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El masaje perineal

El masaje perineal

¡Ay, el suelo pélvico Malasmadres! Es uno de los temazos del Club de Malasmadres, muchas sois las que nos preguntáis a diario cómo poder evitar secuelas tras el embarazo y el parto. Hoy nuestra colaboradora y matrona Gara Bourgón, nos habla del masaje perineal, sí ese que nos recomiendan en clases preparto y que yo confieso que no llegué a hacer nunca. Pues es algo a lo que debemos prestarle atención porque puede evitar desgarros y episotomías. ¡Tomad nota!

*Podéis seguirla en FacebookTwitter y en su BLOG.

Una de las cosas que suelen preguntarme las futuras mamás (las primerizas sobre todo) en consulta y en las clases de preparación a la maternidad y paternidad es sobre la posibilidad de tener un desgarro durante el parto. Me gusta hablarles un poco sobre el suelo pélvico y les digo que no se preocupen en exceso, ya que no es extraño que en primíparas ocurran desgarros que en su mayoría no suelen ser graves y no suelen acarrear demasiados problemas. En cuanto a la episiotomía (ese corte que se hace en ocasiones en la zona perineal), debe hacerse sólo en ciertas circunstancias y nunca jamás de forma rutinaria, por lo que si a alguna mujer se le practica, debería ser porque está realmente indicado. Algún día si queréis podemos hablar de desgarros y episiotomías, que es un tema muy interesante pero que da para varios posts.

En relación con esto, me gustaría hablaros hoy del masaje perineal, porque es un modo de prepararnos para disminuir el riesgo de tener un desgarro o una episiotomía, así que ¡allá vamos!

Pero vamos por partes: ¿qué es el periné?

El periné, perineo o suelo pélvico abarca la zona de los genitales externos y el ano, y está formado por un conjunto de partes blandas (músculos y ligamentos) que cierran y tapizan la parte inferior de la pelvis. Tiene forma de rombo, que podríamos dividir en dos triángulos: el anterior, conformado por los genitales externos y el posterior, por el ano.

Los músculos del suelo pélvico se sitúan en planos (superficial y profundo) y tienen una gran importancia en muchos aspectos de la salud y de la vida de la mujer. Entre otras funciones, contienen y “mantienen en su sitio” los órganos pélvicos y tienen un papel importante en la función sexual y en el proceso del parto. Como este tema ya se ha tratado en el Club, no me detendré mucho con esto. El caso es que conocer y mantener en buenas condiciones nuestro suelo pélvico es fundamental para nuestra calidad de vida y para nuestra autoestima (evitaremos incontinencia, mejoraremos nuestra vida sexual, la recuperación postparto será mejor, etc.).

¿Qué es el masaje perineal?

El masaje perineal durante el embarazo consiste en la realización de movimientos en la zona con el objetivo de ablandar y estirar la piel y los tejidos para aumentar la elasticidad de los mismos y favorecer la circulación sanguínea y, con todo ello, disminuir el riesgo de lesión durante el parto.

Está demostrado que el masaje perineal realizado las últimas semanas del embarazo una o dos veces por semana reduce la probabilidad de traumatismo perineal (episiotomías y desgarros) y de dolor perineal postparto, especialmente en mujeres sin un parto vaginal previo. Además, ayuda a la mujer a familiarizarse con la sensación de “estiramiento” de la zona, lo que hará que sea más llevadera dicha sensación en el momento de la salida de la cabecita del bebé.

¿Cuándo hay que hacerlo?

Se recomienda realizarlo dos veces por semana, o incluso más si la mujer lo tolera bien. Puedes empezar a realizarlo a partir de la semana 35. Es importante ser constante, y hacerlo con regularidad.

En cuando al momento del día, es de libre elección. Lo mejor será hacerlo en un momento en el que tengamos tiempo, estemos relajadas y nadie nos moleste, como después de la ducha o antes de acostarnos. 

¿Cómo se hace el masaje?

El masaje podemos hacerlo nosotras mismas, o nuestra pareja. Además de las ventajas que ya hemos mencionado, podríamos añadir que permite un mejor conocimiento de nuestro propio cuerpo y que, si lo hace nuestra pareja, podremos hacerlo partícipe del proceso, lo que también es muy positivo (además de muy cómodo, porque las últimas semanas, con la barriga enorme, ¡será difícil hacer un automasaje!).

Para la preparación será necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • Lógicamente las manos deben estar bien limpias y las uñas cortas.
  • Mejor si lo hacemos con la vejiga vacía.
  • Para facilitar la realización, podemos aplicar calor húmedo con compresas, baños de asiento o ducha caliente durante unos 10 minutos antes del masaje, para “preparar” la zona.
  • Colocarnos en una posición cómoda, mejor semisentada o en cuclillas.
  • Es conveniente usar un lubricante con base acuosa o bien aceites o cremas específicas (sirve también el aceite de oliva o de almendras dulces).

