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El duelo por la pérdida de una pareja

El duelo por la pérdida de una pareja

El Club de las vi(u)das es el perfil de Instagram donde personas viudas de diferentes partes del mundo comparten emociones, experiencias y vivencias de lo que les pasa durante el duelo por la muerte de su pareja. Creado por Tessa Harry y Montse Clotet, este Club tan singular, del que nadie querría formar parte, se convierte en un espacio de comunicación y contacto para hablar abiertamente del duelo. Un nuevo formato para acompañarnos a afrontar la muerte de la pareja. 

https://www.instagram.com/p/CLWsyPMFyJH/?hl=es

Empezamos El club de las vi(u)das a principios del 2020 con toda la ilusión de la que éramos capaces, quizás una de las primeras ilusiones o proyectos después de la muerte de nuestras parejas. El Club de las malasmadres fué la primera plataforma que confió en nuestro proyecto y nos dió voz. Y fué a partir de ese post que escribimos para malasmadres ‘Cuando pierdes a tu pareja’, que nuestra comunidad empezó a crecer de verdad y tuvo el volumen suficiente para generar diálogo, comentarios, colaboraciones e, incluso, forjar amistades.

Nos dimos cuenta de que no solo habíamos empezado a crear la comunidad con la que soñábamos para personas que sus parejas han muerto, sinó que nuestro trabajo iba más allá. Crear consciencia de lo que implica la muerte para los que nos quedamos: el duelo. No son pocas las hermanas, padres, madres, hijos que se acercan a nuestro perfil y que nos leen y preguntan, para entender y comprender, para saber que hacer o qué decir. 

Ha pasado bastante tiempo desde esa primera publicación. Nosotras hemos evolucionado, el Club ha crecido con nuevas ideas, nuevos proyectos para acompañarnos en estos momentos tan difíciles. Están ya en funcionamiento iniciativas cómo “Esta es mi historia”, en la que viudas (y viudos, no tantos) de todas partes comparten sus historias, reflexiones, el momento en que están, etc.; o cómo El club de las vi(u)das culturetas, iniciativa que parte del arte para reflexionar, confrontar, reafirmar lo que nos pasa durante el duelo, en sesiones grupales online de carácter mensual. 

Y en paralelo a esto y al paso del tiempo, muchas veces nos preguntan: ¿Cuándo se supera esto? (lease: ¿Cuándo lo vas a superar?) ¿Seréis viudas siempre? Hablamos con otras personas viudas y la presión por superar, por rehacer la vida y pasar página, por estar mejor, podríamos decir que es casi una constante. Porque, claro, la gente que nos quiere, quiere vernos mejor. Y aquí seguramente es dónde viene la confusión:  estar mejor no es sinónimo de superar. 

El calendario de ser viuda

Y por esto nos gustaría hablar del tiempo (el que se refiere a la duración de las cosas, no al estado atmosférico, claro 😉 y del calendario. En concreto, del calendario de ser viuda, de lo que se supone que debería ser, de lo que és, de los tiempos del duelo. Del superar y del estar mejor. O no. 

Durante el duelo puedes reír, bailar, disfrutar y tu alrededor respira: “Está mejor”. Pasa el primer año: “Ya va siendo hora de que lo supere”. Pasan dos, tres, cuatro. “Lo ha superado” o “casi lo ha superado” o “no lo ha superado aún”. “¿Crees que te va bién ir aún al psicólogo/grupo a removerlo?” y algunas veces, esa presión no sólo viene del entorno, sino también nosotras mismas.

La clave, para nosotras fué entender que el tiempo en el duelo, como en la vida y en la física, es relativo. Que los tiempos del duelo no vienen determinados por fases que siguen un orden cronológico o por lo que se supone que “debería ser” (lease: “El primer año es el peor” porque puede serlo, o no). 

Entender que el calendario (garante del paso del tiempo) señala días que conllevan cargas más o menos llevaderas en función de cómo nos encontremos, en qué momento estemos o el número de veces que hayamos pasado ya por esa situación, entre otras. Y qué sentir esa carga no conlleva un retroceso sinó que es parte del proceso. 

El calendario nos anuncia la llegada de ciertos días que pueden poner aún más en evidencia esa ausencia. Para unas serán las Navidades, que acabamos de pasar. Para otras la fecha de su cumpleaños o del propio o el de los buenoshijos. Para otras serán simplemente los viernes, con la llegada del fin de semana y notar aún más ese vacío. O las vacaciones de verano, que ahora planificamos y hacemos solas o con nuestros buenoshijos. Puede ser que para muchas sea una mezcla de estas fechas y muchas más. El festival de danza, la final de fútbol, el concierto de Navidad… 

El duelo por la pérdida de una pareja

Miles de cosas que podemos marcar en nuestro calendario y que añaden peso a lo ocurrido, que ponen de manifiesto que estamos haciendo todas esas cosas solas, sin nuestras parejas. Y  que, en muchas ocasiones, estaremos también criando a los buenoshijos y buenashijas solas. Y sí, ser madre no es fácil. Ser madre sola, en duelo y con los buenoshijos en duelo, tampoco lo es. Y si no hemos tenido hijos, y este era nuestro plan, el calendario, el paso del tiempo, también lo pone de manifiesto. 

