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Cuando el estrés se refleja en el cuerpo

Cuando el estrés se refleja en el cuerpo

Imagínate un gran contenedor con el que vamos llenando todos los sucesos traumáticos de nuestra vida. En ese contenedor metemos, por ejemplo, aquella caída de pequeña que te llevó al hospital. Metemos también aquel día en el que tu madre te gritó por pura desesperación y que recuerdas aún hoy con especial pena.  O la relación con tu padre, o con un hermano o con un profesor que nunca fue la que quisiste que fuera y que aún hoy te escuece.

Igual también cabe alguna muerte no llorada como se hubiera merecido. Alguna pareja pasada y que aún recuerdas con enfado, rabia o tristeza. O el parto de alguno de tus buenoshijos/as con más complicaciones de las deseadas. Tal vez también podrías meter ese año que estuviste en aquel trabajo que te horrorizaba, al que tenías que ir porque necesitabas los ingresos y en el que tu interior gritaba cada día y a cada hora un ‘NO’ en mayúsculas.

Después encontramos situaciones como la de los abusos sexuales, que según las últimas estadísticas han podido llegar a sufrir durante su niñez una de cada cinco mujeres en España.

Cuenta la psicóloga y autora del libro ‘La sociedad del abuso’, Mireia Darder, en un entrevista en La Vanguardia que “el 70% de las enfermedades físicas que tenemos tienen que ver con el maltrato o el abuso en la infancia. Hay un nervio que se paraliza en momentos de pánico que inerva todas las vísceras. Y si está muy inervado durante mucho tiempo produce lesiones en los órganos”.

¿Cómo estaría ese contenedor?

¿Cargado, lleno y a punto de reventar? ¿O, por el contrario, estaría ligero, con espacio y con amplitud?

Ese contenedor es tu cuerpo y en él van quedando de alguna manera grabados todos esos sucesos que podríamos llamar traumáticos y que, a fin de cuentas, son los que van tallando, creando y conformando tu vida. Esos sucesos son los que hacen que tu vida sea tuya, que sea única y la que es, no cabe duda, pero el problema viene cuando esos sucesos que no han tenido un buen procesamiento afectan a tu cuerpo.

Cuando hablo de buen procesamiento quiero que te imagines un ordenador. Cuando el procesador funciona de una forma adecuada, los programas van a una velocidad óptima, el ordenador arranca bien y en general funciona como queremos que funcione. ¿Qué sucede si ese procesador no funciona como debe? Hay fallos generales en el sistema, el ordenador va lento y es una odisea hacer cualquier operación con él.

Esto es lo que sucede con el cuerpo. Cuando está demasiado sobrecargado de esas emociones que no han sido procesadas, es posible que comience a fallar y, que al igual que un ordenador, se quede bloqueado.

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El trauma

Los enfoques modernos sobre el trauma, con autores como Peter A. Levine, Kekuni Minton o Besser van der Kolk, hablan precisamente sobre la importancia de liberar esas situaciones traumáticas a través del cuerpo. Y, ojo, cuando nos referimos a traumas hay que tener claro que durante la vida se producen muchos pequeños traumas, como los que te he enumerado al principio.

La clave está en saber si aún nos siguen pasando factura en el presente y si, de alguna manera, cada vez que se repite una situación que nos evoca aquello que sucedió, la respuesta corporal es parecida y entramos en modo huida, lucha o parálisis, que son las respuestas que cualquier cuerpo tiene ante situaciones de mucho estrés.

En mis sesiones de terapia y coaching yo uso un método que se llama wingwave y con el que trabajamos precisamente esto. Esas situaciones actuales que nos producen estrés y que, sin saberlo, vienen de momentos no resueltos de nuestra vida. Te pongo un ejemplo: el miedo a volar en avión que tienes hoy puede venir de esa caída en bicicleta que tuviste. Es posible que al despegar el avión se te active en el cuerpo el mismo mecanismo que cuando te caíste de la bicicleta porque la sesión es muy parecida.

