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El Día Internacional de los Trabajadores/as tras un año de pandemia

El Día Internacional de los Trabajadores/as tras un año de pandemia

El Día de los trabajadores y trabajadoras es un día de reivindicación laboral. Aunque el origen y su significado es la conmemoración del movimiento obrero, actualmente nos permite debatir sobre las desigualdades y reflexionar sobre los nuevos modelos laborales que nos llevarían a una sociedad más justa y sostenible.

Desde el Club de Malasmadres y la Asociación Yo No Renuncio queremos aprovechar efemérides como esta para visibilizar las desigualdades que se desencadenan en el mercado laboral cuando una mujer se convierte en madre. Y por eso el post de hoy queremos empezar cuestionando cómo se ha construido el modelo laboral, con qué objetivos y denunciar la falta de perspectiva de género al apostar por un nuevo sistema que integre el trabajo productivo y el reproductivo.

  1. ¿Las mujeres estaríamos renunciando a nuestra trayectoria profesional al ser madres si el modelo laboral hubiera escuchado las necesidades del cuidado?
  2. ¿Las mujeres estaríamos discriminadas laboralmente al comunicar que estamos esperando un hijo o hija si los mandatos laborales normalizaran la maternidad?
  3. ¿Habrían más mujeres trabajando jornadas completas si los horarios laborales permitieran hacer uso de otros tiempos, como del cuidado?
  4. ¿Habría más diversidad de género en todos los sectores profesionales si no existieran los estereotipos de género?
  5. ¿Se devaluarían los trabajos más feminizados si hubiera más hombres que los realizaran?

Y en un contexto de crisis como el que estamos viviendo no podemos dejar de hacernos la misma pregunta:

¿Hubiera impactado a hombres y mujeres por igual esta crisis si hubiéramos contado con un sistema que pusiera en el centro los cuidados, con políticas definidas con perspectiva de género y con roles de género que no reprodujeran la división sexual del trabajo?

La respuesta puede deducirse si leemos los datos que se han publicado tras un año de pandemia.

Afortunadamente, contamos con datos la mayoría de datos segmentados por género, lo que permite observar la realidad con perspectiva de género y nos da más información sobre las consecuencias que tienen determinados contextos o situaciones sociales.

IGNORAR EL IMPACTO DE GÉNERO PUEDE TENER CONSECUENCIAS ECONÓMICAS Y SOCIALES QUE AGRAVARÁN LA DESIGUALDAD.

El Día Internacional de los Trabajadores/as tras un año de pandemia

La brecha laboral de género en pandemia

La crisis de la Covid-19 ha afectado principalmente al ámbito sanitario, social y económico y precisamente las mujeres nos hemos visto afectadas en estas tres dimensiones. Este contexto debe ser revisado y controlado si no queremos seguir incrementando esta brecha y empujándonos a las mujeres a volver a casa a cuidar, apartándonos del mercado laboral, ya sea con reducciones de jornada, con excedencias, suspensiones de contrato o directamente abandonando el mercado laboral.

Analizar las cifras laborales según el género es fundamental para entender que las desigualdades se han incrementado todavía más durante este año de pandemia. Según las cifras, son las mujeres las que estamos sufriendo más paro y más ERTE y estamos soportando todavía más el peso de los cuidados. Veamos a continuación algunas cifras recogidas en diferentes informes:

1. Mayor impacto de la crisis en sectores feminizados

Según el informe que publicaba el Instituto de la Mujer apenas dos meses después de decretar el Estado de Alarma, los sectores más afectados por la Covid-19 son los más feminizados como la hostelería, el turismo o los servicios.

Como vemos en la tabla, son la hostelería, el comercio y los servicios domésticos los sectores más afectados y con más representación femenina.

El Día Internacional de los Trabajadores/as tras un año de pandemia

2. La tasa de paro tiene rostro de mujer

Tras un año de pandemia, las cifras de paro constatan la realidad que apuntaban los informes al inicio de la pandemia y que auguraban una intensificación de la desigualdad de género.

Según las últimas cifras de la Encuesta de Población Activa, la tasa de paro de las mujeres es del 18,3%, mientras que la de los hombres es del 14,1%. Esta diferencia ya venía aumentando desde 2015 y se ha intensificado en esta última crisis hasta un 4,2%.

Además, La tasa de inactividad de las mujeres ha incrementado y supera a las de los hombres en 10 puntos. Este indicador no solo explica la precariedad de los puestos de trabajo femeninos que hace que no compense acceder a ellos sino que también explica cómo las mujeres están relegándose a las labores del cuidado.

3. Más trabajo del cuidado

En el trabajo del cuidado, aquél que es invisible y que en ocasiones no se considera un trabajo por no estar remunerado ni valorado socialmente, también se  ha intensificado la brecha de género.

La mujer ha sido la principal responsable de las tareas doméstico familiares y del cuidado en sus propios hogares. Así, según nuestra última encuesta ‘Yo No Renuncio’, la corresponsabilidad en el hogar solo había mejorado en el 14% de los casos y en el resto se había mantenido igual. 

El objetivo: cerrar las brechas de género con políticas de conciliación y corresponsabilidad

Este escenario debe hacernos replantear un nuevo modelo que apueste por políticas que cierren estas brechas de género en el ámbito laboral. Según el informe de The ClosinGap, si consiguiéramos cerrar la brecha en la tasa de empleo y en la tasa de parcialidad, el PIB español podría incrementar considerablemente (un 16,8% respecto al del año 2018).

Por tanto, debemos contar con políticas que permitan acabar con esta desigualdad y que apuesten por la conciliación para todos y todas, poniendo en el centro los cuidados y la corresponsabilidad social:

  • Replantear la jornada laboral apostando por la flexibilidad y compactación para permitir la conciliación y la corresponsabilidad: Las largas jornadas de trabajo hace que sean las mujeres las que asuman las reducciones de jornada, los trabajos a tiempo parcial o que abandonen el mercado laboral para poder cuidar.
  • Apostar por planes ambiciosos que pongan los cuidados en el centro de las empresas y permitan desarrollar la vida familiar y personal. No solo dirigidos a mujeres, sino también a hombres para que asuman su derecho y obligación de cuidar.
  • Plantear planes de reincorporación laboral tras la maternidad y paternidad que proteja a las mujeres y no las empuje a renunciar por sentirse discriminada laboralmente.
  • Medir la productividad de los nuevos modelos laborales que apuestan por la corresponsabilidad para así demostrar que apostar por la maternidad y la conciliación además beneficia a la empresa.
  • Controlar y revisar públicamente el cumplimiento de estas medidas y de las brechas de género que se dan en las empresas.

Y tú Malamadre, ¿cuál es tu reivindicación el Día del Trabajo?

Han comentado...

  1. Que también tengas la opción de ascender de siendo mujer, madre y DEL MUNDO RURAL. Hay más discriminación en puestos de responsabilidad, si eres mujer, se incrementa si eres madre y aún más si eres del mundo rural.

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