Elaborar el duelo es fundamental. Sin presionarnos por el tiempo. Recordando que hay tantos duelos como personas y ninguna receta mágica. El duelo permite que el dolor y el amor encuentren formas de coexistir. Nos permite transformar todo ese dolor. Que poco a poco, aunque nos pueda parecer imposible, avancemos, construyamos e integremos esa muerte. Que aprendamos a vivir con lo ocurrido. ¿Se supera la muerte de la persona amada? Para nosotras no. Esa muerte pasa a formar parte de las personas que somos ahora, se integra. Y esto no significa, claro está, que no podamos tener momentos felices, reírnos, bailar, enamorarnos, tener ilusiones, proyectos o tristezas fútiles. No nos confundamos. 

El duelo es un proceso largo, que no va en línea recta. Escucharnos, permitirnos, en definitiva, querernos y estar orgullosas del camino que estamos haciendo es lo que estamos trabajando, y queremos seguir haciendo, en el Club de las Vi(u)das.

Y vosotras Malasmadres, ¿estáis pasando por este duelo? Os esperamos en los comentarios.

Han comentado...

  1. Han pasado casi 6 años, mis hijos se han independizado, mi trabajo ha crecido, tengo amigos, pareja y me siento feliz, pero sigue en mi mente. Y hoy leer, no se supera, pero si se vuelve a ser feliz me ha hecho identificarme. El duelo tiene que ir a tu ritmo, cada cosa a su tiempo y tratarte a ti misma como tratarías a tu mejor amiga. A mi me ayudo mi trabajo que me encanta, mis hijos por los que luchar, mis amigos que me arrastraban a hacer deporte, maravilloso para llenar el ocio. Poco a poco, momento a momento, sin prisa. Creo que no hay más receta. Me acuerdo mucho de él, de lo bueno y también de lo menos bueno :-), de las pequeñas cosas en cualquier momento. No creo que se pueda evitar. Buena idea este lugar.

  2. Estoy totalmente de acuerdo. Que dura y que larga se me está haciendo la vida desde hace 3 años. Mi marido falleció en un accidente de moto, y me quede sola con un niño a punto de cumplir 3 y otro con 5. Hay que pasar por ahí, para saber lo que es perderlo todo en un segundo. A día de hoy, y gracias a los terapeutas que me ayudan, parece que sé el camino a elegir. Me gustaría poder ayudar a personas que están en mi misma situación.

  3. En un abrir y cerrar de ojos, mi vida cambio.
    Nuestro año, el que iba a ser el mas bonito, se lleno de tristeza.
    Mi marido sufrió un accidente de trafico, con tan solo 35 años, yo tenia 30.
    Ese mismo año, tres meses antes, del señalado día… nació nuestra hija. Nuestra nueva ilusión de vida. Estábamos locos de felicidad, con muchas ganas de aprender a ser padres juntos, de vivir emociones.
    Y sin saberlo, ni intuirlo, nuestras vidas cambiaron.
    Con consecuencia del accidente, mi marido estuvo en coma, 10 años. Me toco aprender a vivir sin el, ser madre sin el, con nuestro bebe de 3 meses. Sin haberlo decidido.
    Pero la vida, es así de caprichosa te impone cosas, que nunca sabes como superar.
    Tuve que sacar toda mi fuerza, que ni se… de donde, pero día tras día, año tras año… fui aprendiendo a vivir.
    Levantarme e ir al hospital a cuidarlo y mimarlo, cuidar a nuestra hija, ese era mi día a día. Olvidándome que yo también tenia que cuidarme. Para poder cuidarlos.
    No se, de donde saque las fuerzas. Bueno si se!.. nuestro amor, nuestra preciosa hija, mi familia, amigos y la esperanza, que todavía seguía en mi. Todo esto, me hacia sacar la fuerza suficiente, para vivir la vida que nos estaba tocando vivir.
    Y dé repente.. llega el día, que decide que ya nos deja, tristeza absoluta pero había decido que nos dejaba.
    Tuve muchos años para trabajar mi duelo y hacerme a la idea que el momento iba a llegar, aunque nunca quieres, que ese momento llegue.
    Fue el día mas duro de mi vida! Pero tenia que seguir adelante. Por mi y por nuestra preciosa hija, fruto de nuestro amor.
    Aprendí a vivir con nuestra historia, sin el y a disfrutar, cada día como si fuera el ultimo.
    Siempre será mi persona favorita, el amor de mi vida y el padre de mi hija.
    Es parte de nuestra historia de vida, que siempre nos va a acompañar.

