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“No te vayas antes de irte”

“No te vayas antes de irte”

 Laura-Baena-Malasmadres

“Quiero ser madre” le dije un día hace 6 años. “Pero tengo miedo”, continúe, mientras me susurraba: “todo irá bien”.

El miedo es un buen compañero de viaje: te mantiene alerta y saca lo mejor de ti misma. También te hace analizar, pensar y tomar decisiones con más seguridad. Pero otras veces, te paraliza, te frustra y te aleja de tus sueños. Hay que atarle bien corto a este miedo que acecha a cada paso.

El momento de ser madre

Tenía miedo porque mi vida no me permitía ser madre, o eso pensaba yo. Era tan intenso que se me metía un nudo en el estómago cada vez que pensaba en los pros y los contras de dar el paso. Trabajaba de sol a sol, en una profesión que me apasionaba de tal manera que la pasión compensaba las horas infinitas, la falta de vida social, los bajones emocionales y hasta la consecuente pérdida de control de esta vida que pasaba ante mis ojos como si la estuvieran viviendo otros. Pero llegó el momento de: “quiero ser madre”, pero…

  • Ser madre y creativa publicitaria no es compatible.
  • La familia está lejos.
  • No quiero abandonar mi trabajo para dedicarme solo a ser madre.
  • No quiero que a mis hijos los cuiden otros.
  • En la empresa no lo entenderán y mi futuro será incierto.

Los peros se encadenaban en mi cabeza con tanta fuerza como el deseo de tener un hijo. La ingenuidad y el desconocimiento hacia lo venidero, me empujaron sin frenos a vivir mi propia vida. En ese momento el miedo podía haber ganado la batalla y podían haber pasado dos cosas:

  • Postergar la maternidad. Hubiera sido “fácil”, aún tenía 29 años, tenía tiempo…
  • Dejar el trabajo para poder hacer frente a una nueva forma de vida, en la que contara con tiempo para lo que venía.

“Podía haberme ido antes de irme”

Con esto último “podía haberme ido antes de irme”, como diría Sheryl Sanberg, pero decidí tirar hacia delante. Siempre “adelante”. Cuando me quedé embarazada, los nervios me jugaron una mala pasada. Me vi en una situación tan rocambolesca como cómica, que hizo que en la empresa se enterarán de que iba a ser madre antes de tiempo. Y lo que viví, que fue muy complicado, realmente me ayudó a estar hoy luchando por la conciliación. Por desgracia, hay que sufrirlo para poder luchar por ello con más ahínco. Pero decidí no irme antes de irme, decidí trabajar, quedarme, implicarme porque iba a ser madre sí, pero no por ello dejaría de responsabilizarme, de disfrutar y de esforzarme en mi carrera profesional. Ahí comenzó todo.

La mayor preocupación cuando vas a ser madre no puede ser “qué será de mí a nivel profesional” porque entonces nos estaremos retirando antes de tiempo y dando la razón a aquellos que nos empujan a renunciar. “Todo saldrá bien”, puede que dejes el trabajo porque necesitas tiempo o no, puede que la presión te haga abandonar  tu carrera o no, puede que te vayas o no. Puede que hablar funcione y encuentres un nuevo camino o no. Puede que…

*En España la tasa de empleo después de la maternidad desciende hasta un 48% en el caso de las madres que tienen hijos menores de tres años.

Somos-equipo-notevayas

¿Y qué es lo que pasó después?

  • Pensé en lo que realmente quería. Y me fui, dos años después pero no antes de irme.
  • Me encontré conmigo misma, trabajando desde casa, sufriendo en mis carnes la procastinación y las limitaciones de trabajar al tiempo que cuidaba de mi hija.
  • Me olvidé, o al menos lo intenté, de la presión social y familiar.
  • Puse los cimientos de un buen equipo, el que hoy somos, pero el que no éramos ayer. Tocó negociar, hablar, equivocarnos e ir dando pasos, poco a poco, pero juntos.
  • Volví cuando realmente estaba preparada. Cuando sabía que la renuncia no era una solución y cuando descubrí que la flexibilidad bien entendida es la clave de todo (os hablaré de ello la próxima semana).

Participa en nuestra encuesta #somosequipo

¡Váyamos hacia delante, demostrando que es posible! Demostrando que conciliar es agotador pero posible, visibilizando que no llegamos a todo y que es fundamental hacer equipo. Necesitamos tu voz para avanzar, participa en nuestra nueva encuesta #somosequipo aquí.

* Puedes contestarla hasta el próximo lunes 10 a las 23:59 horas. ¡Te necesito!

29 Comentarios
  • Yoly

    6 Octubre, 2016 a 8:27 am Responder

    Grande como siempre. Esa es nuestra lucha diaria, en la que a veces nos pueden las ganas de luchar y otras nos vencen las ganas de dejarlo todo.

    • malasmadres

      6 Octubre, 2016 a 9:55 am Responder

      Muchas gracias Yoli, sin vosotras imposible la lucha.

  • Elena

    6 Octubre, 2016 a 8:59 am Responder

    Sigo Malasmadres desde hace tiempo en las redes sociales, ayer me decidí a suscribirme al blog, y hoy recibo este relato en mi correo electrónico. Parece que me estaba esperando jeje. Me siento taaan identificada, hasta en la edad coincidimos.
    No hay nada que pueda añadir.
    Gracias.

  • Ana

    6 Octubre, 2016 a 9:09 am Responder

    Yo trabajaba en una empresa en la que antes de contratarme me dijeron “en broma”. Si te quedas embarazada te despediremos. Así que cuando quise ser madre me cambié de empresa, a otra con los horarios un poco más racionales, estaba muerta de miedo cuando me quedé embarazada, no sabía si me despedirían pero ¡El Director General me envió un correo para darme la Enhorabuena! no se me olvidará nunca.
    Me marché un poco antes de irme, pero mereció la pena.

  • Brujuleando (con peques)

    6 Octubre, 2016 a 9:10 am Responder

    Sólo puedo decirte FELICIDADES por cómo has conseguido al final compaginar las dos cosas y hacer algo que merece la pena.

  • Beli

    6 Octubre, 2016 a 9:11 am Responder

    Yo no me fui antes de irme. Yo aguanté en la empresa más machista que ni en sueños pensaría que podría existir. En el segundo embarazo, en vez de felicitarme, mi jefe que dijo que me pagaba la ligadura de trompas… Eso solo indicaba una cosa: debía ser una trabajadora excelente, de otra manera me habría despedido.
    Y lo era; trabajaba como loca, dejándome la piel sin apenas haber dormido.
    Y ¿sabéis que? once años después sigo demostrando que se puede. Nunca hubiese creído que llegaría a tener un cargo de responsabilidad y un sueldo como el que tengo hace 11 años. Solo hay que relativizar y priorizar, pero con mucho disimulo 😉

  • Carmen

    6 Octubre, 2016 a 9:14 am Responder

    Y venciste tus miedos y los de todas. Y gracias a tu valentía hoy somos más visibles. Yo me he ido dos veces, he estado dos veces de larga excedencia, la primera con más miedo que la segunda. Ahora acabo de volver como la leona que sale de caza para alimentar a sus crias, como la madre fuerte que todos los días llora tras su sonrisa al decirle a sus niños: qué biem lo vas a pasar con tus amigos! Rezando porque a sus jefes no se les ocurra cambiar todo otra vez y no llegue ni a leerles un cuento y darles las buenas noches. Tenemos un gran reto por delante, desde la primera a la última, a diario y en cada gesto. Pero yo no renuncio!! Aqui una malamadre de producción publicitaria, que ya era la madre de los rodajes antes de serlo también de sus preciosas crías te dice: adelante!! Por ti y por todas tus compañeras malasmadres!!
    Ojalá todas supiésemos canalizar el miedo de forma tan constructiva. Gracias

  • Cristina

    6 Octubre, 2016 a 10:05 am Responder

    GRACIAS Laura, de corazón

  • LaCestitadelBebe

    6 Octubre, 2016 a 10:50 am Responder

    Hola, este tema es muy importante y afecta tanto a madres como padres, pero en especial a nosotros, muchas veces ser madre significa que pierdes el trabajo… es una dura realidad que habría que ir sensibilizando para que esto cambie. Gracias por el artículo es la pura realidad, que a muchos jóvenes echa para atrás tener peques por miedo a perder sus puestos de trabajo. Besos ;D

  • Xandra

    6 Octubre, 2016 a 12:13 pm Responder

    Mil gracias por tu post,justo hoy me hacía falta. Tengo una niña de 2 años, embarazada de un niño y después de 10 años de carrera (que me apasiona y me encanta), estoy planteando irme. Irme porque me estoy perdiendo a mi niña y no quiero perderme a mi niño. Problemas que me encuentro: mi sueldo es el principal. Pero no me voy a rendir, encontraré la forma de hacerlo compatible sin perdérmelos y tu ejemplo es una inspiración. Sólo tengo que encontrar la forma.

  • Maria

    6 Octubre, 2016 a 1:47 pm Responder

    En una entrevista me preguntaron si pensaba en tener hijos. Me quedé en shock. Le dije si esa pregunta también se la haría a los candidatos varones. Me pareció repugnante.

  • Irene Fombella

    6 Octubre, 2016 a 2:25 pm Responder

    Qué grande eres Laura!!! Y justo leo este post cuando me debato entre seguir en mi trabajo y vivir con la lengua fuera… O parar un tiempecito y disfrutar un poco de las dos buenashijas, que el tiempo pasa demasiado rápido y estos años ya no vuelven!!
    Eres un gran ejemplo de mujer fuerte y luchadora. Gracias por ser tan inspiradora!
    Un beso enorme guapísima!

  • Isabel

    6 Octubre, 2016 a 3:20 pm Responder

    Yo estuve a punto de irme antes de irme. Estaba en una empresa con buenos horarios y con poco estrés pero en la que estaba totalmente estancada y que no me aportaba nada a nivel laboral, pero sabía que quería tener niños y pensaba que era el sitio ideal. Pero un día se me cruzo el cable, recapacité y pensé que los niños llegarían cuando llegasen o podían no llegar y que no debía condicionar toda mi vida profesional a este hecho así que me puse a buscar otro trabajo. Y como no podía ser de otra forma, encontré trabajo y a la semana siguiente me enteré de que estaba embarazada, jejeje, en la empresa a la que iba me dijeron que no había problema así que aquí estoy. Contenta con la decisión que he tomado y sabiendo que si en algún momento me tengo que ir lo haré pero que no me he frenado a mi misma y no me he ido antes de irme.

    • Ele

      6 Octubre, 2016 a 10:54 pm Responder

      Ufff, has tenido suerte! yo estoy en una situacion parecida…no me motiva nada mi trabajo pero los horarios son buenos y es un trabajo cómodo, intenté cambiar antes de tener hijos pero no hubo suerte, ahora que estoy embarazada me han empezado a llover las ofertas…pero he tenido que decir la verdad y claro el 99% de las empresas no quieren una preñada…lo seguiré intentando cuando el niño tenga un par de años

      • Isabel

        7 Octubre, 2016 a 1:47 pm Responder

        Ya lo siento Ele. Estas cosas llegan cuando una menos se lo espera, no te desanimes!!

  • Veronica

    6 Octubre, 2016 a 3:21 pm Responder

    Sigo a Malasmadres desde hace tiempo y no soy madre! Pero me gustaría serlo pronto y tengo amigas q son madres y las veo como heroinas! Precisamente por ellas os sigo y por mi runrún interior y mis miedos q hacen postergar mi decisión de ser madre, miedo a perder mi trabajo, por ejemplo! Os leo y me dan fuerzas para luchae

  • Veronica

    6 Octubre, 2016 a 3:23 pm Responder

    Se me envió sin querer!! Pues lo dicho. Me gusta seguiros porque veo xq nos queda mucho x recorrer x la conciliación, pero q es posible avanzar por gente como vosotras! Sois un ejemplo a seguir! Un besazo!

