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Cuando la reinvención llama a tu puerta

Cuando la reinvención llama a tu puerta

Nunca me he arrepentido de mi pasado, pero sí de haber perdido el tiempo con gente que no merecía la pena. Esto lo leía ayer en algún tweet de madrugada. Y tiene toda la razón. Las cosas pasan porque sí, las decisiones las tomas creyendo que son las correctas. Pero cuando decides, por fin, cambiar tu rumbo, no te arrepientes de lo que has hecho, pero sí de haberle dedicado tanto tiempo a aquello que no te gustaba, a aquellas personas que no te aportaban. Tiene que llegar tu momento. El camino hacia un cambio no es fácil, pero sabes perfectamente que el objetivo merece la pena. De esto viene a hablarnos hoy Leonor Cabrera, esas personas que tienes la suerte de cruzarte en tu vida. La conocí en Ideas en femenino, me puso los vellos de punta escuchar su ponencia, me revolvió algo en mi interior y sentí que quería tenerla cerca. Espero que algún día, no muy lejano, tengáis la suerte de conocerla, pero mientras la tenemos aquí, como nuestra coach 2.0, que estoy segura que va a sacar lo mejor de nosotras. ¡Bienvenida!malasmadres_ficha_Leonor

* Podéis seguirla en @Leonor_Cabrera  y en su BLOG.

El problema de muchas mujeres de nuestra generación, hablo de las mujeres que ahora estamos en los 30 y en los 40, es que nos han educado con una expectativas. Las expectativas siempre son peligrosas porque llevan implícitas el esperar algo. El problema es cuando la vida te trae algo que no esperas.

Nuestras expectativas eran, corregidme si me equivoco, que si en el colegio éramos buenas estudiantes y teníamos nota suficiente para estudiar eso que nos gustaba, ya tendríamos la mitad del cielo ganado. Sólo quedaba acabar la carrera o esos estudios necesarios para tener nuestro primer trabajo. Sí, lo más probable era que ese primer trabajo no estuviera bien remunerado, pero si seguíamos con esa línea del esfuerzo, de seguir preparándonos, de seguir estudiando y echando horas, ese trabajo bien remunerado llegaría y con él la estabilidad, la pareja, la maternidad, seríamos felices y comeríamos perdices para siempre.

Éste ha sido el particular cuento de hadas que nos hemos creído, la moto que hemos comprado, que la felicidad llegaba tras horas de trabajo, de esfuerzo y que ese particular pack de la felicidad lo formaban realización en lo profesional, enamoramiento y maternidad. Por ese orden y aliñado de salud, que se me olvidaba.

Lo malo es que te das cuenta de que cuando ese momento de la vida que en teoría debería ser plena y feliz llega ya han cambiado tus prioridades. En ese momento tu prioridad no es dedicarle 12 o 13 horas al trabajo o a pensar en él. Tienes tus hijos y te das cuenta de que, por mucha moto que te han vendido, no eres una superwoman, eres una mujer de carne y hueso que necesita dedicarle menos tiempo al trabajo y más a la familia, necesita descansar, y a la que es posible que ese trabajo que tanto le gustaba antes ya no le llene. Ahora eres una malamadre que no puede estar al 100% ni con el curro, ni con su familia y que se siente dividida entre dos mundos imposibles de conciliar y que clama por tener tiempo.

Yo fui de las que compré la moto que he contado antes. Acabé la carrera y mi objetivo ahí era ser becaria. Una vez logré la beca luché con todas mis fuerzas para que me contrataran y, una vez que me contrataron eché el resto para tener un trabajo mejor remunerado y con más prestigio. Mi crisis se produjo ahí, cuando estaba en ese trabajo bien remunerado, con cierta estabilidad y responsabilidad, cobrando un buen sueldo.

Fue ahí cuando me di cuenta de que no era feliz con el periodismo y que lo que me apetecía era montar mi empresa, ser mi propia jefa, y dedicarme al desarrollo personal y acompañar a aquellas personas con necesidad de emprender un viaje interior como el que yo había comenzado hacía ya a algunos años. También quería dedicarme a escribir, a contar historias y no a transcribir declaraciones de políticos que ya no me interesaban.

Ahí es donde surgió la necesidad de reinventarme y de alinearme con quien soy ahora. El cambio no es fácil porque representa una deconstrucción de tu yo, por así decirlo. El decir he llegado hasta aquí con mi profesión, cierro etapa y abro otra nueva para hacer lo que me apetece no es una decisión fácil, vaya que no, pero sí que es un proceso imparable al que no hay más remedio que darle espacio.

¿Qué podemos hacer llegadas a este punto en el que sabemos que queremos cambiar de horizonte profesional pero no sabemos qué queremos hacer ni cómo hacerlo? ¿Qué podemos hacer cuando llegamos a ese momento en el que todo nuestro ser nos dice que es necesario reinventarnos? Estas preguntas, con las que suelo trabajar con mis clientes de coaching en proceso de reinvención y que están emprendiendo, te ayudarán a aclararte las ideas:

1. ¿De qué formas puedo ganarme la vida?