Si lo vamos a hacer nosotras mismas, usaremos el dedo pulgar (podemos tener un espejito para visualizar la zona) y si lo hace nuestra pareja, será más cómodo que emplee los dedos índice y corazón (aunque esto, como todo, al final será a gusto del consumidor).

Pasos para realizar el masaje:

  1. Introducir los dedos lubricados en la vagina unos 3-4 cm
  2. Realizar una ligera presión hacia abajo (hacia el recto) y luego hacia los lados, de forma suave, hasta notar la distensión o una ligera molestia o sensación de quemazón.
  3. Mantener la presión fija en la entrada de la vagina, hacia el ano (o hasta notar molestia), para ayudarnos a imaginar la presión que sentiríamos durante la salida de la cabeza del bebé.
  4. Colocar los 2 o 3 dedos opuestos por fuera, como si estuviéramos agarrando esa zona del periné, a modo de pinza, y realizar un movimiento oscilante o de vaivén, durante unos minutos.

Precauciones y contraindicaciones

Aunque hay que tener en cuenta que las primeras veces que realicemos el masaje es posible que sea incómodo o ligeramente molesto por la sensación de distensión y escozor de la zona, NO debe ser doloroso. Si nos duele, debemos parar y ver cuál es el problema (o hablarlo con nuestra matrona).

Por otro lado, NO debemos hacer el masaje perineal si estamos con una infección de orina o vaginal, así como tampoco realizarlo si tenemos varices vulvares, amenaza de parto prematuro o cualquier otra complicación del embarazo.

Y, por supuesto, ante la duda, siempre consulta antes con tu matrona o ginecólogo si puedes comenzar con el masaje o cualquier cuestión que te preocupe.

Y vosotras Malasmadres, ¿habéis realizado el masaje perineal? Os esperamos en los comentarios.

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Han comentado...

  1. Hola,

    pues me viene de perlas en mi otro embarazo hacía ejercicios encima de una pelota grande que tengo pero esto no lo había probado, aunque no sé si llego tarde sólo me queda una semana…

    Gracias!

    Besos!

    Anabel

  2. Yo lo hice desde la semana 36 y tuve un parto natural en el agua, sin ningún punto. Así que lo recomiendo 100% para todas las futuras mamás! Al principio da pereza, pero una vez que cosas rutina de hacerlo dos o tres veces por semana, ya no cuesta tanto.

  3. Pues yo hice rigurosamente el masaje desde la sem 34 y noté cambios, pero tuve un parto terrible con una episiotomía enorme que se me abrió a los pocos días, recosida y otra vez se volvió a abrir. Total que la zona está fatal, menos mal que con fisioterapia después de 2 años he conseguido que la cicatriz me duela menos y mejorar la incontinencia, pero me sigue dando mucha grima tocar la cicatriz.

  4. Ante el miedo como primeriza al parto realicé el masaje perineal antes de dar a luz.Lamentablemente dn mi caso no sirvió porque mi hija traía vuelta de cordón y además nació mirando hacia arriba.Al final una pequeña episiotomía fue necesaria pero bueno, no me arrepiento porque sí me sirvió para familiarizarme con la sensación del alumbramiento.¡Ánimo a las futuras mamis y a cuidar el suelo pélvico!

  5. Mi experiencia es totalmente positiva. Yo la hice en mis dos embarazos. En el primero tuve un parto tremendamente largo, a punto de convertirse en una cesária, al final salió, y pese a todo sólo tuve 1 punto. Con el segundo (hace hoy 7 meses!) el parto fue mucho más rápido, sin complicaciones y no tuve ni un sólo punto, así que genial! Es verdad que cada mujer es un mundo, que hay partos más complicados y otros más “fáciles” y que hacer el masaje puede dar mucha pereza o incluso algo de verguenza con tu pareja, pero nosotros nos lo tomábamos como algo que había que hacerlo y punto! Como os cuento, estoy muy contenta con el resultado! Suerte a todas las futuras mamis!

  6. Hola!!!, pues yo tengo que recomendarlo a todas porque en mi caso en los dos partos fue muy efectivo, en el primero, que fue un poco más largo aunque me desgarre un poco y me dieron un punto, pero en el segundo fue fenomenal, parto súper rápido y sin puntos. Recuperación express.

  7. Lo recomiendo a todas las Malasmadres. Yo lo practiqué desde la semana 36, 5 minutos casi todos los días después de la ducha y a pesar de ser primeriza y de caderas estrechas, mi hijo nació por parto vaginal y solo me dieron 3 puntos. Si volvemos a tener otro bebé, volveré a practicarlo sin duda.

  8. Estuve practicándoselo a mi mujer durante dos semanas y todo fue perfecto. Y eso que no estaba embarazada!

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