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Adolescencia: ¿cómo hablar de sexualidad?

Adolescencia: ¿cómo hablar de sexualidad?

Las buenahijas son aún pequeñas pero el tiempo vuela. Si hay un momento que me genera inquietud es la llegada de la adolescencia y con ella las temidas preguntas en torno a la sexualidad. Hoy nuestra colaboradora y sexóloga Arancha Gómez nos orienta sobre este tema para que la educación sexual no sea una asignatura pendiente. ¡No os perdáis este interesante post!

* Podéis seguirla en @atajou y en la web de Sexorum.

Pasas delante del salón, ahí están tus mellizos, él y ella, estudiando. Parece que fue ayer cuando los tenías dentro y 14 años ya.

Echas la vista atrás y repasas tus 14 años: 8º A. Estaba aquel chico tan mono, Luis. ¡Ay, qué tontuna tenías! ¡Qué caídas de ojos le hacías! Y él también te hacía ojitos. Te acuerdas perfectamente de que, cuando salía toda la pandilla el sábado, al cine o a merendar, os quedabais los últimos y hacíais manitas… Para el viaje de fin de curso ya eráis novios de manera oficial.

¡Ay, madre! De pronto te paras a pensar en l@s buen@shij@s: “¿Cómo irán con estas cosas? A lo mejor sería bueno que les preguntara… ¡Pero cómo voy a ponerme yo a preguntar sobre estos temas! ¿Cómo hizo la buenabuela conmigo? … Nada, no hizo nada.” Ahora mismo te fastidia, sobre todo, porque te ha dejado sin ejemplo para seguir o criticar y no tienes ni idea de cómo meterle mano a este asunto.

En un post anterior sobre adolescencia y sexualidad os decía que lo primero es pensar qué objetivo tenemos cuando decidimos hablar con nuestros hijos sobre este tema. Hoy vamos a dar ideas acerca del cómo.

La palabra clave: respeto

Cuando pienso en educación sexual, tal vez el concepto más importante que se me viene a la cabeza es respeto. Respeto como valor a promover en todos los ámbitos y a todos los niveles: de cada adolescente hacía sí mismo, de unos hacía los otros, de l@s buenoshij@s a las malasmadres y los buenospadres, de los buenospadres y las malasmadres a l@s buen@shij@s. Cada persona es diferente y única, especial en sí misma y, sólo por eso, merece respeto.

La familia no es una democracia. Las trimadres saben bien que no hay que someter según qué cosas a votación porque sus buen@shij@s ganarían siempre, por cuestiones numéricas, y podría suceder que en su casa nunca se comiera verdura o que todos los días hubiera barra libre de dibujitos… En la familia, los buenospadres y las malasmadres son los jefes y tienen el papel(ón) de educar. Ahora bien, educar no es machacar, no es hacer copias mejoradas de cómo nos hubiera gustado ser a nosotras mismas, es más bien dirigir o encaminar y para eso el respeto es fundamental.

La paradoja: educar sin educación

Si estudiaste la EGB, hay un 90% de probabilidades (tirando al 95%) de que no hayas recibido ningún tipo de educación sexual en el cole y de que tampoco hayas hablado de este tema nunca con los buenosabuelos.

Si ya te producía sudores fríos hablar con l@s buen@shij@s de sexualidad cuando no llegaban al metro de altura, ahora, que casi son más altos que tú, te produce los mismos nervios que sentías antes de los exámenes. Y, como le pasaba a nuestra malamadre protagonista: no tienes ejemplo en el que fijarte. Ni bueno, ni malo.

Y es que se da la paradoja en nuestros días de que los buenospadres y malasmadres actuales que, salvo rara avis, no han recibido educación sexual en su momento, tienen sobre ellos la presión social de educar a sus buen@shij@s en esta materia y hacerlo además con el rigor de un experto. Buen@shij@s que, por otra parte, tienen al alcance de la mano una conexión a internet, habitualmente sin barreras. Y que, como han hecho y harán muchos adolescentes antes y después, prefieren preguntar a sus amigos antes que a sus padres. De todos modos, en el caso de que te pregunten sobre algún tema que desconoces, puede ser una buena idea buscar juntos la información y tener en memoria algunas páginas webs fiables sobre el tema.

