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Ellas hablan: malasmadres ♥ Noelia López-Cheda

Ellas hablan: malasmadres ♥ Noelia López-Cheda

Noelia López-Cheda es ingeniera industrial, da formaciones y conferencias sobre Comunicación, lenguaje DISC, Habilidades, Innovación educativa, Motivación, Inteligencia emocional y será nuestra invitada este viernes 13 de mayo en el ‘Tercer Desayuno Ligero #daelpaso’ en Escuela de Malasmadres con Kaiku sin Lactosa. Malamadre de dos buenoshijos dará una charla cuyo título: ‘No seas la agenda de tus hijo y prepáralos para la vida’ coincide con la de su primer libro y en la que abordará la necesidad de dejar que nuestros hijos experimenten por si mismos, tengan empatía y tomen sus propias decisiones. ¡No os perdáis su entrevista!

Y si queréis apuntaros al desayuno no tenéis más que escribirnos a hola@clubdemalasmadres.com.

Malasmadres-Noelia-Lopez-Cheda

*Podéis seguirla en facebook, twitter, en youtube y en su web.

“Me niego a ser la agenda mis hijos por whatsapp’ es el título de un artículo que escribiste y se hizo viral (podéis leerlo aquí), ¿qué te llevó a escribirlo?, ¿de qué te diste cuenta?

Me llevó a escribirlo un mensaje que puse en Facebook después de una tutoría con la profesora de mi hija. La primera frase del mensaje era el título de ese artículo pero añadía alguna frase más como: “…., me niego a resolver yo los problemas en casa de los deberes, me niego a ir al colegio de nuevo, yo no soy su agenda porque ya tengo la mía, ¿qué estamos haciendo? Esto va a dar para un artículo….” Y al poner esto último, hubo mucha gente que me dijo que por favor lo escribiera para enviarlo a su grupo. Así que lo publiqué.

Dedicándome a lo que me dedico y trabajando desarrollo de habilidades y talento en las personas en empresas, me di cuenta de que los padres estábamos llegando a un punto en el que interferíamos en el crecimiento normal de nuestros hijos y los aprendizajes propios de la edad que son tan necesarios para el futuro. Enfrentarse a problemas cotidianos como niños y otro tipo de vivencias son fundamentales, en realidad el hecho de la agenda es una tontería pero sí un síntoma de lo que nos está pasando.

Somos una generación de padres muy controladores de lo que hacen nuestros hijos, padres helicóptero, ¿por qué está sucediendo?

Pues creo que ante este mundo incierto, de cambios tan rápidos y de crisis de todo tipo, tenemos miedo. Y el miedo es muy poderoso. No queremos ni que sufran, ni que se queden por detrás, ni nada que como padres podamos remediar en su presente. En el fondo es como si no confiáramos en que serán capaces de salir adelante en “este mundo tan terrible”. Pero yo siempre digo: “si nosotros salimos, ¿por qué ellos no van a hacerlo?”.

Y por eso hay experiencias que precisamente les prepararán para ese futuro. Asumir su propia vida y aprender de aciertos y de errores (no llevo los deberes, el profesor me llama la atención), enfrentarse a problemas y aprender a resolverlos (conflictos con tus iguales, el esfuerzo del día a día de ir al colegio…), tener la actitud adecuada ante problemas de la edad, son cosas que ya te van “entrenando” y los padres debemos dejar que las vivan. Acompañando y ayudándoles a superarlos pero no viviendo por ellos.

¿Qué errores principales cometemos los progenitores en la educación de nuestros hijos?

Si no queremos que en un futuro tengan miedo de tomar decisiones, que no sean capaces de asumir retos y enfrentar problemas debemos evitar algunos errores como hacer las cosas por ellos (trabajos escolares, entrevistas de trabajo, revisión de exámenes en la Universidad…), relacionarnos por ellos (jugar a sus juegos interviniendo, tengo una imagen de madres cambiando los cromos por sus hijos….), querer que sean los mejores y vivir por ellos, no educarles en empatía que es tan necesaria para relacionarse con diversidad de gente, proyectar nuestros deseos en ellos sin tener en cuenta que son personas diferentes con deseos diferentes, sueños diferentes y una vida diferente.

