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La pareja tras la maternidad

La pareja tras la maternidad

Es innegable que la maternidad te cambia la vida. ¡Y de qué manera! De pronto, todo lo que conocíamos salta por los aires de un día para otro, teniendo que recolocar nuestras piezas una a una. A veces esas piezas vuelven a encajar, otras pasan a ocupar lugares diferentes y unas poquitas no vuelven a encajar nunca y dejan de formar parte de nuestro puzzle.

La pareja tras la maternidad

Esta nueva etapa puede traer momentos maravillosos y grandes retos, ¿qué creéis que puede pasar cuando mezclamos estos ingredientes?: Cansancio, responsabilidad, desequilibrio hormonal, alegría, noches en vela, cambios de planes, inexistente conciliación, autocuidado en peligro de extinción, vulnerabilidad, melancolía… nuestra vida se ha convertido en una increíble montaña rusa. La maternidad es ese estado de constante ambivalencia, donde coexisten la felicidad, y la tristeza; el agotamiento y la capacidad de sacar fuerzas para hacer cientos de cosas al día.

Y dentro de esta (bendita) locura, un día miras a tu derecha y esa persona que ves al otro lado del sofá, despeinada, con ojeras y quedándose dormida a cualquier hora del día es la misma con la que hacías planes, viajabas y tenías complicidad. Y es que una de las dificultades más frecuentes tras la llegada de los buenoshijos es esta: reconectar con nuestra pareja.

Es muy normal que aumenten las discusiones por cosas pequeñas, las recriminaciones, y la sensación de no tener ni cinco minutos para vosotros, donde poder compartir cómo estáis y cómo os sentís en estos momentos. Ha aparecido una tercera persona (cuarta, quinta…) por la que estaréis conectados para siempre y que se ha convertido en prioridad, y así debe ser, pero no por ello debemos perdernos de vista.

La pareja tras la maternidad

¿Cómo podemos cuidar nuestra relación ahora que ha llegado una nueva personita para quedarse?

  1. Reformular y adaptarnos a la nueva situación. Ya no somos dos, y tenemos dos opciones: resignarnos mirando con nostalgia lo que teníamos antes, o aceptar nuestra nueva realidad y ver que tiene diferentes posibilidades.
  2. Organización. Es importante establecer rutinas en unas vidas que antes fluían con más improvisación, ya que con ellas disminuirán las discusiones y podréis ajustar mejor las expectativas que tenéis ambos.
  3. Empatía y compasión. No se trata de echar un pulso a ver quién tiene derecho a estar más cansado o menos. A los dos os ha cambiado la vida por completo, y empatizar con el otro os acercará en lugar de alejaros.
  4. Sed red para el otro, sois un equipo. Cuando uno flaquee, el otro puede enfadarse o sostenerle, para que le pese un poquito menos. Repartid tareas de una manera equilibrada y revisad cuando sea necesario.
  5. Encontrad momentos de pareja. A veces, como ya no podemos tener “lo de antes”, nos quedamos estancados sin mirar que existen posibilidades. Quizás ya no podéis iros a cenar de manera improvisada un martes, o coger unos billetes baratos que has visto para ese mismo fin de semana. Pero es que, a lo mejor, en este momento de tu vida, tampoco es lo que necesitas. Ir a cenar fuera o viajar seguro que es una opción planificando con más tiempo. Preparar cenas temáticas en casa, comenzar juntos alguna serie, salir a pasear juntos un día a la semana… se trata de buscar actividades que os ayuden a conectar de nuevo.
  6. Intimidad (¿Intimiqué?). Daros el tiempo que necesitéis, porque hemos pasado de encuentros que surgían de manera espontánea y natural a casi tener que agendarlos por la falta de tiempo y el cansancio acumulado. Pero no pensemos en la rutina como algo negativo, ya que el hecho de planificar esos encuentros no quiere decir que desaparezca el deseo, sino que nos ayudarán a que éste vaya en aumento.
  7. Autocuidado: es nuestro deber y salvación. Cuidarte para poder cuidar, un básico para la salud mental. Recordando que sois un equipo, facilitaros mutuamente estos espacios porque os sabrán a gloria. El tiempo juntos es importante, pero también lo es el hacer alguna actividad por separado.
  8. Comunicación. Tratad de sacar un rato sin interrupciones cada día, donde podáis compartir cómo os sentís, lo que habéis hecho, cómo os gustaría que fueran las cosas o qué necesitáis el uno del otro. Solo cuando aceptamos que hay algo que no funciona podemos pasar a la acción, identificando cuáles son vuestras fuentes de conflicto para darles solución.