El porno es como la ciencia-ficción

Escribir en Google “petting” o “bondage” es mucho menos embarazoso que preguntártelo a ti. De manera que l@s buen@shij@s preguntan y el buscador “contesta”. Lo malo es que las respuestas sobre este tipo de términos suelen venir en versión “vídeo porno”. De hecho muchas de las palabras que buscan provienen de esa industria.

Y, recordemos, se trata de una industria que busca vender y para ello utiliza los medios que cree más oportuno. De la misma manera que los actores de las pelis “normales” se seleccionan en función de su belleza y de sus dotes interpretativas, se maquillan y se visten conforme requiere el papel y la ocasión, y se utilizan efectos especiales cuando el guion lo necesita, los actores y actrices porno también están escogidos por sus atributos y sus dotes interpretativas y se preparan según su guion lo requiere. Se trata de ficción, poco o nada que ver con la realidad: pubis sin vello, tamaños irreales en ellos y en ellas, actitudes con la pareja que poco o nada tienen que ver con la vida cotidiana…

Hablar, no interrogar

Visto lo visto, no es de extrañar que hablar de sexualidad para muchas malasmadres sea todo un reto. Tal vez el tema no sea tabú, pero sí es especial, provoca pudor y les hace sentir inseguras.

A la hora de hablar con l@s buen@shij@s adolescentes, sobre todo si son de los que “no cuentan nada”, hacer preguntas directas hará que la conversación termine muy pronto, ya estemos hablando de sexualidad o de cualquier otro asunto. Es más productivo establecer un diálogo, que una serie de preguntas que l@s harán sentir bajo los focos de la Gestapo. Ese primer chic@ que nos gustó, nuestro primer beso, que de tu grupo de amigas fuiste la última en usar sujetador y esto te tuvo un par de años angustiada pensando que serías una “tabla”, los nervios en tu primera visita al ginecólogo o en tu primera cita de “novios”… todas tenemos experiencias en este ámbito. Si decidimos compartirlas con l@s buen@shij@s, además de bajar un poco nuestra tensión, les estarán transmitiendo el mensaje de que este tema sí puede ser el centro de una conversación con nosotras y, si están pasando por algo similar, de que pueden contárnoslo, porque vamos a entenderles. Tú decides qué te apetece compartir y qué no. Su sexualidad será diferente de la tuya y sus ideas en relación a este tema también pueden ser muy diferentes. Acuérdate de qué objetivos te habías planteado sobre esto para tener presente a dónde quieres llegar.

¿Y vosotras tenéis alguna idea para abordar este tema? Nos encantará saber vuestras opiniones.

21 Comentarios
  • Marta

    16 Febrero, 2017 a 7:53 am Responder

    ¡Qué pánico me da pensarlo! Y eso que ahora tenemos la “suerte” ( léase con tono irónico) de contar con una etapa previa, la preadolescencia, que nos “prepara”…
    Aún viviendo en un mundo en el que reinan los desvaríos hormonales, he de decir que me asusta el tema, me da terror, más que afrontar el “temita” con ellas, enseñarlas a que se hagan respetar, y, de ahí afrontar enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados, abusos sexuales y juegos en los que no sean ellas quienes decidan…
    Como dices, RESPETO, en todas las parcelas en las que educamos y nos movemos, es esta, lo supuesto, es básico.
    Ya te contaré, que en unos días Lu cumple 11, se acercan etapas seguro que muy chulas pero llenitas de incertidumbre.
    Gracias por la lectura con el 2º café del día, gracias por la reflexión.
    (Estás genial en La foto nueva ?)

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 9:58 am Responder

      Hola Marta:

      Uno de mis profesores decía que, si en la educación sexual, nos proponemos como objetivo evitar lo malo, incluso si tenemos éxito, no conseguiremos promover lo bueno. Sin embargo, si nuestro objetivo es promover lo bueno, si tenemos éxito, es posible que de rebote, evitemos lo malo.