Debemos ser sus guías, acompañarlos hasta que suelten la mano confiando en ellos y sus recursos y confiando en que hemos sembrado lo necesario para que sean capaces de seguir su camino solos.

Los padres a veces toman la educación de sus hijos como si de una competición se tratase, ¿qué perjuicios puede conllevar?

Competimos para que sean los mejores, los primeros de la clase, los primeros en estar al día de toda la tecnología y los primeros hablando idiomas, hacemos entonces sus trabajos escolares, los apuntamos a mil cosas que muchas veces ellos no deciden, supervisamos cada paso que dan porque así les prevengo de los errores, no les dejamos equivocarse porque eso significa fracaso y no les dejamos hacerse adultos asumiendo cosas que deben hacer por edad.

En el futuro, tendremos adultos miedosos, incapaces de tomar decisiones valientes, de arriesgarse y fallar (y entonces aprender), de tener iniciativa e ir por delante, de tomar las riendas de su vida con responsabilidad y de actuar sin esperar instrucciones.

¿Qué claves a tu juicio son fundamentales para educar bien?

Conocer a tus hijos y CONFIAR en sus posibilidades.

Ayudarles a que tengan una sana concepción de sí mismo, que sepan gestionar sus emociones, automotivarse, entrenarles la actitud adecuada ante la vida.

Impulsarles en aquellas cosas que les apasionan y desarrollar sus talentos naturales.

Que tengan habilidades sociales (saber comunicar con todo tipo de personas) y empatía.

Que sepan que en la vida hay que trabajar duro y por eso no se puede tener todo. Las cosas cuestan mucho conseguirlas aunque seas muy bueno y siempre hay que trabajar. Por eso, mejor darles pocas cosas y que valoren el conseguirlas.

Escucharles, pasar los momentos de calidad con ellos.

No proyectar nuestra vida “no conseguida” en ellos. Son personas diferentes a nosotros.

Estar al día en la tecnología y en las herramientas que ellos van a usar porque será la única manera de poder aconsejar y compartir puntos de vista.

¿Te has sentido malamadre alguna vez? Cuéntanos aquella anécdota que todavía recuerdas con una sonrisa.

(Ríe…) Sí, muchas veces. Pero sin duda, la que más recuerdo cuando eran más pequeños (ahora a veces también…), es de aquellos días que estaba deseando que llegaran las 9 de la noche para tenerlos acostados porque estaba agotada y necesitaba sentarme en el sofá. Recuerdo hacerlo y cuando ya había silencio en casa decir: “¡¡¡POR FÍN!!”. Y luego me sentía mal (y me siento cuando lo hago ahora) pero es que hay días que las madres no damos para más. Hay veces que estar sobrepasada te lleva a querer irte a una isla desierta y creo que es humano. Por eso hay que aprender a pedir ayuda, a decir que no…

‘No seas la agenda de tus hijos y prepáralos para la vida’ es el libro que has lanzado. ¿Qué podemos encontrar en él?

Hablo de 8 desafíos que tenemos como padres y educadores para “preparar a nuestros hijos para esa vida que no sabemos cómo va a ser”. Habilidades que les ayudarán más allá de los puros conocimientos y reflexiones sobre temas actuales como la conciliación y la tecnología.

Autonomía e iniciativa, comunicación, responsabilidad, confianza, talento, etiquetas, roles en casa y tecnología.

Todos y cada uno de los capítulos están planteados partiendo de un análisis de la realidad en la que estamos con respecto a cada uno de los temas, qué objetivos y metas nos podemos plantear de mejora como educadores y opciones de trabajo para padres y colegios.

Además está repleto de anécdotas, algunas conocidas porque las cuento en las charlas y conferencias y otras nuevas que me han ido enviando lectores, he ido viendo a lo largo de estos meses y sobre todo, he vivido yo en casa con mis dos protagonistas.

Ahora un cuestionario rápido:

1. ¿Para qué comprarías el tiempo? Para pasar más ratos en familia, leer, organizar fotografías (era un hobby hace años), hacer yoga, ir a un centro de belleza a no hacerte solo lo básico…).

