¿Qué quieres encontrar?

24
Ellas opinan: la desconocida hiperémesis gravídica gestacional

Ellas opinan: la desconocida hiperémesis gravídica gestacional

Cada embarazo es un mundo y mi experiencia en los dos embarazos de las buenashijas fue de encontrarme bien a nivel físico pero con pruebas que arrojaba datos negativos, por suerte todo quedó en nada. La protagonista de hoy en ‘Ellas opinan’ sufrió hipeméresis gravídica gestacional que hizo que estuviera ingresada sin poder comer porque provoca una pérdida completa del control del estómago. Nunca había oído hablar de ello, hay mucha desinformación sobre este tema y ella se sintió muy sola, incluso necesitó de una psicóloga para poder sobrellevar todo este episodio. Por suerte a partir de las 20 semanas empezó a remitir aunque lo recuerda aun como una pesadilla con final feliz, sus mellizas. 

lara-martinez

Durante mi embarazo yo buscaba desesperadamente algún testimonio que avalara mi dolor y hay una desinformación total sobre la hiperémesis gravídica gestacional. Tuve un embarazo deseado, deseadísimo, después de abortos de repetición pero fue una pesadilla. Perdí 10 kilos en un mes, estuve ingresada con alimentación por vía y no era capaz de caminar, ni beber, ni comer… No era capaz de vivir. Es una enfermedad que en este país desconocen por completo y no hay apenas testimonios.

Yo lloré ríos hasta que conseguí que entendieran por lo que estaba pasando. Quería que mi embarazo saliera adelante por encima de todo y se cuestionó mi dolor e incluso mi embarazo por médicos y especialistas. La desinformación que hay con respecto a esta enfermedad es terrible y la soledad que te provoca más aún. Kate Middelton también atravesó por esta enfermedad durante su embarazo.

Las náuseas y los vómitos es algo normal durante el embarazo, pero la hiperémesis es la perdida completa del control de tu estómago, hasta el punto de tener la sintomatología de una fase terminal de una enfermedad. Y hasta que tu entorno comprende eso es muy frustrante el dolor que te provoca atravesar una enfermedad así. Nos quedamos embarazados en nuestras vacaciones de verano. Para mi marido y para mí fue una lotería ya que había tenido abortos de repetición. Fue un embarazo natural, venían dos. Era el premio que nos daba la vida por los anteriores. Venían dos princesas.

Todo empezó a ir mal tras mi primera visita a la matrona

Recordare siempre su mirada, su tajante afirmación cuando la dije cuando me encontraba en las 12 semanas de embarazo gemelar que no tenía ni náuseas ni vómitos”. Su respuesta fue: “de momento, prepárate”. Comencé a la semana a tener unas nauseas tremendas, recuerdo encerrarme doblada en el baño del trabajo con el maquillaje corrido y la cara descompuesta a abrazar el váter. El descontrol llego a ser tal en tan poco tiempo que me ingresaron de urgencia en el hospital.

No podía retener ni una sola gota de líquido, comencé la fase de deshidratación, la primera de todas. No era capaz de estar tumbada en la camilla del hospital, tenía que estar doblada retorcida de dolor. Era frustrante. Sentía que algo iba mal, que otra vez iba a perder a mis bebes porque yo no era lo suficientemente fuerte. Cuestionaba a los médicos, me negaba a creer que un cambio hormonal fuera capaz de destruirme de esa manera.

Mi marido estaba completamente abrumado porque veía que yo no dejaba de perder peso, que estaba cada vez más débil y que él no podía hacer nada. Su apoyo fue vital. La fuerza de mi familia y de mis amigos fue decisiva. Mi marido es esa clase de hombre de que puede con todo, fuerte, fortísimo pero su mirada era desconocida para mí. Estaba desolado.

embarazo-mellizas

Un duro ingreso en el hospital

Recuerdo una de las mañanas en mi ingreso en el hospital en la que dije a mi abuela: “abuela, me estoy muriendo y no saben lo que me pasa”. Recuerdo la palabras de mi madre cuando la dije: “mama no voy a poder, ya no puedo más” contestarme firmemente: “ claro que vas a poder hija. Es el primer sacrificio que vas hacer por tus hijas”. Me aferraba a frases positivas de Pinterest, buscaba testimonios, análisis, cualquier documento que avalara mi dolor.

Uno de los momentos más duros fue cuando me dijeron los médicos que tenían que administrarme un medicamento que se llama Zafrán (se administra a pacientes en fase terminal de enfermedades oncológicas) para frenar los vómitos. Me negué. Me negué en rotundo a que algo más pudiera dañar a mis hijas en mi interior. El ginecólogo fue contundente. Sus palabras fueron decisivas para mí: “si fueran hijos míos los que llevas en tu interior, si fueras mi mujer, también te lo administraría”.

