¿Qué quieres encontrar?

18
Quiero separarme pero no sé si estoy preparada

Quiero separarme pero no sé si estoy preparada

Estoy aquí sentada frente al ordenador viendo de reojo la portada de uno de los últimos libros que llegó a la oficina: Mándalo a la mierda de Silvia Llop, y pienso… ¡ni que eso fuera tan fácil!

Está claro que una vida en pareja, pasa por muchos trances y que actualmente estamos viviendo uno de los peores momentos que probablemente nos toque vivir, tanto individual, como globalmente. Y, como no podía ser de otra manera, esto está pasando factura a todas las relaciones de pareja: las que se balanceaban entre rutinas poco ambiciosas y, por qué no decirlo, también a las que parecía que estaban bien.

*Puedes seguirme en Instagram.

Una ruptura forma parte de la vida

No hay que verlo como un drama o fracaso porque la mentalidad en la que te posiciones es lo que va a condicionar que puedas vivir el proceso mejor o peor. Muchas mujeres se preguntan a diario cuándo es el momento de separarse y viven con esa duda durante años, sin atreverse a dar el paso por miedo, nostalgia o conformismo.

Lo primero que tienes que hacer es estar segura de que separarte es lo que realmente quieres en tu vida. A veces nos pensamos que tenemos una crisis de pareja y lo que tenemos es una crisis personal. Por eso es muy importante que estés segura de que el motivo de tu infelicidad es tu relación de pareja.

Una ruptura forma parte de la vida

Y, para ello, es necesario que te hagas algunas preguntas:

  • ¿Soy feliz en mi relación de pareja?
  • ¿Es esto lo que quiero para el resto de mi vida? ¿Quiero a esta persona a mi lado durante los próximos 10 años? ¿Y durante los próximos 5 años?
  • ¿Hay algo que esté en mis manos para mejorar esta situación?
  • En el caso de que haya algo que esté en mis manos, ¿tengo las ganas y energía para cambiarlo?

Puedes plantearte la idea de separarte por diferentes motivos: porque se ha terminado el amor, porque sientes que nada te une con tu pareja, porque te has enamorado de otra persona, porque has descubierto una infidelidad o por el simple hecho de que quieres hacerlo. No hay motivos mejores ni peores y todas tenemos el derecho a decidir sobre nuestra vida. Algunos te tacharán de caprichosa y otros de valiente, ¿qué más da? Lo único que importa es lo que pienses y sientas tú.

Una vez tengas claro que quieres separarte tienes que identificar tu miedo

  • ¿A qué tienes miedo?
  • ¿Cuántos de esos miedos son reales?
  • ¿Qué porcentaje ocupan las creencias y culpabilidad entre tus miedos?

Desgraciadamente la desigualdad sigue estando a la orden del día y son muchas las mujeres que no se sienten libres de dar el paso porque tienen miedo a no poder mantenerse económicamente. Este es un problema real y, por lo tanto, un miedo real. Si es este tu caso, búscate la vida y ponte las pilas porque, aunque sea difícil, puedes conseguirlo, porque lo único que necesitas es un plan infalible.

Una ruptura no es el fin del mundo, no te castigues por ello. Las relaciones de pareja ya no duran toda la vida.

Si quieres separarte, hazlo. Cuanto antes ejecutes, mejor. Porque una mujer que no quiere separarse y es feliz con su pareja, ni se plantea esa opción. Y el hecho de vivir a diario con ese tormento lo único que hará es que te desequilibres, bajes tus niveles de autoestima y te sientas cada vez más dependiente de tu pareja. Atrévete a verbalizarlo y habla de ello con alguien cercano.

Cuando todo empieza ya no hay quien lo pare. Porque normalmente cuando tomas la decisión ya has invertido tantísimo tiempo en silencio pensando en los pros y contras que ya no te queda tiempo, ganas ni energía para dar un paso hacia atrás. Lo das, pero para coger impulso.

No es que quiera animarte a que rompas tu relación de pareja pero sí quiero ayudarte si esa es tu elección. Porque la solución no es convencerte de seguir luchando, sufriendo o viviendo infeliz, esta no es mi intención. No tienes que estar en una situación límite de maltrato para tomar una decisión de ruptura y eso es importante que lo tengas claro porque cualquier motivo es suficiente.

Mi relación no era de las peores que he visto

Es más, sentía que a mi alrededor había muchas relaciones peores que la nuestra, pero simplemente tenía claro que esa relación tenía que terminar, por todo y por nada. Porque hay veces en las que no sabes explicar muy bien el qué pero sabes que eso es lo que toca. Aunque lo quieras negar, en el fondo, lo sabes.