2. Ese momento de la semana, para ti sola… (¿qué haces?) ¡No tengo! Jaja bueno, hay uno sí que he pedido que se respete y es el de los domingos con el desayuno. Aunque desayunamos todos juntos, cuando ya terminan y se levantan, yo me quedo y me encanta leer con el café en la mano. Es un placer que solo lo dejo para los fines de semana y lo valoro mucho. No dura lo que quisiera pero sí lo tengo para mí sola.

3. Ese sueño/ meta que siempre está ahí y que algún día conseguirás… Bucear de nuevo pero en Australia. Yo buceaba antes de quedarme embarazada (tengo el título de buceadora deportiva, era apasionante) y siempre soñé con bucear allí. Por tiempo, dinero y demás todavía no ha sido posible pero llegará.

4. Un lugar donde te perderías una y otra vez… En los Alpes austríacos y algunas de las ciudades de Austria donde me fui de luna de miel en pleno invierno. La nieve, los árboles, esos rincones entrañables, las chimeneas, el olor a Navidad…

5. ¿Cómo te ves dentro de 20 años cuando los buenoshijos se independicen (esperemos)…? ¡Jaja 20 años! Seré una señora de 60 años que espero siga aprendiendo de su trabajo y que siga ayudando a la gente a vivir mejor. Viajando mucho aquí y al extranjero por mi trabajo (aunque ahora lo hago, es verdad que freno en ocasiones por la familia). Dando cursos y conferencias de más temas de las que las doy hoy, habiendo escrito algún libro más…Si por soñar fuera. Yo creo que siempre puede haber cosas buenas por llegar tengas la edad que tengas y soy muy optimista, así que creo que el futuro siempre será esperanzador y motivante.

6. Un consejo para esas madres que se culpan por no llegar a todo… Relax, tus hijos al final recordarán de su infancia cómo les hiciste sentir en pequeños momentos compartidos con ellos. Momentos de alegría, humor, calma, abrazos, sonrisas, juegos y si no llegas a todo lo demás (la logística de la casa, recordar los avisos del colegio, la compra, lavadoras…..), ni se van a dar cuenta. Cuanto más tranquila y feliz estés tú, mejor estarán ellos. Como digo en mis charlas ¿Cómo quieres que te recuerden: como la loca de los pelos o como la de la melena al viento?.

Y vosotras, ¿qué pensáis al respecto?, ¿creéis que somos demasiados protectores?

SI QUERÉIS CONOCERLA MÁS…

Será nuestra protagonista del ‘Tercer Desayuno Ligero #daelpaso’.

APÚNTATE en hola@clubdemalasmadres.com

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SI QUERÉIS CONOCERLA MÁS DESAYUNAMOS LIGERO CON ELLA…

 

 

 

  • Gabriela

    9 Mayo, 2016 a 8:55 am Responder

    Me ha gustado muchísimo el artículo!! Lo leeré un par de veces más, aunque me sepa la teoría hay que aprender a ponerlo en práctica. Muchas gracias!

  • Marietta

    9 Mayo, 2016 a 8:59 am Responder

    ¿Y ese momento en que la profesora te hace sentir como una imbécil delante de toda la fila de padres porque se te ha olvidado cualquier chorrada?
    Los profes han aprendido A tocar la tecla de la culpabilidad y nosotros hemos entrado en su juego: me chivo a mama y los deberes estarán siempre hechos y corregidos porque yo tengo muchos alumnos A mi cargo y no llego a todo!
    Así empece a ser madre helicóptero y despues de un tiempo, acabe cambiando A mi hijo de colegio porque comprendí que ni mi hijo ni yo nos lo mereciamos. Fuera chats de padres y demasiadas visitas al cole. Sólo aparezco si es cuestión de vida o muerte!

  • Mercedes Hernández Herradón

    9 Mayo, 2016 a 9:56 am Responder

    Bueno me ha encantado este artículo. Muchísimas gracias.
    Mirad yo estoy apunto de cumplir 60 años, dentro de tres días y claro mi perspectiva es un poco diferente por los años.
    Mas o menos mi actitud con mis hijos y con el colegio al que los lleve es la del Post. Por ello en ocasiones viví situaciones de perplejidad.
    Había situaciones en las que me decanté por resolverlas de la manera que hicieron mis padres conmigo porque me dije a mi misma que eso no me había hecho daño. Pensaba que mis padres habían querido lo mejor para mi que me habían querido por lo que todo lo que ellos hicieron estaba bien y a mi no me paso nada por ello. No me di cuenta que ellos cometieron errores conmigo y yo sin darme cuenta perpetué sus errores en mis hijos. Hace unos meses les pedí perdón por ello. Tienen 27, 24 y 19 y…..bueno no se me miraron de esa manera que yo mire a los míos como diciendo no importa pero si importa. A veces por no admitir que nuestros seres más queridos cometieron errores por que les justificamos con un querian lo mejor para nosotros perpetuanos esos mismos errores en nuestro propios hijos sin darnos cuenta.