Comencé entonces a tomarlo. Cada mañana venían las enfermeras a la habitación a enseñarme en una eco a mis bebes y eso me llenaba de fuerza. Yo seguía sin poder ingerir comida y me aferraba a la meta de las 20 semanas de embarazo en las que me habían dicho que comenzaría a remitir las náuseas y los vómitos. Estaba perdiendo mucho peso, demasiado. Comenzaron a administrarme alimentación hipercalórica a base de batidos, pero tampoco era suficiente.

No retenía nada. Vomitaba, me orinaba encima, no podía andar, no podía hablar, no podía llorar… Mi marido me agarraba para caminar, recuerdo la fuerza de sus manos, recuerdo estar doblada en el baño y agarrarme la frente, su mirada. En la habitación del hospital había una cama, pero él dormía sentado en una silla pegada a mi camilla abrazado a mi tripa. Como si por estar rodeado mi tripa con sus brazos fuera a darme fuerza.

Decidieron aislarme. Bajarme las persianas para que ningún estimulo pudiera influir en mi estado. Me quitaron el móvil y restringieron las visitas. Ya no podían venir mis amigas a intentar arrancarme sonrisas, ni mi familia a escuchar mi incomprensión. Estábamos solos Jose y yo en esto.

Necesité el apoyo de una psicóloga

Llegaron  a la conclusión de necesitaba apoyo psicológico y los miércoles venia una psicóloga con un cuaderno. Eran 20 minutos de visita en los que me levantaba una media de 10 veces para ir al baño. Fui tajante con ella. Le dije que para mí ese embarazo era el sentido de mi vida, que tenía que salir bien. Ella lo entendió y parte del tratamiento consistía en apuntar en un cuaderno todo lo positivo que pasara por mi cabeza.

No logre escribir ni una sola página. Mis manos temblaban tanto que era incapaz de escribir una frase. Llego el día, había pasado más de un mes. La doctora entró a la habitación y nos dijo que o comenzaba a ganar peso o tendrían que ponerme alimentación a través de vías en la yugular y realizarme una endoscopia para ver en qué estado se encontraban mis hijas. Ahí fue, mis bebes si correrían peligro y tenía un porcentaje alto de abortar si me hacían la prueba.

Me arme de fuerza. Mi marido comenzó a llenar la habitación de complementos alimenticios, cada día traía galletas, barritas, zumos… Un sorbo era suficiente para empezar a remontar. Así fue, comencé a ganar un poquito de peso y a poder andar. Daba paseos de 10 minutos en el jardín del hospital, en silla de ruedas. ¿Cómo era posible que algo que me hacía tan feliz tuviera que ser tan traumático, tan triste?

El día que me dieron de alta del hospital, salí tambaleándome, no podía pisar bien mis piernas no tenían fuerza, las piernas no conseguían estar derechas y la cabeza me daba vueltas. Tenia visitas rutinarias a la ginecóloga. Recuerdo esa sala de espera repleta de embarazadas maquilladas, arregladas, sonrientes… Yo era un cuadro. Daba pena verme, pero era entrar en la sala de ecos y ver a mis bebes y llenarme de luz.

A las 20 semanas comenzó a remitir

Llegaron las 20 semanas. Mis 5 meses de embarazo y todo empezó a remitir. Ahora puedo hablar de ello con cierta tranquilidad, pero en ese momento no tenía fuerzas. En la última ecografía me ingresaron de urgencias. Noa, una de mis bebes, había dejado de comer. Un 29 de Abril nacieron mis pequeñas Martina y Noa de 34 semanas pesando 1290 y 2300 kilos respectivamente.

Hermosas, preciosas y lo más importante completamente sanas. Comprendí entonces mi sacrificio, el apoyo de mi familia y de mis amigas. Somos madres mucho antes de tener a nuestros hijos entre los brazos. Y para el 10% de las mujeres que la sufren, el embarazo se vuelve simplemente insoportable. A veces tiene un final feliz, otras veces no lo tiene… Yo no sabia lo fuerte que era hasta que conocí la hiperémesis.

ellas-opinan

Han comentado...

  1. Me he emocionado mucho con tu historia, tuvo que ser durísimo! Y quiero felicitarte por haber luchado así y por haber compartido tu historia. Disfruta mucho de tus peques 🙂

    1. Hola Silvia! ahora las miro y siento un orgullo tremendo. Lo vale todo. Me alegro mucho de que te haya gustado, mil gracias por tus palabras. un abrazo

  2. Eres un ejemplo de fuerza y superación. Yo no conocía lo grave que podía ser esa situación. Un abrazo de corazón ????????