    Ya han pasado, muchos años. Las dos somos felicies

    Un abrazo

  4. En un abrir y cerrar de ojos, mi vida cambio.
    Nuestro año, el que iba a ser el mas bonito, se lleno de tristeza.
    Mi marido sufrió un accidente de trafico, con tan solo 35 años, yo tenia 30.
    Ese mismo año, tres meses antes, del señalado día… nació nuestra hija. Nuestra nueva ilusión de vida. Estábamos locos de felicidad, con muchas ganas de aprender a ser padres juntos, de vivir emociones.
    Y sin saberlo, ni intuirlo, nuestras vidas cambiaron.
    Con consecuencia del accidente, mi marido estuvo en coma, 10 años. Me toco aprender a vivir sin el, ser madre sin el, con nuestro bebe de 3 meses. Sin haberlo decidido.
    Pero la vida, es así de caprichosa te impone cosas, que nunca sabes como superar.
    Tuve que sacar toda mi fuerza, que ni se… de donde, pero día tras día, año tras año… fui aprendiendo a vivir.
    Levantarme e ir al hospital a cuidarlo y mimarlo, cuidar a nuestra hija, ese era mi día a día. Olvidándome que yo también, tenia que cuidarme. Para poder cuidarlos.
    No se, de donde saque las fuerzas. Bueno si se!.. nuestro amor, nuestra preciosa hija, mi familia, amigos y la esperanza, que todavía seguía en mi. Todo esto, me hacia sacar la fuerza suficiente, para vivir la vida que nos estaba tocando vivir.
    Y dé repente.. llega el día, que decide que ya nos deja, tristeza absoluta pero había decido que nos dejaba.
    Tuve muchos años para trabajar mi duelo y hacerme a la idea que el momento iba a llegar, aunque nunca quieres, que ese momento llegue.
    Fue el día mas duro de mi vida! Pero tenia que seguir adelante. Por mi y por nuestra preciosa hija, fruto de nuestro amor.
    Aprendí a vivir con nuestra historia, sin el y a disfrutar, cada día como si fuera el ultimo.
    Siempre será mi persona favorita, el amor de mi vida y el padre de mi hija.

    Ya han pasado muchos años, las dos somos felices.
    Un abrazo

  5. Un día después de su cumpleaños amaneció sin vida. No hubo oportunidad de nada. Así de contundente fue. Creerlo, aceptarlo, notar en la cotidianeidad la ausencia, lidiar con ello… en fin, es un largo y sinuoso camino, dirían “The Beatles “. Lo más difícil ahora ha sido reintegrarme al mundo, volver a entenderlo todo sin él, reconfigurarme, reconstruirme.

  6. Hola Tessa y Montse. Gracias por este post. He llegado a este blog por azar. Mi marido ha fallecido hace 4 meses, de cáncer, muy rápido, con 47 años. Tengo dos hijas de 8 y 11 años. Necesito ayuda no solo psicológica sino hasta para llevar las cuentas del banco, aclararme con los recibos, facturas, etc. No puedo hacerlo sola, estoy bloqueada. ¿Dónde puedo encontrar ayuda? La psicóloga de la SS me ha dicho que no es necesario que me haga seguimiento porque “me ve bien”. Pero no lo estoy. ¿A dónde puedo acudir? ¿Me podéis orientar por favor? Gracias.

  7. Mi marido estuvo 2 años enfermo de cáncer.
    falleció con 44 años, el 11 feb 2021, yo tenía 37 y dos niños de 3 y 5 años.
    Durante la evolución de su enfermedad que desde el principio ya se sabía lo que iba a pasar ….fui aprendiendo a convivir con ello, ha enseñarme a mi misma, lo que en un plazo mas corto que largo, iba a suceder y a lo que me tendría que enfrentar a partir de que llegara ese momento.
    Fue el peor momento de mi vida, estaba empezando ha aprender a convivir con el duelo. Un duelo en vida.
    Un día hice clic y empecé a disfrutar de los pequeños momentos en los que su enfermedad hacia un kit Kat.
    Y cuando llegó el momento, lo dejé ir, me sentí en paz, y un amor inmenso me cubrió desde ese momento.
    Por mis hijos, me llené de fuerza y siempre con una sonrisa en la cara y aportando luz y buen royo, me enfrento cada día a una sociedad muy antigua y llena de clichés…
    Me volví a enamorar a los 5 meses de lo sucedido. Con lo que eso conlleva ….bufff muy duro.
    han pasado casi dos años, el aniversario llega ahora, su cumple , el mío…..fechas muy duras …..pero aprendí a levantarme y sonreir y agradecer lo que da vida me ha dado y me sigue dando.
    llorando en casa, para tener fuerzas para el día siguiente.
    Mi marido seguirá siendo el amor de mi vida, pero yo tengo que seguir viviendo y aprovechando cada segundo de esta vida como si fuera el último, por mi y mis hijos.
    Los cuales los felices, muchísimo y valoran todo lo que tienen, quizás por haber vivido cosas que a su edad no les corresponden, pero que con amor y luz todo se sobrelleva de una manera épica, con 5 y 8 años.
    Saludos
    Sara

  8. vaya, la muerte nos puede sorprender a todos en cualquier momento, tiene que ser muy duro y más con hijos. Gran idea para expresar sentimientos…

    A Moreno

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