  • Salud FN

    9 Mayo, 2016 a 10:57 am Responder

    Genial post!!

    Si mis hijos dependieran de que yo me acordara de sus cosas además de las mías,iban apañados! Es broma.

    A la primera que mi hijo me dijo “pregunta a la madre de…” tuve claro que no pensaba entrar en ese juego.
    En el grupo de whatssap del mayor las madres se me escandalizaron cuando a medidados del primer trimestre les dije justo esto: Yo no soy su agenda y si no se entera, no apunta o no hace, es cosa suya. Los niños tienen una agenda propia en la que deberían apuntar las cosas importantes como exámenes, materiales a llevar, etc. Y no hay manera!!
    Todos los días en el grupo hay alguna que consulta si lo que su hijo está haciendo es lo que “toca” TODOS LOS DIAS!!!
    Para ellas seré la peor madre del mundo, pero le he dejado ir al cole con la tabla de multiplicar que no había que hacer (porque él decía que era esa), sin terminar cosas porque decía que no había que hacerlas… No creo estarle perjudicando, si no todo lo contrario.

    Como anécdota sobre el desvarío que sufrimos os contaré que mi hermana, profesora en la universidad ha llegado a tener alumnos que quieren ir a tutorías con una grabadora para no olvidar nada de lo que hablan, con exámenes en blanco de otros años esperando que se los resuelva completos para “hacerse una idea de las respuestas que deben dar”, que se presentan en revisiones de exámenes con sus padres y se ofenden porque no les dejan entrar… Es una locura!!

    Espero que empecemos a recuperar la cordura.

  • Pilar Navarro

    9 Mayo, 2016 a 11:31 am Responder

    Genial la entrevista y el artículo que aún recuerdo. Lo compartí y lo leí muchas veces.
    Pregunta al club: ¿os habéis planteado hacer los desayunos en streaming para las que no vivimos en Madrid?.
    Saludos
    Pilar

  • Elena

    9 Mayo, 2016 a 11:53 am Responder

    Totalmente de acuerdo contigo. Me ha encantado el post. No puedo cuando escucho frases en la puerta del cole del tipo: “mañana TENEMOS examen de…”, ¿perdona? Yo ya me examiné de lo que me tenía que examinar en su momento. El examen lo tiene mi hijo… De momento, creo que no voy mal. El buenhijo1, de 6 años, trae poca cosa de deberes y se ocupa él. El buenhijo2, de 4 años, de momento nada, ja, ja…
    Pero sí debería empezar a soltar responsabilidades, como que se ocupe de llevar la ropa de judo cuando toca, o la bolsa del desayuno, etc…
    Bss y gracias por recordarnos cosas que deberían ser evidentes.

  • Laura C

    9 Mayo, 2016 a 12:55 pm Responder

    Buenos dias!

    Estoy totalmente de acuerdo con el post y las respuestas. Me surge una duda. Elena dice: El buenhijo1, de 6 años, trae poca cosa de deberes y se ocupa él.

    Eso es genial. Pero yo me pregunto, que pasa cuando el buenhijo no se ocupa por el motivo que sea. Cual es nuestra función? Hasta cuando “permitimos” que vaya al cole sin los deberes, por ejemplo? Donde está el límite, la línia de actuar/no actuar…..Quizás merece otro post, no lo se….

    Gracias.

    Feliz lunes y que suerte teneis las que vivís en Madrid y podeis asistir al desayuno.