    1. Muchísimas gracias Carmen, todas somos ejemplo de alguna manera. las mujeres estamos hechas de otra pasta diferente.
      Mi intención es esa, que se conozca. un abrazo fuerte

  3. TERRIBLE ENFERMEDAD. Soy Ana, hay una esperanza para nosotras, las mujeres que sufrimos la maldita Hiperémesis gravídica, la acupresión, existen unos parches de la empresa No más vomitos, totalmente inofensivos para feto y mamá.
    Tengo un grupo de Facebook llamado Afectadas por Hiperémesis gravídica España, pasaros y estaré encantada de explicaros todo.
    Tuve 3 embarazos, 2 de ellos con HG, acabando uno de ellos en aborto de gemel@s en la semana 15, fue un infierno para mi.
    Pasada ésta pesadilla, buscando por google algo sobre ésta maldita enfermedad, cualquier cosa que me abriese una ventana para poder darle un hermanito/a a mi niña, y encontré éstos parches, leí las opiniones de su web, hablé con ellos por email, y me decidí a buscar de nuevo, y tengo que deciros que hoy día, mi niña está a punto de cumplir un añito, y que en ese embarazo con los parches puesto desde el momento en el que supe de mi postivo me los coloqué, y NI RASTRO DE HIPERÉMESIS, ninguna visita al hospital, tan sólo para tener a mi niña.
    Y somos más mujeres a las que nos están o han ayudado éstos parches de No más vómitos.
    No dudéis en buscar mi Grupo de Facebook, y estaré encantada de contaros y explicaros lo que necesitéis!!!
    Tenemls una ventana que se abre ante ésta enfermedad!!!!

    1. Gracias Ana! ojalá hubiera encontrado tu página en mi embarazo.
      Por lo que cuentas tu conoces bien la HG, seguro que eres fuerte como un roble.
      Dudo que vuelve a embarcarme en la aventura de un embarazo pero si lo hago me pondré en contacto contigo. Un abrazo fuerte.

  4. Yo la sufrí y no remitió hasta el final del emabrazo, llegué a mi parto vomitando en cada contracción. Es el motivo por el cual he decidido plantarme y no tener más hijos. Hay que vivirlo para entender el infierno que es tener un embarazo así. No sabes como me siento identificada contigo. Enhorabuena por tus dos hijas. Un abrazo!

    1. Gracias Julie, me sentía en la obligación de contar mi embarazo para todas esas mujeres que estén pasando por lo que pasamos nosotras. las palabras de aliento valen oro con la HG.
      Un abrazo

    2. Yo estoy de 32 semanas y sigo tomando el temido ondasetron, los vomitos no remitian
      Peso menos que cuando ne quedé embarazada
      Mi miedo ahora es el peso de las niñas, que aguanten dentro que la no alimentacion de la madre las esta impidiendo crecer demasiado

  5. Hola , yo estoy de 28 semanas y gracias a Dios todo va bien.Me ha emocionado tu testimonio. Gracias por compartirlo.Eres un ejemplo a seguir sin duda. Eres grande!!! Un gran abrazo y felicidades por las vidas tan maravillosas que has traído al mundo.

    1. hola raquel, gracias a ti por dedicar un rato a leerme. un abrazo fuerte y todo mi amor para tu embarazo

  6. Sabes el leerte, me llena de no se cómo decirlo, lloro al leerte, yo viví eso y nadie sabía que es lo que me pasaba, hasta la fecha vivo pensando el porq mi cuerpo y yo no fuimos capaces de mantener más a mi pequeña dentro de mi, nació de 28 semanas, yo quería y lo intentaba, comer, tomar agua, tomar las vitaminas pero simplemente no podia. Y mi esposo piensa que todo era porque yo simplemente no queria hacerlo, no quería echarle ganas. Gracias a Dios mi hija está aquí conmigo.

    1. Hola Montse, eres fuerte y valiente y no tienes que demostrar nada a nadie mas que a ti misma. Tu pequeña guerrera esta contigo y ese es el unico fin que importa y que merece la pena. Un abrazo inmenso, si necesitas lo que sea cuenta conmigo

  7. Impresionante lo que tuviste que pasar, hay que ser muy valiente y luchadora para no rendirse estando tan mal, mis mejores deseos para tu preciosa familia!