El tener una concepción rígida sobre quienes somos sólo nos lleva a un callejón sin salida. Un buen ejercicio para salir de ese callejón sin salida puede ser hacer una lista con todo lo que hemos hecho en la vida para generar ingresos. Cuando digo todo me refiero a todo y vale desde las papeletas que vendiste en el colegio para irte de viaje de fin de estudios hasta el puesto aquel que montaste en plena calle cuando eras una mocosa para vender a cualquier incauto tus juguetes usados. Ésta es una manera de darte cuenta de que sirves para lo que haces y para mucho más y que las opciones para ganar dinero, para sobrevivir, no son tan limitadas como creías.

2. ¿Si tuviera todo el dinero del mundo, a qué me dedicaría?

Pero como de lo que se trata no es de sobrevivir, sino de realizarse, te invito a que te hagas esta pregunta y a que te dejes soñar. Para mí esta pregunta es muy potente. Es habitual que la principal excusa que nos ponemos para dejar de soñar sea el dinero, la necesidad de tener una seguridad material. ¿Cuántas veces has escuchado o te has dicho que no puedes cumplir tu sueño porque tienes que pagar la hipoteca? Pues bien, intentemos eliminar esa barrera y dejemos de pensar en el dinero como un freno para pensar en lo que queremos en realidad.

3. ¿Cuál es mi talento único?

Un libro que me ha ayudado mucho en mi camino como emprendedora y que recomiendo es ‘Las 7 leyes espirituales del éxito’, de Deepak Chopra. La última de esas leyes es la que él denomina la ley del dharma o del talento único. Viene a decir que todos tenemos un propósito en la vida, un don especial que cuando los expresamos nos lleva a perder la noción del tiempo, a sentir la intemporalidad. Puede ser escribir, bailar, correr, hacer felices a los demás… Hay tantos como personas. Chopra propone hacer una lista con nuestros talentos singulares y con las formas que tenemos de expresarlos, convertirlos en actos que, según garantiza, atraerán la abundancia hacia nosotros. Propone que nos preguntemos “¿cómo puedo servir?” y “¿cómo puedo ayudar?” con eso que es único en mí porque poner ese talento al servicio de los demás es lo que nos dará la realización plena.

4. ¿Cómo quiero que sea mi vida dentro de cinco años?

Considero esta pregunta como la prueba del algodón, la que nos permite saber si nuestras vidas van bien encaminadas. Se trata de, en primer lugar, responder la pregunta. Puedes escribir en un papel cómo quieres que sea tu vida dentro de cinco años, pintarlo hacer un collage o un mapa mental. Cualquier forma de expresarlo vale. La segunda parte de este ejercicio es preguntarte: “¿estoy ya trabajando para que mi vida sea como quiero que sea dentro de cinco años?”. Si no es así, sólo queda ponerte manos a la obra.

Para mí hacerme estas preguntas en el momento en el que sentí esa necesidad de reinvención supuso el darme cuenta de que tocaba variar mi camino y emprender un nuevo recorrido. ¿De qué te has dado tú cuenta? ¿Qué quieres cambiar?

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Han comentado...

  1. qué bueno el post jefa.
    cuánta sabiduría…
    las expectativas son muy malas como tu bien dices y lo malo es que hemos sido educados así…
    Hay un concepto que es el de la “tolerancia a la frustración” que tenemos que desarrollar porque al final acabamos siendo infelices por no valorar bien que es la verdadera felicidad…
    O por creer equivocadamente en lo que es la felicidad..

    1. Martaharias, qué bueno que te haya gustado. Sí que es importante eso que dices de trabajar la tolerancia a la frustración: si algo se intenta y no sale, no pasa nada. Se vuelve a intentar 😉 Gracias por tu aportación.

  2. Uf…..has narrado mi vida. Recuerdo cuando me reincorporé al trabajo tras nacer mi primer hijo. me enfadé con mi padre y terminé llorando y gritando que para qué me había dejado estudiar y creerme una mentira….
    Efectivamente, la realidad te pega bofetadas, y el problema no es la bofetada en sí, si no la parálisis que te entra del dolor y el susto.
    Me encanta el post, y estoy completamente de acuerdo con tus planteamientos. Ahora, la gran duda: ¿cómo descubres tú talento oculto, tus posibilidades, tus…..? Ese es mi gran problema.
    Me encanta, felicidades por el post.
    Paula

    1. Tu talento oculto lo sabes tú. Es eso que tu alma te dice con toda su fuerza que te toca hacer, por mucho que te resistas. A mí me ha pasado durante mucho tiempo con la escritura: desde pequeña sabía que quería escribir, contar historias y me he tirado años resistiéndome a verlo hasta que hace poco más de un año una persona me lo puso por delante y me dijo: ‘Tú tienes que escribir’. Para mí esa fue la llave que abrió el acceso a mi talento. ¿Qué llave necesitas tú?

  3. Bueno, bueno,…éste post me ha dado directo en la yugular. Tengo 40 años, 3 hijos y un trabajo a turno partido q me permite pagar facturas (pocas, la verdad) en el q estoy a gusto aunque no me gusta. Total, q pasar de los 30 a los 40 se ve q ha puesto mi vida del revés…o del derecho según se mire. Quiero hacer cosas q me hagan feliz, soy una persona optimista x naturaleza pero eso hace q me adapte a todo, me haga sentir bien o no. Pero tienes razón, no quiero q mi vida siga así dentro de 5 años. Hace poco estuve tentada de hacer un blog pero ni sabía cómo ni sobre qué, pero sí tengo esa sensación de tener mucho q contar, quitarme peso, sentirme YO. Hace mucho que soy “mamá de”,q está muy bien, pero hay mucho más y quiero ser mucho más…
    Dejo ya de soltaros rollo q es muy temprano.
    Gracias Leonor, un placer leerte, me has dado otro pequeño empujón.
    Feliz viernes a todas mis malasmadres!!

    1. Escribir es uno de los actos más liberadores que existen. Te lo digo por propia experiencia y escribir un blog es precioso porque te permite dar y recibir, como me está sucediendo a mí ahora mismo que estoy recibiendo muchísimo a través de vuestros comentarios. ¡Lánzate! ¿Qué es lo peor que te puede pasar?

  4. Qué buen post!!! La mejor manera de hacernos pensar en qué si nos gusta la vida que llevamos y desgraciadamente a muchas nos gustaría vivir de otra manera y hacer cosas diferentes. …trabajo (ahora estoy de baja) en una tienda de decoración. Hace tiempo mi trabajoe encantaba pero después de 8 años la cosa cambia….sin tengo metas puestas??? ? Sí muchas pero hoy en día como están las cosas…mas vale malo conocido qué bueno por conocer! !! ! Pero todo se andará jajajaaajaj

    1. Lo importante es tener claro qué es lo que se quiere y qué es lo que no se quiere. A veces esto último cuesta más saberlo, pero teniéndolo claro ya tienes un gran paso dado. ¡Gracias por tu contribución!

  5. Gracias por el post, no me siento reflejada, me siento descrita en el!!!. Mi duda es si el inconformismo y las ganas de cambiar cosas en mi vida son parte de un proceso natural de mujer que de vez en cuando piensa o por el contrario es un signo infantil de no saber aceptar la realidad como consecuencia de todas las decisiones que hemos tomado hasta ahora. Me reconforta ver que hay más malas madres aparte de mi!

    1. Hola, Sara. Me viene decirte que la aceptación es una parte importante del camino. Aceptar, para mí, significa decir ‘todo lo que ha sucedido está bien y ha sido para algo, agradezco lo sucedido y sigo’. Pero esa aceptación no se debe convertir en resignación que significa agachar la cabeza y decir algo así como ‘me lo tengo todo merecido y sólo me queda apechugar’. ¿Dónde estás, en la aceptación o en la resignación? Si estás en la aceptación seguro que tendrás fuerzas para sacar lo mejor de la vida y para ir hacia donde deseas.

  6. Siento que estoy exactamente en “este punto en el que sabemos que queremos cambiar de horizonte profesional pero no sabemos qué queremos hacer ni cómo hacerlo”. Gran post y en mi caso muy oportuno.

    Por alguna extraña razón (quizás un deseo subconsciente?) estaba convencida de que me despedirían tras mi reincorporación, si no antes de dar a luz, porque las cosas estaban muy feas en el trabajo. Cuál es mi sorpresa cuando veo que aquí sigo, con un buenhijo de 16 meses, un trabajo que ya no me gusta y el sentimiento de necesidad de huir carcomiéndome por dentro cada día un poquito más…

    Creo que este fin de semana voy a pensar mucho en las cuatro preguntas, porque siento que necesito un cambio, aunque no sepa realmente hacia dónde enfocar mi futuro aún.

    Ains, que viernes más lunes…

    1. Hola, Cecilia. Qué bien que te haya sido útil. Las respuestas a nuestra vida están dentro de nosotras, sólo hay que dar el empujón necesario para que salgan y tener un poquito de valentía para mirar con honestidad esas respuestas. Espero que te sea fructífero el fin de semana.

  7. hola,
    me gusta tu post y admiro la valentía de quien quiere y se atreve a cambiar. Sin embargo, tampoco creo que sea el caso de todas, no? Es evidente que nos crearon las expectativas, pero también puede ser que aunque solo se concilie al 100% los fines de semana, podamos cubrir ambas facetas: la de trabajadora (por cuenta ajena) en algo que nos guste aunque nos requiera mucho; y la de madre loca por sus hijos.
    Esto me lleva a una pregunta que me ronda desde que pertenezco al club y que probablemente vaya dirigida principalmente a Laura: ¿el club es de malasmadres o es de madres que deciden emprender para conciliar mejor?
    Dicho esto, me encantáis
    Alicia

    1. Laura,Alicia,
      me meto en la respuesta…perdonadme…
      yo no creo que se el club de madres que emprenden para conciliar mejor. Yo soy trabajadora por cuenta ajena y así seguiré porque me gusta (aunque concilie poco).
      Lo que si que creo, por lo que veo aquí, es que el empredimiento, en tanto en cuanto uno hace lo que le gusta con horarios no establecidos hace un poco más facil la conciliación (o menos dura). Pero ese sería otro debate…digamos que es más facil sacrificarse cuando ek resultado va para uno mismo que para un tercero.

      1. Martaharius, gracias por opinar, y casi casi, lo mismo que yo 😉
        Solo era una reflexión en voz alta (de hecho, no sé muy bien cómo escribir esto porque no es para nada una crítica).
        Lo que quiero decir, es que a veces leyendo el blog (estoy segura de que no es el espíritu y puede ser que solo me pase a mí, pero os lo cuento), me siento más malamadre aun, ya que yo no he dejado mi trabajo para estar más con mi hija y adaptar mis horarios a los suyos y no lo he hecho porque no he querido (bien es verdad que no sé si podría pues no me lo he planteado), y aquí parece que muchas lo han hecho y que probablemente un día, antes o después, todas nos daremos cuenta de que eso es en realidad lo que queremos hacer.
        También creo, entiendo y comparto que una misión del club es ser el altavoz de las nuevas iniciativas que montan sus participantes y que son ellas las más dispuestas para contar sus experiencias y que por eso aparecen más este tipo de ideas.
        Bueno, que me lío, que eso, que malasmadres somos muchas y estoy segura de que aquí hay sitio para todas 🙂

    2. Hola, Alicia. Por supuesto que todas no tenemos porqué lanzarnos como posesas a emprender. Hay muchas mujeres que están encantadas con sus trabajos y con la forma de compaginarlo con la crianza de sus hijos. ¡Olé! Me parece genial. Lo que sí es cierto es que, al menos así lo veo yo, hay cada vez más un número grande de mujeres que estamos desencantadas con eso de trabajar para otros y que queremos montarnos por nuestra cuenta. Tan válida es una postura como la otra. Al final lo importante es tu felicidad y la de los tuyos y si eres feliz con la vida que llevas, ¿qué más da lo que hagas? Me ha encantado tu pregunta.

  8. Gracias!! estoy reintentándome con un nuevo proyecto personal y este post me da mucha energía para luchar con más fuerza. He elegido el mejor camino posible!!

  9. Jopes, yo no puedo leer este tipo de cosas, porque me dan ganas de levantarme de la silla ahora mismo, decirle a mi jefe que se vaya al “cabaret” pero muy finamente (no sabes lo que puede pasar en un futuro) y dedicarme 100% a mi sueño, que después de mucho tiempo tengo totalmente identificado y que por culpa de este trabajo (la moto que compramos) no puedo dedicarle todo el tiempo que necesita.
    Si una cosa he aprendido es que no puedo hacer planes, porque pueden estallarte, como ha sido mi caso. Trabajo en una multinacional y tengo mi propia empresa (mi sueño!!) Dentro de 5 años quiero verme recordando mi tiempo en esta multinacional (donde no estoy mal ni mucho menos), pero espero poder verme sólo con mi hijo y mi empresa…
    Ahora bien, el dinero es fundamental para vivir, no te digo con grandes lujos, pero sí dignamente… No tengo otra ayuda que mi trabajo y tengo que sacar adelante a un niño de 15 meses…Me encantaría poder dedicarrme al 100% a mi proyecto, que creo que me daría muchos más frutos de los que ya me da, que no son pocos…Pero decir que no hoy en día a un sueldo fijo a final de mes, me da mucho respeto. Encima, los que nos vendieron la moto tiempo atrás, en mi caso ( mi padre y mi hermana) no me animan y me dicen que espere, que ya llegará el momento de hacerlo realidad completa… Pero, y si no aguanto más??? Me pongo en contra de ellos, me arriesgo y tal vez me quede sin nada para salir adelante con mi hijo?? Por favor, una ayuda/comentario objetivo, sin estar marcada por los lazos familiares y amistosos!! Muchas gracias por este blog!!!

    1. Victoria,

      Yo estoy igual que tu, y seguro que muchas más. La moto que nos vendieron yo creo que está descatalogada ya, la puedes si quieres seguir viendo como algo vintage, con un cierto valor… Pero definitivamente debemos comprarnos una moto nueva y esta vez la deberíamos elegir nosotras, porque la otra, la que tenemos nos “ayudaron” a elegirla entre familiares, amigas, profes y demás…

      Creo que quedarse sin nada en tu caso es difícil,siempre podrás buscarte un trabajo como el que tienes, volver a la “normalidad” y te quedará además la experiencia y todo lo que en el camino hayas aprendido.

    2. Y… ¿si todo sale bien?. ¿Lo has pensado?. A veces tenemos que escucharnos mucho… sin ruidos externos: opiniones y consejos, para saber que seríamos muy capaces de salir adelante… y tú tienes las cosas muy claras.

      No te pones en contra de nadie si realizas tu sueño, ni en contra de tu padre o hermana, en tal caso… sólo te pones en contra de alguien… y esa eres tú.

      Quiero decirte que entiendo perfectamente esa sensación de responsabilidad que sientes hacia tu familia, a tener un sueldo a final de mes: fijo y seguro. Te entiendo porque yo me siento igual que tú, pero cada vez me hago más y más preguntas. Y las personas maravillosas que me encuentro alrededor han dado el paso y lo han conseguido. Un camino que no ha sido fácil… pero ¿sabes qué?, están felices. Con más o menos dinero, con más horas de trabajo, más sacrificios… pero están felices. Y esa felicidad es la que yo necesito, y quizás la que busques tú al realizar tu sueño.

