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Ellas opinan: la educación inclusiva

Ellas opinan: la educación inclusiva

El proyecto de ley que afecta a la escolarización de alumnos de educación especial para conseguir una “plena inclusión” es el tema hoy de nuestro ‘Ellas opinan’. Laura Blázquez es Malamadre de una niña pluridiscapacitada afectada por el Síndrome de Rett y dependiente 100% como nos cuenta su madre. Ella apoya la educación inclusiva pero también la especial y nos cuenta por qué en este post. ¡Os dejamos con ella!

*Laura nos invita a unirnos a la plataforma ‘Educación inclusiva sí, especial también’  aquí

La opinión de Laura Blázquez

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Asamblea, consejo escolar, ley, colegios, enmienda, niños, discapacidad, inclusión, cierre, apoyo, exclusión… palabras que retumban en mi cabeza desde hace semanas que hacen que mi corazón esté tocado y dividido.

Soy madre de una niña pluridiscapacitada afectada por un Síndrome de Rett y dependiente por ello 100%. Ella está escolarizada en uno de los centros públicos de educación especial de la Comunidad de Madrid y me siento angustiada ante la poca información que nos ha llegado acerca del proyecto de ley educativo aprobado el pasado viernes en el Congreso de Ministros. Digo poco, porque no queda claro cómo se realizará realmente este proyecto y en qué sentido se verán beneficiados o no nuestros hijos. Para los que no lo sepan, me refiero al proyecto de ley que afecta a la escolarización de alumnos de educación especial, del que tanto se está hablando estos días, para conseguir una “plena inclusión”.

Como madre de una hija pluridiscapacitada su inclusión es mi gran lucha, pero no sé si se están mezclando varias cosas: la inclusión abarca muchos campos y no solo se consigue en un sistema educativo.

Apoyo la educación inclusiva (yo la denomino, no sé si erróneamente, de integración) como una opción para muchos. De hecho nunca entenderé por qué niños que comparten colegio con mi hija no pueden beneficiarse de ella. Sé que con pocos apoyos podrían beneficiarse de todo lo que conlleva estar en un colegio ordinario, una formación y estudios para en un futuro poder desenvolverse laboralmente como uno más y estoy convencida que muchas familias han luchado por ello y nunca les han ayudado. ¿Por qué?, pregúntenlo a los colegios de educación ordinaria.

Otra opción de escolarización es por la que yo opté, y esa opción para mí hace cuatro años no fue fácil de digerir. En aquel momento recibí un diagnóstico y, como consecuencia, la obligación o sugerencia por parte del equipo de orientación de que mi hija estaría mejor atendida si la escolarizaba en un centro de educación especial y así no seguir disfrutando de una educación que ellos llaman ordinaria. Tras muchas lágrimas, solo pensaba que el perfil de mi hija no correspondía para ese centro, que ella debía estar con el resto de niños, que allí se quedaría aislada, la escolaricé. Sin embargo, enseguida vi lo que consiguen allí: incluir a mi hija en la totalidad de las actividades del colegio, participando en todo.

No sé si intentar mezclar inclusión y educación algunas veces puede perjudicar más que beneficiar. Mi hija en un colegio ordinario no podría beneficiarse de un ambiente donde el ritmo es demasiado rápido de asimilar incluso a veces para el alumnado de ordinaria y aunque compartan instalaciones y recursos, seguro que su ritmo le haría ir por otro lado en su aula… entonces, ¿qué sentido tiene? Nadie se ha planteado hacer esta adaptación al revés porque es una locura, ¿no?, pues piensen que quizás al contrario también puede serlo.

La posibilidad de elegir el tipo de educación

Si hablamos de educación todos deberíamos poder elegir el tipo que más nos interese para nuestros hijos, existen centros de alto rendimiento que no son cuestionables por nadie, pues estos centros que se denominan de educación especial son de alto rendimiento para algunos de nuestros hijos, ¿por qué eliminarlos? Si tuvieran que crearse, podría entenderlo por el coste, pero si ya existen y funcionan, no entiendo el problema.