He tardado mucho tiempo en tener el valor de sentarme delante del ordenador y ponerme a escribir sobre ello porque remover siempre duele, pero ahora que estoy aquí escribiendo estas líneas me doy cuenta de que hacerlo puede ayudar a muchas otras mujeres que estén la situación que yo estuve hace unos años y que, en realidad, ya no duele.

A veces separarse forma parte de encontrar tu camino en la vida

A día de hoy estoy segura de que hace tres años tomamos la decisión adecuada, nuestra hija es feliz y nosotros también lo somos, por separado. Simplemente hay que intentar ver lo bueno en lo malo. Es verdad que no puedo disfrutar todos los días de mi hija, pero eso hace que cuando estemos solas conectemos mucho más. Los días que no la tengo disfruto de la libertad que me ofrece tener mi propia vida, sin tener que dar explicaciones a nadie. Al principio me costó acostumbrarme a esta doble vida, pero una vez llegas a este punto, todo son ventajas y de verdad que me siento muy afortunada de vivir con la sensación de que lo tengo todo en ese sentido.

La sociedad y el entorno en el que vivimos nos impulsa a seguir viviendo una relación fingiendo que todo está bien, pensando que “sufrir” y “aguantar” es lo que toca, que el matrimonio es así o que las cosas cambiarán por arte de magia.

¿Dónde está el límite? El límite lo pones tú

Separarse no es ni bueno ni malo. Una separación es una gran oportunidad personal para vivir una vida diferente y para reencontrarte con partes tuyas que tenías enterradas.

Es verdad que lo nuestro fue algo parecido a una separación consciente y yo lo llevamos lo mejor que supimos, siempre priorizando el bienestar de nuestra hija en común. Quizá lo podríamos haber hecho mejor pero me siento orgullosa de como fuimos capaces de soltarnos haciéndonos el menor daño posible.

Si estás en el proceso, coge aire, levanta la cabeza y ve a por ello. Recuerda que una separación puede ser una oportunidad para transformarte si así lo deseas y que el resultado de tus acciones dependerá de tu enfoque. Pon el foco en la oportunidad y no en el fracaso porque si yo pude, tú también puedes.

¡Ánimo valiente! Aquí estoy, si me necesitas.

Han comentado...

  1. Yo soy fiel creyente de la familia si ya tienen una familia formada te aconsejo mejor tratar de salvar tu matrimonio ya que eso fortalece a la familia yo en lo particular tome un curso para salvar mi matrimonio.

  2. Buenas.
    Hace que me separé año y medio casi ya, mi experiencia con el tiempo a sido muy difícil ya que, si puedo reconocer que la relación no fuera idílica, pero como en este caso y diferencia de lo que contáis, de la noche a la mañana me encontré la noticia de que esto se acababa, y todo echo a mis espaldas, tenemos dos hijas en común y encima de todo me encuentro con que a día de hoy y después de ese tiempo luchando x una custodia que se me deniega, puedo entender aquello de que se acabo el amor, pero lo de quedar en mejor posición a costa de los mismos derechos que tienen unos padres me parece muy “barrio bajero” así que me parece perfecto eso de lo que habláis de que no se puede estar con alguien x pena, por los hijos o por miedo, pero que hay que respetar. Afortunadamente y seguro que la mayoría no actúa de esa manera pero es triste que a la altura de la vida en la que vivimos, no se te concedan tus derechos simplemente por quedarse con el hogar que anteriormente era familiar, y lo digo así de claro, si tomas una decisión hay que apechugar con lo bueno pero también con lo malo. Saludos a tod@s.

    1. Siento tu situación, Miguel Ángel, supongo que te deniegan la custodia que deseas porque el menor sea muy bebé todavía, porque salvo esos casos hasta donde yo sé ahora las custodias compartidas se dan por defecto. De hecho es el principal motivo que me hace no tomar la decisión de separarme, sinceramente no quiero dejar de ver a mi hijo a diario.
      Mi hermana y dos amigas separadas recientemente tienen este tipo de custodia, y ellas no la querían (se trataba de maridos que nunca se habían ocupado de sus hijos porque tenían trabajos muy “importantes” y absorbentes, y de repente con el divorcio sí querían ocuparse, caso curioso cuanto menos). Los abogados de las 3 les aconsejaron aceptar la custodia compartida en el acuerdo porque en un juicio sería lo mismo que obtendrían. Y no me parece mal sistema por norma general, salvo en los casos que comento anteriormente, que por desgracia salen cada día más.
      Si tu deseo es la custodia compartida es muy posible que al final la obtengas, y al final si lo pensamos bien es lo lógico, los hijos (nos guste o no) son de los dos. Un saludo