      ¡A por él! y si lo tienes que hacer de forma calladita para que nadie ‘estorbe’, hazlo! 😉

    3. Es fácil decirle al otro que se lance mirándolo desde fuera. Yo estuve pensándolo dos años antes de lanzarme y aún así cuando me lancé necesité un buen empujón (un plan de bajas incentivadas). No te diré lo que has de hacer, pero sí te diré lo que hice yo en una situación parecida. Sopesé y analicé la situación con calma y de la manera más objetiva que pude, algo que con una hija a mi cargo estando sola no fue fácil. Imaginé mi futuro inmediato y di el salto con más miedo que vergüenza. A base de esfuerzo, mucho trabajo y varios sinsabores, por qué no decirlo, dos años después puedo decir que estoy feliz. Si después de todo el análisis sigues teniendo dudas creo que también harás bien quedándote en la multinacional, pero con la mentalidad de que es una situación temporal que tiene muchas ventajas que podrás aprovechar para tu experiencia futura. Así no estarás frustrada. Espero que todo te vaya genial. Un abrazo a todas 🙂

    4. Hola, Victoria:

      Creo que en un caso como el tuyo la confianza de que el cambio llegará cuando tenga que llegar es fundamental. A mí me pasó algo parecido a ti: yo ya sabía que quería cambiar pero no cómo hacerlo. Entonces apareció por arte de magia un ERE en la empresa en la que estaba entonces, pude irme y dedicarme a mi proyecto. Yo digo que fue algo que la vida me puso por delante y que no puedes negarte a la vida. Tú ya estás trabajando en tu empresa, estás en ello y sabes que quiere dedicarte al 100%. No pierdas ese norte, tenlo presente, trabaja para ello y verás como llegará un momento en el que el cambio se dará de forma natural.

      1. Muchas gracias a todas por los comentarios, estoy seguro de que alguna señal llegará… Mi primer evento fue el día del cumpleaños de mi madre y estoy estoy segura de que fue una señal que me enviaba ella para animarme desde donde esté… ya os iré contando mis próximos pasos. Este club es total! Mis gracias!!

  10. Cómo me ha gustado este post… enterito con todas sus comas. Y no me los encuentro por ‘casualidad’ porque … las casualidades no existen… Cada vez me reafirmo más en lo que quiero en la vida… Y pasan cosas como que una vez estás contigo más que nunca, apostando por ti, por tus talentos… de repente… todo lo bueno surge de la nada y avanzas a toda carrerilla… Es como si todo se pusiese a tu favor para que así sea…

    Gracias por este post tan maravilloso!

  11. Hola. Soy nueva aqui. Aunque he de decir que me encanta este blog.
    He leido el post y me siento plenamente identificada. Hace un mes que he dejado de trabajar en la empresa familiar. Fue una decision dura tanto a nivel económico como familiar.Tenia claro hace mucho tiempo que no queria seguir, pero económicamente y moralmente no podía hacer otra cosa. Hasta que no pude mas. Y cuándo ya tenia claro mis. Proyectos y mi nuevo futuro con cambio de residencia y de colegios y de casa, nos ocurre una desgracia familiar. Y ahora no se que voy a hacer, pero tengo claro que las cosas ocurren por algo y espero que lo mejor llegue ahora.

  12. Hola, Inma. Yo también soy nueva, si te sirve de consuelo. Me he estrenado hoy escribiendo. Mucha fuerza para tus nuevos proyectos y un placer encontrarte por aquí.

  13. Me ha encantado el post de hoy y la invitada. es todo un subidón después de llevar casi 2 meses como mamá y blogger 24 horas al día al quedarme sin trabajo. Estoy súper animada después de haberlo leído y tengo clarito que no se puede vivir amargada por un trabajo que no nos da ninguna satisfacción y que incluso a veces pretende quitarnos hasta la felicidad en otros ámbitos. Nunca es tarde para retomar las riendas de nuestras vidas y cambiar las cosas para que nuestro futuro sea exactamente como lo queremos.

  14. Hola,

    A mi me gustaría cambiar pero en mi caso el cambio que me apetece hacer es de pasar de un trabajo con buen horario y cerca de casa a algo que me haga viajar y seguramente sin horarios. El problema es que el cambio me quitaría horas de estar con mi hija. Estoy hecha un lío porqué no se si después esa vida me haría infeliz.

    1. ¡Hola, Ángeles! Cuando te planteas hacer cualquier cambio en tu vida es fundamental que sea ecológico. Si viajas, lógicamente vas a perder tiempo de estar en casa. Te invitaría a que te hagas la pregunta de si te merece la pena ese cambio. Puedes dedicarle un rato a visualizar cómo sería vivir estando menos tiempo en casa y viajando más y a analizar cómo te sientes con ese ritmo de vida. Igual te aclara las ideas. Un saludo.