    • Noelia LópezCheda

      12 Mayo, 2016 a 3:40 pm Responder

      Hola Laura! buena pregunta esa. La verdad es que me la han hecho alguna vez a raíz de comentar estos temas.
      El colegio, que es una etapa que tiene muchas funciones, también representa el “trabajo” del niño. Todos tenemos responsabilidades y hay que cumplirlas. Yo siempre hablo de las reglas de juego y las consecuencias (que no amenazas) de no hacer cosas.
      Si yo no trabajo bien, no me llamarán más y mis clientes estarán descontentos. Si trabajo bien, tendré más trabajo y más recompensas que me permitirán vivir mejor. Y si ellos no hacen “lo que toca hacer” (escribí un post sobre ello) tampoco tendrán ciertas cosas que quieren o les gustan mucho. No son castigos….es algo así como que valoren el esfuerzo, que las cosas cuestan y que claro que hay cosas en el colegio que no nos gustan, en mi trabajo también. Pero la vida es así, hay cosas que hay que disfrutar muuuucho porque nos encantan y las otras que menos, hacerlas cuanto antes para que pasen….Los deberes hay que hacerlos y por eso, hay que premiar el esfuerzo que supone estar ahí y cumplir con las responsabilidades. Así, también premias la voluntad y la van entrenando. No siempre habrá motivación, como dice J A Marina, pero hay cosas que hay que hacer. Y si puede ser con actitud positiva, mejor. Creo que podemos ser muy buenos ejemplos para ellos con nuestra propia vida…..;). Y ya paro…..¡¡¡menudo testamento te he soltado!!!!! jaja, un abrazo

  • Karina

    9 Mayo, 2016 a 1:36 pm Responder

    Buen día. Escribo desde Chile, hace mucho que sigo el sitio y me identifico mucho con ser malamadre. Sobre el post, me encanta pero as veces eh muy difícil no estar pendiente de q tienen q hacer los buen hijos. El buen hijo mayor de 6 años, es super responsable y acaba as veces siendo la agenda de du curso por mi. Siempre basado en su respuesta respuendo al grupo de WhatsApp. Pero si el chico de 4 años no forma asi, cual es el límite? Hago bueno en responder a otras madres? Naturalmente a mi me gusta resolver el problemas de los demás, pero tengo claro q no puede resolver la vida de mis hijos y lo ejercicito.Un gran saludo desde Sus America.

    • Noelia LópezCheda

      12 Mayo, 2016 a 3:46 pm Responder

      Hola Karina, mi opinión es que con 4 años (ya sé que voy en contra de muchas cosas del sistema educativo y así lo suelo decir….) es que debe jugar y no tanta tarea. En cualquier caso, si está en un centro que las pone, pues hay que hacerlas. ¿Cómo no estar encima? Pues en el caso de 4 años preguntarle a él qué tiene que hacer, estar cerca mientras los hace (pero no con él en la mesa) y después que te cuente qué ha hecho. No es fácil, a veces no podemos estar. Pero desde bien pequeños si preguntas interesándote (eso siempre) pero no estando encima, ellos verán que es su responsabilidad. Ve probando y me cuentas. Hay veces que a cada niño le funciona otra cosa.
      Respecto a contestar a las madres yo no lo suelo hacer. Precisamente porque se empieza desde esa edad y se termina como estamos viendo que estamos acabando. Un abrazo!

  • Marta

    9 Mayo, 2016 a 2:41 pm Responder

    Como malamadre y Profe no puedo estar más de acuerdo… En casa me niego a limitar la autonomía y responsabilidad de mis chicas,by hacer caso a los padres de sus compañeros… En el cole… ¡Ay en el cole! Si los padres supieran el mal que hacen….
    Gracias Noelia… conocerte y hablar contigo fue tan productivo… Y tu libro, ya ente mis imprescindibles!!!
    Me encanta encontrarte aquí, en el club en el q tan identificada me siento.

  • Sabtander

    9 Mayo, 2016 a 6:04 pm Responder

    Entonces cómo hacemos los padres?
    En el colegio deben traer todas las semanas la ropa para educación física, mi hijo tiene cinco años y en la primera reunión con las profesoras fue: no se la olviden porque somos nosotras las encargadas,(refiriéndose a las diez madres que estábamos allí).Hay una niña que va a la clase de mi hijo,que en varias ocasiones no la ha traído, haciendo deporte con el uniforme, y los consiguientes puntos negativos que se lleva la niña por no traerla. A quién van esos puntos negativos realmente a la madre o a la niña?