  • Elena

    6 Octubre, 2016 a 3:44 pm Responder

    Me encanta este club! Me anima a seguir luchando en un pais todavia machista y que consideran conciliacion familiar reducirte la jornada con todo lo que conlleva (reduccion sueldo, malestar en la empresa, etc). Cuando comence a trabajar en la empresa q estoy actualmente, me pidieron que me lo tomaran como un proyecto personal ya que la habian adquirido hacia poco y estaban creando procedimientos nuevos y todo nuevo. Asi lo hice, trabaje mas de 12 horas diarias sin pedir nada a cambio, ni paga extra ni dias ni nada y un sueldo de pena. No me pesaba porque me gustaba lo que hacia y estaba muy agusto con la gente con la que trabaja. Despues de mas d un año, la cosa se torcio y el dueño empezo a tomar decisiones sin sentido perjudicando a todo el personal y al buen funcionamiento de la empresa. Me quede embarazada y segui dando el callo hasta el final con todas las consecuencias, de peleas diarias con mi marido, contracciones tempranas, azucar. Una vez nacida mi pequeña, solicito hacer jornada intensiva y me lo rechazan, me dicen que me reduzca la jornada, asi lo hago pero pido trabajar una hora mas todos los dias y me lo rechazan tambien. Un dia trabajando me encuentro un documento entre los papeles de mi jefe que me estaba pidiendo que buscara otra cosa, y veo que en el anotaban cuanto seria mi despido y con fecha de mi incorporacion. Me Lo tuve que comer y seguir trabajando. mis antiguos compañeros se han ido porque no aguantaban la situacion de explotacion de la empresa, y el personal nuevo entran con una nomina superior a la mia de 500 euros. Me exigen responsabilidad, me llaman la atencion si hablo “mas de lo debido”con mis compañeros (pero a ellos no les dicen nada), tengo que demostrar, otra vez, mi capacidad de trabajo, tengo que pedir mas trabajo y me lo niegan y luego me dicen que he bajado el rendimiento. Y palo, tras palo diario…ya una no levanta la cabeza del ordenador. Busco trabajo que pueda compaginar con mi hija, cosa que no he encontrado, solo de jornadas interminables. Y mi duda ahora es, aprovecho este paron laboral para buscar un segundo o sigo luchando y nose cuando podre tener el segundo…que dificil lo tenemos las mujeres…

  • Catalina

    6 Octubre, 2016 a 4:18 pm Responder

    Queda tanto por hacer… Es brutal la exigencia que leo en tantos comentarios. Realmente has conseguido implicarnos, Laura, a pesar de tener muchas de nosotras situaciones muy diferentes. Privilegiada me siento yo, fíjate, y sin embargo me siento igual de agobiada por toda esta realidad. Puede que sea porque detrás viene mi hija, no lo sé. Es muy triste pensar en tener que renunciar a conseguir satisfacciones con tu trabajo. También, en otro tipo de trabajos, es igual de desgarrador pensar que si das el paso de ser madre, tu economía, sencillamente, no lo soportará, a pesar de trabajar muchas horas. Es un run run ensordecedor para tantas cabezas que esta lucha tiene que llegar a darnos frutos, tenemos que cambiar las cosas!