¿Por qué los recursos que se invertirían en preparar los centros ordinarios para acoger a estos niños con diferentes patologías y necesidades, no se usan en conseguir aún más recursos para los centros de educación especial o dividirlos para que se pueden beneficiar todas las familias en la opción elegida de escolarización, por qué quitarlos en vez de mejorarlos si dicen que no funcionan?, aunque me gustaría saber si realmente cuentan con la opinión de los afectados porque entonces no podrían tenerlo tan claro.

Y algo que no sé si han pensado es que cuando las cosas se plantean sin claridad, el miedo a lo desconocido por parte de los afectados es tal que muchos, movidos por este miedo y buscar lo mejor o lo que ellos creen mejor para sus hijos, se tirarán a conseguir una educación especializada y exclusiva que les han quitado (y digo “exclusiva” porque si esto sigue será para aquellos privilegiados que podrán, como siempre, costearla por sus propios medios). Así que por favor no quiten algo que funciona y complementa a otro tipo de educación también necesaria.

Tampoco deberíamos olvidar que para llegar a una plena inclusión es necesario primero que esta exista en lo básico, donde no sé si se cumplen los mínimos pero nadie se lo está planteando de forma seria: ¿Cómo disfrutar con mi hija si no tengo ningún parque adaptado en la zona, cómo explico o “educo” a muchos adultos que riñen a sus hijos cuando se acercan a decirles que no me molesten, cómo adecuar residencias y centros de día donde van a parar este tipo de niños cuando cumplen los 21 años?. ¿No será más importante gastar recursos en esto y no en cambiar algo ya establecido que como cualquier colegio ordinario o no funciona mejor o peor?

Creo que la verdadera inclusión no es cuestión de segregación sino de compresión para que todos tengamos el derecho de beneficiarnos de lo que necesitamos.

Han comentado...

  1. Soy fisioterapeuta. Trabajo en un colegio ordinario público de Madrid, de preferencia motórica(con niños con un nivel cognitivo acorde a la ed ordinaria pero con una discapacidad motriz). En el mismo cole, tenemos un proyecto de aula combinada(un pequeño aula de esucación especial de un ratio hiperrreducido y que combinan ciertas asignaturas con el área de ordinaria, aparte de compartir patio, comedor, actividades globales del colegio).
    Es una idea buenísima, requiere mucho dinero para proporciobar apoyos pero siento que los niños, tanto en la parte de ordinaria como en esta de combinada, están realmente en la inclusión y es el camino que habría que seguir.
    Creo que los padres que tienen miedo al cierre de los coles de Especial, no conocen este sistema.
    Me duele cuando gente ajena a los temas se posiciona sin criterio porque las familias de estos niños sufren y son muy sensibles, con razón.
    Espero haber ayudado, un saludo

    1. Nuria, el equipo de atenciòn temprana de mi hijo me ha hablado de la modalidad q comentas, ellos han participado en pruebas piloto q se estàn haciendo en la Comunidad de Madrid, y dicho por ellos, no està funcionando; pero opino q se debe seguir apostando por ello para aquellas padres que deseen esa opciòn.
      A mi hijo el equipo de At nos ha recomendado un colegio especial, y estamos totalmente de acuerdo pq creemos que es donde van a poder sacar todo el potencial de nuestro hijo, en un ambiente donde de verdad es uno màs y “ellos tambien ganan”

    2. Como profesora de aula de pedagogía terapéutica diré que a veces y por mucho que quiera el sistema escolar es integrar a todo el alumnado con discapacidad no es posible,porque hay miles de discapacidades ,porque los centros no tienen recursos ni formación docente,porque aunque hay centros que tienen aulas combinadas no son todos y todas para tener una enseñanza ordinaria,y al final viene a ser dentro de un mismo centro ,un aula diferente.Yo estoy en in ies y en secundaria este alumnado no está integrado,solo ver los espacios de ocio donde no comparten con los otros ni juegos ni actividades,por mucho que nos empeñemos .Y si tienen una discapacidad muy grave aqui no tenemos nada de nada.Por lo tanto creo que los centros específicos deben de existrir porque tienen los mejores profesionales y recursos suficientes.