  3. Parece que me han leído la mente, este post llega en un momento muy preciso. Si no tuviera a mi hijo creo que ni siquiera estaría pensándome nada. Pero no quiero una custodia compartida y dejar de verlo durante la mitad de su tiempo, más aún cuando después de haber renunciado y reducido mi jornada desde que nació, he podido atenderlo todos estos años y ahora disfrutamos de un vínculo muy bueno. No quiero perderlo ahora. También me asaltan miedos a tener que arreglarnos con mi sueldo, o a tener que ampliar jornada pero en ese caso tendría que contratar a alguien que lo lleve y traiga del cole. Me quedaría igual de mal. No me salen las cuentas estando yo sola. Mientras tanto, voy aplazando la decisión pensando que cuanto mayor sea El Niño más fácil será. Seguro que esto que hago es un error, pero ahora mismo no me atrevo. Admiro a las valientes que os atrevéis a dar un paso así y luchar por vuestra felicidad. Seguro que una vez pasado lo peor os sentís mucho mejor con vosotras mismas. Yo me siento bastante despreciable a veces. Envidio también a las parejas sin hijos en estos momentos. Un abrazo

  4. El problema es cuando tú no quieres separarte. Cuando es de mutuo acuerdo o cuando al menos los dos lo piensan vale. Pero y cuando no es así. En mi caso fue así. Y con niña de por medio peor. Tres años después estoy algo mejor pero sigo pensando que no era lo que yo quería. El otro punto es que todo el mundo se empeñan en que tienes que rehacer tu vida y esto obligatoriamente pasa por tener otra pareja …es muy cansino. Yo ahora mismo solo quiero estar con mi hija, y el hecho de no poder estar tiempo con ella, obligada porque no es lo que yo quería es complicado. Me gustaría poder disfrutar de los momentos de “libertad” pero y cuando no lo ves así? Saludos y ánimo a todas

  5. Hace dos meses que me separé. No estábamos casados..y tenemos dos bebes y, yo también una adolescente de otra relación..Nuestra relación no ha ido nunca demasiado bien, pero se llevaba. Al tener a los bebes me di cuenta que, no solo únicamente yo había perdido mi libertad, sino que me había convertido en aquello que nunca quise: la “madre” de mi pareja, también. A parte, con la pandemia, todo se hizo insoportable: dejé de salir a la calle y perdí mi trabajo. Para él era invisible, solo me veía para reprocharme cosas y exigirme cuidados a mis hijos. Aguanté (mal hecho) por mis hijos…pero llega un punto en la vida que despiertas y, o miras por ti o te hundes, entonces un día de tantos que discutimos, miré a mis hijos y pensé : de verdad estoy aguantando por ellos? O quizás es por el miedo que me da sentirme sola (físicamente, porque sola sin apoyo ya estaba), los cambios económicos que debo afrontar y el miedo de quedarme sin ellos? Más bien era lo segundo. Entonces tomé la decisión. Y aunque aún estoy en proceso de adaptación, debo admitir que me siento liberada. Estoy sola, si, pero tranquila. Mi familia se ha volcado en ayudarme, y aunque por la pandemia no podemos vernos, están aquí cuando los necesito. Y cuando vuelva a salir y a trabajar, habré completado mi vida. Y seré feliz. Y siendo yo feliz, mis hijos también lo serán, más aún.

  6. Qué post más bueno y qué difícil es tomar esta decisión. Cuando piensas en ello, no piensas solo en ti, a la cabeza te vienen tus hijos, su felicidad, el miedo, el coraje, saber estar sola, los pensamientos etc. Es muy difícil pero antes que nada, es importante pensar en uno mismo y sobre todo en que unos hijos no van a ser felices si ves a sus padres mal a diario…

  7. Qué difícil es tomar la decisión!!! Yo estuve tanto tiempo dándole vueltas, que si lo hacía por mi hijo, si iba aguantar hasta que él fuera mayor, si yo había elegido esto y tenía que luchar por ello… Poco a poco todo se fue desmontando. Y mientras tanto me pase un montón de meses dandole vueltas a si la situación me compensaba o no, eso me dejaba agotada tanto psicologicamente como físicamente. Cuando por fin tome la decisión, fue una liberación. Aunque por supuesto luego vinieron dudas y malos ratos, pero se superaron. Ahora después de poco más de un año, intentando que esto sea lo más respetuoso para los dos y sobre todo para mi hijo, aunque seguro que a veces no lo conseguimos. Creo que era lo que teníamos que hacer. Sino hubiéramos estado juntos pero desgraciados, y me alegro que mi hijo aprenda a intentar ser lo más feliz posible, más que aguantar haciéndonos la vida imposible y sin permitirnos disfrutar de la vida. Me costó mucho por mi educación y por mis creencias superar el sentimiento de fracaso, pero poco a poco he ido aceptando que nuestros caminos se separaron y que no fue culpa de nadie o fue culpa de todos y que a pesar de ello siempre estaremos unidos por nuestro hijo y por ello intentar llevarlo lo mejor posible. Gracias por tu post y compartir una situación que tiene mucho que ver con lo que yo he vivido y estoy viviendo.