También es posible que el miedo a hablar en público venga de ese profesor que te regañaba cada vez que hablabas en clase, o de aquel compañero que se reía de ti cuando salías a la pizarra. O que el estrés en tu nuevo trabajo tenga que ver con el bullying que te hicieron en el colegio porque hay algo que en tu cuerpo despierta la misma reacción.

¿Cómo hacerlo? ¿De qué manera darte cuenta de qué emociones son las que andan por ahí bloqueadas y te tienen reseteándote de manera continua?¿Cómo evitar que este contenedor que es tu cuerpo se siga ampliando y llegue a desbordarte?

  1. Lo primero teniendo muy claro qué emociones son las que se mueven en ti en cada momento. En el colegio nos enseñaron mucho de matemáticas y literatura pero muy poco sobre gestión emocional. Lo más habitual es que no tengamos ni idea de qué emociones son la que se mueven dentro de nosotros y que la estrategia para lidiar con ellas sea simplemente negarlas, en especial si hablamos de esas emociones que normalmente etiquetamos de desagradables, como el miedo, la ira o la tristeza. A las emociones hay que darles salida y la manera de darle salida es viviéndolas, de modo que si hay tristeza lo que nos indica es que toca llorar, o si hay rabia, vivirla y darle una salida, lo que no significa que le tires un plato a la cabeza a alguien, si no que la expreses.
  2. Lo segundo es mirando al cuerpo. Ten en cuenta que éste es el primero que reacciona ante cualquier situación, así que tener la conciencia corporal entrenada es una manera de darte cuenta qué está sucediendo en ti. Ansiedad, nervios, problemas psicosomáticos… ¿Qué es lo que tu cuerpo está intentando decirte y tú no estás escuchando? Porque detrás de estos síntomas puede haber momentos de tu vida que no han sido procesados.
  3. Y, lo tercero, observando tus pensamientos, tus creencias y cómo te hablas. Las emociones crean pensamientos, así que es interesante que observes cuáles son las creencias que tienes sobre la vida y cómo tu cuerpo y tus emociones influyen en ellas. Es posible que, por ejemplo, si en algún momento de tu vida sentiste que tenías que luchar para sobrevivir, para ti la vida sea una pelea continua y en tu cuerpo se active la sensación de lucha cada vez que tengas que enfrentarte a una situación de estrés. Tomar conciencia de estos mecanismos automáticos te permitirá tener más libertad a la hora de actuar.

¿Qué crees que te está diciendo ahora tu cuerpo sobre tu vida, Malamadre? ¿Qué emociones no digeridas tienes que se estén reflejando en él? Me encantaría leerte ahí abajo, en los comentarios. 

Han comentado...

  1. Sin lugar a dudas mi cuerpo me está diciendo que pare, que respire, que mire la vida con más calma y sencillez. Hasta la semana pasada, y después de un tratamiento con progesterona, hacía casi 3 meses que no me venía la regla: se me estaban enquistando los óvulos. Mi ginecóloga me advirtió que posiblemente del estrés. Y ahora qué!? Qué hacer cuando estás bloqueada sin saber desenredar la vorágine en la que estás inmersa!?

    1. Mi pérdida fue a principios de este año en enero para ser exactos. Estábamos felices después de 12 años de relación había dado mi cuerpo un espacio para un nuevo ser en mi vientre. Me di cuenta porq me enferme un extreñimiento horrible me llevó a una prueba q al final dio positiva… A los 15 días de haberme dado cuenta empecé a manchar y a la semana siguiente a sangrar,de inmediato me fui para donde el medico donde después de muchos fastidiosos tractos vaginal me dicen esta teniendo un aborto espontáneo de 11 semanas de embarazo y lo peor era q al día siguiente tendría la primera ECOGRAFIA para sentirle sus latidos no fue suficiente anhelalor tanto no fue suficiente suplicarle q se quedara con migo porq en un abrir y cerrar de mis ojos ya no estaba se fue y me dejó mi corazón roto. Lo triste Esq después de 7 meses estoy embarazada con un temor y con una tristeza q ni yo entiendo q me pasa…

  2. Desde que he sido madre, no gestiono bien las emociones, me enfado muy a menudo y no gestiono bien la paciencia, la impotencia de no saber lidiar situaciones cotidianas con mi hijo pequeño, hacen que me estrese con muchas más facilidad que antes y además lo traslado en la comida, con un aumento de peso considerable….

