P. los límites son claros, innegociables y sin contemplaciones , porque entiendes su importancia y los distingues de las normas que sí son negociables. Y por supuesto, si queremos que se porten bien que no se vayan a cama ni un dia sin que sepan que les queremos y les aceptamos como son hagan lo que hagan. Lo inaceptable son los comportamientos no las personas. Si les transmitimos esto desde pequeños evitaremos problemas mayores en la adolescencia donde ya cuesta más distinguir entre comportamiento y persona.

    1. Quería decir,” no a base de tener miedo”. Con la D.P. no hacen falta castigos. Pero no os quedéis con eso, en serio, hay libros gratis del tema en Scribd y hasta por la red alguna guía muy buena de Save the Children he visto. Vale la pena darle una oportunidad, y dejar es escepticismo a un lado. Yo estoy encantada y tengo desde 30 meses a 12 años! Ha mejorado desde el rendimiento escolar, la colaboración en casa, me vienen más con sus problemas… y no soy una madre abnegada. Findes con los abuelos cada dos por tres, y una semanita al año a solas con el buenpadre no nos la quita nadie. 🙂

  36. Eso es, disciplina positiva. No es una modernez, es conseguir buen ambiente familiar a traves de entender NOSOTROS LOS ADULTOS a los niños para conseguir que se porten bien sin cargarnos ni su autoestima ni nuestra relación (presente y futura!), y la vez se hagan personas responables de sus actos. Para mi lo tiene todo, yo me desgasto menos porque entiendo al niño, y el se porta mejor siendo feliz ( o a base de tener miedo, a mi o a un castigo). Y con la D.P. los límites son claros, innegociables y sin contemplaciones , porque entiendes su importancia y los distingues de las normas que sí son negociables. Y por supuesto, si queremos que se porten bien que no se vayan a cama ni un dia sin que sepan que les queremos y les aceptamos como son hagan lo que hagan. Lo inaceptable son los comportamientos no las personas. Si les transmitimos esto desde pequeños evitaremos problemas mayores en la adolescencia donde ya cuesta más distinguir entre comportamiento y persona.

    1. Quería decir,” no a base de tener miedo”. Con la D.P. no hacen falta castigos. Pero no os quedéis con eso, en serio, hay libros gratis del tema en Scribd y hasta por la red alguna guía muy buena de Save the Children he visto. Vale la pena darle una oportunidad, y dejar es escepticismo a un lado. Yo estoy encantada y tengo desde 30 meses a 12 años! Ha mejorado desde el rendimiento escolar, la colaboración en casa, me vienen más con sus problemas… y no soy una madre abnegada. Findes con los abuelos cada dos por tres, y una semanita al año a solas con el buenpadre no nos la quita nadie. 🙂

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