¿Qué quieres encontrar?

16
¿Hay vida después de un divorcio?

¿Hay vida después de un divorcio?

Si hay algo que paraliza a muchos padres y madres a la hora de tomar la decisión de separarse son los buenoshijos. Pensamos equivocadamente que debemos aguantar una situación que ya no se sostiene por ellos y no hay error más grande. Nuestra colaboradora Lucía Galán habla hoy de si hay vida tras el divorcio y asegura que lo que necesitan nuestros buenoshijos es estabilidad emocional y ver a sus padres felices aunque no estén juntos. ¡Os dejamos con esta interesante reflexión!

*Podéis seguirla en facebook, twitter y en su blog

¡Vaya que si hay vida!

¿Por qué cuando uno se separa seguimos diciéndolo con boca pequeña? ¿Por qué tanto secreto? ¿A qué vienen esas miradas esquivas cargadas de pena y culpa? ¿Por qué esa sensación de fracaso cuando sale el tema? ¿Por qué la sombra del juicio y el qué dirán ronda a nuestro paso? ¿Por qué la gente pone el foco en los niños y te bombardean con comentarios del tipo: pobres niños, ¿estarán bien? ¿Sufrirán? ¿Que vas a hacer ahora?
¿Qué voy a hacer ahora? ¡Pues seguir viviendo! Menuda pregunta.

– ¿Qué si estarán bien mis hijos? Mira lo que te digo…

  • Mis hijos lo que necesitan es ver a su madre contenta y segura de sí misma.
  • Mis hijos lo que necesitan para no sufrir es ver y sentir que su padres se respetan aunque no vivan bajo el mismo techo.
  • Mis hijos lo que necesitan es estabilidad emocional, en su madre también.
  • Mis hijos necesitan que su madre se levante todas las mañanas sonriente, cantarina y risueña, sola o acompañada pero feliz.
  • Mis hijos necesitan que se les trate con respeto, con cariño, con admiración también ¿por qué no?

– Cariño, cómo te admiro. ¡Eres increíble! – prueba a decírselo a tu hijo la próxima vez que tengas oportunidad.

  • Mis hijos necesitan una madre o un padre que al llegar a casa estén, que estén para ayudarles en los deberes, para cenar acompañados y para leerles el cuento de buenas noches.
  • Mis hijos necesitan consuelo en sus días oscuros y besos y aplausos en todas y cada una de sus alegrías que serán las mías también.
  • Mis hijos necesitan mimos en sus noches febriles, necesitan de mi calor en los días fríos y de mi seguridad y templanza en las dificultades.
  • Mis hijos necesitan a una madre tranquila, a veces eufórica, a veces reflexiva, exigente la mayor parte del tiempo y pasota a ratos; una madre que sin lugar a dudas cometerá errores pero que sabrá pedir disculpas y rectificar a tiempo.
  • Mis hijos necesitan a una madre real, tan real como ellos, como la vida, con todo lo que esta nos da y nos quita. ¿ Y si tenemos un mal día, dos o tres? ¿Y si hay días en los que por mucho que lo intentamos la sonrisa se niega a salir? ¿Qué ocurre entonces? Nada. No ocurre nada, esto también forma parte de la vida. En esta casa hay cabida para todas las emociones, todas y sin excepción. Todas son nuestras. Tristeza, añoranza, melancolía, pena, rabia, dolor… todo tiene su espacio aquí. Pero una vez superado, una vez llorado, una vez sentido y aceptado, toca levantarse. Y uno se levanta con cabeza alta y mirada al frente. ¡Vamos! Toca salir ahí fuera a comerse la vida a bocados y a manos llenas.
  • Mis hijos necesitan calor, color, y olor. Calor de madre, color de infancia y olor de hogar.

Y para ofrecerles todo eso a mis hijos, necesariamente yo necesito estar bien. Sí, yo.

divorcio

Warning, warning: abróchense los cinturones. ¡Aterrizaje forzoso!

Llegado ese momento, soy yo la primera que se pondrá la mascarilla de oxígeno. Una vez esté bien ajustada, se la pondré a ellos. Porque de lo contrario, si yo me quedo sin oxígeno en uno de los aterrizajes que sin duda sufriremos, no podré protegerles. Y no es egoísmo, no. Probablemente sea el mayor acto de generosidad que tengas hacia ellos. Porque las decisiones que uno no toma por sí mismo, por sus hijos las toma sin dudar, sin mirar atrás. Un día te levantas y lo ves claro:

Hoy voy a saltar

Y saltas. Saltas con paracaídas, con red o al vacío, pero saltas. ¡Saltas siempre!
Y con todo lo complicado que parece, es mucho más sencillo de lo que imaginas: mis hijos como los tuyos, lo único que necesitan para seguir volando, es amor.
Y el amor no entiende de calendarios, ni de contratos, ni de techos. El amor se da, se da desinteresadamente y se siente.
Pero no se acaba aquí todo, además de todo lo que ellos necesitan, yo también tengo mis necesidades. Yo también necesito sonreír cada mañana, sentirme orgullosa de mis logros, pelear con fuerza mis batallas, levantarme en cada una de mis derrotas para volver a pelear con más fuerza aun, con más garra y salir ahí fuera con la cabeza muy alta, muy pero que muy alta.
Yo necesito rodearme de personas que sumen en mi vida, “facilitadores” que me hagan la vida más sencilla, que quiten los palos que otros ponen en mis ruedas. Y por supuesto necesito alejarme de todos aquellos que hagan temblar mis cimientos.
Porque mis cimientos, como mis principios, como mi esencia es sagrada. No se toca.
Necesito sentirme realizada no sólo como madre, sino como profesional y como mujer. Como amiga, como hija y como pareja. ¿Por qué no?
¿Enamorarse de nuevo? Por supuesto. Más segura, más plena, más guapa, incluso. Con cicatrices, sí, ¿y qué? ¿quién no las tiene? Es la vida.
Y cuando llegas a ese punto de ese viaje en el que has vivido, amado, sufrido, compartido y querido tanto, en el que sigues viviendo, compartiendo y amando como nunca creías que serías capaz de hacer y miras a tus hijos fijamente, a los ojos, es cuando te das cuenta que lo único que ellos necesitan es tan sencillo como… verte feliz.

Antes de irnos…

¿Te has quedado con ganas de más? Conoce sus libros:

  • Lo mejor de nuestras vidas, 2016. 11ª edición. Planeta. A la venta aquí.
  • Eres una madre maravillosa 2017. 4ª edición. A la venta aquí.
  • Video curso online “Crianza de 0-4 años” de la  Escuela Bitácoras. Tenéis un bloque entero de alimentación infantil. Descárgatelo y podrás verme y escucharme cuando quieras aquí.
  • Próximos talleres y conferencias en España aquí.

Han comentado...

  1. Esa sería la situación ideal, padres felices y que se respetan aún viviendo separados, pero en la mayor parte de los casos la realidad es otra, casi siempre hay uno que no quería separarse y por tanto se queda hecho polvo o lo que es peor, resentido, entonces viene cuando a pesar de estar ya separados uno intenta hacer la vida imposible al otro, impidiendo que vea a los niños, hablando mal del otro progenitor, etc., eso por no hablar de los desacuerdos económicos Y, en cualquiera de los casos, adiós al respeto y a la felicidad de los hijos. Creo que queda mucho camino por andar para que las separaciones dejen de ser traumáticas para los hijos, al final, ellos son los luchadores, y no nosotros que somos los adultos.

  2. Sí a convivencia no es buena es lo mejor, cada uno puede llevar su vida lo más sanamente pueda, que afecta a los niños es innegable, pero tratar los problemas como tabú es ridículo en estos tiempos y más hacer las cosas por lo que digan los demás, así que yo lo veo bien!

    Anabel

  3. Los niños se adaptan y se acostumbran a la nueva situación, sobre todo si, estando hechos a ver a ambos progenitores todos los días, siguen manteniendo el contacto con ambos, aunque sea que con uno ya no es todos los días. Y por supuesto, si no se les malmeten ideas en la cabeza, que no tienen edad para entender la complejidad del asunto y no se merecen que se les vuelquen amarguras. Y para eso, nada mejor que seguir adelante con la vida tal y como sea en ese momento.
    Y espérate, que primero viene esto, y luego viene la nueva pareja de mamá o papá… que oye, tardará más o menos, pero si queremos que llegue, llegará… y de nuevo batalla para que entiendan la nueva situación y de nuevo adaptarse y acostumbrarse. Pero, así es la vida, un continuo cambio, y así aprendemos a ser flexibles.

  4. ¡Buenas a todas las malasmadres!

    Por mi profesión (abogada de Derecho de Familia) es una maravilla, como siempre, leer a Lucia, lo que sí que me gustaría aportar es que, hay en Comunidades Autónomas, como es el caso de la mía, Aragón, que desde hace ya más de 10 años, en los casos de divorcio se suele optar por la CUSTODIA COMPARTIDA.

    Me gustaría poder contarles a todas las malasmadres según mi experiencia profesional, qué es eso de la custodia compartida y porqué en la mayoría de los casos funciona. Ya que es un tipo de custodia temida y con muy mala fama.

    La custodia compartida en Aragón fue introducida por nuestros jueces “un poco a la fuerza” (tras una Ley que se promulgó en el año 2011) y la realidad es que es una fórmula que funciona mucho mejor de lo que podíamos imaginar.

    Es un tipo de custodia que beneficia a la continuación de la vida profesional de las madres y que pone en igualdad de condiciones a los hombres que quieren ejercer de padres en igualdad de condiciones que las madres, ¡soy una firme defensora!

    ¡Si creéis que es un tema que puede interesar estoy a vuestra disposición desinteresadamente!

  5. Uyyyyyy que Siiii hay vida!!!!! Y mucha!!!! Que es difícil??? Muchoooooo. A mí lo que más me costó fué dar el primer paso….. Pero os digo una cosa…. Bendito día que lo hice!!!!!