      Ponerse como objetivo evitar los embarazos, las infecciones y los abusos es probablemente necesario y muy respetable, pero si nos ponemos como objetivo que nuestr@s hij@s se conozcan, que se acepten como son, que vivan su sexualidad de una manera satisfactoria (para ellos y para nosotros), es posible que en el camino les estemos dando herramientas para evitar los embarazos y las infecciones (porque si los evitas disfrutaras de los encuentros amatorios no sólo cuando los tienes, también 15 días después cuando no haya que preocuparse de si hay embarazo, o si hay infección) y para saber decir que no cuando es que no, o en el caso de que haya pasado cosas que no le hayan gustado, poder pedir ayuda o modificar lo que sea necesario.

      El respeto siempre es fundamental.

      Muchas gracias por tu comentario y por verme tan guapa.
      :*

      Arancha

  • La musa

    16 Febrero, 2017 a 8:48 am Responder

    Me encanta. Ahora mismo yo me enfrento a preguntas del tipo “¿para qué se hace sexo si no estás casado y por tanto no vas a tener hijos?¿para qué sirve?” Y esa es de las simples. Así que estoy en plena efervescencia por la curiosidad, parece que por ahora son solo preguntas “teóricas ” porque no tienenos otra finalidad que la de acumular conocimientos. Pero…..es parte de la siembra el cómo respondemos a ellas. Y a pesar de la tentación de decir “si haces eso te vas a quedar ciego” hay que respirar hondo, sentarse y hablar. Siempre adecuado al nivel de madiez de cada hijo, pero no hay escapatoria. Vaya, que esto de educar es un rollo

    quiero más posts de estos,Arancha

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 12:40 pm Responder

      Hola Musa:

      Sí, educar es un papelón. Me acuerdo mucho cuando dices que es un rollo. Jajaja y es verdad.
      Y tienes razón: lo que dices al responder a las preguntas “teóricas” va dejand su posito. Todos llevamos una mochila donde acumulamos conocimiento y vivencias. Y el contenido de esa mochila nos va en cierto modo marcando.
      Si los padres se escaquean, que no está prohibido tampoco, puede que los tachen de su lista de informadores fiables (o directamente de su lista de informadores), con lo cual se evitan otros malos ratos de preguntas con dos rombos, pero también pierden la ocasión de hacer de filtro o de transmitirles ciertos valores.

      Muchas gracias por tu comentario,
      Un beso,
      Arancha

  • La musa

    16 Febrero, 2017 a 8:49 am Responder

    nivel de madurez quería decir….si es que estas charlas me ponen nerviosa…..

  • SuperPilu

    16 Febrero, 2017 a 8:53 am Responder

    Bueno Arantxa, yo estoy ahí, como muchas malasmadres, en plena adolescencia de dos chicas y apuntes de un niño.
    Yo lo hago como puedo ? mis padres cambiaban de canal cuando salían dos besándose, te lo he dicho tooo…
    Respondo cuando preguntan, pero aprovecho para meter información y expandirme, ya que no se cuando volverán a preguntar.
    A veces con la tele , intento temas de conversación, una sí me sigue y la otra me desaparece ( es más tímida).
    Pues eso, los problemas crecen amigas malasmadres ?
    Gracias Arantxa, siempre genial

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 12:43 pm Responder

      ¡Hola Superpilu!

      Creo que todas vamos más o menos así: como podemos y no sólo en esto, en casi todo… Ya sabes: mal de muchas, consuelo de malasmadres.

      Si quieres contarles cosas, las preguntas son una oportunidad de oro. Lo de la tele también es un buen recurso. Y muchas veces comentarios que se hacen cuando llegan noticias de gente cercana: el hijo de Fulanito ha salido del armario, Menganita se ha quedado embarazada, etc..

      Muchas gracias y me alegro de que te haya gustado.
      Un beso,
      Arancha

  • Leticia P.S.

    16 Febrero, 2017 a 9:04 am Responder

    Si, si 14 años…y si tu hija de 3 años se ha encontrado “el agujerito” como dice ella? De momento no pregunta solo investiga pero…y si lo hace?? arggg

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 1:08 pm Responder

      Hola Leticia:

      En esas edades están en pleno descubrimiento corporal y, no es por asustarte, dentro de poco empezará con los juegos de médicos.