    3. Nuria, pues no lo veo así, tengo dos hijas con discapacidad, la mayor está en un centro de educación especial y la pequeña en un aula especializada de autismo y si, es un modelo maravilloso para los chicos que lo puedan aprovechar.
      Mi hija mayor no pintaría nada en ese aula porque no está preparada para eso, ella necesita otro tipo de educación.
      No se trata de que las familias no estén informadas de esa modalidad es que hay casos en los que por desgracia no funcionaría

    4. Hola Nuria, soy profesora de un centro de Educación especial y no creo que se trate solo de que compartan comedor, recreo y ciertas asignaturas…en un centro especializado se encuentran en aulas de ratio reducida y trabajando contenidos funcionales adaptados y personalizados a cada uno de ellos durante toda la jornada escolar por no hablar de lo felices que son al encontrarse con un grupo de iguales con los que comparten intereses similares incluso cuando tienen, por poner un ejemplo, 16 años y siguen disfrutando con Cantajuegos.

    5. Estás hablando de niños con una capacidad cognitiva de acuerdo a su edad , su dificultad es motorica no cognitiva.un niño con discapacidad intelectual no podrá seguir el ritmo normal de un aula ni con apoyos , porque lo que necesitan aprender es a ser autónomos , no hacer integrales o los nombres de los Ríos , sus necesidades son totalmente diferentes , por eso son necesarios los centros de educación especial, porque sus necesidades son especiales

  2. Me ha hecho reflexionar sus palabras. Gracias por publicar su experiencia que en algún punto es similar a la vivida por mi familia hace unos 60 años cuando nació mi tía.

  3. Estoy totalmente de acuerdo con este artículo. SI el mundo de la educación ordinaria en España, bajo mi punto de vista, deja mucho que desear aún, imagino lo que debe ser en la educación especial. Puesto que no todas las discapacidades son iguales, no podemos meter a todos los niños en el mismo grupo. En la especialización siempre está la diferencia. Si formamos docentes CON VOCACIÓN, y lo pongo en mayúsculas porque es esencial, y les damos herramientas para llevar a cabo una educación inclusiva, los niños discapacitados tendrán una oportunidad de ser más felices, sentirse más integrados y el día de mañana ser lo más autónomos que su discapacidad les permita ser.

    No todos los niños son iguales, no todos tienen las mismas necesidades, y como tal, no todos pueden recibir Cala educación de la misma manera. Para eso está la especialización, para poder darles lo que realmente necesitan. La inclusión va mucho más allá de la educación, la concienciación y la adaptación para hacer posible un mundo más adaptado para ellos es algo primordial.

    Los políticos deben hacer un profundo esfuerzo real, e invertir los presupuestos en fortalecer y mejorar los centros de educación especial, porque son necesarios y los niños en general, deberían ser una prioridad. En materia de educación y salud infantil, deberían mirar más allá de sus narices.

  4. Laura, te comprendo y comparto tu opinión. Soy maestra y he trabajado en centros de Educación Especial y en centros ordinarios, algunos de ellos de integración. Me parece que no se están teniendo en cuenta las necesidades de los niños y sus familias. Se me ocurren un montón de aspectos prácticos como de accesibilidad, atención sanitaria, instalaciones, personal… que veo difícil que un centro ordinario tenga a disposición de los alumnos sin que además suponga un gasto extraordinario para la administración. Y como dices tampoco se piensa en la integración e inclusión más allá de la escuela. Hay que escuchar más a las familias y a los profesionales de la educación y no a los teóricos. Un saludo!