    1. Hola, yo tambien estoy en un punto en que pienso que separarnos no nos vendria mal, pero en el que no quiero porque pienso que es una mala racha (que dura ya un año), el dice que no se hace a ser padre, la niña tiene ya 2,5 años y siempre me he encargado yo de todo, y si a esto le sumas que se a quedado en paro esta inaguantable, me critica por todo y chilla muchisimo. La niña la queriamos los dos y tenemos muchos planes de futuro que es a lo unico que me aferro pero no se cuanto mas podre aguantar…y quiero mas hijos pero no se si con el…muy perdida…

  8. En nuestro caso fue el confinamiento el que nos dio el empujón que necesitamos. Fue todo de mutuo acuerdo y ahora nos llevamos mucho mejor que cuando éramos pareja, todo por el bien del niño. Nos hubiéramos separado antes pero no lo hicimos por el niño, que tenía meses. Creo que es de las mejores decisiones que hemos tomado. Ahora como dices, los ratos con él son de calidad y yo empiezo a disfrutar de ratos para mi. Ánimo para todas las que estáis pasando por estos momentos.

  9. Hola. Estoy justo en ese punto, tratando de tomar la decisión correcta. Ya llegué a la decisión de separarnos, pero a los dos días no podía dejar de llorar y decidimos probar la terapia conjunta. Empezamos terapia de pareja, pero la hemos parado hasta que yo decida si quiero seguir o no, estoy en terapia individual. Llegamos a esta situación después de años de distanciamiento, de crisis no resueltas en el momento, que después se han hablado y resuelto, pero que han hecho mella en la relación. Hay días que tengo claro que el divorcio es la solución, pero otros siento que no, pero veo el re-enamorarse tan difícil y creo que me aferro y estoy muerta de miedo. Tenemos hijas, si no estuvieran, seguro la decisión sería más clara. Muchas gracias

    1. Estoy en ese proceso……somos tan infelices!!! Llevo años “machacando” mi cabeza a diario con los pros y contras de una decisión que tenía que haber tomado ya. Me paraliza el miedo, la reacción de mis hijas (9 y 13 años), mi situación económica…….y sobretodo mi falta de valentía. Mi marido y yo no funcionamos como pareja, pero él no quiere tirar el último cartucho yendo a terapia y también me asegura que si nos separamos, no me tendrá como amigo….yo no hago más que llorar y llorar…

    2. Mientras tengas esa dualidad no debes dar el paso. Un divorcio implica un duelo y un cambio de vida, para dar ese paso debes estar muy segura. Te recomiendo por en un listado los puntos positivos y en otro los negativos por los cuales no seguirias. Yo hace años estuve a punto de separarme, años de matrimonio y sin hijos. Si lo hubiera echo hoy me hubiese arrepentido toda mi vida porque mi marido es lo que mas amo y gracias a el tengo una preciosa niña. Puedes re enamorarte y mucho mas intensamente que la primera vez, o tb puedes desear ya no seguir porque ya no lo quieres. Pero para eso sigue la terapia. Mucho animo!!!!

      1. Hola Maru! Me he identificado con tu cometario mucho, te importaría compartir el nombre de tu terapeuta?! Me siento perdida y eso que no tengo hijos…no sé por dónde empezar pero quiero intentar salvar el matrimonio.
        Un abrazo muy grande!

    3. Estoy en este momento yo tmb.. Y que caos de cabeza, que fase, que dolor que rabia y que duelo… Pensé que habría vuelta atrás después de 15 días en casas separadas y me está costando un mundo escribir esto, pero veo que no hay un futuro claro. Sobre todo si siempre tira el mismo de la carreta, no se que hacer por mis niños pero espero ver la luz al final, sola o acompañada. Todos dicen piensa en ti y efectivamente es difícil sobre todo si aún quieres a la otra persona pero al mismo tiempo has dicho “hasta aquí hemos llegado”. Efectivamente como dice el artículo, por que hemos de aguantar?

  10. Qué difícil es tomar ésa decisión!
    Muchos miedos que te bloquean, piensas en la felicidad de los hijos por encima de todo.
    Luego te das cuenta que de nada sirve a los hijos ver a su padre y a su madre juntos si no se llevan bien. Que lo que le estamos enseñando es un referente de amor de aguantar carros y carretas y de no ser un amor sano y real.
    A mi me costó un año y medio tomar esa decisión ( y aún sufro las consecuencias) pero me estoy descubriendo a mi misma. Tengo claro lo que quiero y lo que no quiero. Los momentos con mi hija son de calidad y no de cantidad.
    Éste artículo me hubiese dado mucha fuerza para tomar esa decisión tan importante. Muchos ánimos a todas.
    Somos mamis si pero también somos nosotras mismas y necesitamos ser felices.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *