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Permiso para sentir

Permiso para sentir

  • Teresa: Hago las cosas automáticamente… a veces no disfruto cuando estoy con él.
  • Maribel: ¿Dónde está escrito que la maternidad tenga que ser un placer constante?
  • Teresa: Ya… en ningún sitio, pero debería sentirme feliz siempre que estoy con mi hijo… ¿no?    Es que yo…
  • Maribel: ¿Tú…?
  • Teresa: No está bien…no es de…
  • Maribel: Continúa, termina la frase.
  • Teresa: No soy buena madre si me siento así.
  • Maribel: Cuando se tiene un hijo, una madre puede sentirse de muchas maneras, y algunas pueden no ser agradables. Sentir esas emociones no te convierte en una mala madre. Te convierte en un ser humano.

Había dado ya por terminado el taller sobre apego infantil. Llevábamos casi dos horas y media hablando entre nosotras, compartiendo dudas y experiencias y ya tocaba parar y descansar un rato. Después de cada taller siempre se crea un espacio para la charla informal. Mamás que se acercan a hablar conmigo y también a formular preguntas. Preguntas que no se atreven a formular en público, muchas veces por miedo a ser juzgadas por las demás. El diálogo con el que he decidido empezar este post es un pequeño extracto, una muestra de una conversación más larga, que tuve con una de esas madres al terminar el taller. Aquella madre hablaba con bastante angustia en la voz. Era fácil adivinar que su nerviosismo procedía del conflicto existente entre lo que sentía y lo que se supone que debería sentir hacia su hijo. Sus emociones, en este caso, no se corresponden con sus “debería” y eso le provocaba mucho malestar.

Según mi experiencia, una de las peores guías que puede elegir una persona para orientarse en la vida y tomar decisiones, son los famosos “deberías””, sobre todo si se aplican al área emocional. Parece que se nos olvida que no elegimos lo que sentimos, que nos viene dado. Nadie se levanta por la mañana y decide “hoy voy a sentirme derrotada, a ver que tal se me da el día” y se va a trabajar. Ocurre, simplemente. Sentimos lo que sentimos y, por lo tanto, no hay un manual emocional adecuado a cada situación. Es algo interno, íntimo y personal. Otro asunto diferente en lo que mostremos a los demás.

Las emociones aparecen y desaparecen, están en constante cambio, nos sorprenden y existen, entre otras cosas, para darnos información útil sobre las situaciones que vivimos. Hay que escucharlas, sin miedo, en cualquier circunstancia. Después ya veremos que se hace con ellas, hasta que punto decidimos que impregnen nuestra actuación posterior. Pero eso es una película diferente. Hay que intentar hacer un ejercicio de descripción tranquila de la realidad, y nuestras emociones son parte de esa realidad. Entenderlas antes de juzgarlas o rechazarlas, luchar contra la tendencia que tenemos los seres humanos de evitar todo lo que nos resulta molesto. Si no se hace ese ejercicio de aceptación emocional estamos allanando el terreno para encontrarnos con un problema en este sentido.

“A veces no quiero estar con mi hijo, no para de llorar, parece que no le gusta estar conmigo. Soy una persona horrible”

Me decía otra madre, en una ocasión diferente. Los seres humanos sacamos conclusiones erróneas con una facilidad sorprendente. ¿El hecho de no querer estar con tu hijo 24 horas te convierte en una persona horrible? Ese salto de una idea a otra, esa capacidad para juzgarse tan duramente, que me he encontrado innumerables veces en terapia, es el posible germen de un problema emocional. Siguiendo el ejemplo anterior, esa madre podría haber parado su discurso antes, justo en “a veces no me apetece estar con mi hijo” y ahí, en ese momento, intentar comprender de donde le surge esa emoción. Quizá simplemente necesita más horas de sueño o tiempo para ella. Y nada más.

Es la interpretación negativa que se hace de las emociones que se experimentan lo que daña, no la emoción en sí misma. Hay que cuestionar y desterrar la idea de que lo que una siente le convierte en buena o mala persona. Si se hace este cuestionamiento es muy posible que se esté más protegida ante un posible problema emocional en la maternidad.

Que una madre no desee estar con su hijo constantemente no es un problema psicológico, que le produzca crispación si por las noches no para de llorar, tampoco. Son estados emocionales normales ante ciertas situaciones. Lo que puede provocar que se desarrolle un problema psicológico es el rechazo de esas emociones y la interpretación negativa que se hace de ellas. Da igual de donde venga, de una misma o del entorno, que puede ser también muy castigante en este sentido. Es importante tener esto claro para evitar que el malestar se convierta en un problema psicológico como la ansiedad o la depresión.

Cómo protegerse de posibles problemas emocionales en la maternidad

Hay que tener en cuenta que debemos disfrutar durante este período de:

  • Apoyo emocional. Venga de donde venga. A veces la pareja resulta no ser ese apoyo, bien porque no está presente o porque simplemente no ejerce esa función. Hay que buscar ayuda donde sí la vamos a recibir. Encontrar a otras personas que escuchen sin juzgar lo que pensamos o lo que sentimos es esencial. El mundo íntimo de una persona debería poder ser comunicado a otras sin esperar daño a cambio.
  • Construida una idea realista de la maternidad y así tener unas expectativas adecuadas a esa idea.
  • El aprendizaje de aceptar lo que se piensa y siente y diferenciarlo de lo que se hace. Nadie se convierte en una mala persona por experimentar determinadas emociones o pensamientos. Son los actos los que determinan ese tipo de juicios.
  • Tiempo libre para tomar distancia de la situación, si se necesita.
  • No olvidar proporcionarse los cuidados básicos como una buena alimentación, disfrutar de sueño reparador o mantener relaciones personales de calidad. Las personas que cuidan a los demás deben cuidarse extra a sí mismas si quieren seguir haciéndolo sin consecuencias grave para ellas mismas.

Y vosotras Malasmadres, ¿habéis tenido estos sentimientos que describe Maribel tras convertiros en madres? ¡Os esperamos en los comentarios!

Han comentado...

  1. Sí q los tuve. Fueron consecuencia de una depresión post parto q ahora, q estoy embarazada de nuevo, parece estar volviendo. Es un espanto q todo el mundo te diga q tienes q estar bien. Es lo mismo q cuando desarrollas pánico al parto y te dicen q todo saldrá bien. No quiero ánimos, quiero ayuda. Y, sobre todo, quiero un plan B si no lo supero.

    1. Me ha emocionado leer este post de hoy, me he sentido muchas veces asi!
      y la frase que dice Maribel es tan real … El mundo íntimo de una persona debería poder ser comunicado a otras sin esperar daño a cambio.
      Es tal cual , a veces nos hacemos daño a nosotras mismas y otras muchas la sociedad por los “deberia”

    2. Patricia, yo te cuento el que fue mi plan B, por si te sirve: acudir a un/una profesional. El/Ella no te juzgará y te ayudará, porque a eso precisamente se dedica.
      En mi caso no fue directamente por una depresión post-parto, sino más bien por el sobre esfuerzo emocional que me supuso la maternidad y todos sus satélites asociados, que tuve unos cuantos: me creía que podía con todo sola y no; el buenpadre se distanció de mi porque no le dejaba participar, y porque es un poco comodón también (lo siento cariño, pero sabes que aquí cada uno tenemos lo nuestro); mi buenhijo era intenso y demandante y hasta los dos años no encadenaba ni dos horas seguidas de sueño por la noche, con lo que eso supone para una malamadre agotada; y para rematar, degradación profesional asociada porque, claro está, ser madre es igual a volverte idiota… no comments…
      Total, que el churumbel estaba a punto de cumplir los 3 años, y yo ya no me aguantaba ni a mi misma. Solución: al psiquiatra y de ahí a la psicóloga.

      Ahora, tras casi un año de tratamiento, vuelvo a ser yo poquito a poco… no, realmente no vuelvo a ser yo, mi antigua yo no, soy una versión mejorada, mas tolerante con los demás, y sobre todo conmigo misma.

      La maternidad me ha enseñado muchas cosas, y ninguna es lo que yo esperaba o imaginaba (bye bye anuncios de pañales de bebés regordetes y mamás abnegadas).

      Solo me arrepiento de una cosa: ¡no haber acudido antes a consulta!

      Espero que te sirva bonita.
      #mamásrealesamorreal

      ¡¡¡¡¡Vivan las Malasmadres!!!!

      1. Gracias por tu respuesta. Estoy derivada psiquiatría. Veremos q pueden hacer por mi. Mientras tanto mi embarazo está siendo angustioso. Ojalá todo vaya bien y pueda disfrutar de un buen parto. Un abrazo a todas las q habéis pasado x una maternidad menos idílica que la de las pelis 🤗

        1. Quizá te sirva, aunque vaya en contra de toodo lo pro “natura”…hablar con tu ginecólogo y planificar una cesárea. A lo mejor eso te sirve para dejar la angustia a un lado y empezar a ver la situación desde una perspectiva más tranquila. Yo tuve mellizos hace dos años. Y sufro todos los días la sensación de ser mala madre. Pero es que realmente, quién nos enseña a ser madres?

        2. Patricia, yo estoy ya de 7 meses y por muchas razones y también negligencia profesional de mi primer ginecólogo pasé las peores 16 semanas de embarazo posibles. Desde que estoy con un psiquiatra y con una terapeuta lo llevo mucho mejor porque he aprendido que no puedo con todo y que estoy superada. Ánimo!!!!!! Y nada de embarazos idílicos. Cada una el suyo y a vivirlo de la mejor forma posible.

      2. Estoy aterrada!!!!
        Grito a mis hijos y les asusto …. me siento culpable, mala madre, injusta con ellos, pero lo peor es que no puedo quejarme nunca….mi compañero de viaje no me entiende…..y encima me dice que por mi culpa llegamos tarde a todas partes. Me da miedo traumar a mis hijos con mis neuras. ESTOY ATERRADA!!!!

      3. Hola Anuski, totalmente identificada en todo,, bueno con todo lo dicho por vosotras en este post pero el tuyo el que mas,, tengo todos los puntos en comun contigo,, si te apetece te doy mi correo e intercambiamos consejos para afrontar muchas veces el dia a dia que muchas veces se hace cuesta arriba y no siempre encuentras gente que pueda entender todo este complejo de emociones y demás,,

        Si te apetece, aqui estoy, gracias¡¡

        Un abrazo para todas¡¡

      4. Coincido plenamente con tu comentario. He vivenciando algo similar. La autoexigencia sumado a la falta de apoyo emocional derivó en una de mis crisis existenciales más profundas. La maternidad me ha enseñado la importancia de cuidarme a mí misma para luego poder cuidar bien de mis hijos. Requiere un reaprendizaje y muchas veces el buscar ayuda de un buen terapeuta.

    3. Yo pasé por lo mismo con mi primer hijo,fue una etapa horrible,en la que me perdí no era ni la sombra de lo que había sido,se suponía que tenía que estar eufórica… cuando me quedé embarazada del segundo me entró el pánico solo de pensar que podría volver a pasar por lo mismo,finalmente no fue así , es muy duro y si necesitas ayuda pidela,cuentas con la experiencia y las sensaciones vividas para identificarlo y profesionales que te ayudaran,piensa que no estás sola ,fuerza!

  2. Así me siento yo, buenahija1 potente e intensa como ella sola con el sindrome del principe destronado a tope y buenhijo2 que no da tregua por las noches.
    Me acuesto y me levanto con los dos, me paso el día sola, luchando con ella, todo el día llorando, todo el día protestando, todo el día haciendome saber que soy la raiz a todos sus problemas. Es mental y físicamente agotador. Y sí, a veces la odio y luego me odio a mi por pensar eso y ser ser tan mala madre y persona.

    1. Carmen, eres una todo terreno con tus hijas. Tener esos pensamientos no te convierte en una mala madre. Estás agotada y se nota y esos pensamientos pueden ser el reflejo de una situación asfixiante. No esperes al agotamiento total para pedir ayuda, comienza a cuidarte antes.

      Un abrazo

  3. Me ha llegado bien hondo este post. Cuanto me reconozco y cuanto por aprender… Me parece muy interesante tanto si eres mami, como si no.

  4. Y después de 19 meses los sigo teniendo, y efectivamente esos pensamientos de no querer estar con mi hijo, o pensar qué no debería haberle tenido, me hace pensar que soy la persona más horrible del mundo.

    1. Ana, como has podido comprobar, hay más mamás que le pasa como a tí. No te asustes de tus pensamientos. Intentar aceptarlos sin juzgar porque nada de lo que pienses te convierte en nada malo. Mira qué puede ser lo que te hace sentir así. Conócete sin rechazarte.

      Un abrazo

    2. Yo también he pensado en que no debería haber tenido a mi buenahija, a mi siempre me han dicho que es duro, pero hasta que no lo vives no eres realmente consciente del sufrimiento que supone a todos los niveles.

  5. Yo me sentí un monstruo desde la segunda noche del hospital tras el parto. Desde ese momento fui cayendo en picado en una depresión postparto en la que me he sentido muy sola, incomprendida, juzgada y perdida, muy perdida. No sentía ni hoy siento eso que se debería y yo soy la primera que me castigo por ello. Gracias a Dios fui consciente desde el principio y fui a buscar ayuda, estoy en ello, es un camino largo. Lo que me da pena y me dará siempre, es no haber sentido esa felicidad que sienten la mayoría de las mamás, que ese momento se ha marchado, y no volverá.

    1. Me cuesta creer que “La mayoría de las mamas” sientan esa alegría. Por varias razones. Yo lo entiendo desde mi punto de vista y a raíz de mi experiencia de esta manera:
      1. El parto en la mayoría de los casos es traumático. He hablado con todas las mamás que me he cruzado sobre este tema. La típica pregunta; “como fue tu parto?”. Y diría que el 99% de estos son la narración de la mayor tortura vivida y todas estas mamás creen haber pasado lo peor de sus vidas ese día.
      Quien diga que en ese momento se ha sentido feliz cuando nisiquiera puedes ir a hacer tus necesidades con dignidad….

      2.Después la otra pregunta, “le diste el pecho?” Y aquí ya surge el momento trivial en la que toda madre se siente juzgada sea cual sea su elección. En mi caso, eso sí fue la mayor tortura y eso que el parto no podía ir peor. Sin dar detalles… Yo soy de las cabezotas que tenía muy claro que quería amantar a mi bebe. Pero en ningún momento me sentí mejor madre por ello. Es más, aveces lo veía como una carga. Después de varios meses le empeze a ver sus ventajas pero desde el punto de vista propio. Así que sólo son válidas para mi.
      3. Las interminables noches sola. Mi marido viaja muchisimo y estoy literalmente sola ante todas esas situaciones angustiosa que se viven en el día a dia con un bebe.
      4. Los cólicos. Para las que no lo hayas vivido: es como estar en el infierno pero en vida. Lo de mi hija fueron COLICOS. No dormía ni 7h TOTALES por dia la pobre criatura y seguidos conseguíamos máximo 30 minutos. Después de varias horas de balances interminables. Y encima te pones a investigar soluciones y a Leer libros sobre el tema y aún es peor. Tiré el libro de “un regalo para toda la vida” a la basura enfadadisima. Para las que lo estéis viviendo…. el único consejo que me funcionó es: delegar a tu hijo unas horas para dormir porque sino puedes acabar arrojandote por la ventana.

      4.A los 6 meses empieza la alimentación complementaria. Otro calvario cuando el niño no come. Todos parecen ser pequeños gourmet menos el tuyo que escupe todo lo que le das. Te hayas pasado 4 horas preparando algo apetitoso que te han aconsejado los pediatras o expertos o no… aveces sientes como si los demás pensaran… “esta seguro que no ha cocinado ni un huevo en su vida y sus platos deben saber a zapato y por eso el niño no come…”
      En fin… que ese momento de felicidad no es seguro el de la mayoria. Es una minoría a la que los analgésicos y la vida le van siempre perfectos. Mi vida no es perfecta. Yo no soy perfecta. Mi hija no es perfecta y mi marido tampoco. Cuanto antes asumes esto y borras esa imagen de familia feliz sonriente de las películas, mejor te sentiras. Disfruta de lo que hay y delega si puedes, sin sentirte mal por ellos.

  6. Ser madre supone un cambio radical de vida, algunas madres por sus circunstancias personales, familia cerca, parejas comprometi, amigos incondicionales….tienen más facilidades para hacer más llevadero el camino del cambio…otras como bien has dicho, carecen de ese apoyo y eso puede ser devastador. La soledad de una madre reciente es muy triste.

    1. Totalmente de acuerdo…la falta de apoyos en la situación de debilidad en la que una se encuentra en el post parto te hunde. Creo q no existe un momento en el q una mujer necesite más cariño, comprensión y solidaridad…pasar sola x todo eso y convivir con esos pensamientos destruye cualquier atisbo de felicidad. El apoyo es esencial

  7. Enhorabuena Maribel por contarnoslo tan bien. Las emociones es un tema en el que psicologos y otros profesionales tenemos que esforzarnos el doble, para mostrar que no son malas, que son normales y que sentirlas no nos hace peores. Gracias

    1. Los psicólogos tenemos que hacer, efectivamente, ese trabajo de normalización de las conductas íntimas de una persona, como son los pensamientos y las emociones. Se evitarían muchos problemas si a la gente le educaran para aceptarse. Me alegro mucho que te haya gustado el post, Carmen.

      Te mando un abrazo fuerte.

  8. Yo también me emocionado con este artículo, la maternidad no es fácil, ni maravillosa y si además las emociones no son buenas pues peor. Los deberías… se les deben ahorrar mucha gente, practicar la empatía debería estar obligado en las situaciones de maternidad sobre todo por las parejas sino la situación va a ser difícil. Un apoyo a esas madres que después de un parto necesitan todo el cariño del mundo y entendimiento. Creo que debería haber un seguimiento desde la sanidad después de una maternidad porque la sociedad a veces lo necesita y no oír deberías ir al médico…

  9. Pues si! Real como la vida misma. Nadie sabe lo que va a sentir cuando se convierte en madre, tampoco sabe que cada niño que tenga será distinto y te hará sentir de una manera distinta. Es muy importante el círculo íntimo que en mi caso está compuesto de amigas madres que estamos pasando por el mismo momento. Comunicar tus sentimientos sin tener que sentirte juzgada. Gracias por poner palabras a unos sentimientos que pasamos muchas madres! No estamos locas, estamos sobrepasadas!

  10. Me he sentido identificada! Nadie nos explica esto. Creo que se debería dar clases post parto emocional… Nos ayudaría mucho y las que si hemos pasado por esto contarlo para que se sepa que también hay una parte menos bonita de la maternidad… Si hay alquien que no lo entiende, pq no lo ha vivido, y quiere criticar pues peor para ell@s pero nosotras lo hemos sentido y nos hemos sentido mal por ello y hay que expresarlo y normalizarlo

  11. Pues yo creo que es la sociedad la que te hace sentir culpable. Te lo pintan todo de rosa chicle, te venden multitud de bobadas para tu bebé que en la mayoría de los casos o no sirven de nada o son directamente perjudiciales y con todo eso es tu obligación sentirte inmensamente feliz. Creo que pocas madres llegan a serlo con el conocimiento necesario de lo que significa ser madre. Un cambio de vida total y para siempre. Y muy poco apoyo social y a veces familiar. La familia nuclear desplazada de su origen por motivos de trabajo, el trabajo sin horarios, las quejas de las molestias de un bebé….. todo te lo pone mas difícil. Y si es depresión, es una depresión causada por una situación muy injusta que pide a las madres lo que no es posible, sin apoyo ninguno. Nadie somos ni monstruos ni angeles, somo personas aunque seamos madres!

  12. Muy bien dicho!! Yo di a luz hace 10 días y la verdad que estoy teniendo algún que otro bajón… No se lo digo a nadie y muchas veces lloro a escondidas. Siento que “debería” poder llegar a todo (tener la casa impecable, que mi niña no llore…) y no soy capaz, no tengo la misma rapidez para hacer las cosas… Es una sensación horrible…

  13. Yo también me he quedado emocionado con este artículo, son muchas emociones encontradas…. Mi hija tiene casi 2 años y pasé un embarazo bueno pero sin apoyo familiar ni emocional y muchos frentes abiertos ( solo me apoyó mi marido).
    A mi no me funcionaron los psicólogos, no tenían empatía y no conseguía avanzar. Hasta que encontré a una terapeuta que me está haciendo ver las cosas de otra forma y sobre todo poner a raya la culpa que tanto daño hace.
    Gracias al Club de Malasmadres por la gran labor que hacéis.

    1. Gracias a ti, Ana.

      Me alegra mucho saber que alguien te está ayudando a trabajar el tema de la culpa, que es un asunto que pesa mucho para el que la sufre.

      Un abrazo

  14. He leído el post y cada comentario de cada madre, me ha encantado.
    Yo empecé a sentir que era “diferente”desde el embarazo, cuando empecé a ver que el embarazo no era un anuncio de compresa ( como bien ya me dijo una amiga). Lo comentaba con algunas madres y no pensaban lo mismo que yo. Pero tuve la suerte de encontrar algunas “malas madres “, lo cual me liberé y vi que no era malo que hablara mal de embarazo puesto que el mío fue malísimo.
    Y ahora con respecto a la maternidad mi hijo tiene 2 meses. En si es muy bueno solo come y duerme. Pero eso no quita que esté agotada y a veces no quiera quejarme por miedo a ser rechazada. Y que me digan: hija si tú hijo es muy bueno.. no te puedes quejar..
    Pues si me quejo.. son 24 horas con el..
    Muchas veces me da miedo de hablar por los “debería”.
    Cierto que se quiere mucho un hijo,pero yo no sentí eso que dicen te enamoras nada más nacen..
    Y luego esta el no tener tiempo ni para ir al baño( hablando malamente).
    En fin… gracias por hacer post de este tipo y un gran abrazo a todas esas “malas madres”.

  15. Con el primer hijo, dejé de salir, dejé de fumar, dejé de quedar con amigas, dejé de pensar en mí, dejé de lado mis emociones y necesidades, dejé de ser yo misma. No supe hasta bien tarde que tenía que haber sabido pedir ayuda, emocional. El padre trabajando y yo sola y sola y sola con un bebé.
    YO, la que había sido independiente elevado a su máximo exponente me vi dentro del bucle de la responsabilidad de un hijo al que había deseado tener y del que no podía despegarme ni un segundo. Afortunadamente aprendí y poco a poco los “deberías” los fui dejando fuera de mi vida por los que “ahora pienso en mí”.
    El segundo hijo fue una liberación.Emocional. Volví a ser la de antes de antes de ser madre.
    Las madres primerizas han de estar preparadas al volcán de emociones que supone ser mamá y dejarse querer, buscar a personas que os den un abrazo sin más. Eso a veces es lo más difícil, reconocer nuestras necesidades, pedir, saber recibir. Y tener a gente que de verdad nos quiera. 🙂
    ¡
    Suerte a todas!

  16. Yo tengo dos hijos de 12 y 8 años. El mayor es la tranquilidad en persona y el de 8 es muy activo. He intentado por todos los medios que sean responsables, que se organicen las tareas, que no tenga yo que decirles, lo que tienen q hacer, cuándo tienen estudiar…. Y la verdad, no puedo más. He llegado al límite. Hablas con otras madres y te dicen que ya cambiarán, pero a mí se me hace eterno. Tenéis razón, ser madre es agotador, tanto física como mental. Con vuestros comentarios, me he dado cuentaque necesito ayuda. No se si corresponde poner esto aquí, pero al verlo, he sentido la necesidad de contároslo. Gracias

  17. Cuando he leído ese comentario me he sentido total y a absolutamente identificada, yo no trabajo y tengo la gran suerte de pasarme con mi hijo el tp q quiero, pero muchas veces la gente no se da cuenta que es muchísimo más complicado realizar esta función en la que no llegas a desconectar absolutamente nunca que estar en tu trabajo.
    En un monton de ocasiones siento esa sensación de cuando narices se ira a la cama.
    Lo hemos asumido como que tenemos q poder con todo y no es asi

  18. Lo subrayo todo , punto por punto. Mi hijo lloraba mucho,no era un bebé cariñoso y dulce, yo necesitaba mi espacio para respirar y no lo tenía, mal comía porque no tenía tiempo de nada… ni de ducharme y a ratos hubiera salido corriendo y no hubiera vuelto a casa. Y entonces descubrí el Club y ví que no estaba sola. Me ha costado mucho salir del bucle y sobretodo no sentirme juzgada por los demás por tomar decisiones poco populares. Pero todo se supera. Gracias por vuestros post. Son un bálsamo para tod@s🤩