  3. Yo estresada con un nuevo proyecto y oposiciones aparcadas a un mes del examen y eso me tiene que no me aclare

    1. Yo tambien soy mala madre. Y no encuentro salida. Tengo dos hermosas hijas (una de 3 y una de 1 añito) a las que amo pero de las que aveves no quiero saber nada. fisicamente me siento muy agotada, sin fuerzas, sin energia, siento q ni durmiendo no logro recuperarme, sufro de depresión o de algo mas, no se, pero desde que soy muy pequeña siento q soy muy diferente a los demas, me gusta imaginarme en situaciones de riesgo, peligro o tragedia, la mayoria de mis recuerdos de infancia y adolescencia son negativos o almenos solo eso recuerdo, y nunca me he sentido bien con migo misma o feliz, es decir si hay momentos en los q rio y comparto con otros pero una vez q el momento paso regreso a mi triste realidad. Y sin importar lo q haga y cuanto me erfuerce, estoy bien una o dos semanas y vuelvo a caer en llantos y desesperacion. Siento q lo he intentado todo y nada funciona y las personas q me rodean incluso mi familia y mi esposo no lo comprenen, creen q es malacrianza, caprichos, pereza, pero yo me siento enferma! Tiene q ser una enfermedad porq esto no puede ser normal! Deseo ser mejor, deseo ser feliz, deseo disfrutar de mis hijas y darles todo mi amor y proveerles de un entorno seguro pero me siento atada! Completamente incapaz como si no tuviera control sobre mis pensamientos, palabras, e incluso actos, e intentado pedir ayuda pero nadie lo entiende

      1. No te sientas sola, yo te entiendo, solo sigue viviendo por tus hijitos, algún día ya no habrá más cansancio ni culpabilidad, sólo esfuérzate cada día por más duro que sea. ❤️

  4. Uff con 33 años les cuento que todo esto que dicen aquí me toco aprenderlo desde los 25 años, después de maltratos constantes por parte de mi padre, incomprension por parte de mi madre y mis hermanos y conseguir una pareja que solo me usaba comprendí que algo no estaba bien en mi y no eran ellos (los que me rodeaban) sino yo. Tenía que curarme de tanta rabia e ira que había llenado mi alma por lo injusta que había sido mi vida hasta entonces. La vida me ayuda a conocer maravillosas personas que me ayudaron en el camino a reconocer mis problemas y sanarlos y buscar las herramientas adecuadas para sobrevivir a tanta oscuridad en la que me sentía. A Dios doy gracias hoy en día soy una mujer exitosa y con una hermosa hija y un esposo maravilloso. Si se puede mujeres!

    1. Hola!
      Yo sí te entiendo, cuanto más te exiges y más te exigen estar bien y no lo consigues peor, no te exijas.
      Busca ayuda psicológica si no la tienes y mira vídeos de Rafael Santandreu, quizá te ayuden.
      A mí me ayudan.
      Un saludo

  5. Yo que desde un problema que se me escapa de las manos como es la adolescencia de mi hijo un chico buenísimo hasta ahora que ha cumplido 17 y se ha echado novia a perdido el curso y mil problemas más que me han generado estrés insoportable medicada con diazepan medicamento que no .e gusta por la sensación de somnolencia que crea y aún así tirando de la familia y el trabajo siento que no puedo más aveces siento la sensación de querer cortar con todo apagar ponerme en off pero es imposible

  6. Soy madre de un niño TDHA. Es bastante solitario, me preocupa y diría también que me obsesiona. Hablamos mucho sobre ello. Dice que le gusta ser solitario. No entiende mi preocupación. Pero después de lo que he leído anteriormente sobre los traumas empiezo a pensar que no he solucionado algunas etapas de mi infancia en relación a gestión emocional. Gracias.

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