  5. Me ha encantado el post y estoy totalmente de acuerdo. Desafortunadamente la inclusión no se está llevando a cabo cómo debe hacerse, deberían invertir muchos más recursos y personal en los centros educativos para poder llevarlo a cabo. Soy psicopedagoga, trabajo con niños con NEE y con la mayoría de estos niños se trabaja fuera de su aula ordinaria…Cada vez menos, pero se sigue haciendo… La inclusión sería poder trabajar con ellos en su aula, con sus compañeros, su maestra/o pero adaptando las actividade a su nivel…
    Ojalá iniciativas cómo están abran el camino. Enhorabuena por el post

  6. Me gustaría recomendaos este libro que cayó en mis manos de casualidad y del cual me he quedado prendada… y viene muy bien para el tema que se trata en el post…
    Se llama “Te dibujaré una armadura. La historia neuroatípica de Otto”. De Viviana Fernández-Pico
    La historia de esta madre por dejar de ver a su hijo como alguien “especial”.
    Enhorabuena de nuevo por el post.

  7. Buenos dias!
    Soy maestra destinada definitiva en un pueblo de valladolid.
    Mi destino en este cole es de maestra de audicion y lenguaje.Tb estoy habilitada por pedagogia terapeutica!
    He trabajado en centros especificos de educacion especial y en centros ordinarios con integracion y en aulas sustitutorias dentro de coles ordinarios !
    Este curso en el cole donde estoy ,apoyo dentro del aula a un alumno tea con graves problemas de conducta!
    No aguanta las 5 horas de clase seguidas trabajando.
    Tira cosas , sillas ; rompe carteles ,cuadernos y a veces agrede a sus compañeros y a su tutora!
    Yo entro todos los dias 1 hora y tb la profesora de pedagogia terapeutica!
    Es el alumno del cole que mas apoyo recibi de todos los alumos que hay en el cole con necesidades especificas especiales!
    Cuando hay otros alumos que necesitan mas apoyo que este alumno!!
    Cada 15 dias viene un profesor de conducta a clase!
    Y un dia la semana va por la tarde a la asociacion de autismo a valladolid!
    Despues de relatar esto!
    Pregunto a esto se le llama inclusion?
    Yo he estado en colegios de educacion especial trabajando con alumno tea y esto pocas veces lo he visto!
    Los centros ordinarios no estan preparados para estos alumnos y mas cuando la mayoria de las tutoras solon estan habilitadas por primaria !

  8. Soy madre de una niña con diversidad funcional y fisioterapeuta q trabaja en centros escolares de la comunidad Valenciana . He trabajado en cole de integración preferente de niños con discapacidad motriz y en cole de educación especial y mi hija acude a un cole ordinario. Ni muchísimo menos estoy de acuerdo con la desaparición de la educación especial, allí el que no tiene vocación no aguanta porque es un trabajo precioso pero duro y por tanto los chavales están atendidos con un cariño y con adaptaciones tan personalizadas a las necesidades de cada uno que son felices, y al final en ciertas discapacidades con grandes limitaciones eso es lo importante. Todo se hace por y para ellos, con las medidas que necesitan.
    En un ordinario de integración siempre te encuentras con individuos de la comunidad educativa( docentes, familias, alumnos..) a los que la diversidad les molesta por leve que sea,sin contar con la falta de recursos personales y materiales que podrían facilitar el acceso a al vida escolar de estos niños ” especiales” . Además siempre llega el momento en el que aquellos que a parte de la discapacidad motriz también tienen discapacidad intelectual, tienen un nivel inferior cognitivamente a la edad de la clase en la q están incluidos y por tanto empieza la segregación por parte de los compañeros.
    Por todo esto y por mil cosas más que podría explicar estoy de acuerdo contigo.
    Yo vivo en mis carnes la falta de ganas de implicarse de un cole ordinario con mi hija sin ser una discapacidad muy grave , también creo q hay niños en Ed especial q se beneficiarían de la inclusión y no lo hacen porque no hay recursos y finalmente no concibo que ciertos niños sean apartados de los coles donde como bien dices todos saben cómo trabajar y convivir con ellos para ir a otros donde de momento y con la escasez de recursos van a ser apartados .