Porque la llegada de los hijos es maravillosamente disruptiva. Y está bien que ejerzamos nuestros roles de madres y padres, pero son compatibles con cultivar nuestros roles como pareja, solo tenemos que encontrar un equilibrio.

Estas pautas son generales y poniéndolas en práctica podemos conseguir desbloquear parejas que se sienten un poco perdidas tras la maternidad.  Si estás viviendo con mucha frustración esta etapa y no sabes cómo reconducir tu relación de pareja, no dudes en solicitar ayuda profesional. La terapia de pareja será una gran ayuda para aprender a comunicaros y recordar lo importante que es la relación para ambos.

Y tú, ¿cómo lo has vivido? Explícanos en comentarios.

Han comentado...

  1. Muchas de nosotras tenemos todavía una idea romántica de lo que es la maternidad por las películas y por lo que se cuenta, en general. La maternidad tiene su parte dura y la relación de pareja también. Pero hay que aprender primero a estar bien con nosotras mismas y después conectar con las personas que nos pueden aportar. Yo creo que la convivencia es un arte, hay que aprender tanto a hablar, a callar y a tolerar. Y no sé qué será, qué será… pero yo apuesto por cuidarme.

  2. Tranquila Daniela. En cuanto estés en disposición de empezar a mimarte (date unos 2 años) saldrás al mundo y quizás tengas que buscar motivaciones externas… Siento decir esto, pero es lo que me ha pasado. ¡E increíblemente la relación con mi marido está mejorando! Besos

  3. Mucho ánimo que todo pasa!! Estás criando a una criatura en tu interior y es de las cosas más bonitas que hay en la vida. Dentro de nada, volverás a verte bien y recuperarás el tiempo perdido con tu pareja.

  4. Muy buenos consejos! Sobre todo hay que hablar con la pareja y exponer la situación para que entre los dos se pueda revertir. Si hay amor y paciencia todo se puede. Animo!

  5. Un asco ha sido la relación de pareja, tenemos un niño de 4 años y estoy embarazada de 35 semanas, además él tiene dos hijos más, yo estoy atacada con lo que se me viene, porque digámoslo, el bebé necesita más a la mamá y él debe salir a trabajar si no, no hay dinero, que también necesitamos, y en mi rol de administradora de la casa y las finanzas, no puedo mal gastar el dinero en nanas o cuidadoras, creo que estoy viendo todo negro, pero así están las cosas, intimidad??? Ja, cero. A él le da pudor tocarme por mi avanzado estado de embarazo, y yo me siento horrible, gorda, fea, erupto todo el día, tengo acidez, atractiva nada, es lo más horrible que me ha pasado en mi vida ?, pero no por eso dejaré de amar a mis hijos, pero siento que con mi compañero nos alejamos cada vez más.

    1. Mucho ánimo , en esa situación estaba yo hace un mes antes de dar a luz .La crianza es dura , es agotador , amas a la criatura que tienes entre los brazos pero el agotamiento hace estragos .
      Trata de hablar con tu pareja , te animo a que le propongas otras formas de intimar . No todo tiene que ser coito , conectar es otra cosa …es piel con piel , es sentir .

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