      La clave en este caso es mirarlo con ojos de niñ@, no de adulto. Nosotros tenemos puestas en ciertas zonas muchas más cosas que nuestros hij@s.

      Con 3 años, tu hija lo único que tiene en la cabeza es la exploración e imitar a los adultos. Es cierto que esas exploraciones le llevan a descubrir sitios donde siente más placer (el control de esfínteres ayuda a que algunas zonas estén más accesibles).

      Otro día charlaré más detenidamente de la sexualidad de 3 a 6 años.
      Por si acaso te paso estos dos enlaces que a lo mejor te ayudan un poco:
      https://clubdemalasmadres.com/sexualidad-infantil-de-0-a-2-anos/
      https://clubdemalasmadres.com/sexualidad-infantil-se-toca/

      Un abrazo y gracias por tu comentario,
      Arancha

      • Leticia PS

        16 Febrero, 2017 a 1:15 pm Responder

        Muchas gracias Arancha!
        La verdad es que me pasa lo que al todas. Lo descubrí todo por mi cuenta y me considero liberal pero no me gustaría decirle algo que por edad intérprete mal o yo no sepa explicar. Nos bañamos juntas, vemos juntas las partes del cuerpo desnudo de ambas y todo a su ritmo. Ella inicia y yo la sigo. Quiero que le guste lo que ve y que siga explorando. Me parece preciosa esa inocencia con la que descubre todo…una vez más muchas gracias

  • SaRa

    16 Febrero, 2017 a 9:24 am Responder

    Hola,

    A mi aun me queda, la buenahija tiene 3 años, pero supongo que con respeto que como bien dices es básico y fundamental. Si he pensado como abordarlo y es empezar con “la pregunta”, la misma que ya me hizo mi madre (yo soy de EGB pero la buenaabuela es una crack: “ya tienes una edad, te empezarán o ya te gustará alguien, y hay cosas que debes saber….”
    Cuando llegue ya os contaré = )
    Gracias

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 1:11 pm Responder

      Hola Sara:

      La buenabuela es una crack, desde luego que sí.
      Me encanta esa forma de introducirlo, porque puede dar pie a muchas cosas: ideal de hombres y mujeres, qué se hace cuando te gusta alguien (ojitos, fijarse, estar pendiente de él, averiguar que le gusta, darse la mano, …. ) y muchas otras más.

      Muchas gracias por tu comentario,
      Arancha

  • Montaña

    16 Febrero, 2017 a 9:59 am Responder

    Muchas gracias una vez más, toda ayuda es poca en la edución, y en este tema también. Es verdad que rápido pasa el tiempo, yo todavía me acuerdo del primer dia de cole cuando llevé al mayor de mis buenos hijos y este año acaba la carrera, uhh. Pues con mi buena hija igualito este mes 15 primaveras.
    Yo este tema intento hacer como casi con todo en esta vida tratarlo con naturalidad, contarles tus propias experiencias dan cercania, ayudan a distendir la conversación. Y luego claro está la demanda de cada buen hij@s que son diferentes y únicos, pero yo que ya he mantenido alguna que otra pequeña conversación al respecto, incluyendo hablar de su primera visita al gine sin dramatizar, ha sido sino fácil, no más dificil que cualquier otro tema.
    Gracias

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 1:14 pm Responder

      Hola Montaña:

      El tiempo vuela, es una frase muy manida, pero cierta al 100%.
      Me alegro mucho de que no te haya resultado más difícil que otras cosas.
      El tema de la naturalidad a veces descoloca un poco porque los que son de ponerse colorados y tartamudear al “natural” con este tema, lo pasan un poco mal. Pero natural es como te salga y los tartamudeos están incluidos en el repertorio.

      Muchas gracias a ti por tu comentario.
      Un saludo,
      Arancha

  • María

    16 Febrero, 2017 a 10:10 am Responder

    Así como enseñamos a nuestros hijos a alimentarse bien, de manera sana y equilibrada, es nuestro deber mostrarles una sexualidad sin tabúes, sin miedo y con mucho respeto. Disfrutar del sexo y elegir es fundamental. Debemos trasmitir esa libertad a nuestros adolescentes para que aprendan a disfrutar de sus cuerpos sin complejos, sin miedo. Y está claro, que no somos sus amigas, pero debemos ser malasmadres en las que confíen, y eso creo se consigue tratando el tema con la mayor naturalidad. Yo también soy de EGB, y esto parece muy difícil, pero mi hora está muy cerca, mi hija mayor roza los 11 años. Y deseo que se quiera, que se guste y que sea ella la que elija siempre. Que confíe en sí misma. Reforzar su autoestima es siempre un acierto.