  9. Tengo una familiar con síndrome de down, ya con 20 años, en su infancia fue escolarizada en un colegio normal, contaba con apoyo pero su principal problema era social. De pequeña tenía amigos, casi diría que como cualquiera. A una cierta edad (10 años o así) los intereses de sus compañeros estaban a años luz, empezó a repetir y cada año conocía a menos gente, no era invitada a cumpleaños, etc. Reconozco que tenemos sentimientos encontrados con este tema. De no haber ido al colegio con los demás, ¿habría llegado al nivel de lectura, escritura, mates, etc, que tiene ahora? No sabemos. Pero lo que sí sabemos es que ella se sentía diferente, como metida ahí con calzador, no seguía el ritmo intelectual de los compañeros, y lo peor es que lo notaba. Por las tardes la llevaban sus padres a un centro de la asociación síndrome de down de su ciudad. Las actividades allí eran menos elevadas, por así decirlo, pero ella era feliz allí. Ahora sigue en la asociación, nunca acabo la eso, allí hace cursos de distintos oficios, ha trabajado con becas, tiene amigos, incluso un novio. Creo que está bien la inclusión, pero cuando el alumno se percibe a sí mismo como diferente, lento, torpe, etc… ahí ya tengo más dudas. Los centros de educación especial no deben desparecer, son los que les brindan a estas personas lo que realmente necesitan. Lo otro es engañarnos un poco a nosotros mismos, y en algunos casos herir los sentimientos de los alumnos. Un saludo a todos.

  10. Hola, buenas tardes:
    Soy madre de una niña con discapacidad que estudia en un colegio de educación especial, con muchas carencias para cubrir las necesidades del alumnado.
    ¿Inclusión? La inclusión se logrará cuando sean VISTOS, TENIDOS EN CUENTA, cuando manipulan las leyes de educación, solo son una coletilla al final de los cambios acontecidos en la educación ordinaria, nadie se plantea mejorar su educación o partida en los presupuestos, normal que quieran cerrar los centros si no los VEN.
    Si alguno de estos políticos que han promovido esta ley se hubiera tomado la molestia de compartir un mes con este alumnado en diferentes centros de estas características, a lo mejor ahora no estabamos planteandonos esto porque nunca la hubiera promovido sino que hubiera mejorado su partida presupuestaria.

    1. Por eso es importante hacerse ver a toda costa. Nuestro cole ya estuvo en riesgo de ser cerrado en 2013, por ahorro de dinero, aunque quisieron vendernos que era “por el bien de nuestros hijos”. Pero no pidieron, armamos mucho ruido. Desde el cole y desde el AMPA mostramos siempre nuestro trabajo al público, (exposiciones, obras de teatro, películas, participación en todo tipo de eventos) y procuramos estar constantemente en los medios de comunicación, para que no se atrevan a olvidarnos.

  11. Hola a todos, creo que es un tema de mucha polémica. Mi hijo tiene autismo de alto rendimienro pero necesita una persona con él todo el tiempo porque se distrae y no hace las tareas y ademas tiene conductas escapistas y distuptivas(no deja dar las clases), en un colegio donde meten a 20 niños en un aula, si 5 fueran como mi hijo tendria que haber 5 especialistas encargados de esos niños porque los profesores de educacion ordinaria no tienen los conocimientos que un profesional de educacion especial. Tampoco veo a ciertos niños con autismo con discapacidad intelectual en una clase ordinaria, igualmente no pienso que le beneficiaria a mi hijo estar en una clase con niños que no fuesen capaces de mantener una conversacion ni comer por si mismos porque no aprenderia la manera neurotipica de relacionarse, en la cual no siempre me ayudan sino que se hacen cosas por los demas tambien. Es dificil, pero creo que cada caso debe ser analizado individualmente.