  15. Aaayyy cómo empezar!!! primero, decir que el blog de hoy fue para mí intenso, lo empecé a leer en el trabajo y fui al baño a terminarlo en mi celular, y la verdad es que es un empujón más para tomar las decisiones que hace tiempo me persiguen…Soy Chilena, al borde de los 40 (se vienen sin más remedio en diciembre) Enfermera, trabajo en un Hospital Público Administrando las Camas, desde el inicio de mi carrera me incliné hacia la gestión convencida de que mirando las instituciones en forma Global podemos ayudar a más personas…También soy madre de 4 dos chicos de 19 y 17 y dos niñas de 11 y 9 años, descubrir este club me hizo muy feliz, ya que creo que nací malamadre!!!
    Ya hecha la introducción quiero contarles que hace unas 2 semanas me desperté durante la noche (4 am) y tuve una gran idea, que ahora me acompaña todo el día y quiero con el alma desarrollarla y tengo mucho miedo.. ahí les va: Soy excelente cocinera, me apasiona la cocina, me compro más utencilios de cocina que ropa y siento los sabores de la comida que invento antes de preparala, mis buenoshijos y elbuenpadre me adoran por este “talento único” me maravilla verlos disfrutar y tuve la idea de montar un café por y para las malasmadres donde coman cosas ricas, puedan compartir experiencias, bloguear y malamadrear todo lo que quieran, soy una conversadora innata y ya me veo todo el día conversando y disfrutando de mi propio negocio, el cual le comenté a otra malamadre que es diseñadora de vestuario y que alucina con el plan!! tenemos muchas ideas, pero la idea es cara, se necesita una gran inversión y no nos da el cuero para dejar los trabajos y decir adiós a los jefes, somo líderes en nuestos trabajos y tenemos buenos sueldos pero queremos dedicarnos a lo que nos apasiona. Aquí en Chile las mujeres ganamos menos y como Enfermera ya con 40 sólo puedo aspirar a un aumento del 5% cada año y mi querida socia ya es jefa así que está en el tope, ambas queremos más, pasarlo mejor y dar un espacio a muchas como nosotras.

    Creo que necesitamos de vuestro aliento queridas malasmadres!!!

    1. ¡Hola, Evelyn!

      Te invitaría a que te preguntaras, ¿con el tiempo y el dinero que tengo ahora mismo, qué puedo hacer para poner en marcha el espíritu de esa idea? Y cuando me refiero al espíritu quiero decir al fin último que es a tener un punto de encuentro para malasmadres, en el que poder hablar y compartir. Igual no es necesario que inviertas en un café, sino que puedes llegar a un acuerdo con alguna que ya exista para acoger este tipo de reuniones. Es sólo una idea porque sin lugar a dudas tú sabrás cómo empezar a moverte en esa dirección. ¡Saludos!

  16. No tengo palabras , me ha encantado y emocionado también .En mi caso es algo que ronda mi cabeza desde hace dos años ,me gusta mi profesión ( soy enfermera) pero de alguna forma me gustaría que esta encajase en mi vida y poderla desarrollar de otra manera . En busca de mi talento único llevo mucho tiempo porque creo que una persona no puede vivir encorsetada en un ámbito de desarrollo personal .
    Ahí es donde me atasco y sigo , intentando comprender cual es ese talento , esa opción .
    Me encanta que hayas recomendado lecturas y creo que leeré más acerca de este tema y seguiré tus consejos para al menos avanzar algo en esta idea y propósito de mejorar mi vida y ser feliz . Gracias y enhorabuena !

  17. Totalmente identificada, y apesar de que toda la gente que amo me apoya en lo que yo decida, aún siento miedo de dar ese paso! Pero este artículo definitivamente movió mucho en mi! Gracias por compartir!

  18. Qué pasa cuando en esa visión a cinco años no ves a tu pareja, a tu familia?
    Cuando llevas toda la vida encajar como sea en el puzzle que te vendieron y ahora es “casi” tarde para buscar las piezas con las que de verdad encajas?
    Cómo aceptar que te va a costar todo tu mundo conocido y ni siquiera estás segura de alcanzar la “felicidad”?
    Cómo sacar fuerza de dónde apenas queda para la lucha, porque habrá lucha puesto que hay niños por medio, que se avecina y saber que ni los tuyos te apoyaran?

    1. Hola, Laura:

      A veces damos la vida por supuesta: empezamos un proyecto, una relación y queremos con todas las fuerzas que sea para siempre pero hay veces que llega un momento en el que sabemos que no va a ser para siempre. Creo que ahí lo más importante es la honestidad con nosotras mismas, el saber ‘hasta aquí puedo llegar’. Las personas cambiamos, cambian nuestras prioridades y lo que queremos en nuestros vidas. Reconocerlo es el primer paso.

      Y sí que te recomendaría que si ese cambio va a ser muy drástico en tu vida y, como es tu caso, implica a tu familia vayas a alguna sesión de coaching o de terapia antes de tirarte a la piscina. Un profesional te puede ayudar a ver las cosas desde otro punto de vista y a detectar qué es lo que te sucede antes de que hagas nada de lo que te puedas arrepentir para siempre. Te ayudará a que las ideas sean más claras.

      ¡Saludos!

  19. Hola Leonor! Me encanto leer tu post! Es que me siento muuuuyyyy identificada. Me case muy joven, a la vez quw termine la carrera. Trabaje mucho para conseguir ascender aun mas. Ya tengo mas de 40, mis hijos ya tienen sus carreras, yo decidi dejar mi trabajo para dedicarme a estudiar y hacer un doctorado pero…ahora me pregunto es lo que quiero hacer dentro de 5 años??? Ahora necesito terminar de encontrar ese talento oculto ,quiero reinventarme!! Espero conseguirlo
    Gracias por compartir tu experiencia!