  8. Tú no tienes la culpa de nada!!! No tienen ni idea de por qué pasa y nos culpan a nosotras. A penas hay investigaciones sobre el tema porque A) somos mujeres B) es una enfermedad de embarazadas C) Se dá en pocos casos. Así que, a las que nos toca… nos fastidiamos… o abortamos. Muy bonito todo. A tu esposo, con mucho cariño, le decía yo cuatro cosas. ¿Que no querías echarle ganas? A mi me tocó aguantar a todo tipo de médicos imbéciles que me llamaron de exagerada para arriba. Ojalá hubiera encontrado esos parches, la web, algo… y mira que busqué consuelo. Me pusieron todo tipo de medicanción, incluído Zafrán…. y cuando me iban a poner la comida por las venas me planté y aborté. Soy fuerte, no me arrepiento pero ya soy madre de una niña y me basta y me sobra. No quiero pasar ni loca por otro embarazo!!! NO TENGO POR QUÉ!! No fue plato de buen gusto abortar, pero yo, sencillamente no podía más.

    1. Hola cielo. Eres igual de fuerte o mas que yo por tomar la decisión de parar tanto dolor. Todo mi respeto y amor para ti. un abrazo fuerte

  9. Lara, aun estoy llorando de la emoción y con la piel de gallina por tu testimonio. Te conozco de vista de la empresa y algo sabía de cómo lo habías pasado, pero no imaginaba todo esto. Desde mi posición de madre (soltera en mi caso y con muchas trabas puestas puestas por mucha gente), te entiendo a la perfección cuando hablas de q tu sueño tenia que hacerse realidad, y muchas veces sacamos fuerzas desde donde no creemos q las tenemos cuando los obstáculos se ponen ante nosotras.
    Me alegro muchísimo q hoy puedas disfrutar de tus peques y poder hablar de lo que pasaste.
    Un beso enorme para esa gran familia

    1. Hola cielo, pues cuando me veas por los pasillos me das un abrazo que esos son siempre bienvenidos entre nosotras las malas madres 😉
      Gracias de corazon y todo mi respeto y admiracion hacia ti mi niña por emprender este camino de la maternidad sola. beso fuerte fuerte

  10. Yo tambien estoy llorando de emocion, que duro tuvo que ser. Eres una campeona! Un abrazo enorme y enhorabuena por esas niñas!!

  11. Hola! Me emocionado mucho al leer tu testimonio. Y mira que compartimos algunos momentos de hospital donde os conocí a vosotros y Noa (que era compi de incubadora), eres una campeona! Igual que tus dos pequeñas!

  12. Hola! Ojalá tu testimonio sirva para que nos entiendan. Mi primer embarazo fue horrible, vomité 30 veces diarias hasta el parto. Iba al médico llorando y lo único que me decían era que tenía hiperemesis y que cogiese la baja. Jamás me dijeron de ingresarme ni nada. Es la peor experiencia de mi vida. Ahora tengo una nueva pareja y estoy embarazada de nuevo. Esta vez no es tan fuerte, pero me encuentro igual de débil, solo que hay días que vomito 3 veces y otros 10. He tenido que ir varias veces hospital y esta vez sí me han hecho caso. Mentalmente volver a pasar por esto me deprime mucho. Además todo el mundo con lo de “eso es normal”. NO!! Vomitar hasta el agua y no poder levantarse de la cama no es normal! Nadie debería pasar por esto.

  13. Hola!
    La verdad es que no te habia leido hasta ahora, pena no haber encontrado este testimonio hace un par de meses!
    Me gustaria haceros un par de preguntas a quienes habéis sufrido esta enfermedad y ya soys mamás.
    Os pongo en situacion;
    Tras una hiperemesis que me hizo estar ingresada con alimentacion parenteral el primer trimestre, (yo no opuse resistencia a la alimentación por vena, no podia mas, necesitaba alimentarme de algun modo), parecia que habia mejorrado con la ayuda del ondasetron (esa medicina que se da en las quimios) y sorpresa, tercer trimestre y de nuevo hospitalizada, gran recaida.
    Me han preguntado insistentemente por factores a nivel psicologico pero yo tambien he tenido un embaraZo deseado.
    Me han vuelto a medicar para poder hacer frente a lo que queda.

    Parece que los bebes vienen pequeños y Nadie me explica si mi situacion puede conllevar que el parto se adelante.

    Me gustaria saber un poco como os ha ido;
    ¿Vuestros bebes nacieron muy pequeños? (En tu caso con gran diferencia entre ellas por lo que leo, Lara)

    ¿Se os adelanto el parto mas de lo habitual?

    Y por ultimo,¿ tanta medicacion ha influido en la salud de vuestros bebes?

    a la que le toque pasarlo, mucho animo, son semanas/meses muy complicados pero hay luz al final del tunel, sed fuertes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X

La web del Club utiliza cookies para mejorar tu experiencia y hacerte ganar unos segunditos. Haz click en aceptar si estás de acuerdo. Aceptar Leer más