  • Andre

    6 Octubre, 2016 a 9:33 pm Responder

    Que identificada. Hasta q pude no dije nada en la empresa por miedo a su reacción, y por riesgo de embarazo nos dan la baja bastante pronto hacia la semana 24. Pero me pase mi baja y mi baja por maternidad temiendo q mi puesto de responsabilidad estuviera ocupado por otra persona, … Sin cogerme una excedencia por el mismo miedo. Y con el segundo embarazo igual. Mantuve mi puesto de responsabilidad, pero si cogia jornada reducida debía perder mi responsabilidad , por que?? Considero q mi trabajo lo voy a realizar igual trabaje 40 q 35 horas . En fin difícil conciliación . Aun y todo estoy contenta porque hacemos mi marido y yo un EQUIPO bastante bueno en casa ????

  • Maria

    7 Octubre, 2016 a 9:34 pm Responder

    La conciliación laboral y familiar desde mi punto de vista es un cuento chino en todos lados. Yo vivo en Alemania, y hay cosas que funcionan muy muy bien por ejemplo un permiso de maternidad de 14 meses a compartir con la pareja (cobrando un 65% de tu sueldo). A la hora de la verdad, a muchos de los padres no les dejan cogerse el permiso, a las mujeres les ponen mil trabas para que acaben por no volver al trabajo, la mayoría decide quedarse en casa y hacerse cargo de todo mientras el padre trabaja todo el día para ganar suficiente dinero y no ve a los niños, y la presiòn social hacia las madres trabajadoras tratábdolas como malasmadres es brutal.
    Aquí poco a poco va cambiando y la tendencia es que cada vez más hombres cogen 2 meses de permiso, las mujeres vuelven a media jornada e incluso hay hombres que reducen la jornada.
    Yo tengo suerte: mi pareja y yo vamos a la par, él tiene un trabajo que nos permite pasar la tarde a toda la familia juntos y repartirnos todas las tareas a medias. Sin embargo, yo soy malamadre por trabajar 24 horas semanales, y la verdad, económicamente no compensa, si lo hago es por mantenerme con dignidad en el mundo laboral.
    Así que ya veis, no es oro todo lo que reluce.

  • Mala madre en potencia

    8 Octubre, 2016 a 9:42 am Responder

    Pues con 31 semanas de embarazo y me acaban de despedir…que se supone que hago ahora en el paro? Buscar trabajo? Y después? Encima por pedir lo que me corresponde se me mira mal…de verdad que los únicos disgustos del embarazo me lo ha dado el trabajo…
    No tenemos protección ninguna.
    Y los hombres? Se nos olvida muchas veces que este machismo les perjudica por igual, ayer en la preparación al parto sólo había un hombre, y en la parte de respiración se le invitó a irse!
    Y lo peor de todo es que no veo cómo solucionarlo, ahora indiscutiblemente hemos cogido roles tradicionales, el todo día trabajando y yo en casa con la comida hecha. ..si me lo dicen no me lo creo

  • Sara

    8 Octubre, 2016 a 7:09 pm Responder

    Cuando pedí un excedencia de 11 semanas para atender a mi hijo de 2 años, en la ocasión en que su padre hubo de marchar al extranjero para buscar de nuevo clientes (trabaja en casa), después de 18 años en la empresa, con un trabajo de gran responsabilidad y como única baja o maternal ( y 3 días por un gripazo hace años) el súper educado del director regional me dijo que era “una putada”, literalmente, y que si todos nos cogiéramos unos mesecitos, que a ver qué iba a pasar… Volví, pero sin ilusión y comprendiendo lo que somos en esta sociedad de esclavos de la economía rápida. Me iré…???

  • MARIA

    10 Octubre, 2016 a 11:00 am Responder

    Una vez mas reafirmo aquello de que lo que nos pasa , siempre alguien lo ha vivido antes.
    Tu historia es totalmente paralela a la mía, embarazo con 30 años, ansias de demostrar que se puede y a los dos años de mi niña , en mi opinión, VICTORIA, deje ese “gran” trabajo con mucho mucho miedo, los obstáculos que me pusieron solo por ser madre fueron muchas, y los supere pero llego una fase en la que ya no quería seguir demostrando que podía, así que cambio de rumbo y en ese camino estoy, como también esta de camino nuestra segunda niña!!!!

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