  20. He llegado por casualidad, a través de Baballa, unas palabras muy sabias y estoy absolutamente de acuerdo con esas reflexiones que nos llevarán al camino que nos haga felices. yo incluiría que en las respuestas intentara contestar nuestro corazón, más que nuestro ego. Creo que el ego es el que más nos complica y nos desgracia la vida.
    saludos

  21. Totalmente identificada, sobre todo con la frase: “El decir he llegado hasta aquí con mi profesión, cierro etapa y abro otra nueva para hacer lo que me apetece no es una decisión fácil, vaya que no, pero sí que es un proceso imparable al que no hay más remedio que darle espacio”.
    Es como cuando piensas que te quieres cortar el pelo, una vez esa idea pasa por tu cabeza, ya no te quedas tranquila hasta que no la llevas a cabo 😛
    Durante 10 años me he dedicado a la producción de televisión y espectáculos. Al principio era un trabajo que me apasionaba, pero en los últimos tiempos, ocupando ya puestos de mayor responsabilidad, el estrés y los enfados del trabajo me estaban convirtiendo en un ser oscuro y malhumorado que nada tenía que ver conmigo…
    Ahora he puesto en marcha mi proyecto “Siete Pecas”, algo que nunca antes se me había pasado por la cabeza, y he vuelto a ser una persona alegre, positiva e ilusionada con mi trabajo 🙂

  22. He llegado a este post a través de la web de Baballa y al leer las primeras líneas y darme cuenta sobre el tema del que trataba sentí la enorme necesidad de leerlo con calma y disfrutarlo! tanto es así que me he ido a la cocina y he cogido chocolate y una sidra…dos de mis caprichos preferidos a los que recurro cuando el instante lo merece y desde luego que este era uno de ellos!! 😉
    Como muchos de los comentarios que he leído aquí, yo soy una más que desearía volver a los 18 con todo lo que ya sé y la experiencia que me han dado los 40 tacos y tener la oportunidad de volver a elegir…porque en ese caso tengo muy claro qué nuevo camino habría tomado, lejos de lo convencional en aquellos momentos y de lo que los demás esperaban de mi…y que quizás me habría conducido a la felicidad y a mi realización personal o…quizás no…pero al menos lo habría intentado…
    He leído dos veces el post y he contestado a las preguntas que formulas, me muero de envidia porque hayas sido tan capaz y valiente de ponerle rumbo a tu vida hacia esa felicidad profesional/personal que yo también busco y soy capaz de responder a las cuatro cuestiones sin pestañear!
    Desde hace tiempo no pienso en otra cosa, incluso hasta cuando duermo!
    Mi cabeza tiene miles de ideas para llevar a cabo, sé lo que quiero (levantarme cada mañana con una sonrisa y con esa emoción del que se sabe que va a disfrutar trabajando, cumpliendo una ilusión…) y sé lo que no quiero que vuelva a ocurrir con mi vida (esa rutina diaria a la que te enfrentas en un trabajo con un jefe déspota y mediocre que sólo fomenta la desmotivación de su equipo).
    Hace unos meses un ERE me ha devuelto a la triste realidad del mercado laboral y como soy de las que piensan que las cosas no pasan por casualidad me he tomado esta sorpresa imprevista como una oportunidad para dar el salto a lo que considero mi gran sueño, motivación no me falta, lo daría todo! aunque si te digo la verdad, tampoco sé muy bien por dónde empezar!!!…..pero…también tengo miedo…y si me embarco en una aventura que no sale bien…y si las expectativas no son las esperadas…y no sería mejor recurrir a un trabajo convencional y con la seguridad de un sueldo ir haciendo mi sueño poco a poco realidad…y si ese trabajo, la casa, niños, me vuelven a quitar el tiempo necesario para dedicarme a lo que realmente me gusta y vuelvo a relegarlo hasta lo que ahora fue, un simple sueño con el que he soñado despierta y durmiendo???…y si…y si…y si…
    Leí una vez, creo recordar que fue el blog de CBDA, lo siguiente: ”Este año perdí un trabajo pero gané una vida”, no sabes lo que me lo repito porque ojalá fuera capaz de decirlo yo antes de que acabara el 2014…
    Un beso y gracias!!

    1. Hola, Mónica

      Gracias por tu testimonio tan sincero. De lo que comentas del miedo te invitaría que te hicieras una pregunta: ¿qué es lo peor que puede pasar si emprendes y te decides a montar algo por tu cuenta? Tener miedo es natural, nos pasa a todas, el problema es cuando ese miedo nos paraliza.

      Si te das cuenta el miedo que tú hablas es indefinido, no es algo concreto, simplemente a que no se cumplan tus expectativas. Te recomiendo que primero concretes a qué le tienes miedo: al fracaso, a no tener dinero, a que dejen de quererte si no logras los objetivos que te marcas con tu proyecto… Una vez que sepas cuál es tu miedo y puedas mirarlo a los ojos, verás como algo cambia. Será tu compañero de viaje, estará ahí, pero ya no te paralizará.

      ¡Un brindis con sidra por tu idea!