  19. Sí, bastante a menudo. Se acentúan más cuando el agotamiento se apodera de mí. Tengo 2 BH. Tratas de llegar a todo y estar en todo. Que no se salten comida, que los alimentos que les ofreces sean buenos, que hagan los deberes, que se bañen y pongan la crema hidratante para evitar los estragos del viento frío, que lean un poco, que no olviden nada para el cole, ir a trabajar, llegar a tiempo a buscarlas, pedir hora con el pediatra y que no se te olvide la cita, tener los documentos en vigor, la ropa limpia y planchada y no darles un no como respuesta cuando piden jugar muñecas conmigo….
    Sí, me pasa muuuy a menudo. Y lo peor es que me siento el pájaro de mal agüero cuando alguien sin hijos me pregunta si me siento feliz siendo madre porque mi cerebro responde al tiro:No!

    Es una mezcla de emociones positivas y negativas. Pero siempre trato de hacerles saber que la maternidad no se parece en nada al comercial de pañales con la vida caóticamente hermosa y que no todas las mujeres nacimos para ser madres…. Eso me ha costado ser juzgada duramente. Aún así, creo que las mujeres deben saber que la maternidad no es para todas y que no pasa nada si decides no tener hijos. Nacimos perfectamente completas. Más vale sincerarnos con nosotras mismas antes de “cumplir” con la sociedad y el papel que se supone tenemos en ella antes de traer niños al mundo que luego muchas veces son abandonados emocionalmente.

  20. Muchas gracias por este post y por hacernos ver que no es tan raro sentirnos así a veces. Yo me sentía fatal cuando al dar a luz no era todo tan idílico como me lo contaron me sentí la peor madre del mundo . Poco a poco fue mejorando la situación. Pero tengo días en lo que pienso quien me mandaría a mi! Y luego me siento horrible. Gracias gracias y gracias!!

  21. Muchísimas gracias por dar visibilidad a este sentimiento, a esta otra cara de la maternidad. Soy madre de una niña de 4 años y estoy embarazada de casi 6 meses. Mi hija demanda muchísimo, tiene muchísimo carácter y yo me encuentro perdida y asustada por haber tomado la decisión de tener un segundo hijo. El buenpadre es un gran apoyo pero me atosigo cada día con la idea de que soy una malísima madre por los sentimientos que, a veces, albergo. Es muy duro admitir delante del espejo que no siempre estás feliz con tu papel de madre aunque quieras a tus hijos a morir. Y es complicado lidiar con la sensación de fracaso. Lo dicho: gracias porque este post me ha supuesto un masaje emocional.

  22. Gracias chicas, gracias gracias gracias. Gracias por el post, gracias por los comentarios.
    Gracias.
    Hoy mismo he roto a llorar después de dos días sola sin el “buenpadre”, con mi bebé de 5 meses, y a 200 km de mi familia y amigos.
    He roto a llorar porque me faltaba el tiempo, porque mi “buenhijo” no dejaba de llorar, porque me sentía sola, y de repente le he chillado pidiéndole por favor que se callara.
    Le he pedido a gritos algo, a sabiendas de que no me entiende.
    Le he gritado y solo he conseguido asustarle y que llorara más.
    Entonces le he cogido en brazos, le he besado mil veces y le he pedido perdón; le he abrazado tan fuerte que ha dejado de llorar… pero entonces era yo la que lloraba, solo que para mi no había nadie.
    Y yo me sentía sola, y a la vez culpable, y a la vez desesperada.
    Gracias de nuevo, leer esto a la 1:15 de hoy era justo el consuelo que necesitaba.

  23. Cuando yo tuve a Triana…mi 6 bebe…..empeze a escuchar…uy q fuerte eres los llevas a todos x delante…yo no podria…comoblo haces???,….me e sentido triste…a momentos agotada psicologicamente….veia a mi pareja al otro lado del oceano..n se si me entendeis….para mi mi dia a dia es super ajetreado… Las dos pequea se llevan 20 meses…y una tiene 6 semanas…pero me e dado cuenta.hace relativamente pocos dias que tengo q buscar espacio para mi…que si no todo son malos ratos…agobios…y enseguida sale el mal rollo…e decidido plantarme aqui..y si hoy no llego lo siento mañana sera otro dia….que la gebte me ve como una guerrera pero x dentro necesito recuperarme…no es todo tan idilico

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