    • Arancha Gómez

      16 Febrero, 2017 a 1:17 pm Responder

      Hola María:

      Estoy convencida de que se te va a dar fenomenal.
      Tienes una visión muy positiva.
      ¡Enhorabuena!

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario,
      Arancha

  • Rocío Espadas

    16 Febrero, 2017 a 10:43 am Responder

    Buenos días,
    Primero dar las gracias por este post porque al verlo he sentido que me estan leyendo la mente. Tengo 2 niñas de 14 y 9 años y llevo bastantes días pensando cómo tener esta conversación con la mayor porque yo soy de las que mis padres nada de nada y mi hija no pregunta porque es tímida.
    No se por dónde empezar y cómo sacar la conversación.
    Ufffff!!!!! Menuda me espera !!!!! Y por suspuesto con el buen padre no cuento ?

  • Arancha Gómez

    16 Febrero, 2017 a 1:21 pm Responder

    Hola Rocío:

    Hay un post anterior que igual te resulta útil leer para pensar en los objetivos de la charla.
    En los comentarios anteriores una de las malasmadres comentaba que la buenabuela había empezado la conversación con un “seguro que hay alguien que te gusta” y me parece una forma maja porque ya estás dando por supuesto que estas cosas pueden pasar. Puedes comentarle anécdotas sobre lo que te pasó a ti con su edad (quién te gustaba, si te ponías colorada, si se fijaba en ti… ).

    Mucho ánimo, seguro que lo haces fenomenal. Piensa que partes con la ventaja de querer a esas dos personitas que son tus hijas más que nadie en el mundo (salvo el buenpadre).

    Un abrazo y gracias por tu comentario,
    Arancha

  • Rebeca de Torres

    16 Febrero, 2017 a 3:13 pm Responder

    Por aquí todavía queda. Estamos en la fase de por dónde salen los bebés cuando están en la barriga de sus mamás.
    Aún así viene bien leerte para ir acumulando argumentos y técnicas. Gracias 😉

  • Mila

    16 Febrero, 2017 a 5:21 pm Responder

    Gracias, super util.

  • Elizabeth Rojas

    23 Febrero, 2017 a 11:34 pm Responder

    Bueno, he usado dos técnicas: me compré un libro llamado “que hacen mamá y papá?” o algo así, en el que hay dibujos del cuerpo humano, con nombres, funciones y demás. Los dibujos son muy buenos porque son reales pero como de páginas escolares (nada grotesco o sensual) solo un dibujo. Este libro explica además lo que pasa en la adolescencia, los cambios físicos y emocionales, y llega a las relaciones sexuales y métodos de protección, pero como es para niños de 8 a 12 años es simple, corto y claro. Una vez que lo leí yo -para chequear la información y que yo lo pudiera manejar y digerir- me senté “como quien no quiere la cosa” a leer con cada uno de mis hijos, por separado, viendo y charlando. Luego les dije que dejaba el libro “en aquel sitio” por si quisieran verlo más tarde y si tenían alguna duda que me.lo digan para responder o aprender juntos si no supiera. La otra cosa es que ya han pasado unos añitos de eso, mi hija mayor tiene 14, es una “no dice nada”, así que trato de charlar sobre los chistes de Fabrizio, el compañero del colegio que a mi me parece muy simpático (no te parece?) o si Agustina salio con aquel otro chico (que si se llevan bien? Si son pareja?) o si Marcelo esta enamorado de Constanza, según dijo la mamá de Marcelo cuando me la encontré en el club… Pero nada… Unas palabras sobre esos compañeros, o alguna precisión “si, Fabrizio es simpático pero a veces hace bromas pesadas a todos”, pero más de eso: nada! No consigo una charla en donde no sólo yo hable!!! Help!

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