  23. Ufff!!!!!!!!!! Ya se que llego tardísimo pero es lo que tiene ser una mala malísima madre 😛 Me ha encantado el post Leonor, es muy fácil sentirse identificada (casi desde el principio que también he estudiado Periodismo y eso une! :P). La cuestión es que a día de hoy me siento en una encrucijada absoluta y estoy tomando unas decisiones que realmente me veo forzada a tomar (y por desgracia pues son temas de causa mayor 🙁 ), pero yo sería incapaz de responder a las preguntas que planteas… Perdida total, así estoy.

    Un saludo y mucha suerte, valiente 😉

  24. Ainssssss……………me encantaría dedicarme y dedicarle mucho más tiempo a la fotografía. Soy aficionada,pero cuando estoy aprendiendo,leyendo,viendo y viviendo la fotografía soy realmente feliz,sin separarla de la maternidad ni del matrimonio,es un complemento a mi vida, a la buenahija y al buenpadre,ya que los dos me hacen muy fácil ese hobbie,disfruto con ellos,sola,los tres,sin tiempo,sin prisas. Ruteamos,posamos,lo disfrutamos y me encanta. A ellos les gusta verlas,hacer salidas fotograficas. La buenahija tiene su cámara compacta,el buenpadre acopla la cámara a su pasión,la astronomía. Me explica cual es esa estrella que sale en la fotografía (Ah……….que no es una estrella,es un planeta?? He dicho que el de la astronomía es él,no?? Jajajja)
    Bien es cierto que le debo mucho tiempo a esa pasión,pero eso hace que cuando le dedico un poco,lo disfrute más aún.
    He dicho que me encanta la fotografía,no?? 🙂 🙂

  25. Hola Leonor, creo que yo sí que llego tarde, pero más vale tarde que nunca.

    Me ha encantado tu blog, y sí, es cierto, el mal de muchas alivia, pues también me siento muy identificada como las demás malasmadres que han escrito…

    Efectivamente, ahora mismo me encuentro en ese punto de inflexión, evitando dar la cara ante la tortura psicológica que me supone volver a mi trabajo (ahora mismo me encuentro disfrutando del permiso de maternidad), donde tienen la camita preparada para mi vuelta y seguirán haciéndome mobbing maternal hasta que coja la puerta y me vaya, pues no me pueden echar porque tengo una reducción de jornada y la empresa es más que solvente…

    El caso es que me gustaría tener otro buenhij@, y me da miedo en este momento tanto buscar otro trabajo en el que me pueda encontrar en una situación parecida (pues por desgracia veo que mucho más habitual encontrar casos como el mío que un trabajo donde no te releguen o repudien por el hecho de ser madre, pues al parecer se pierden neuronas y ya no sirves para nada, lo sabías?) como por supuesto emprender.

    Tengo claro que me veo más emprendiendo, hasta tengo un plan de negocio hecho (me encanta crear: coser, tejer, pintar, manualidades y quiero montar una tienda-taller), no quiero que el miedo me paralice pero por desgracia tengo que poner los pies en la tierra y sé que sola el proyecto que quiero hacer no lo voy a conseguir por la implicación que requiere, por ej. es imposible que yo sola pueda dar todas las clases. No quiero contratar a nadie a modo asalariado, no sólo porque económicamente no podría, sino porque quiero compartir el negocio con alguien que realmente se implique (y no sólo a nivel económico), sino que sienta la pasión igual que yo y lo disfrute, que no sea un capricho, ni un trabajo que mañana lo dejo por otro en el que me paguen cinco euros más la hora… Así que, resumiendo, en este punto de inflexión me veo con dos problemas, uno es decidir si quiero tener otro bebé y afrontar otra futura maternidad con el tiempo y sacrificio que conlleva, para lo que creo que por el momento no dejaría el infierno en el que estoy (laboral) y una vez cerrara la fábrica de niños, lanzarme a la aventura y poder realizar el proyecto que tengo en mente.

    Pero por otra parte, es un pez que se muerde la cola, porque mi mala situación laboral me hace pensar demasiado si quiero/puedo o no aumentar la familia, por las dificultades que me puede generar tanto de tiempo como de dinero.

    Por otro lado también me siento muy sola porque veo a todo el mundo tan bien en sus trabajos (excepto en este club, en el que veo que no soy la única en esta situación y eso quieras que no, hace que me sienta un poco menos bicho raro), mi buenmarido me pone constantemente los pies en la tierra, cortándome las alas en todos los proyectos que me hacen ilusión, pues según él, es lo que hay, y dando gracias de tener un sueldo fijo al mes con el que contar, veo que tiene aún más miedos que yo… Por supuesto el dinero también es un handicap muy importante, pues sí, tengo muchos gastos de los que hacerme cargo mes a mes, como todas…

    Como ves, estoy hecha un absoluto lío, pero sólo tengo claro una cosa: no voy a dejar que el miedo me paralice, igual no doy el paso ni hoy ni mañana, pero poco a poco voy a buscar mi camino y pienso encontrarlo.

    Gracias por haber creado este club con el que me siento tan identificada, y esta entrada en concreto me ha encantado, sólo estoy cogiendo carrerilla para el día que decida dar ese gran salto ;-))

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