    1. Aishh Sandra, yo estoy en pleno proceso y aveces no sé si he hecho bien! Leyendote seguro que ahora lo veo dificil, pero en breve lo veré positivo como tu. 🙂

  6. La cantidad de veces que supliqué un divorcio de mis padres. Lo soñaba cada noche.
    Cuarenta años después, ellos siguen igual y yo en terapia psicológica y tratamiento psiquiátrico por todo lo que tuve que ver en mi casa.

  7. ¡Pues claro que hay vida! Suscribo todas tus palabras. Y añado que después de toda separación toca pasar un duelo, y no suele ser fácil.
    Yo me separé cuando mi hija tenía 5 meses. Bastante de golpe y sin esperármelo…
    Fue muy duro a nivel personal, pero creo que con respeto, generosidad y paciencia establecimos unas buenas bases que permiten a nuestra hija crecer sana y feliz.
    Pasados dos años puedo decir que ¡se supera! ¡Y se crece! ¡Y se aprende!
    Una de mis herramientas para drenar lo vivido es escribir. Es por ello que he publicado algunas entradas en el blog que hablan sobre separaciones con hijos. Si te interesa aquí tienes el enlace: https://viuregestionantemocions.com/category/separacio-i-fills-separacion-e-hijos/

    Felicidades Lucia, por el nuevo libro y por el súper momento que vives… 😉
    Un abrazo

  8. Ay…. Cuánto miedo se pasa antes de tomar la decisión! No es fácil. Pero que si hay vida?… Tres años después puedo decir que hay vida y mucha!! Y preciosa y divertida y serena y… Lo que no es vida es estar en ese limbo que precede a la decisión. No somos conscientes del daño que hacemos a los niños cuando “por su bien” les criamos en un hogar que no es feliz, ya no hablo de discusiones, hablo de padres infelices. Como dice Lucía, ellos necesitan vernos, sentirnos felices. Y eso no se finge. Esa energía se irradia. Y también la opuesta. En un hogar no se puede fingir. Con los niños no. Y cuando uno por fin está bien, se genera un tipo de relación con los hijos mucho más íntima, diferente a la ale había. Si hay mucho amor por ellos y respeto, todo sale bien. Doy fe. Sé que ds vértigo, pero lo que hay al otro lado puede ser también estupendo.

  9. Muchas gracias por tus palabras. Yo aún estoy en proceso, y con muchas cosas por asimilar. Hace 6 meses que todo esto comenzó y no me acostumbro a estar días sin mis hijos. Me gustaría poder compartir experiencias, sentimientos, charlas… con madres que estén pasando por lo mismo que yo. Creo que en estos casos, no hay mejor remedio que hablar y aprender unas de otras.

  10. Me parece un articulo muy interesante y con muchísima verdad en las cosas que dice. Yo tardé mucho en decidirme y de hecho estoy en pleno proceso. Pero aun siendo durísimo lo estamos intentando hacer todo lo bien que podemos, por la hija que tenemos e incluso por nosotros mismos.
    Si ella nos ve que avanzamos hacia una nueva vida feliz y tranquilos, lo aceptará y llevará con la estabilidad y el amor. Que realmente es lo único que necesita por nuestra parte.
    Es verdad que hay días que tengo miles de miedos, pero otros la ilusión de encontrarme conmigo misma de nuevo y disfrutar de mi hija, me hace que me levante y siga el camino de mi nueva felicidad.
    Gracias por este articulo lleno de esperanza, animo y razón

  11. Artículo muy interesante desde luego. Yo estoy pasando con mi pareja por unos años muy complicados. Queremos a nuestros hijos con locura pero tenemos demasiadas discusiones. En definitiva, no estamos enamorados y lo único que hacemos es dejar pasar el tiempo.
    La duda de si separarse o no son muchas. ¿Esto es un bache o vamos a estar siempre así? ¿Porqué cuando viajamos solos tenemos muy buenos momentos? ¿Ocurrirá lo mismo dentro de 15 años cuando nuestros hijos se vayan de casa? ¿Volveremos a disfrutar de nuestra relación? De hecho a mi madre le paso esto. Se enamoro de nuevo de mi padre ya de viejitos.

    Son muchas las cosas que tiran para atrás, y personalmente soy de la opinión que mientras no haya violencia, ni faltas de respeto, y siempre y cuando se piense que puede resurgir la pareja, se han de mantener la relación.

    PD. Soy padre, y aunque sé que es un foro femenino, la verdad que comparto más el enfoque que dais aqui que las páginas para padres, que sólo hablan de dinero, abogados… y mierdas que ahora me interesan más bien poco.

    Gracias.

  12. Mi problema es q no estoy Agusto en ls ciudad en la q tengo q vivir…si el padre de mi hija quisiera desplazarse a mi ciudad…pero no quiere dejar a los suyos…considera q es un capricho pero no una necesidad,hasta tal punto q no se como hacerle ver q aquí no soy feliz…no sé si quiero continuar con la relación,estoy fatal,no puedo seguir así y tengo miedo a equivocarme…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X

La web del Club utiliza cookies para mejorar tu experiencia y hacerte ganar unos segunditos. Haz click en aceptar si estás de acuerdo. Aceptar Leer más