    • Noelia LópezCheda

      12 Mayo, 2016 a 3:49 pm Responder

      ufff, bueno, con 5 años, es complicado que la niña se prepare la ropa de deporte el día antes. Más que nada porque es una responsabilidad para otra edad. Ahí los padres sí tenemos que intervenir, desde mi punto de vista, a no ser, que se trabaje en casa con un cuadro lo que toca al día siguiente que por otro lado no lo veo mal y puede ser bueno. Que ellos mismos aprendan qué toca y vayan pensando qué deben llevar.
      Evidentemente ese negativo que cuentas, no tiene sentido con 5 años…..
      Un abrazo y gracias por todos vuestros comentarios….:)

  • Helena

    9 Mayo, 2016 a 7:34 pm Responder

    Tengo 3 hijos: 16; 11 y 7.
    Lo que la experiencia me ha enseñado (y sigo aprendiendo) es que las generalizaciones pocas veces me sirven.
    En el caso del artículo coincido en la argumentación, para el mayor y pequeño.
    Jamás hago uso de los grupos whatsapp y si han olvidado la agenda, el libro de deberes o lo que sea, pues al día siguiente ya se apañaran con los profesores.
    Pero en el caso del mediano (hiper responsable a la vez que despistado con lo cual… imaginen sus angustias e inseguridades hasta que ha incorporado hábitos para dominar sus despistes) en ocasiones puntuales sí he hecho uso de esos grupos. Y estoy sarisfecha del resultado.
    Creo que es preciso valorar cada niño individualmente.
    Por supuesto, no me gusta “sacar las castañas del fuego” de los hijos, pero a veces vale más preservar su autoestima echando un cable y trabajar la responsabilidad desde otros ámbitos diarios.

    • Noelia LópezCheda

      12 Mayo, 2016 a 3:54 pm Responder

      Me encanta esta aportación, gracias Helena. Efectivamente cada niño es un mundo…pero aquí te sugiero algo, ¿qué tal que haga uso del grupo (o cualquier medio) él mismo? Me refiero, se le olvida, te pide que preguntes….”ok, cariño, ¿por qué no escribes al grupo (o llamas) para que alguno de tus amigos (serían sus padres claro) te ponga cuáles son los deberes?” Y que lo haga él….
      Una vez después de aquello, a mi me pasó algo similar y mi hija directamente me pidió permiso para llamar a casa de su amiga a que le dijera lo que tenía que hacer. Me pareció estupendo, “se te olvida, buscas solución” pero tú, no yo. Ahí también hay un buen entrenamiento….;)

  • LaCestitadelBebe

    10 Mayo, 2016 a 12:41 pm Responder

    Muy interesante! Muchas veces por querer estar llevándoles entre algodones y no dejarles algo más de libertad para ciertas tareas, les estamos haciendo un flaco favor. Gracias por el artículo, da que pensar. Besos!

  • Pablo B

    10 Mayo, 2016 a 12:55 pm Responder

    No soy profesional de la educación, sólo padre que lucha para que sus hijos tengan las herramientas necesarias para salir adelante en la selva de la vida.

    Si los adultos hacemos las cosas que tienen que hacer los niños, ¿qué mensajes les estamos mandando?:
    – No te preocupes, ya hay alguien que te soluciona tus problemas.
    – No eres responsable de tus actos, hagas o no hagas las cosas el resultado es el mismo.

    A los niños hay que enseñarles y ayudarles a ser responsables de sus actos desde que son muy pequeños.
    Los niños pequeños tienen “obligaciones” pequeñas (echar su ropa sucia al cubo de la ropa, guardar sus zapatos en el zapatero, comer lo que toca, …) y conforme van creciendo, éstas también van siendo más importantes.

    No se puede pretender que sean responsables en todo cuando no lo han sido en lo pequeño, hace falta un entrenamiento.
    Y para eso estamos los adultos, para enseñarles como deben hacer las cosas, aunque muchas veces se equivoquen. Con el error se aprende.

    Ahh, se me olvidaba, la vida no es fácil, y para eso los niños tienen que tener herramientas (inteligencia emocional, tolerancia a la frustración, esfuerzo, …) para afrontar las contrariedades y no hundirse a la primera dificultad.

    No siempre vamos a poder estar a su lado.

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