  12. Hola. Soy Maestra de Pedagogía Terapéutica, PT, en un colegio ordinario. Siempre nos hemos caracterizado por ser un colegio de inclusión. Desde el principio hemos contado con alumnado de Necesidades Educativas Especiales. Estoy a favor de la Inclusión y creo que todos los niños tienen derecho a una educación. Pero, basándome en mi experiencia diaria, cada niño es un mundo y por ello debe haber una modalidad educativa adecuada para cada caso. Yo tengo niños que, pese a sus dificultades, con adaptaciones pueden seguir el ritmo, pero también tengo otros, que como se dice en el artículo, el sistema educativo va muy rápido para ellos y al final las diferencias con sus iguales son mayores. Hay casos con los que me siento impotente porque no dispongo de los recursos ni el tiempo necesario para darle a mis alumnos lo que necesitan. En otro centro con más recursos estoy segura que avanzarían más.
    Todos los padres tenemos derecho a elegir el centro que queremos para nuestros hijos. Si podemos elegir entre privado/concertado o público, religioso o laico, por qué no vamos a poder elegir la modalidad educativa mejor para ellos. Preocupemonos más en blindar una educación que no pueda cambiarse con cada cambio de gobierno y dejemos que cada uno encuentre el centro educativo que mejor respuesta de a sus necesidades.

  13. Soy madre de un niño con discapacidad grave, cognitiva, física y sensorial. No habla, no anda y es ciego. Además su salud es delicada, tiene epilepsia y problemas de deglución. Asiste a un colegio de Educación Especial desde los tres años y es inmensamente feliz. Todos los días monta en el autobús escolar riendo a carcajadas. En su colegio tienen logopedia, fisioterapia, música, lectoescritura (para los que son capaces), taller de carpintería, huerto, aula hogar con aprendizaje de labores cotidianas, incluida la cocina, salidas a la ciudad a aprender a comprar y manejarse en diversas situaciones, actividades sensoriales muy imaginativas creadas por los maestros, como el túnel de las sensaciones o los cuentos vivenciados, en que se utilizan todos los sentidos. Participan en la vida de la ciudad, a veces incluso en los Plenos del Ayuntamiento. Tienen taller de teatro y mi propio hijo, a pesar de sus dificultades, ha sido el protagonista de una obra teatral que se representó en diversos teatros. Las familias tenemos participación activa en el colegio. En el AMPA, yo doy taller de pintura y he realizado, con los alumnos, unumerosas exposiciones de pintura y cortometrajes que han sido seleccionados y premiados en muchos festivales. Nuestro colegio, el Cruz de Mayo de Hellín, ha recibido el Premio CREARTE (Centro Educativo Creativo), el Premio Agenda 21 (un concurso medioambiental) y el AMPA, junto al equipo docente, recibió uno de los Premios del Día de la Enseñanza de Castilla la Mancha, por su labor inclusiva. Ningún colegio ordinario tiene medios ni métodos pedagógicos para las necesidades especiales, equiparables a todo esto. Ninguno. Mi hijo tiene ya doce años. ¿Alguien puede explicarme qué podría hacer el curso que viene en un instituto? Mi marido es profesor de instituto. En todos los centros en que ha trabajado, ha conocido casos de chicos con discapacidad que han sufrido burlas, acoso y soledad. Ahora CERMI pretende cometer la salvajada de “incluir” a TODOS los niños con discapacidad, también los más graves, en centros ordinarios. Para algunos niños esto supondrá una auténtica pesadilla. Pero lo del derecho a la inclusión suena muy bonito, y parece que lo importante es decir cosas que suenen bonitas, aunque escondan una tremenda falsedad.

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